Nos subimos al microbus. Iba atestado de gente. Cada vez
hacia mas calor dentro del bus, asi que decidi remover un poco mi ropa. Tu
venias sudando demasiado y eso sinceramente me provocaba demasiado. Tu pelo
cayendo sobre tu frente, humedo, empezo a exitarme.
Yo quede solo con un traje de una pieza cortisimo, y muy
transparente.
El calor iba subiendo cada vez mas, y mi piel comenzo a
humederse demasiado. Habia olvidado llevar sostén, asi que mis pezones se
traslucian en exceso. La micro iba llena pero a mi no me importaba. Solo queria
hacerte el amor ahí mismo, frente a todos, pero no se podia. Entonces decidi,
agacharme un poco y agarrar tu mano.
Tu estabas temblando, y de golpe, cruzamos miradas. Humedeci
mis labios, invitandote a una aventura y tu mirada se clavo en ellos.
Con timidez agarraste mi mano, y lentamente empece a subirla
por mi pierna. Llevaba un calzon muy pequeño, y al agacharme se noto parte de
el, humedo entre mis piernas, al igual que mis muslos, chorreantes, deseosos de
que los tocaras.
Subi tu mano por mi barriga, por debajo de la ropa, hasta mis
pezones, duros, humedos, llenos de sudor.
Senti un gemido en ti, y un suspiro. Eso me puso mas deseosa
de ti.
Dirigi tu mano por mis pechos, mientras tu con timidez, los
apretabas, te deleitabas acariciandolos.
Entre mis piernas senti algo, era tu otra mano, que queria
descubrir que sorpresas le tenia.
Te agarre la otra mano, y fuertemente hice que metieras tus
dedos en mi vagina una y otra vez. Tu respiración estaba demasiado agitada,
notaba que ya casi no podias aguantar el gemir. Fue tanto el ir y venir de tu
mano entre mis piernas, que se rompio el hilito de mi calzon, quedando asi sin
el.
Te deje juguetear con mi clítoris un rato, mientras bajaba el
cierre de tu pantalón, para sacar una sorpresa desde el. Tu piel estaba dura,
mojada, asi que empece rapidamente a masturbarte, cada vez mas fuerte, mientras
seguias jugando con tus dedos en mi vagina, que parecia absorvertelos cada vez
mas hacia adentro.
Sin que te dieras cuenta, tome tu pene y lo incruste en mi
vagina, de golpe.
Los movimientos de la micro hacian que cada vez nuestro juego
fuera mas intenso. Empece a apretarme contra ti, a brincar sobre tu piel,
metiendola cada vez mas en mi vagina, humeda, expectante, solo queria tenerte
dentro de mi, que cada vez me dieras mas y mas fuerte.
Agarraste mis caderas y empezaste a apretarme contra ti,
sentia que me ibas a partir en dos, pero te deseaba, deseaba tu cuerpo como
nunca.
Estaba a punto de venirme, cuando senti que empezaste a botar
grandes chorros de leche dentro de mi. Eso me provoco un orgasmo increíble, no
podia dejar de venirme una y otra vez, y eso al parecer te excito mas aun. Sin
piedad, clavaste tu pene en mi vagina con mas fuerza, provocándome mas y mas
orgasmos seguidos, hasta que por segunda vez empezaste a venirte.
Asi nos quedamos un buen rato, disfrutando, pegados el uno al
otro, mientras mi lengua se perdia en un beso increíble.
Siempre es un placer hacer el amor contigo…