Gracias por publicar los relatos de mi vida disipada y entregada al placer.
Gracias a ustedes que recibo una abundante correspondencia de lo mas
variada. La mayoría son de sometidos que pugnan por lograr ubicarse en mis
zapatos y besar mis suelas y ver mi cuerpo desde abajo y sentirse lo que
son: insectos.
Otros pocos me escriben llenos de machismo y creen que soy ficticia y se
animan a enfrentarse conmigo y creen que me van a dominar..Já Já.Estos son
los más débiles. Cuanto mas llenos de machismo están al principio más
victimas de mi lujuria terminan. Los hago polvo. Empiezan inflados y
terminan derrumbados ante mi cuerpo pidiéndome que les meta el dedo en el
culo y los someta como lo hacia su mamá.
Yo me hago unas pajas impresionantes con esos mails obsecuentes.
En cada experiencia que tengo con los hombres aprendo a someterlos cada vez
más. Es imposible de creer el placer que me dan sin que yo haga nada. Solo
someterlos. Soy el reemplazo de la madre que hacía con ellos lo que se le
daba la gana. Muchas veces cuando conozco una nueva víctima le hago
preguntas acerca de su infancia para entender sus recuerdos infantiles y
sustituir a la madre. Cuando absorbo en mi interior el espíritu de la madre
es señal que ya los estoy devorando. Eso me llena de placer. Entonces siento
los calores en mi clítoris. Me froto los muslos y tengo pequeños orgasmos
frente a cualquiera. Así es como voy avanzando en el arte de comerme a los
hombres y a las mujeres.
Los primeros tiempos de matrimonio yo me iba a dormir muchas veces a casa de
July. Mufy se quedaba solo esperando. Al principio no lo aceptaba y me ponía
obstáculos. Yo resolvía sus problemas con bofetadas bien aplicadas o meadas
en la boca o frotadas contra su cara. Verlo sufrir a Mufy mi marido me
excitaba de tal manera que cuando me iba a la casa de July ya tenía varios
orgasmos y estaba muy mojada. Tanto que, cuando llegaba a casa de July me lo
montaba en el ascensor para satisfacerme de inmediato ante mi lujuria y
perversión. Luego lo usaba a mi antojo. Me gustaba hacerlo andar de rodillas
detrás de mí desnudo y con la polla tiesa. Yo andaba de un lado al otro y él
me seguía como un perrito faldero. Me gustaba hacer gimnasia en su presencia
y dejarlo que me bese el cuerpo. Se quedaba esperando el movimiento de mi
cuerpo que pasara done estaba su boca para besarme.
-Esta noche dormiré con July de modo que prepárame la cena y una muda de
ropa..Yo me voy a maquillar..-
Mientras me maquillaba le hacia señas que deseaba mearlo y abría las piernas
para invitarlo a beber. Mufy venía obediente y pegaba sus labios a mi vulva
y chupaba a la par que yo meaba. Mientras tanto me miraba al espejo y me
seguía maquillando. En el espejo aparecía mi rostro lleno de placer con cada
corrida en la boca de Mufy.
Al poco tiempo esa vida de ir de una casa a otro me aburrió..¿Por que tenia
que trasladarme yo si los esclavos eran ellos.? Me modo que July comenzó a
venir a casa cuando a mi me apetecía. Mufy se volvía loco de celos pero mis
bofetadas lo ponían en su lugar. Así los dominé a los dos y gozaba mucho de
ser atendida por ambos. Los chicos dormían en el piso de arriba y yo los
follaba a los dos en la planta baja.
También mí suegro visitaba mi casa muy a menudo. Antes nunca me faltó un
hombre, ahora no me faltan dos.
La cosa es que me acostumbré a tener dos amantes a la vez y ya no me
conformaba con uno solo. Es una hermosa experiencia. Yo abría la boca grande
y besaba a cada uno por turno y les metía la lengua adentro mientras con mis
brazos libres les indicaba lo que debía hacer uno u otro para que me den
placer. Mis orgasmos son tremendos. Muchas veces que lo hacíamos en el auto
de tanto agitarme en los orgasmos el auto se balanceaba. En casa tenía que
reemplazar la cama porque mi cuerpo estremecido aflojaba todos los resortes.
Parecía un terremoto como me corría encima de los dos hombres. Mientras me
montaba a July y me comía su polla tiesa venía Mufy y me chupaba el culo y
los pies. Así obtenía mucho esperma y los dejaba a los dos agotados.
Los hombres me son fieles porque yo les seco los huevos de tal manera que
carecen de energía y me sirven solamente a mí.
Pero yo no le soy fiel a nadie. Me monto a quien me gusta en el momento que
me gusta y no me importa quien este conmigo. Me gusta ponerles los cuernos a
todos y estremecerme en el placer de los celos angustiosos de ellos.
