NO ERES MI TIPO
Por: Horny
*******
Te espero unos minutos antes de la hora acordada, allí donde
quedamos de vernos. Miro para todas partes, asegurándome que nadie me haya
seguido a nuestra cita clandestina de un cuarto de hora.
En uno de esos tantos giros de cabeza por fin te veo. Me
saludas con un suave beso en los labios como la cosa mas natural y luego te
sientas a mi lado sonriendo.
Comienzo a detallarte... realmente no se que te ví, no me
atraes físicamente, no eres mi tipo y sin embargo... cuanto me excitas...
Deliro cuando me tocas. Apenas puedo creer las sensaciones
que me produce el simple hecho de tu roce. Te miro y no eres nadie, no eres nada
para mí, pero todo eso cambia cuando me tocas, cuando una sola de tus manos se
posa sobre las mías. Entonces es cuando se produce el ¡boom! el milagro de la
química triunfando sobre la física.
Me invitas a tomar algo, no hay mucho tiempo, solo para
hablar esta vez... es solo un cuarto de hora. Me miras desde el otro lado de la
mesa, enigmático. No me gusta tu boca pero quiero que me beses. Y lo haces, y
siento un corrientazo, todo mi aparato digestivo se calienta como si tu saliva
quemara, mi ropa interior se moja, mi sexo se hincha, se humedece, te desea,
clama por ti, por sentirte en su interior, por atraparte y succionarte... pero
no hay tiempo y tampoco es el lugar.
Me separo de ti porque temo irme flotando en ese beso. Me
tomas de la mano y me llevas a un lugar apartado donde sin decirnos nada nos
abrazamos, como queriendo fundirnos el uno en el otro. Una de tus manos se
desliza hacia mi sexo, hacia tu muñeca como cariñosamente la llamas. La sientes
recién depilada, hirviente, mojada. Me masturbas allí mismo, nadie nos mira... o
casi nadie... que importa.
Mi cuerpo se tensa, mi vagina se contrae, para luego
relajarme colgada de tu espalda. Y eso que no eres mi tipo.