Aventuras de una mujer madura I
¿ El porqué del título? Es muy fácil: soy una mujer de 46
años, profesional empresaria, divorciada de hace 12 años y de apariencia muy
seria.
Físicamente no me considero muy atractiva ya que no me
encuentro dentro de los estándares actuales: no soy muy alta y soy gordita.
Fuera de eso, puedo decir que tengo un rostro bonito, mi cabello es lacio y
castaño, ojos verdes, blanca, sin ningún defecto, y con una virtud que los
hombres aprecian: tengo 110 de busto.
Debe ser que me acompleja lo de ser gordita, ya que me visto
sobriamente y no ando por ahí mostrando mis atributos.
Pero a pesar de mi apariencia seria y a veces fría, en la
intimidad soy un volcán: me gusta terriblemente el sexo y lo disfruto muchísimo.
Claro que con mi manera de ser y lo selectiva que soy con los
hombres, me obliga a pasar largos períodos de abstinencia de carne masculina.
Para saciar mis calenturas, habitualmente me masturbo, lo que
empecé a hacer antes de divorciarme, casi sin darme cuenta, nunca lo había hecho
antes.
Los dos últimos años de mi matrimonio no tuvimos sexo y tonta
de mi no le metía los cuernos de lo deprimida que estaba. Una tarde me encontré
sola en mi cama, desesperadamente caliente, tocándome las tetas y frotándome
contra la almohada hasta llegar a un orgasmo de terremoto. Como habrá sido que
dejé todo mi olor en la almohada, y al llegar a casa esa noche mi casi ex
marido, excitado por el olor, empezó acariciarme el culo, bajándome la bombacha
lentamente (y yo que me hacía la dormida) el muy cerdo empezó a meterme un par
de dedos en mi concha mientras empezaba a pajearse y ponérsela dura. O estaba
tan necesitada de pija, que olvidándome del divorcio, levanté mi culo
mostrándole mi concha mojada y gimiendo por favor....
Decime que querés pija...... Me decía mientras me pajeaba
con los dedos y con la otra mano seguía tocándosela
Con la boca llena de saliva de la calentura, le rogué que me
la pusiera
Por fin me dejás cojerte, hija de puta!
Me levantó las caderas dejándome en 4 patas y me ensartó con
fuerza.
Cogeme como cuando nos conocimos, le rogué
Tetona, cuando te ponés en puta me volvés loco!
Y como le pedí, sacó sus manos de las caderas, me agarró las
tetas y empezó a amazarmelas, a tironéarme los pezones
Te gusta que te ordeñen, puta tetona.
Y al hablarme así y al tirarme de los pezones, empezé acabar
como una bestia, le saqué toda la leche en 2 movidas y quedó desinflado boca
arriba en la cama.
Peor yo quería más, estaba enloquecida, así que empecé a
chupársela para ponérsela dura de vuelta. El desgraciado me miraba lascivo,
caliente y me empujaba la cabeza con las manos
Yo sabía que era lo que más le gustaba al muy cerdo, si me
habrá hecho chupar esa pija hasta cuando no tenía ganas!. Se ponía a ver
películas porno mientras yo lavaba los platos y cuando la tenía dura me llamaba
para que yo me arrodillara delante de él en el sillón y se la chupara hasta
sacarle la última gota de leche, y me dejaba recaliente y se iba a dormir.
Pero esta vez se la estaba chupando porque me lo quería
montar, y así hice cuando la tuvo bien dura, me le senté encima, me metí la pija
hasta lo más hondo y empecé a cabalgarlo.
Por fin me podés coger, hijo de puta, ahora chupame las
tetas como me gusta...
Y se prendió a mamármelas bien, más fuerte me las chupaba más
intensos eran los espasmos de mis orgasmos. Yo me relamía , le sacaba la lengua.
Pero el muy turro dejó de chupármelas y yo quería más..... así que empecé a
manoseármelas y tironearme de los pezones porque quería acabar más
Ahora que acabaste, chupame la pija que quiero acabar yo.
Me vas a hacer lo de siempre, hijo de puta, siempre
chupándotela y yo me quedo caliente. Hoy me toca a mi
Y le agarré las manos , se las puse en mis tetas para que me
hiciera acabar
El sabía bien como hacerlo y me hizo terminar en un grito,
mojándolo todo.
Pero él seguía duro, así que tuve que darle el gusto.
Esa fue la última vez que cogimos
Peor como dije al principio, en la actualidad, para saciarme
me masturbo diariamente, y cuando necesito a un hombre, tengo alguna aventura
con hombres con los que no tendría una relación seria, porque normalmente son
casos perdidos.
Cuando estoy en esos momentos, empiezo a vestirme un poco más
provocativa.
Es verdad que no soy una top model, pero siempre hay hombres
a los que le gustan las gorditas tetonas.
Había llegado a mis oídos que el librero del barrio se había
separado, y el comentario era que la mujer lo dejó porque era un hombre
insaciable. A la gente le gustan los chismes, y además yo lo veía un hombre
tranquilo, de perfil bajo..... pero si el río suena.... y me llamó la
curiosidad. Además su ex era de mi tipo, ¿qué perdía yo en sondear un poco?.