La otra noche salimos los tres. Les dije que tenía deseos de ira a bailar y
si se presentaba la ocasión les iba a poner los cuernos a los dos pues
estaba muy excitada de sexo y deseos de humillar y someter y gozar de mi
poder. Ellos me acicalaron el cuerpo. Me asisten en el baño y me lavan toda,
los pies, las piernas, los genitales. Yo los miro y les veo la mirada
vidriosa de sumisión cuando me pasan la espuma de baño y me frotan la piel y
me chupan los dedos de los pies. Tengo un jacuzzi grande donde entramos los
tres y me hago atender y masajear por los dos varones encelados y empalados.
Los mantengo así en erección el resto de la noche. Estos comienzos me
excitan y me bajan los calores y me masturbo frente a ellos. Yo me puedo
masturbar cuantas veces quiera. Ellos deben mirar y esperar el momento de
ser exprimidos y ordeñados. Estoy totalmente desnuda y mi clítoris erecto y
los dos me atienden con devoción.
Fuimos a cenar primero. Yo me luzco desde la entrada pues mi figura es muy
llamativa y siempre ando de tacones de aguja y con dos hombres. Nos sentamos
y disfrutamos una buena cena. Ellos me sirven el vino, los platos y están
pendientes de todos mis deseos. La gente nos mira. Levanto una pierna y la
pongo sobre las rodillas de Mufy. Me quita el zapato y me besa el pié. Pasa
la suela de mi zapato por su comida y me vuelve a calzar. Ese es el ritual
para que ellos puedan comer. Luego pongo la otra pierna sobre las rodillas
de July y hace lo mismo. Es la señal para que coman en mi presencia. Yo los
miro mientras me froto los muslos. Llevo las bolas chinas.
Luego vamos a bailar a un sitio exclusivo de Barcelona. Los porteros me
conocen y saben que les animo la noche de modo que me abren paso mientras
Mufy y July me acarician el culo. Son mis órdenes. Ello no hacen nada. Yo
ordeno todo. Yo domino y soy la diosa.
Nos sentamos en una mesa visible como a mi me gusta para ser bien
escandalosa. Todos nos miran. Yo aprovecho para sentarme mostrando las
piernas. No llevo bragas como siempre. Se me ve todo. Me doy cuenta por las
expresiones de los demás que no pueden apartar los ojos de mi. Me dedico a
besar a los hombres mientras ellos me acarician.
Bailo con uno y con otro mientras observo a la concurrencia buscando una
víctima para saciar mis apetitos de esa noche.
No vi a ningún hombre de mi agrado. Todos eran muy toscos y ordinarios. Pero
ví una mujer que me gustó. Tenía esa expresión de esclava permanente. De
perra apaleada. Se la veía incómoda con el compañero. Me miraba y me seguía
con la vista. Sentía sus ojos clavados en mí mientras me frotaba con mis
hombres. Ella sabía que me estaba corriendo una y otra vez en cada frotada.
Era mujer.
Llevaba a mis hombres a bailar cerca de su mesa.Bailaba con Mufy y le sobaba
la polla delante de ella y de su compañero. Miraban los dos embobados. Luego
lo hacía con July y le sacaba la polla afuera y la manoseaba toda en su
presencia.
Estaba dando escándalo como me gusta. Los guardias de seguridad miraban pues
no me perdían pisada. Me dejaban hacer sin objeciones. Estaban calientes
como todos los que me rodeaban. Todos estaban calientes. El ambiente estaba
caldeado. Yo era la más calentona de todos. Sentía en mi piel la temperatura
sexual de todos y me hervía la sangre de excitación.
Cuando me pareció que ella estaba madura la invité a bailar. Mejor dicho
estiré el brazo y la saqué a la pista casi con violencia. Yo era más alta
como siempre y sentía el peso de mi cuerpo que se imponía al suyo. Desde el
comienzo supe que era una víctima. La enlacé con mi perna derecha por su
cintura, dejando mi vagina desnuda a la vista. Su pareja miraba
inmovilizado. Comencé a frotarme delante de él contra su cuerpo. Mi vagina
contra su vestido. Le alcé la falda y entonces era clítoris puntiagudo y
afilado contra piel suave y sometida. Ella no podía hacer nada. Yo la
oprimía con fuerza. Tuve dos orgasmos espectaculares. Todos lo vieron. Ella
sentía la fuerza de mi clítoris fregándose contra su cuerpo. Me miraba con
adoración. Yo sentía que me la estaba devorando y eso aumentaba mi
excitación.
