Sorpresas te da la vida, más aun con una esposa así
Hola amigos, aquí me encuentro dándoles otro relato, por los
tantos mails que he recibido solicitándomelos.
Lo que sucedió fue que con mi esposa tuvimos una típica pelea
de casados, pero significo que estuviéramos como una semana y media sin darnos
ni la hora, y eso también lo llevamos a la cama, por lo tanto recurrí a mis
solitarias y placenteras masturbaciones, algo de lo que nunca les he comentado y
seria bueno para que la tengan en cuenta.
Primero me encierro en el baño, abro el grifo de agua y pongo
música, para ambientar el lugar, luego totalmente desnudo me meto en la ducha, y
empiezo a jugar con el jabón de tocador, y me lleno de espuma sobre mi culo,
empiezo a lubricarlo y meterme primero un dedo, y después dos hasta tres, por
que tengo unos dedos gruesos, y ya el cuarto no puede entrar a pesar de mi
solicitud. Una vez que estoy al palo, tomo, una sopapa para destapar, y la fijo
haciendo presión sobre el piso húmedo, y procedo a sentarme de a poco sobre el
mango de la misma, hasta que no aguante mas, me quedo respirando un poco, y le
doy a un sube y baja, primero despacio y luego frenéticamente hasta llegar al
orgasmo y llenar de leche todo el piso. Se las aconsejo, y es muy placentera, la
pueden poner también en algún rincón de su baño, y con sus pies la sujetan un
poco, y se la entierran tipo perrito.
Ok, pasemos a lo que interesa, después de tanto tiempo sin
relaciones, yo hervía de leche y calculaba que ella también lo estaba, para
males me toco hacer un viaje por dos días, y se me acercaba mi cumpleaños un día
miércoles a lo que llegue por la mañana, salude a mi esposa y me fui de nuevo al
trabajo.
Regrese como a las 9 de la noche, y note que se escuchaba una
música suave, abro la puerta y aparece ella con un trajecito que me vuelve loco,
todo de encaje, que le hace marcar bien las tetas tan grandes que tiene. Me
recibe con un soberbio beso en la boca, y me dice en el oído: "Feliz Cumple
Papi, hoy la vas a pasar mejor que nunca, te lo aseguro". Tremenda sorpresa me
tenía intrigado, ella me dijo que me fuera a dar una ducha que estaba terminando
de cocinar.
Me puse mi slip favorito, el de batalla, me llene de perfume
y me fui a la sala principal, y no podía creer lo que tenia frente a mi, mi
esposa sentada a la punta de la mesa, pero con dos tipos, uno al lado del otro,
y totalmente desnudos, no se en que momento los hizo entrar o era que ya estaban
escondidos dentro, yo me quede parado mirándolos, con mi cuerpo semidesnudo, y
ella ni lenta ni perezosa, me dijo que los había conocido hace mas de un mes en
el Chat, y que eran pareja, eran gays, y los invito a una fiesta muy especial.
Yo no sabia que hacer, si agarrarlos a los golpes, echarlos de la casa, o
sentarme con ellos.
Procedí a lo tercero, me senté, se presentaron, el mas grande
(de edad y físico) se llama Felipe, tiene 35 años, debe medir como un metro
ochenta y cinco, de tez blanca y ojos claros, y su amigo, se llama Leo, de unos
26 años, mas bajo que él, de un cuerpo espectacular, unos brazos bien marcados,
de tez trigueña.
Nos fuimos conociendo, mientras deleitábamos una rica comida
acompañada de un buen vino. Ahí nomás les pregunte como una pareja de gays,
estaban compartiendo una mesa con nosotros, y ellos al igual que ella, solo me
decían que aguardase, que era una sorpresa para mi, que era mi cumple, y que
nunca lo iba a olvidar.
Seguíamos hablando de aquí y de allá, y nos pasamos a la
sala, pero estaba incomodo, por que tenia una erección, y no podía disimularla,
no sabia como controlarme ante tanta expectativa. Ella dijo que los chicos eran
gays, pero eran muy amplios, eran pareja hacia un par de años, pero les gustan
las fiestas de este tipo, y que tenían mucha experiencia. Yo les aclare que no
era gay, que era 100 por ciento bisexual, que no me gustan las plumas, y ellos
se reían, el alcohol, estaba haciendo efecto, y mi esposa empezó a besarme con
su lengua, por mi cuello, mis oídos, y me saco la verga afuera para sobarmela
como loca, y ellos estaban besándose apasionadamente, y pude ver el tamaño de
sus vergas totalmente duras. Felipe tiene un pedazo digno de un record mundial,
no es tanto lo grande, sino lo hermosa de esa pija, bien ancha, no tan cabezona,
pero se veía hermosa, y la de Leo, mas bien de unos 18 cm. pero con una cabezota
bien marcada. Se estaban matando en un 69 al frente nuestro a lo que nosotros
mientras mirábamos el espectáculo, yo le metía dos dedos en la conchita a mi
esposa y ella me sobaba mi culo, se ponía saliva y me metía un para de dedos,
para empezar a lubricármelo.
