[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Foro sobre Dinero ]
 1,143,565 Miembros | 12,842 Autores | 54,156 Relatos | 2,887 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Solución sexual para la monotonía
TODORELATOS » RELATOS » TRALLAX (19)
[ Amor de madre, ni la nieve le hace enfriarse. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 22 de Noviembre, 2008.
Fecha: 10-Jun-05 « Anterior | Siguiente » en Gays (3268 de 6560)

Trallax (19)

animal
Accesos: 1,317
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 24 min. ]
 -   + 
TRÁLLAX XIX. Una historial futurista sadomasoquista gay. La información que tuvo TERCHELD sobre las infernales intenciones del Señor Oscuro, cuando se hubiera apoderado de los dos Universos. Y el enfrentamiento que tuvo TRALLAX en el ring, antes de su combate en el coso; sus inicios, sus primeros combates. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

TRÁLLAX XIX

La información que tuvo TERCHELD sobre las infernales intenciones del Señor Oscuro, cuando se hubiera apoderado de los dos Universos.

Y

el enfrentamiento que tuvo TRALLAX en el ring, antes de su combate en el coso; sus inicios, sus primeros combates.

 

CAPITULO 19

 

 

Había pasado dos días, desde que TRALLAX llegó a Roma y alguien observaba discretamente con interés sus grandes progresos. Se trataba de SEXTO que sentando en su calesa tirada por tres musculosos tracios. Realizando visitas diarias al coliseum, concretamente a las cuadras y patio de armas en donde se entrenaban los gladiadores. Ya que en su cometido de espía del Emperador VIRTUS, no se perdía detalle de lo que allí acontecía, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- y menos de las pruebas de resistencia y enseñanzas a las que era sometido el cachas:

- ¡El condenado avanza de forma imparable!.- un rejuvenecido SEXTO que por gracia de su Emperador en agradecimiento a sus servicios, había vuelto a sentir correr por sus venas las rejuvenecida sangre de un chico de 25 años. Sobre todo como premio por haber sido él quien le puso en aviso, a través del bello MARCIO de la existencia y hallazgo de TRALLAX.

Espionaje que podía realizar sin llamar apenas la atención, al ser poseedor de una rehala de gladiadores. Que le daba el derecho a tener una residencia junto a estos. Por lo que, igual que TERCHELD, poseía en el recinto del coliseum una pequeña mansión muy lujosa que no le faltaba ninguna comodidad de aquella época, incluso una mazmorra muy bien pertrechada para usarla con sus "invitados".

Serían las seis de la mañana y SEXTO que acababa de darse un baño, con una gran toalla cubriendo su ahora joven y musculoso cuerpo, se sentó junto a la gran mesa del salón y apretando un botón, se puso en contacto con el Emperador VIRTUS. Que acompañado por sus dos hombres de confianza. El torturado USBEN, muy cubierto de azotes, por la reciente ración de latigazos que le aplicó esa misma mañana su amo y amante el feo verdugo Imperial; y por MARCIO, que en vez de vengarse de él por el cruel comportamiento que tuvo a diario con el rubio en el palacio imperial de Roma. Se había convertido en su valedor ante el Emperador y al que le debía en parte su recuperada juventud:

- ¡Amo, el Elegido se encuentra ya en el circo de Roma, como prevenimos!.- le comentó. Pasando desde el principio, de las acostumbradas cortesías habituales, cuando se hablaba con algún mandatario de importancia. Porque al Emperador no le iban esas cosas y como hombre práctico, le gustaba ir al grano con sus hombres de confianza:

- ¡Pues ahora tienes que apoderarte del Guerrero Oscuro, para utilizarlo para nuestros propios fines!.- pero SEXTO con cara seria, le respondió:

- ¡Déme un poco de tiempo, Amo!, que acaban de llegar!. ¡Primero pienso contactar con TERCHELD y con pretextos acercarme más a TRALLAX!. ¡No sé porque, pero estoy seguro que el musculoso chico, cuando conozca cual es su destino y sobre todo con que oscuras intenciones ha sido creado, se unirá a nuestras fuerzas, seguro!:

- ¡Eso espero, esclavo!. ¡Ya me contarás!.- y haciendo un gesto SEXTO de ponerse de pie para despedir al Emperador y así acabar la conexión, se le cayó la toalla mostrándole al Gran Amo no solo la gran polla que poseía, sino también los cuajaos abdominales que poseía:

- ¡Humm!, ¡estás muy bien!, ¡tendrás que hacerme pronto una visita, esclavo!.- le comentó el Gran Amo. Logrando llenar de gozo al ahora bellísimo romano; que reaccionando velozmente su nabo con una deliciosa erección, sonrojándose por ello, le respondió:

- ¡Así será Amo.- y soltando un suspiro de deseo, añadió:

- ¡Cuando desee este perro será suyo, mí Líder!.- desconectándose al momento la comunicación.

