Nota bibliográfica sobre la flagelación
Dada la notoria penuria existente respecto a la flagelación y
el castigo corporal, en esta época cobarde que abomina del dolor, la enfermedad
o la muerte, me parece interesante hacer una pequeña reseña de este curioso
título.
Carne de Pasión. Disciplinantes y flagelantes: Contexto
histórico psicológico / Vandermeersch Patrick.— B., Trotta, 2004 ISBN 84 8164
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El autor es licenciado en Teología, además de Doctor en
Filosofía, psicoanalista y profesor de Psicología en una Universidad alemana
La obra se inicia con una visita antropológica a los
flagelantes de San Vicente de Sonsierra, a partir de la cual el autor comienza
su investigación.
En primer lugar realiza una investigación hermenéutica con
los inicios en el siglo XI del discurso de la penitencia y la disciplina en el
ámbito monástico y religioso, en concreto los discursos tomistas (modo de
discusión teológica que consistía en apoyar argumentos con frases y afirmaciones
de Padres de la Iglesia) sobre si Jesucristo se desnudo para ser azotado o le
arrancaron las ropas. Este enfrentamiento se basaba en que no se discutía la
disciplina como forma de purificación, solamente el atentado al pudor que
suponía la desnudez. El otro campo de batalla lo constituía el debate de si era
admisible la autoflagelación o si es preciso que en cualquier caso otro realice
la función de verdugo.
Posteriormente analiza el fenómeno medieval de los
flagelantes, este era el campo que ha llamado mi interés sobre la obra (pretendo
escribir un relato sobre el tema), y para estudiar las cofradías de flagelantes
laicos recurre a los documentos de sus críticos e historiadores. Utiliza el
sistema desarrollado por Foucault del Acontecimiento como hecho
significativo en la historia, para ello analiza el comportamiento de la sociedad
precisamente a partir de las críticas al movimiento laico de los flagelantes
realizadas generalmente por los segmentos más ortodoxos de la jerarquía
eclesiástica.
A partir del Siglo XIV una corriente anticlerical se
desarrolla por toda Europa Central, respuesta popular a una relajación del
clero, se refleja en movimientos de fervor popular como danzantes o flagelantes
(como formas de éxtasis místico). Describe minuciosamente los comportamientos
colectivos de las cofradías de flagelantes, himnos como el Miserere, las
postraciones o las cláusulas de formación de cofradías.
Su coincidencia en el periodo temporal con la Peste Negra ha
llevado a la conclusión histórica de que se trataba de un fenómeno de respuesta
a la catástrofe social del periodo. Un cuidadoso estudio del autor a partir de
las fechas de los documentos demuestra que ese análisis es erróneo, el fenómeno
es más bien una respuesta a la anterior acomodación de la sociedad.
Tras la prohibición Papal de las cofradías laicas, comenta su
pervivencia como cofradías de orden privado y el caso histórico de Enrique III,
el último de los Valois. La disputa entre Jean Gerson y Vicente Ferrer y la
expansión del fenómeno de la disciplina con los jesuitas. Las feroces disputas
dialécticas entre los jesuitas y los pastores protestantes, donde el castigo
corporal se convirtió en arma arrojadiza.
En los siguientes capítulos analiza el proceso de
sexualización de las pasiones en el XIX, muy interesante para comprender de
donde salen las celdillas en donde pretenden clasificarnos a los que tenemos
gustos algo exóticos. Desde luego el se analiza el estudio de Freud y otros
psicoanalistas, pero también el surgimiento de una pasión religiosa hacia la
representación de cristo sufriente.
Finalmente indaga en un concepto de metafísica del cuerpo
desde un punto de vista que no es ajeno a un discurso de placer sadomasoquista.
Por último destacar la notable bibliografía sobre el campo y
la correcta forma de presentar las citas al pie de la página y muchas de ellas
con el texto completo.
Quizá no es para todos los públicos, pero desde luego es un
título que puede completar algunas bibliotecas especiales.