Éramos cuatro animales desnudos, existía un ambiente de sexo
total, los olores, la música y cuatro cuerpos totalmente excitados y jadeantes.
En un momento que nos estábamos besando como locos con mi esposa, se nos acercan
ellos sin hacer nada de ruido, y uno de ellos se mete mi verga en su boca para
empezar a chuparme con una maestría única, su lengua recorría mi verga, mis
huevos, y luego bajo hasta mi culo, para sentir como me entraba su lengua llena
de saliva, mientras el otro le chupaba la concha a ella. Era de no creer la
chupada de culo que me estaban pegando, Leo se paro y puso su pija a la altura
de mi boca a lo que no me negué y me la metí, y pude saborear su jugo pegajoso y
saladito, mientras ella le chupaba el culo a Felipe, era una locura lo que
estábamos pasando, sentía miles de sensaciones por segundo, chupaba cada vez mas
rápido esa pija y el otro me metía desaforadamente dos dedos en mi culo.
En un momento de tregua, les dije que como era mi cumpleaños,
era el que mandaba en la noche, y todos me miraron y se reían, mi esposa me dijo
que era mi noche, pero ella había planeado todo para mi, y que iba a recibir
tres pijas en mi culo, por haber cumplido 33 años, y yo le dije que donde estaba
la tercer verga y ella solo me dijo come de a una y luego veras. Me obligo a
ponerme en cuatro como una puta, y Leo se fue acercando sospechosamente por
detrás, para apoyar una cabeza latiente en la puerta de mi culo, mientras Felipe
se tiro sobre la alfombra y me dijo que le chupara la pija ancha y rica que
tiene, y ella solo nos miraba a un rincón totalmente excitada. Felipe no me dio
tiempo a reaccionar, pero me la fue metiendo sin protocolos, sentía como me
abría el culo como con un cuchillo caliente, era increíble el placer que me daba
esta pija, estaba totalmente lubricado, apretaba como podía mis esfínteres para
que no se saliera, pero este hijo de … sabia lo que hacia, me la sacaba toda, y
de golpe me la enterraba hasta bien adentro, haciéndome olvidar la verga que
tenia en mi boca. Me enculaba cada vez mas fuerte, me pegaba en mis cachetes, y
me decía feliz cumpleaños putito.
Mi esposa solo me miraba como recibía placer y me guiño un
ojo, ver a su marido totalmente ensartado por su culo y boca con dos tremendas
porongas le daba un morbo extra a la situación. Leo aumento su ritmo sobre mí,
hasta que me inundo de leche todo mi culo, y me la volvía a meter y sacar sobre
mi pobre culo a esa altura dolorido de semejante cogida. Me quede un rato
quieto, a lo que Felipe me tomo de mi cabello, y me empujo para que retomara la
chupada de verga; como pude seguí saboreando su pija, y luego sentí una lengua
aliviadora sobre mi culo, y era mi esposa, limpiándome y sobandome mi culito,
que rico que era eso, era increíble. Me relaje demasiado, y en un momento sentí
en mi boca unos chorros de semen que casi me ahogan, y me obligo a tragármelo,
por que me tenia sujetado de mi cabeza.
Luego de unos minutos quede totalmente dolorido, sobre la
alfombra boca arriba sin poder decir palabra, ella se sentó sobre mi pija, y
estaba cabalgando y a los diez minutos la llene de leche para quedar totalmente
muerto. Yo no se que habían tomado estos tres, pero estaban como si nada, y se
habían sentado sobre el sillón frente a mi, y ella al medio les agarraba la
pija, una con cada mano mientras se besaban, tocaban, todo frente a mi., pero no
podía hacer nada, prefería que se dieran entre ellos.
Pero todo estaba planeado, y a pesar de que los amigos tenían
sus buenas vergas, ella no quería nada para si, todo esa noche era para mi,
pobre de mí. Me dijo, que ya había probado la primer verga, y que ahora tenía
que sentir la segunda de mi amigo.
Me acomode esta vez en la cama del cuarto, me llenaron de
crema para manos en mi ojete, y me sentía como violado ante ellos, me levanto
mis piernas a sus hombros, y le pedí que por favor no me hiciera daño, que esa
posición era muy difícil con semejante tranca, no le importo, y apoyo su
cabezota en mi culo, que en cierta manera deseaba tener ese mástil dentro mío.
La fue metiendo con una maestría increíble, pero me ardía del dolor, le pedí que
la sacara, que me estuviera matando, era muy ancha y sentía centímetro a
centímetro de carne como se abría dentro de mí. No le dio mucha importancia y
siguió en su carrera anal. Mi esposa ya estaba ensartada al lado mío por el otro
compañero, y se estaba dando el gran gusto con esa pija en su culo. Mientras que
yo no daba mas del dolor, veía las estrellas, y en un segundo la tuve toda
adentro, nos quedamos unos minutos quietos, el me sobaba mi verga, y me dijo si
estaba listo para la culeada mas espectacular de mi vida, le dije que lo hiciera
despacio.