--ooOoo--

En cuanto a TERCHELD, que no se quedaba quieto y al que los placeres de abusar sexualmente y torturar al cachas español no le quitaban tiempo para cumplir con sus obligaciones con el Señor Oscuro. Sus espías pronto le comunicaron de la presencia del romano. Momento en que ya nunca le quitó a SEXTO los ojos de encima. Como en una fría mañana, que nada más verle por primera vez en las instalaciones del coliseum:

- ¡Joeeer, cómo se ha puesto el tío!.- simulando un tropezón, le agarró la túnica, (¡raggg!):

- ¡Hay perdón!.- y se la arrancó para verle las musculosas tetas. Y sin darle tiempo a reaccionar se perdió entre la multitud, con el juramento que se hizo de que aquellos pectorales y paquete de magníficos abdominales pronto serían suyos. Sonriendo de alegría porque además había recibido la información de que encima residía a unos pocos metros de él:

- ¡Mejor, así le podré reventar con más comodidad ese culo tan prieto que tiene!.- pero para disgusto suyo, no todo iban a ser buenas noticias para él. Porque a los dos días de toparse con SEXTO en la calle:

- ¡Señor, tengo una noticia para usted!.- recibió una información que precisamente en esos momentos no deseaba tener. Se trataba de uno de sus espías de confianza, que en plena calle por la trascendencia de la noticia, sin darle tiempo a reaccionar, acercó la boca a sus oídos y en voz baja le contó el motivo de su interrupción allí. Que nada más participarla, sin pronunciar palabra se separó, dirigiéndose cada uno en dirección contraria con la intención de no levantar sospechas. Dejando a TERCHELD muy pensativo por lo que oyó:

- ¡Joeeer, que mala suerte!, ¡precisamente ahora que quiero supervisar personalmente el entrenamiento de TRALLAX!.- se quejo en voz baja. Y es que el espía le había dado una información que le comunicaba el lugar en donde se podrían encontrar los Amuletos de Morg:

- ¡Cojones, ahora cuando menos deseo irme!.- comentó en voz baja. Porque, con el fin de comunicárselo en persona al Señor Oscuro. Para que éste tomara las medidas pertinentes (quería anotarse a su favor ese importantísimo punto). Con esa intención, sin ni siquiera avisar a nadie:

- ¡Próximos al Gran Amo tengo envidiosos enemigos, que no aceptan de buen grado, la influencia que mis consejos ejercen sobre sus decisiones!.- y con esos pensamientos, traspasó la barrera invisible que separaba ambas dimensiones y entró en el universo donde el Amo era el Señor absoluto. Un mundo de brujería, guerreros místicos, elfos, trolls y demás seres fantásticos difícilmente de describir. Unos terriblemente bellos, otros feísimos y los demás auténticos monstruos:

- ¡Joeeer, en donde las características personales y físicas de TRALLAX se amoldaría a la perfección!.- sonrió al percatarse de ese detalle:

- ¡¡Bueno y a los mundos modernos también, joeeer!.- se dijo recordando la procedencia del cachas.

--ooOoo--

Tan hermosa como la Dimensión de la Luz donde se encontraba la galaxia de Gaia; la Dimensión Oscura residencia del Señor Oscuro del que le venía el nombre; en donde se encontraba el Planeta Negro, su residencia habitual y lugar de ubicación de su horrendo castillo prisión. Un universo aún mucho más inquietante que su nombre, por los grandes misterios que escondía, pero que a la vez escondía las bellezas más increíbles. Y que sino fuera porque TERCHELD lo había visto, nunca creyó que pudiera existir unas galaxias así, pero sobre todo un mundo como el Planeta Negro.

El las pocas veces que traspasó la barrera mística, siempre tuvo la oportunidad y libertad de visitar las diversas culturas y etnias que poblaban esa dimensión. Llamándole en cambio poderosamente la atención, que todas las veces que estuvo en la lúgubre mansión mazmorra del Amo, nunca salió ni fue invitado a salir del miserable cuartucho que éste tenía habilitado para sus entrevistas (solo al salón del trono) y poder así visitar las demás instalaciones y dependencias de la misma:

- ¿Qué secretos guardará el cabrón?.- se preguntó, importándole un huevo si el Amo era capaz o no de leerle el pensamiento. Porque esta vez la curiosidad pudo con él y con la valentía de saberse en ese momento imprescindible para el Señor Oscuro; abrió la puerta que nunca antes se atrevió a traspasar:

