Vanessa, mi vecina.
Hace aproximadamente dos meses que compré el departamento en
el cuál estoy viviendo, por razones de trabajo salgo bastante temprano,
alrededor de las 7 de la mañana y normalmente regreso bastante tarde 10 u 11 de
la noche, ya sea por el trabajo o por que salgo con amigos o amigas, motivo por
el cual no tengo mucho contacto con mis vecinos del edificio, en algunas
oportunidades me cruzo con alguno de ellos, nos saludamos atentamente pero nada
mas.
Ahora bien, días pasados me cruzé con uno de ellos en el
pasillo de entrada, mas bien era una de ellas, primero me pareció una mujer pero
al cruzármelo me dí cuenta que era un hombre, mas bien dicho era un travesti,
puede ver sus lindas tetas, bastante grandes, su culo bien paradito, muy bien
arreglado con una remera blanca y una minifalda azul, pero sus rasgos
evidentemente delataban su masculinidad, además su tono de piel era cobriza, es
decir bastante morocho, su pelo era de color rojizo largo hasta la cintura, nos
saludamos correctamente pero pude advertir una mirada muy lasciva en su rostro,
buenas tardes, lo saludé, a lo que respondío con un "buenas tardes…."
muy meloso pero con un tono de voz bastante ronco, para nada femenino, al darme
vuelta cuando iba a cerrar la puerta de entrada lo ví esperando el ascensor pero
mirando fijamente hacia mi, le sonreí un poco y antes de alejarme ví que el
también lo estaba haciendo.
Días después de este encuentro al volver a casa, bastante
temprano para mi costumbre lo encontré esperando el ascensor, nos saludamos y
subimos juntos, yo al 3° piso y el me dijo que vivía en el 8°, acotando: 8° C,
cuando bajaba en mi piso me dijo: "perdón no nos presentamos, me llamo
Vanesa", el gusto es mio y me llamo Enrique le dije, pero cuando casi se
cerraba la puerta del ascensor el la trabó con la mano y me dijo: "Si querés
tomar un café conmigo te espero…", la puerta se cerró y me quedé como un
idiota mirando como las lucecitas del ascensor se prendían y a´pagaban hasta que
pararon en 8° piso.
Entré en mi departamento, tomé unos mates,me dí una ducha y
llamé a una amiga para salir, la muy guacha me calentó por teléfono y me dejó
con las ganas de salir, me pateó para el día siguiente, cuando corté no sabía
que hacer, al final decidí que iba a aceptar la invitación de Vanesa , asi que
salí y tomé el ascensor hasta el 8° piso, apenas toque el timbre del "C" Vanesa
ya me estaba abriendo la puerta, "Hola, sabía que ibas a venir, lo ví en
tus ojos" me dijo, tenía puesta una minifalda de jean color azul y un
top rojo que apenas podía contener sus tetas.
Apenas hubo cerrado la puerta me abrazó y comenzó a besarme,
no me hice esperar con la respuesta y fué así como nuestras lenguas comenzaron
una batalla campal a ver cual de ellas se introducía mas en la boca del otro,
mientras tanto nuestras manos recorrian todos nuestros cuerpos, luego nos
recostamos en el sillón del living, le bajé el top y comenzé a besarle sus
hermosas tetas, mi pija ya se estaba poniendo re dura, no la podía contener
dentro del slip negro que llevaba puesto,Vanesa gemía con cada lenguetazo que le
daba a sus pezones ella pasó su mano derecha por detrás de mi cabeza y cada vez
me apertaba con mas fuerza para que no dejase de chuparle sus tetas, seguimos
besándonos y acariciandonos un rato, luego se levantó y tomandome de la mano nos
dirigimos al dormitorio, nos tiramos en la cama de
costado ella comenzó a mamarme mi pija, lo hacía de una
manera espectacular, nunca me la había chupado de esa forma, mi calentura iba en
aumento, la pija de ella aún no se le había parado, era mas bien un pedazo de
carne bastante flojo, que maravilla como me la chupaba, me ponía a mil.
