MAYO 2 DE 2005
Nos encantan los tríos el exhibicionismo, las infidelidades y
las orgías, en realidad a ella los hombres de cualquier edad que sepan lo que
quieren, que sean cultos, no necesariamente unos Adonis, pero tampoco feos, que
me traten con cariño y la seduzcan mediante una buena conversación inteligente,
sus buenas maneras y por supuesto las caricias; mientras a mi me gustan las
mujeres delgadas como CARLA, y ver a mi esposa mientras folla con uno o muchos
machos bien vergones.
Desde hace bastante tiempo habíamos estado buscando un hombre
con un miembro muy grande para que le hiciera hacer el amor a CARLA; lo buscamos
bares swinger, por Internet, entre los amigos y en los clasificados pero no
había sido posible hallarlo, hasta que por fin encontramos uno que si bien no
tiene los 25 centímetros de largo que queríamos gozar, si tiene unos 23 cms, el
es Daniel un moreno, alto, delgado, culto, con quien tuvimos una primera
experiencia el pasado 9 de abril.
Así que en razón a lo placentero de nuestra experiencia
anterior con él, decidimos invitarlo a nuestro apartamento hoy, quedó de llegar
hacia las seis y media de la tarde, lo cual efectivamente cumplió, pero por
motivo del torrencial aguacero que caía a esa hora, llegó empapado, por lo cual
le sugerí que se quitara esa ropa, quedando en calzoncillos y se puso un saco de
nuestro hijo; Daniel se veía muy chistoso con semejante atuendo sentado en la
sala mientras conversábamos,
La velada comenzó con una muy agradable conversación sobre
muchos temas, mientras nos tomábamos unos aguardientes, CARLA, Daniel y yo
conversamos muy amenamente durante bastante tiempo mientras que el se secaba y
la temperatura del ambiente iba subiendo poco a poco, como a las 9 de la noche,
CARLA se levantó al baño, pero de allí regresó con una bata negra transparente,
aunque se veía muy bien, le pedí que se pusiera una pijama blanca corta, lo cual
hizo, luego se sentó al lado de él en el sofá y por supuesto Daniel en
retribución a la bata transparente se había desnudado completamente, mostrando
su gigantesca verga, continuamos hablando pero esta vez, tanto CARLA como Daniel
se acariciaban excitándose mutuamente; mi esposa tomó el miembro en su mano, la
cual se veía bastante pequeña en comparación con el tamaño de la verga, mientras
yo tomaba un gran número de fotos;

Daniel empezó por besar los pezones y cuello de CARLA y luego
paso sus manos a sus muslos, y un rato después estas llegaron a su vulva, donde
le acariciaba el clítoris, y estando ella con gran excitación le propuso pasar a
la alcoba en donde se metió entre las piernas de mi mujer para besarla en su
vulva con su boca o con sus manos hasta que la hizo explotar en muchos increíble
orgasmos;
Cambiando de posición se colocaron en un 69 para que ambos
pudieran disfrutar de un sexo oral;
Se notaba que no entraba mucho en su boca el miembro de
Daniel por su grosor, pero también que lo estaba disfrutando mucho por lo duro,
tibio, un poco húmedo y de buen sabor, así CARLA tuvo no uno sino varios
orgasmos lleno de oleadas de calor y placer;
luego tomó su cabeza entre sus manos y lo hizo levantar para
recostarse ella boca arriba en la cama nuestra y levantando las piernas lo
atrajo hacía su cuerpo, tomando el miembro en su mano lo colocó entre los labios
de su vulva, los cuales se abrieron para rodear el glande inmenso de ese pene
como si fuera un beso, entonces Daniel empezó poco a poco a penetrarla hasta
logra enfundar su verga con la vagina mientras mi esposa gemía en cada
centímetro que entraba;

Ella lo sentía caliente, grueso, excitante y le daba gran
placer el tenerlo dentro de su cuerpo, lo que exteriorizaba con gran cantidad de
gemidos y palabras por parte de CARLA, estaba muy húmedo y entraba a presión
pero con suavidad; él al principio se movía muy despacio arriba y abajo para que
ella se fuera acostumbrando, luego aumentó la velocidad, haciendo que cada 5 o 6
bombeos se detenía un poco disminuyendo la velocidad y sacando casi toda su
verga para luego hundírsela hasta el fondo, lo cual le producía mucho placer a
CARLA y por lo tanto ella se corrió un gran número de veces;

luego que descansó un poco pero con su virilidad dentro de su
concha, comenzó de nuevo Daniel un rápido bombeo mientras CARLA le pedía que se
corriera con ella al tiempo, en esta ocasión tampoco le había pedido que se
pusiera un preservativo, por lo cual creo que no se trató de un olvido, sino del
deseo de sentir la piel contra su piel y la humedad cuando la llenase de semen
con su eyaculación, lo cual lograron momentos después entre gemidos y bramidos
mutuos, indicando gran satisfacción para ambos.

Luego yo me retiré a la sala y por espacio de cerca de 30
minutos estuve allí mientras los dos amantes descansaban de su esfuerzo en
semejante polvazo que habían tenido.
Más tarde CARLA me contó que no volvieron a hacer el amor
debido al cansancio y a que a Daniel se le había hecho tarde y por lo tanto
podía tener problemas con su esposa.
Luego que ellos descansaron un largo rato, el se vistió y se
fue, como nosotros estábamos bastante excitados por esta experiencia, nos dimos
gusto follando, pero sin mucha violencia, por cuanto CARLA tenía su coño y vulva
adoloridos por el tamaño de esa verga, mi esposa cree que esos 23 cms de Daniel
son su tamaño adecuado, pero en lo personal creo que desea comerse unos 28 cms
en realidad.
Esta es la primera vez que tomamos fotos y las colocamos en
estos relatos.