- ¡Krom, qué lugar más tétrico!.- dándose de bruces con un oscuro pasillo, con un olor a ultratumba que daba miedo. Cuando de pronto, oyó unos pasos y escondiéndose en la parte más sombría del mismo, pegando la cabeza y espalda a la gélida pared, notando las dolorosas erecciones de sus pezones (un escalofrío recorrió su columna de arriba abajo). Comprobó que los pasos iban acercándose a él:

- ¡Joeeer!, ¡ahí vienen!, ¿quienes serán?.- tembloroso vio aproximarse una veintena de tipos. Entre los que destacaban por su belleza y musculaturas una docena de elfos. Que a diferencia de los hombres solo tenían las orejas terminadas en puntas, pero que en lo demás eran en todo igualitos:

- ¡Vengas perros, pasad por esa puerta!.- les ordenó uno de sus escoltas, el que parecía el jefe. Notando que se le ponía los pelos de punta, al comprobar que eran una especie de zombies y por la ausencia de globos oculares y delgadez esquelética, supo que no tenían alma:

- ¡Krom!, ¡pues claro!.- detalle que le hizo pensar, el por que de las pocas apetencias sexuales del Señor Oscuro:

- ¡Es como ellos!. ¡Y con razón siempre llevaba cubierto el rostro!.- recordó también. No obstante decidió informarse con más detalle de que iban las intenciones del Señor Oscuro, porque aquello le estaba dando muy mala espina.

Por eso, después de confirmar que todos, hacía un ratito habían traspasado la puerta. Él hizo lo mismo, comprobando que ésta daba al salón del trono que ya conocía. En donde, a diferencia de sus anteriores visitas, en el centro se encontraba una gigantesca llama, que salía de un tétrico agujero del suelo, que dedujo que procedía de los mismísimos infiernos. Bueno esa fue la sensación que tuvo:

- ¡Coño, que escalofríos!.- sobre todo cuando fueron puestos los hermosos elfos alrededor de ella. Y nada más salir unas palabras místicas de la boca del siniestro jefe de los zombies. Como si fueran devorados; la llama, pasando a un color azul eléctrico, los rodeó a todos, oyéndose gritos infrahumanos que le puso la piel de gallina. Hasta que encogiéndose el fuego de nuevo, recuperando su dorado color, aparecieron los cuerpos de los elfos en lo que ahora eran unos horribles, mudos y tristes no muertos. Cuando cogiéndolo de sorpresa, el zombie jefe habló:

- ¡Una docena más amo, para tu ejercito invencible!. ¡Para lograr que seas el dueño por entero de esta dimensión y de toda Gaia!. ¡Para que tus ejércitos de ultratumba sea más abundante que la arena estelar que recorren las galaxias!. ¡Para lograr después, como meta final la conquista de todas las demás dimensiones y galaxia que las conforman en tu nombre!. ¡Para que la vida feliz tal como se conoce ahora desaparezca!.- e iluminándose una esquina de la gran estancia, se hizo visible el trono tallado en negra roca que él conocía. Y poniéndose de pie, el Señor Oscuro le respondió:

- ¡Así será esclavo y tú serás mi general en jefe!. ¡Esos estúpidos humanos, elfos y demás especies inferiores no saben lo que les espera!.- y mirando al lugar en donde se encontraba TERCHELD, como si intuyera que sabía que se hallaba allí, añadió:

- ¡No se salvarán de la mutación ni siquiera mis mejores colaboradores!. ¡Aunque estos no acepten la transformación!.- evidenciando con esa afirmación que no sabía que el íbero se encontraba allí:

- ¡Llévate a mis nuevos esclavos almas en pena y prepáralos para el combate que no ha de tardar en producirse!.- y andando todos en silencio, no se dieron cuenta de que el Líder Negro de manera misteriosa, había desaparecido de entre las sombras, igual que apareció:

- ¡Joeeer, cómo se está poniendo esto!.- comentó a lo bajinis TERCHELD; que haciendo lo mismo, se dirigió al cuarto de espera. Mientras su cabeza no dejaba de dar vueltas asimilando lo que había oído:

- ¡Tengo que hacer algo!. ¡Krom!, ¡yo no quiero esto!. ¡No lo puedo permitir!- se juró, porque él no quería que los mundos que tanto le gustaban se convirtieran en lugares tristes sin sexo bizarro. Pero sobre todo sin vida, sin sentimientos y deshumanizadas, solo por la ansia de poder de dos seres, sobre todo del Señor Oscuro, porque la pretensiones de VIRTUS no las sabía. Pero que deducía que no serían tan funestas para el ser humano:

- ¡Le gusta retozar con un musculoso pibe, más que a un tonto un lápiz!.- añadiendo esperanzado:

- ¡Es imposible que halla dos hijos de puta así!.- y renunciando a comunicarle al Señor Oscuro la novedad de los posibles hallazgos de los amuletos, regresó al Universo de la Luz.