Mi calentura aumentaba a cada instante, así que lentamente me
fuí recostando y comenzé a sobarle su verga, la cual se iba parando lentamente,
para ayudarlo en esa tarea empezé a chuparselsa suavemente, con pequeños
mordiscos sobre su cabeza hasta llegar a tragármela toda, no era de un tamaño
enorme pero llenaba toda mi boca, que delicia, su verga iba creciendo y
enduracíendose mas y mas, al igual que la mía en su boca, al final no pude
aguantar mas y comenzé a acabar dentro de ella, Vanessa al sentir en su boca mi
acabada no pudo aguantar mas y derramó toda su leche dentro de mí, ambos
seguimos jugando un rato mas con nuestras vergas, nos comimos toda nuestras
acabadas, de nuestras bocas no escapó ni una gotita de semen, nos quedamos así
un largo rato hasta relajarnos, luego de esto y recuperados un poco comenzamos a
acariciarnos y a calentarnos nuevamente.
Así fué como puse a Vanessa en cuatro patas como un perrito
me ensalivé mi verga que ya esta nuevamente lista para el ataque, le dí unos
lenguetzos en su orto para lubricarlo un poco puse mi mano derecha sobre sus
nalgas y de un solo empujón enterré mi pija en su culo hasta que mis bolas
chocaron con sus nalgas, Vanessa lanzó un grito de desesperación pero aún así
empujo su culo sobre mí para que penetrase mas su hermoso culo, comenzé a
bombear mas y mas, se la sacaba y ponía cada vez mas rápido hasta que no pude
mas y acabe dentro de ella, aflojó sus brazos y rodillas y se dejó caer sobre la
cama, yo por mi parte seguí su caida y que sobre ella con mi pija aún dentro de
su orto hasta que se fué bajando totalmente, así de esta forma acariciaba su
espalda y besaba su cuello, ella por su parte daba pequeños quejidos de placer,
si bien mi pija se había bajado totalmente mi calentura aún no había sido
satisfecha del todo, me bajé de sobre el y ahora era yo quen se ponía en cuatro
patas esperando la respuesta de Vanessa, deseaba con todo fervor ser penetrado
por ella, sentir todo
ese trozo de carne palpitante dentro mio, Vanessa no se hizo
esperar a mi pedido, se colocó detrás mio y tomando mi cintura con sus dos manos
y sin ninguna preparación previa me dió un empujón con todas sus fuerza, su pija
llegó hasta el fondo de una sola embestida, me la enterró toda hasta los huevos,
ahora si fuí yo quien dió un alarido de dolor y desesperación, mi pobre culo no
estaba preparado para tal embestida me ardía como la puta madre, así como la
tenía enterrada en mi culo Vanessa comenzó muy lentamente a bombearme, no se
hasta donde me llegaba su pija dentro mio, pero parecía que la tenía hasta que
me llegaba al estómago, así como estaba y sin tocarme el bombeo de Vanessa hizo
que tuviese una acabada espectacular, derramé toda mi leche sobre la cama
mientras Vanessa seguía y seguía bombeándome a medida que iba aumentando su
ritmo, cuando creyó que iba a cabar me la sacó de golpe, y me puso espaldas
en la cama y se arrodilló a mi lado, inmediatamente comprendí
su intención y comezé a pedirle en forma deseperada que me acabase en mi boca,
abría mi boca por que quería tragarme toda su acabada, pero no me hizo caso, con
su mano derecha apretaba mi cabeza sobre la cama para que no me moviese y con su
mano izuierda comezó a pajearse un poco más y termió acabando sobre mi pecho,
cuando hubo terminado con sus manos desparramó todo su semen en mi pecho y
lentamente con su legua comenzó a recogerlo todo como si fuese un manjar, a cada
lenguetazo que recogía lo depositaba en mi boca con un ardiente beso, así hasta
que terminó su faena, mi pecho quedó limpio y reluciente de toda marca de su
semen, luego se tumbó sobre mi y nos quedamos por un largo tiempo abarazados
acariciandonos y besándos tiernamente.
Después de esto nos fuimos al baño y nos dimos una ducha, por
supuesto con caricias chupadas y una penetración anal mas para cada uno,
finalizado el baño nos vestimos, tomamos un café en la cocina y luego regresé a
mi departamento.
Al otro día por la tarde cuando salía de mi departamento me
crucé con Vanessa en pasillo, nos saludamos como si fuese la primera vez que nos
veíamos, sin embargo ella en voz muy baja me dijo:Te gustó el café de anoche?…
cuando quieras podes venir a tomar otro…, la verdad fué que varias veces
mas fuí a su departamento al igual que ella vino al mio, pero es otra historia
que le contaré mas adelante.