Empezó a moverse para atrás y cuando estaba por salirse, la
volvió a meter despacio, y así lo repitió unos instantes hasta que el dolor fue
desapareciendo para sentir un cosquilleo dentro de mi culo. Repito, un verdadero
profesional en la cogida, sabia como moverse y cuando, fue aumentando el ritmo,
y esta vez le pedí por favor que yo quería tomar el control, le pedí que se
sentara en el borde la silla, y me senté de una sobre esa rica pija latiente. Ya
no existía dolor, todo era placer, ver como se la enculaban a mi esposa, y yo
sentándome como una puta sobre el. Le daba cada vez mas rápido, me la sacaba
toda y me dejaba caer sobre ella, hasta que el se puso de pie, y me hizo agachar
quedándole mi culo bien parado, para darme una cogida como locos, ahí empecé a
gritar del placer, sentía como me entraba tan rico, que no quería que se
terminara jamás, en esa veo como Leo le saca la verga del culo a mi esposa y me
la acerca a mi boca, para llenarme de leche en toda la cara, y se la termine de
limpiar cuando siento que Felipe se vino dentro mío, me lleno los intestinos de
semen caliente, y sentía como palpitaba dentro mío. Yo sin darme cuenta había
acabado también, y Uds. saben que es difícil acabar solo, sin contacto, pero es
para que se imaginen la cogida que me habían pegado. Me temblaban las piernas, y
no se como pude llegar al baño, para refrescarme de semejante polvo.
Ellos se metieron al baño y entre los cuatro como pudimos nos
sacamos el cansancio sexual que cargábamos, para luego sentarnos en la sala a
tomar unos tragos y fumar unos cigarrillos, y yo no podía creer como me latía mi
culo, no me dolía pero sentía que tenia vida propia, y es ahí cuando ella se va
para el cuarto, y me quedo con mis amigos, totalmente extenuados, y me agacho a
chuparles esas pijas tan ricas para que de nuevo ya estuvieran apuntando hacia
arriba como queriendo guerra.
En medio de la sala salio mi esposa con un arnés puesto que
me caí de la sorpresa, tenia puesto una verga de silicona totalmente negra de un
tamaño que no se la pueden imaginar, como de unos 23 cm. por unos 5 cm. mas o
menos, y dentro de su concha tenia puesta otra de unos 18 cm., esa era la tercer
pija que debía soportar dentro mío. Yo le dije que ni en pedo, me iba a dejar
coger por ese pedazo de verga, que me iba a partir al medio, pero mis amigos, me
dijeron que yo lubricaba muy bien y que me iban a ayudar a que la sintiera.
Entre los dos, me empezaron a chupar la pija, el culo, el
cuello, las tetillas, todo me chupaban, no me podía mover para ningún lado, y
sentía como golpes de electricidad por todo mi cuerpo, me acomodaron a un borde
del sillón boca abajo, y Leo primero me la metió para darme un rato ya en mi
culo abierto como farmacia de turno, y luego me daba Felipe, se turnaban un rato
cada uno, pero esta vez me la sacaban toda y me la metían hasta el fondo, me
llenaron de crema de nuevo, y esta vez mi propia esposa se acomodo por detrás y
como se nota que ella no tiene verga ni sabe usarla, me la apoyo en la puerta de
mi culo totalmente abierto, y me la metió toda de golpe, creí que ahí mismo me
moría, no sabia como salir de esa, ya estaba ensartado por semejante pija que no
me quería mover, muy bruta, pero no le importo, estaba como ida, y me daba sin
lastima, yo no tenia fuerzas ni para moverme ni quejarme, solo recibía una
tranca descomunal en mi adolorido culo. Estuvo dándome duro, hasta que me empezó
a gustar, Leo se acomodo en mi cara con su pija para que se la chupara y Felipe
se la mando a guardar a mi esposa por la concha hirviente de ella.
Nos cogimos como locos un buen rato, hasta que me tuve que
tragar de nuevo el semen de Felipe, y Leo le llenaba la concha de leche a mi
esposa. Yo me tire en el sillón y no me podía ni mover, y fue ahí cuando Leo
agarro mi verga y se la metió en su culo de una, y empezó una cabalgada para
hacerme acabar a los minutos.
Es así amigos como termine mi puto cumpleaños, con una
sorpresa de mi dulce esposa, creo que no fui al baño por dos días, nunca pensé
en que iba a disfrutar tanto ese día, y tal es así, que ahora esa prótesis que
ella tiene, la usamos seguido.
Espero que les haya complacido, y que estén excitados como lo
estoy yo ahora mismo de solo recordar esa noche.