Y es que TERCHELD, en el fondo no era mal tío, su único pero gran placer era someter musculosos machos y ponerlos en situaciones límites difícilmente aguantables tanto físicamente como mentalmente. Pero en lo que respecta a la sociedad en general desea lo mejor para todos. Aquel bizarro mundo lleno de musculosas beldades le gusta de cojones para desear que cambiara.

--ooOoo--

TERCHELD acababa de llegar a su casa del coliseum y desprendiéndose de la ropa de calle, se dirigió a la puerta de salida con la intención de darse un buen baño en la piscina. Cuando dando un brinco:

- ¡Tienes que decidir que hacer TERCHELD, tienes que intervenir a favor del bando de la vida y de la libertad!.- oyó una voz misteriosa que había entrado en su mente, y que momentáneamente le dejó sin respuestas:

- ¿Quién eres?, ¡responde!.- le preguntó no obstante:

- ¡Soy el Guardián de los Amuletos, y el protector de TRALLAX!, ¡el único ser que puede impedir que eso suceda!:

- ¿TRALLAX?, ¡Pero si TRALLAX es una creación del Oscuro!:

- ¡Sí TRALLAX, el único que puede impedir que el Señor Oscuro se apodere de Gaia y controle los dos universos!. ¡Para convertir a los hombres en la especie de mutantes sin corazón ni alma que has visto!. ¡En esa especies de no muertos, que les dé poder para conquistar todas las demás galaxias y porque no, todas las demás dimensiones si las hay!. ¡Porque el afán de conquista del Señor Oscuro es grande, pero su hambre de almas no tiene límites!.- añadiendo:

- ¡El Emperador VIRTUS a su lado no es ningún problema!. ¡El desea el poder por el poder, pero nada más!:

- ¿Qué quieres que yo haga?:

- ¡Huye junto con TRALLAX, para que ninguno de los dos bandos pueda dominar los mundos, sobre todo el Señor Oscuro, céntrate en él, te lo aconsejo!.- y manteniendo una larga conversación, le contó muchas cosas, entre ellas le recordó la importancia de los amuletos. Que por fortuna su búsqueda siempre mantuvo distraídos a los dos eternos contendientes:

- ¡Y por eso, al no hallarlos, nunca se alteró el orden de los dos universos!.- le aclaró el Guardián:

- ¡Además para dificultarlo, yo he lanzado el bulo de que no existen, pero existen!.- manteniendo en secreto que TRALLAX, sin que nadie lo supieras era el portador de los mismos:

- ¿Qué poderes tienen, Amo?, ¿para que sirven?:

- ¡No se sabe esclavo!. ¡El mito dice que solo lo sabrá el que los encuentre!, bueno si es capaz de desentrañar los secretos que posee!.- le contestó. Cuando deseando tener un detalle con él, cayendo de donde nadie sabía donde una gruesa argolla. El Ente le dijo:

- ¡Toma una argolla testicular a juego con los herrajes de Krom del esclavo, un detalle de buena voluntad por mi parte!. ¡Para que tengas al esclavo más sujeto!.- y desapareciendo aquella presencia de su mente, le dejó con la palabra en la boca.

Pero TERCHELD por ahora ya tenía pensado que hacer, de principio lo que tenía en claro era que no sería fiel al Señor Oscuro nunca más. En cuanto a huir ya vería, tenía que pensar y planearlo todo primero:

- ¡En el caso de que lo haga!. ¡No vaya a ser una trampa de VIRTUS!.- comentó para sí, aunque en el fondo sabía que eso no era cierto. Y mirando a través del gran ventanal del salón, en dirección al almanaque que había en una pared del templete dedicado a Krom, que había frente a su residencia. Comprobó que la corta visita que realizó a la otra dimensión. Aquí en ésta, en ese tiempo, habían transcurrido dos días y por la situación de sol, era el mediodía. Pero recordando en donde le dijo su confidente, que se encontraban los amuletos:

- ¡Ya me bañaré en otro momento!.- como Krom le trajo al mundo, atravesando de nuevo el portal místico que comunicaba con la otra dimensión, decidió ir en persona a por ellos, sin comunicárselo al Señor Oscuro por supuesto.

--ooOoo--

Había transcurrido dos semanas más y TRALLAX en ausencia de TERCHELD no se presentó a su primer combate en el coso, como tenían planeado sus amos. Y solo acompañado en el circo por RUFUS, continuaba progresando con los continuos ejercicios a los que era sometido por parte del romano; a la espera del regreso de TERCHELD. Y otra vez, con sus testículos repletos de semen, con un fuerte dolor de huevos, muy abierto de piernas:

- ¡Anda mulo!.- se dirigía en esos momentos al gran cuadrilátero de boxeo, con el fin de practicar con otros gladiadores más veteranos, con los que aprender algo de ellos:

- ¡Aquí os lo traigo chicos, a ver que le enseñáis!.- y quitándole de las argollas de los pezones la cadena con la que le trajo sujeto.