Me senté en su propia mesa con ella. Empujé a su compañero para que me haga
lugar. Comencé a chuparla con la boca. Abría mi bocaza grande y me tragaba
sus labios rojos. La chupaba y la masticaba con placer. Le tomé su mano y la
puse en mi entrepierna para que me masturbe. Ella lo hacia con esa habilidad
propia de las mujeres. Me hizo correrme dos veces. Su compañero estaba a mi
lado absorto. Con mi brazo izquierdo le hice señas que se fuera. El no sabia
que hacer. Entonces lo eché de un empujón. Se levantó y se alejó un poco y
se quedo mirando como me comía a su novia.
Yo la puse a ella sobre el asiento y me le eché encima. La enlazaba con mi
pierna izquierda y fregaba mi clítoris contra ella. Todos miraban. Les hice
una seña Mufy y July para que vinieran. Ellos se sentaron uno a cada lado y
me acariciaban a mi y a ella. Entonces sucedió lo máximo. Ya estaba tan
enloquecida de placer que la tomé de los cabellos y le hundí su cara en mi
vagina a la vista de todos. Abrí mis piernas y me frotaba contra su rostro.
La tenía a ella sujeta con las dos manos y me masturbaba con su cara. Tuve
otros dos orgasmos fuertísimos. Estaba ebria de placer. Juyy y Muyfy me
asistían. Los guardias miraban.
Cuando estuve satisfecha la dejé. Ella pudo respirar. Se enderezó y se sentó
como una persona normal. Miró a su alrededor y sintió las miradas de
todos.
Yo me levanté, pagué la cuenta y salí con mis hombres. Sus manos en mi culo.
Me movía cadenciosamente mientras ellos me acariciaban el culo.
Los aplausos. Me aplaudían todos. Me fui caminando despacio, moviendo el
culo y satisfecha de vanidad y placer. Una vez mas era la diosa de ese
lugar. Los guardias me saludaron al pasar. Nadie osaba tocarme. Todos me
abrían paso.
Regresamos al auto. Conduzco siempre yo para que mis hombres tengan las
manos libres y puedan acariciarme todo el cuerpo. Fuimos a casa.. Al llegar
se me antojó terminar la noche con July solo pues su polla era más grande
que la de Mufy y tuve apetencia de esa polla. Soy así de caprichosa. De
golpe Mufy me pareció estúpido y sin gracia. Le dije que se bajara y vaya
a
casa que terminaba la noche con Jujuy que estaba sentado a mi lado y me
acariciaba las piernas.
Mufy se puso muy celoso y angustiado y se echó a llorar sin orgullo alguno.
Me reprochó mi lujuria y mi egoísmo. Yo le respondí que él ya sabía todo eso
y que estaban destinados a que los use a mi antojo.
-Ven bájate del auto y ponte de pie a mi lado le dije.revisaré tus huevos..-
El hizo lo que le decía y yo le desabroché la bragueta y saqué su polla
afuera y le tanteaba los huevos.
-Estas muy cargado de leche.eso es lo que te pasa..Imbécil ! .-
-Te sacaré la leche así me dejas tranquila gozar con July el resto de la
noche.-
Entonces así como estaba de pie a mi lado le tomé su polla con la mano, abrí
la boca de labios rojos y lentamente la introduje hasta el fondo mientras
con los labios la iba acariciando. Se la chupé con energía. La meto hasta la
garganta y cierro la boca y muevo los músculos faciales y los ordeño sin
moverme. Mufy estaba de pie a mi lado, yo en asiento del conductor. July
estaba a mi lado. Levanté el culo y le hice señas con el brazo para que me
lo chupe. En estos momentos me felicito de no usar nunca bragas. July hundió
su rostro en mi culo y sentí su lengua penetrarme el ano. Mientras me
chupaba la polla tiesa de Mufy.
Pasó un señor. No le presté atención. Estaba en otro planeta. Chupé la polla
de Mufy con mucho deleite succionando como una aspiradora. Al final sentía
como se hinchaba y anunciaba la explosión. Sentía en mi boca como se
acercaba el semen. Es excitante sentir como bulle le leche dentro del hombre
buscando la salida. Me mojaba el culo de excitación para que July me lo
chupara. Estaba excitada de ambos lados. La cercanía de la leche de Mufy
empujaba mi próximo orgasmo en la boca de July.
Mufy eyaculó en mi boca tal como yo lo deseaba. Me llené de su leche tibia y
jugosa. Saboreaba el momento de comerme a los hombres. Eran mi alimento. Me
la tragué toda la lechada mientras le echaba a July un orgasmo espectacular
de culo en su boca.
Lo solté así con la polla desnuda colgando inerte, vacía y devorada. Mufy
estaba sin habla.
Yo aproveché el momento. Puse el auto en marcha. Le ordené a July que
continuara masturbándome con las manos y me fui.con él.
Otra noche devoradora.
Hasta la próxima.
circelamalvada@hotmail.com