Empecé a frecuentar más la librería, claro que vestida
adecuadamente: con ropa más ajustada y escotes cada vez más profundos. Sus
miradas de indiferencia se transformaron en miradas obsesivas a mis pechos y
supe que ese era el momento justo.
Una tarde fui cuando estaba por cerrar a pedirle un libro que
yo sabía que seguramente no tendria.
Tendría que fijarme en el depósito- me dijo – me quiere
acompañar?
Pero deja el negocio abierto....
Tiene razón, con los robos que hay ¿no le molesta que
cierre y buscamos tranquilos
Y así fue, cerró el local y fuimos atrás, donde vivía, y me
hizo sentar en el sillón a esperarlo.
Por supuesto, no encontró el libro, y nos pusimos a charlar
de todo un poco, hasta que llevó la conversación al terreno de lo íntimo.
Se veía un hombre solo, y terminó confesándome que era verdad
lo que se decía, que él era bastante insaciable y su mujer muy apática, así que
terminaron separándose. A pesar de eso, siempre le había sido fiel y para
desahogarse iba con putas que trataba de que se parecieran a su mujer, a él le
gustaban las gorditas con muchos pechos
¿No le ofende que le cuente estas cosas?
No, me parece muy sexy que me cuente sus secretos
No diga eso, que acá la única sexy es Usted, que si no la
incomoda, quería decirle que tiene unos pechos bárbaros.
Yo haciéndome la tímida, me lleve las manos a los pechos como
para taparlos, y el me tomó las manos para bajarlas y mientras las bajaba
aprovechó para tocarlos.
Yo ya tenía los pezones duros y la boca entreabierta de la
calentura. Y al verme así, empezó a desabrocharme la blusa, dejándo el corpiño a
la vista, que a duras penas contenía mis tetas ya duras. Me masajeaba los
pezones através de la tela y yo empezaba a jadear, así que me lo bajó y dejó mis
enormes tetas al aire, y sin dejar de manosearme , me sonrió lascivo, y empezó a
sobarse el bulto. Yo lo miraba embelezada, con las piernas abiertas, y no veía
la hora de verle la pija.
Cuando la tuvo dura, se abrió el pantalón y sacó esa pija
hermosa, con la cabeza afuera, brillante, que se me hacía agua la boca.......
La cara de hombre tímido se le transformó en la de un hombre
lujurioso......
Me levantó la falda, metió su mano dentro de mis bragas....
Que mojada y abierta que tenés la concha.... no te molesta
que te hable así? Es que cuando me caliento me pongo hecho un bestia
Me excita mucho, le dije, y traté di dirigirle sus manos
adentro de mi concha para que empezara a pajearme.
No, mamita, ahora paja no que me muero por
ponértela....vení, ponete en cuatro
Me bajé del sillón, y lo obedecí, no podía más de la
calentura
Mientras yo estaba así, el se desvestía y me acariciaba el
culo, me pasaba los dedos por la concha mojada y me hablaba. Yo me movía deseosa
Ya te dije que me gustan las gordas tetonas, y vos encima
sos bien puta, te voy a montar hasta sacarme todas las ganas
Se arrodilló por detrás mientras yo le rogaba, primero me
inspeccionaba la concha con los dedos
Encima sos bien conchuda, se ve que estuviste bien cojida,
te la voy a poder meter de una sin problemas
Era un asqueroso, y a mi me enloquecía
Y así hizo, me ensartó de una, me hizo bramar con esa pija
gorda y dura.
Yo empecé a pedirle...
las tetas, tocame las tetas
¿te gusta que te toquen las tetas? Vamos a ordeñarla bien a
esta puta tetona
Y me ordeñó como nadie nunca lo había hecho, y me hizo acabar
sin parar.
Voy a ser tu macho pijudo, entendiste? Y me tironeaba los
pezones.
Con vos me voy a ahorrar un montón de plata en putas, te
quiero acá todos los días, entendíste?- Y empujaba, empujaba bien fuerte,
hasta que se sacó toda la leche.
Me dejó exhausta. El también estaba cansado, pero, pobrecito,
tenía tantas ganas acumuladas, que empezó a acariciarme de nuevo, a excitarme
tanto que cuando estaba a punto de montármelo, me dijo
No, putita, me montás mañana, ahora quiero ver si sabés
chupar la pija
Yo lo miré sonriendo, si hay algo que aprendí con mi ex es
chuparla. Así que sentadito en el sillón, empecé a mamársela de lo mejor.
No se si les dije antes, pero chupar la pija me excita mucho,
y es un problema,porque una vez que el hombre acaba yo me quedo como loca, y
esta vez no estaba dispuesta a que me pase lo mismo, así que mientras se la
mamaba, empecé a restregarme la concha contra su pierna peluda, y con la boca
llena de su pija me hice una paja fabulosa
Qué puta que sos, mirá la paja que te estás haciendo, sos
un espectáculo, tetona!
Y que bien que chupás la pija......
Cuando empezó a gemir que acababa, me saqué la pija de la
boca y me tiró toda la leche en las tetas, me salpicó el pelo y yo tuve un
orgasmo bárbaro.
Despúes de ese día, yo volví a ser la señora seria y él, el
librero con cara de aburrido.
Pero todas las tardes, a la hora de cerrar, nos desatábamos
como locos en su trastienda.
Y esta fue la primera tarde, faltan muchas más.