Sin quitarle el bocado de sus carnosos labios, fue dejado solo en el centro del ring, a expensas de que cualquier osado se atreviera a enfrentarse a sus músculos:

- ¡Mucha musculatura, muchas argollas, muchas plataformas, pero me lo voy a comer entero!.- gritó un fanfarrón japonés de tan solo dos metros. Que cubierto solamente por un trozo de trapo que le cubría sus genitales, se dirigió a TRALLAX:

- ¡Te voy a dar una somanta de ostias puta!.- y alzando un brazo con la intención de cumplir su palabra. TRALLAX apartándola de un simple manotazo, arreándole dos fuertes mistras:

- ¡Aggg!.- arrancándole las argollas pezoneras de cuajo:

- ¡Umk!.- le dio un fuerte puñetazo a YAMI (así se llamaba aquel cabronazo) que lo dejó para el arrastre. Cuando girándose triunfalmente, mirando retadoramente a los demás gladiadores. Con un gesto de sus manos, les retó a todos con la intención de ser el mejor gladiador, porque él solo respetaba a sus amos:

- ¡No chico, eso no, que aún son muchos para ti!.- le aviso con cariño RUFUS. Pero el reto ya estaba lanzado y el japonés despezonado, dolorido se puso de pie:

- ¿A que esperamos chicos?.- y mucha era la influencia del fornido oriental. Porque TRALLAX al momento fue rodeado. Observando, contrayendo magníficamente sus pechos, que mientras unos se quitaban los cinturones, otros fueron por fustas, otros por cadenas con ganchos, con la evidente intención de someterlo y torturarlo:

- ¡Ya te avisé alumno!, ¡Ahora atente a las consecuencias!.- le avisó RUFUS. Que apartándose a un lado, no hizo nada para impedir el linchamiento del musculoso. Que con las manos desnudas solo con el poder de sus músculos, que no era poco, se enfrentó a aquellos recios y veteranos gladiadores:

- ¡Una moneda de oro, por cada polvo que le echéis!.- les ofreció RUFUS, chuleando con ese gesto, de que el dinero para él no era problema; pero sobre todo para que el hercúleo mozo aprendiera la lección y mediera antes sus actos. Logrando que su propuesta acelerara los acontecimientos, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- porque encajando su espalda y amplios pectorales una veintena de correazos que le dejaron marcados las pesadas hebillas, dejando al cachas medio conmocionado. Éste alargando las manos con la intención de mantenerlos a distancia de esa manera. Solo consiguió, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- que los látigos al alcanzar más distancia, impactaran de lleno en su tetas, esculturales posaderas y tremendos huevos. Que le puso la verga a TRALLAX más dura que el diamante. Que siendo incapaz de contener el avance de aquellos bellos brutos, trastabillando dio unos pasos para atrás:

- ¡Y al que le arranque de dolor a su verga un orgasmo cien monedas!.- les ofreció ahora el rico romano. Y TRALLAX indefenso al salvaje acoso al que estaba sometido, para no ser follado ni violado se tapó con ambas manos el agujero del chocho. Acojonado porque al no poder eyacular cuando le violaran casi seguro que de tanto placer acumulado, alcanzaría el orgasmo. Para después como medida disciplinaria recibir el duro y pertinente castigo por su desobediencia de parte de sus amos. Porque todavía seguía en pie la prohibición de alcanzar el clímax sexual, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- por eso, estaba dispuesto a no darles ninguna oportunidad de que lo lograran y por ello mantuvo los brazos en cruz con la intención de mantenerlos a rayas, a riesgo de continuar sus músculos siendo latigueados sin piedad y su nabo cruzado de lado a lado por las hebillas de las correas:

- ¡A por él!.- hasta que lanzándose al unísono todos sobre él, le sujetaron y mientras era inmovilizado, sus tetas, pezones, abdominales, cuello, polla y huevos fueron mordidos sin límites:

- ¡Hummm!.- hasta que siendo obligado a tumbarse en el suelo. Forzado después a ponerse de rodillas, muy abierto de piernas:

- ¡Sufre perra!:

- ¡Ummmk!.- a martillazos con un clavo le inmovilizaron la polla al suelo de madera:

- ¡Hummm!.- y bajándole después el pechazo, tirando dos cabrones con salvajismo extremo de sus pezones:

- ¡Hummmm!.- alargándolos muchos centímetros:

- ¡Hummm!.- fueron también claveteados en el suelo y así inmovilizado:

- ¡Qué gusto me va a dar follarte cabrón!:

- ¡Hummm!.- su chocho fue traspasado por una recia polla, la del japonés; y su boca, después de ser liberaba del bocao:

- ¡Graggg!.- por dos nabos muy bizarros. Viéndose obligado a tensar sus traspasados pezones para alzar el torso y poder comerle las pollas a aquellos tíos tan exigentes. Y así clavadas sus ricas carnes al suelo, inmovilizado, entre correazos, latigazos y magníficos polvos. Le penetraban a la vez de tres en tres en presencia de su instructor RUFUS que no hacía nada para impedir que lo violaran, todo lo contrario. Metiéndole mano a sus genitales, masturbándose:

- ¡Dadle fuerte a ese culo, chiquitos!.- les jaleaba para darles ánimos. Y así entre tanta polla y semen, iban despojando a la mole culturista de su humanidad, convirtiéndolo aquellos cabrones solo en un amasijo de sufridos músculos, boca chupona y nalgas tragonas. Mamando el esclavo ahora una polla negra, otra amarilla, dos morenas. Pero fue todo un hombre porque logró no alcanzar el clímax y eso que a correazos y latigazos era violado tanto por delante como por detrás siendo su inmovilizada verga puesta dura y tremenda de tanto placer masoquista. Hasta que satisfecho RUFUS de la dura prueba a la que fue TRALLAX sometido:

- ¡Ya vale, chicos!.- lanzándoles docenas de monedas de oro, le quitó al cachas los tíos de encima. Que ansiosos de coger porciones de tan valioso metal, lo dejaron allí clavado solo, circunstancia que el romano aprovechó para después de darle un beso al tremendo culturista:

- ¿Lo tuyo es sufrir, verdad puta?.- y disfrutando de la penosa imagen del cachas, cubierto de forma tan tajante por las crueles herramientas disciplinarias, ayudado de unas tenazas le arrancó los clavos de los pezones y polla, liberándole:

- ¡Salgamos de aquí esclavo!, ¿espero que hallas aprendido la lección?.- pero TRALLAX ya no pudo responderle, su amo RUFUS acababa de volver a ponerle el bocao. Y con viriles pellizcos de polla y huevos fue sacado del lugar.

--ooOoo--

TERCHELD a su regreso, decepcionado por el resultado negativo de su búsqueda; decidió continuar como si nada hubiera ocurrido, para no llamar la atención del Señor Oscuro. Y con esa intención, continuó con sus planes de reeducación del cachas, ultimando los preparativos para el primer combate de TRALLAX.

Era las diez de la mañana y TRALLAX de pie, en el centro de la cuadra, enjaezado igual que un alazán, con sus músculos untado de aceite de foca. Cuerpo cimbreante, con esa cinturita musculosa que sujetaba aquel torso poderoso y tetón, que de rotundos pezones mostraba balanceándose en ellos las grandes argollas que los atravesaban, fiel prueba de su esclavitud. Con el culo respingón, chocho húmedo y vibrante, empalmado como nunca, mostrando los brillantes anillos que de arriba abajo recorría el tronco de su pene hasta perderse en los labios de su negro potorro, esperaba la orden del comienzo de la marcha en dirección al coso.

Ya con los dos cuchillos dentro de las fundas sujetas por recias cuerdas que rodeaban sus musculosos muslos, regalos del mismísimo dios Krom. Nervioso ante el próximo enfrentamiento armado que iba a tener dentro de pocos minutos. Pero sumiso como el más obediente de los perros. Dando fuertes pisotones con sus plataformas, que levantaban esquirlas de piedras del suelo, esperaba el tan deseado enfrentamiento. Y agradecido por la dulzura con que eran sus músculos acariciados por RUFUS:

- ¡Cálmate esclavo, ya sabemos que es tu primer combate!.- con la intención de tranquilizarle. En parte lo lograba, ya que TRALLAX mirándolo debajo del casco clavado en su bonito cráneo, lo hacía con respeto, sumisión, pero también con cariño. Porque RUFUS igual que TERCHELD sabía ser dulce y duro a la vez, cuando las circunstancias lo requerían. Como ahora, porque nada más aparecer TERCHELD:

- ¡Venga salgamos!.- se alteró tanto la perla culturista, por el grado de excitación que alcanzó por sus ganas de comenzar la lucha. Que como un potro desbocado, comenzó a bufar y tirar de las cadenas que le sujetaban por el pene y nariz, sin importarle el dolor que sentía:

- ¡Sooo, esclavo!, ¡tranquilízate que ya vamos al coso!.- pero ni siquiera unos buenos fustazos en sus abdominales y pezones lograron calmarlo. Por lo que:

- ¡No me hagas ser duro contigo!, ¡ahora no!.- mientras TERCHELD le fustigaba los huevos para tenerlo entretenido, RUFUS le ató los brazos por detrás. Y con la intención de sujetarlo aún más fue también encadenado por los pezones. Pero ni por esas, era mucha la caña que se necesitaba para calmar tan tremendo ejemplar. No quedándole más remedio a TERCHELD:

- ¡Krom, tenía pensado regalártela después del combate!.- que extrayendo de un bolsillo la gran argolla testícular regalo del Ente. Y después de unos magníficos fustigazos en los pectorales del chico fisioculturista:

- ¡Vaya si llevas puesta una correita genital muy fina!.- vio por primera vez el fino cuero que le puso hacía mucho tiempo SVEN, y que con la mierda acumulada de tanto tiempo nunca llegó a ver. Y sin importarle el dolor infringido:

- ¡Hummm!.- se la arrancó de cuajo y después de calmarle con unos buenos azotes, procedió a ponerle la argolla de Krom, apretándosela al máximo y encadenándolo por los huevos también, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- a latigazos y con tirones de cadenas:

- ¡Anda, puta!.-, el cachas fue sacado al exterior, siendo la comidilla de todos los presente. Porque ni siquiera la profusa cantidad de latigazos que cubría su inmenso físico. Fue motivo suficiente para impedir que se marcaran en su morena piel, la simetría y el desarrollo alcanzado por sus músculos. Que brillantes por el abundante aceite de foca que los cubría, ferrallatería que lo engalanaban, pezones, largos, gordos y desafiantes. Torturados permanentemente por aquella grandes argollas. Fieramente empalmado y alzado sobre aquellos excitantes zancos. Construidos místicamente por un ser poderoso y desconocido, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- era trasladado al ritmo de los látigos.

Cuando recorriendo toda la calle que daba al gran portón del coso, de uso exclusivo de los gladiadores que se dirigían a luchar en la arena. Al hallarse abierta, acompañado de sus amos y látigos de estos que no paraban de lacerarle los músculos sin compasión. Al verlo la muchedumbre, ésta chilló y le jaleó porque con su cuerpazo y excitante belleza viril y guerrera se los había metido a todos en el bolsillo:

- ¡Te vas a enterar, puto!.- le amenazó su contrincante. Precisamente el japonés de dos metros, que junto a los demás compañeros, le violaron y castigaron con severidad en el ring. Que envidioso por la cálida recepción que le hizo el público, si su odio era ya grande, ahora lo era más:

- ¡Tú tranquilo TRALLAX, que le puedes!.- le dijo RUFUS mientras le soltaba de las cadenas. Porque hasta ahora el gigante asiático fue el favorito del público. Que al no estar dispuesto a perder ese preponderante lugar, sin esperar que los tambores y cornetas dieran comienzo la lid y menos darle tiempo a RUFUS a liberar los brazos al cachas:

- ¡Ug!.- arreándole un punterazo con el pie derecho en una teta, YAMI logró lanzar a TRALLAX al suelo:

- ¡Jódete cabrón!.- y mientras le pisaba la polla con un pie, con la intención de impedir que se alzara. Comenzó a arrearle patadas en los masivos abdominales. Logrando que el cachas con los músculos contraídos, dientes prietos, indefenso resistiera la veintena de patadones que sino fuera por lo cachas que estaba y la fortaleza de su vientre, aquel hijo de satán lo hubiera dañado permanentemente los órganos internos, mandándolo al otro barrio. Quien pisándole el pecho:

- ¡Hummm!.- de un bestial patadón en los testículos, casi lograr que TRALLAX perdiera el conocimiento. Pero el esclavo español estaba muy bien entrenado para resistir el dolor. Ahora comprendía lo severos que tuvieron que ser sus amos, para transformarlo en el esclavo gladiador que era ahora. Por eso, observando pavorido como éste giraba con fuerza el talón sobre su gorda polla que indefensa se encontraba en el suelo. Con lágrimas en los ojos por lo que aquello dolía, tirando con todas sus fuerzas rompió las cuerdas y agarrando con una mano los huevos del oriental:

- ¡Aggg!.- apretando con todas sus fuerzas, sin soltarlo, manteniéndolo sujeto, comenzó a endiñarle puñetazos en sus masivos abdominales, como le había enseñado su amo TERCHELD tantas veces. Manteniéndolo así durante un par de minutos, dejando próximo a la asfixia al fornido asiático, que como un pelele bien sujeto por los huevos:

- ¡Para, para por favor!.- era aporreado sin piedad, clavándole entonces los puños en los pectorales, atizándole jodidos pellizcos en los pezones, que muy sensibles por el cruel arrancamiento de argollas a los que fue recientemente sometidos por el mismísimo TRALLAX, le produjeran un inenarrable dolor al oriental:

- ¡Déjalo ya chaval!.- no siendo el bocao que secuestraba la boca de TRALLAX ningún impedimento para que después, abriendo los labios, entre el hierro y los dientes superiores:

- ¡Aggg, perdón!.- mordiéndole el pezón izquierdo, le arrancara un gutural grito de dolor al oriental. Que apoyando ya voluntariamente las manos sobre sus nalgas, miraba YAMI muy guapito:

- ¡Ay!, ¡usss!.- como TRALLAX pasando de un pezón a otro se los masacraba sin contemplaciones. Y es que había caído en las garras del que con casi toda seguridad iba a ser la sensación de la temporada:

- ¡Cojones que brutal eres mordiendo las tetillas!.- y lo estaba sometiendo, y delante de toda Roma:

- ¡Aaaaah!, ¡qué gustazo!.- y eso hizo eyacular de puto placer masoquista al asiático. Porque todo lo que le estaba ocurriendo le excitaba mucho a YAMI. Por eso no pudo hacer nada cuando TRALLAX le liberó las tetillas. Y como venganza por el otro día en que fue violado a su vez por todos ellos:

- ¡Graggg!. ¡Qué me ahogas!.- TRALLAX lo cogió con sadismo por el cuello y sin soltarle las pelotas. Lo levanta del suelo:

- ¡Ohohoh, es horrendo!.- y al vuelo le clava el pene hasta los huevos, destrozando a YUMI por dentro:

- ¡Qué polla más altanera, joder!.- comenzando a violarlo sin piedad. Que como un pelele el japonés con los brazos colgando gemía y bufaba como una puta. Sintiendo como aquel inmenso nabo le empalaba, clavándosela y sacándosela hasta volvérsela a meter, introduciéndosela hasta las entretelas. Mientras que con tanto trajín la vibración de su tetamen era evidente y es que nuca nadie le había follado como lo estaba haciendo TRALLAX:

- ¡Vencedor TRALLAX!.- anunció de pronto el jefe de ceremonias del coso con la intención de dar por finalizado el enfrentamiento:

- ¡No le hagas caso y sigue chico!.- le gritó YAMI lleno de satisfacción, que pellizcándose sus tiesos pezones gozaba por completo con aquellas enculadas:

- ¡Parad, gladiadores!.- ordenó aquel tipo:

- ¡Sí, sí, sigue musculitos!.- le volvió a rogar YAMI. Pero viendo el encargado que el cachas seguía follándose al oriental. A una indicación suya, RUFUS entró en el anillo, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- y a latigazos:

- ¡Para perro!.- intentó que TRALLAX soltara sin lograrlo al semiconsciente YUMI. Que más empalmado que un toro miura comenzó a alcanzar el clímax, emanando su verga semen en cantidades ingentes. Tanta que TRALLAX deseando hacer lo mismo se la clavó hasta el fondo. Pero viendo TERCHELD las intenciones del semental ibérico, reventándolo a latigazos:

- ¡Saca el nabo!.- le obligó a sacarlo pero sin eyacular claro está. Porque TERCHELD había decidido que ese no era el momento:

- ¿Le tenía ganas verdad chico?.- le preguntó a su esclavo mientras admiraba como con el esfuerzo se subía y bajaba el pechazo a cada calada de aire que daba. Sonriendo orgulloso porque su esclavo con un sumiso gesto de cabeza le indicó que así era. Pero sobre todo, porque estaba confirmando que la sumisión de TRALLAX no impedía que este se midiera con gallardía a sus contrincantes y les venciera con rotundidad. Porque una cosa era saberse esclavo suyo y otra muy distinta ser el escogido para Guerrero Esclavo del Señor Oscuro:

- ¡Acércate cerdo!.- le ordenó a TRALLAX y después de imponerle las cadenas en el collar y otra en la argolla del cipote. Como era habitual, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- a latigazos fue sacado del coso por sus amos. Orgullosos ambos de la conducta del cachas:

- ¡Qué buena puta es!.- comentó el hispalense orgulloso:

- ¡Sí mucho!.- le ratificó RUFUS.

 

 

 

CONTINUARA……….

 

 

Podéis visitar mi web http://galeon.hispavista.com/trallax, al que podéis acceder también a través de mi perfil de TODORELATOS. En él podéis ver dibujos míos que son inéditos, correspondientes a los primeros capítulos, en los que no incluí ninguno.

TodoRelatos.com © animal

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (0)
\"Ver  Perfil y más Relatos de animal
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.41 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto