- Que hora es tío? – la voz de Amanda aun suena a dormida, a
diferencia de su cuerpo, el cual estaba totalmente despierto por las caricias de
reconocimiento de su tío.
A pesar del cariñoso saludo de pequeña amante, Jorge no sabe
cual será la reacción de la niña al ver las cosas a la luz del día, sin el
cobijo de la noche.
- Es temprano mija, son las 6:00.
- Estoy cansada tío, puedo dormir un ratito mas? – dijo ya
casi dormida, acomodándose boca a bajo, con la sábana cubriéndola solo de media
espalda hasta la parte alta de sus muslos, con su cabello cubriendo parte de su
rostro.
- Claro mija, duérmete.
Jorge se quedó contemplándola, su rostro tiene una expresión
de inocencia, nadie pensaría que apenas anoche ese rostro estaba transformado
por la pasión, que esos labios en ese momento relajados, un poco entre abiertos,
lo besaron profundamente, sosteniendo una lucha de placer con sus labios. El
recorrido sigue por sus hombros, tersos, fuertes; la espalda, uuufffff esa
espalda es una planicie hermosa que invita a recorrerla con manos y boca...
bendita sábana que lo salva de seguir con su recorrido, maldita sábana que le
oculta ese trasero que sus manos se mueren por acariciar.
Perdida en sus sueños Amanda no se percata de la mirada
posesiva de su tío, esta perdida en un mundo lleno de sensaciones donde el lo es
todo. Las imágenes de las revistas de su padre, las cuales desde hace un tiempo
descubrió escondidas en un cajón, inundan sus sueños, pero ya no son rostros
desconocidos los que aparecen en ellas, son el suyo y el de su tío. Son imágenes
con movimiento, con sonidos, como una película cuyos protagonistas son ellos. En
ese sueño ella hace cosas que ni sus amigas le han platicado, cosas que ella
solo ha visto en esas revistas.
Jorge acaricia los muslos de la niña, subiendo poco a poco
por el interior de ellos hasta llegar a su entrepierna, encontrándola húmeda,
caliente. Su pene, ya de por si en erección, esta a punto de reventar.
Amanda se mueve entre sueños, lo cual ocasiona que la sábana
resbale dejando a la vista casi todo su cuerpo, su respiración se hace agitada
conforme su sueño avanza; sin darse cuenta que los dedos que acarician su vulva
y penetran con suavidad en su vagina, no son un sueño, son totalmente reales.
Las caricias de Jorge se hacen mas y mas atrevidas, por un
momento Jorge piensa que la niña esta despierta, pero al observar su cara se da
cuenta que duerme, y a juzgar por su expresión, sus sueños son deliciosos; cosa
que Jorge aprovecha para penetrarla con dos dedos a la vez, ayudado por la
humedad que inunda la vulva de Amanda, quien al sentir la penetración eleva su
trasero, facilitando el acceso de Jorge a su intimidad.
Ya las piernas de Amanda están totalmente abiertas,
ofreciendo una vista maravillosa de esa cueva misteriosa, de la que emana el
néctar mas dulce; por un momento Jorge piensa en dejarla dormir, en no turbar su
sueño ya de por si agitado, pero al momento en que trata de separar sus dedos
empapados de la vulva de la niña, esta eleva su trasero buscándolo.
- Tío, tío- lo llamaba entre sueños.
- Si amor, dime- Jorge se acerca al oído de la niña para
susurrarle las palabras al oído, tratando de no despertarla para no sacarla del
estado de ensoñación en que se encontraba – que pasa mi amor?.
- No me dejes tío, tócame, dámelo por favor…
Jorge besaba el cuello de Amanda, volviendo a enterrar sus
dedos en la vulva de la niña, empezando a lamer su espalda, a darle pequeños
mordiscos a todo lo largo de ella, subiendo y bajando sin descanso a lo largo de
su bella espalda.
- Claro mi amor, es todo tuyo- le dice al momento de que dos
de sus dedos hurgan el interior de la niña con pasión.
Amanda se sentía flotar, en su sueño su tío la amaba, ahí no
había ningún tabú, ella puede pedirle todo lo que quiera sin timidez.
- Dámela tío, dale tu verga a tu nenita, dámela toda.
La boca de Jorge ya había llegado hasta el trasero de la
niña, lo besaba una y otra vez, acariciando las nalgas con una sola mano, ya que
la otra seguía con su labor de posesión en la cueva de placer de su amante,
acariciando al mismo tiempo su clítoris, lo cual la hacia estremecer. El
escuchar las palabras de la niña, dichas entre sueños, como en un suspiro, lo
encendió mucho mas. Pasando un brazo por debajo del vientre de la niña la elevo
un poco mas hacia el, facilitándole el camino hacia ese pequeño orificio que ya
lo había tentado antes. Con su lengua acaricia el ano de Amanda, besándolo una y
otra vez…
- Siiiiiii, siiiiii, tío, que rico – los susurros de Amanda,
no hacían mas que dar mas fuerza a Jorge para continuar con su deliciosa tarea,
dándole confianza para llevar uno de los dedos empapado de flujos vaginales
hasta el ano de la niña, acariciándolo, susurrándole al oído que la amaba, lo
mucho que la deseaba. Poco a poco, cuidando de no despertarla, deslizo su dedo
por el pequeño orificio, casi mordiéndose los labios para aguantarse las ganas
que tenía de poseerla en ese mismo momento, de cogerla hasta que gritara de
placer, hasta que suplicara que le metiera su verga por todos lados.
Amanda no quería despertar, este sueño era mejor que todos
los anteriores, se sentía empapada, ardiendo de placer. Su cuerpo era invadido
por sensaciones maravillosas, y ella solo de dejaba de llevar, disfrutando del
orgasmo que le provocaba las caricias de su amado tío, deslizándose mas y mas en
las profundidades del sueño.
Ya no puede mas, tiene que poseerla, tiene que estar
nuevamente dentro de ella; poco a poco se fue acomodando entre las piernas de
Amanda, abriendo sus labios vaginales con los dedos, susurrándole a al oído ……
- Mi niña linda, eres maravillosa, te voy a llenar con mi
verga esa cuevita tan apretadita que tienes- justo en ese momento deja de
acariciar su vulva para abrirle un poco mas las piernas y rozar con su miembro
toda la rajita totalmente mojada.
- Siéntelo mi reina, quieres mi verga dentro de ti, quieres
que te la meta hasta el fondo?- su respiración era cada vez mas agitada.
Empezó a penetrar a la niña con delicadeza, conteniéndose
para no poseerla de un solo golpe, para no montarla como hubiera querido. El
formar parte de sus sueños tenía un cierto encanto que no quería romper. Poco a
poco entro en ella hasta poseerla por completo, empezando un mete y saca suave,
tranquilo, sin dejar de hablarle al oído. Metiendo su pene hasta el fondo y al
mismo tiempo acariciando con la mano clítoris de Amanda, provocándole un orgasmo
que la hizo temblar de pies a cabeza. Era increíble que no despertara, pero
parecía estar disfrutando tanto el sueño, que lo mas probable es que no quisiera
despertar.
- Mas tío, cogeme mas, me gusta mucho sentir tu verga dentro
de mi tío – la petición de Amanda, hecha entre sueños, no hacia mas que aumentar
el deseos de Jorge, poseyéndola mas profundamente, hasta derramarse por completo
en ella.
Una tierna sonrisa ilumino la cara de Amanda, quien siguió
dormida, totalmente satisfecha.
8:30 a.m. Jorge se encuentra en la cocina tomando un café y
pensando en lo que ha sucedido en las últimas horas. Nunca se imagino que su
sueño, tanto tiempo acariciado, se volvería realidad, y mucho menos imagino la
reacción de Amanda. Ella se entregaba a el totalmente, parecía que al igual que
el, hace mucho que deseaba que esto pasara.
Solo de recordarla en sus brazos de estremecía de deseo, a
sus 36 años ninguna mujer había logrado darle tanto placer como esa niña, su
sobrina. La amaba, era mas que solo el deseo, de verdad la amaba, y estaba feliz
de haber sido su primer amante, sin importar las consecuencias de esto. Ahora
dependía de ella el camino a seguir, de su reacción al despertar. Hay tantas
cosas que quiere enseñarle, que solo de pensar en ellas su pene reclama una
atención inmediata.
Amanda despierta al sentir en su rostro la caricia del sol
que entra por la ventana de la recámara de su tío. Tuvo un sueño delicioso, lo
recordaba como si en realidad hubiera sucedido, casi podía sentir el pene de su
tío entre sus piernas. Al recordar el sueño lleva su mano a su entrepierna,
encontrándola húmeda. Se voltea en la cama, esperando encontrar a su tío a su
lado, pero no esta, tiene toda la cama para ella sola; de estira en la cama,
sintiendo un poco adoloridos sus músculos, los cuales le recuerdan todo lo que
paso desde la tarde de ayer, cuando modelo para su tío en el vestidor de esa
tienda, tratando de agradarle, de que la viera como una mujer, no solo como su
sobrina. Desde hace tiempo que no dejaba de pensar en su tío, primero lo veía
como un príncipe azul, era tan guapo, todas sus amiguitas decían que su tío era
el mas guapo de todos; ella siempre quería estar cerca de el, y siempre que
podía se sentaba en sus piernas, y lo abrazaba, sintiendo un enorme placer
cuando el le decía que la quería, que era su sobrina preferida; pero desde que
descubrió las revistas que su padre guardaba en un cajón, las cosas cambiaron,
su tío ya no era solo su príncipe azul, era el hombre con el que ella quería
experimentar todo lo que veía en las revistas, desde que las descubrió, las veía
regularmente, siempre preguntándose si Jorge haría esas cosas, y si algún día
las querría hacer con ella; desde entonces, siempre que se sentaba en sus
piernas, lo hacia a manera de sentir el pene de su tío cerca de ella. Cuando su
tío no se daba cuenta ella lo observaba, pensando si su pene sería como los de
las revistas, imaginándose su sabor, su tamaño.
Amanda entra a la cocina ya bañada y vestida, se siente un
poco tímida con su tío, no sabe como saludarlo, se muere por besarlo y
abrazarlo, pero no se atreve.
- Buenos días tío – le dice tímidamente.
- Buenos días mija, como dormiste?
- Muy bien tío, gracias – contesta con la mirada brillante
solo de recordar su sueño.
- Mmmmmmmm que linda sonrisa mija, soñaste algo bonito?-
pregunto al mismo tiempo que le servia a la niña un vaso con jugo, tratando de
averiguar si recordaba algo de lo ocurrido esa misma mañana.
- Si tío, soñé algo muy rico – le dijo la niña con una
sonrisa de placer.
- Y que soñaste mi vida?- le entrego el vaso, manteniendo su
mano un momento sobre la mano de la niña.
- Soñé contigo tío.
Al escucharla decir eso Jorge casi no puede aguantar las
ganas de hacerle el amor ahí mismo, en la cocina; desde que la vio entrar, no
podía dejar de ver la forma en que su pantalón se pegaba al lindo trasero,
imaginando que ropa interior traería puesta.
- Y que soñaste amor? – sentado a su lado no deja de verla al
tiempo que se acaricia su pene por debajo de la mesa.
- Soñé que…
En ese momento tocan a la puerta, interrumpiendo lo que
Amanda estaba a punto de decir.
- Ya vienen por mi tío, recuerda que mamá te dijo que iba a
salir con mi amiga y su familia- Amanda se apresuró a ir por sus cosas.
- Cierto mija, sabes a que hora regresarás?
- En la tarde tío, me van a venir a traer los papas de mi
amiga.
- Ok. Mija, llévate una llave por si tengo que salir y
regresas antes que yo.
- Ok. Tío, ya me voy – se acerca a despedirse de su tío,
dándole un beso en la mejilla, pero muriéndose por besarlo apasionadamente en la
boca.
Ya con la puerta abierta, casi a punto de marcharse, escucha
como su tío la llama y se voltea hacia el.
- Dime tío.
Jorge empareja un poco la puerta, disculpándose con la mujer
que la espera afuera; la atrae hacia el, cerrando un poco la puerta para evadir
la mirada de la mujer que se pregunta por que la tardanza de la niña. Refugiados
tras la puerta, Jorge la pega a su cuerpo, besándola apasionadamente en sus
labios, incapaz de dejarla marchar solo con un casto beso en la mejilla.
Recargándola en la pared empezó a acariciarla sobre la ropa, encantado por la
respuesta de Amanda, quien correspondía a sus caricias con la misma pasión de
el.
Amanda siente la lengua de su tío entrando en su boca y
suspira, disfrutando de ese beso que lleva ansiando desde que se levanto,
queriendo sentir las manos de su tío por todas partes, ansiosa de contarle su
sueño, de pedirle que lo haga realidad… otra vez los golpes en la puerta los
interrumpen.
Por la tarde Jorge regresa a casa, percatándose de que Amanda
aun no regresa, se da una ducha y se recuesta en su cama solo cubierto por una
toalla, cayendo en una agradable sueño.
- Tío, ya llegué- no hay respuesta, seguro que su tío aun no
vuelve a casa.
Amanda se va a su habitación, se quita el pantalón y se
acuesta solo en rosa interior y blusa, poniéndose a hablar por teléfono con su
mamá, contándole lo bien que se la esta pasando con su tío, evitando contarle
las nuevas experiencias que estaba viviendo con el. Cuando termino de hablar con
su madre fue a la cocina a buscar algo de comer, al regresar de la cocina, con
un pan con mermelada en la mano, se da cuenta que la habitación de su tío tiene
la puerta abierta y se asomo un poco, dándose cuenta de que su tío se encontraba
en casa, placidamente dormido en su cama, casi desnudo.
Como atraída por un imán se dirige a la cama, quedándose de
pie a un lado de su tío, observándolo; es hermoso, sus manos acarician el
vientre de Jorge, disfrutando de la suavidad de su vello, el cual forma un
remolino alrededor del ombligo, subiendo hasta sus pezones, preguntándose si su
tío sentirla lo mismo que ella cuando el se los besa, tocándolos con la punta de
sus dedos y viendo como se ponen duros. Volteando de reojo a ver la cara de su
tío, se agacha y empieza a besar y lamer sus pezones, sintiendo como crecen en
su boca, al tiempo que su mano sigue acariciando su pecho y su vientre. Al ver
que su tío no se despierta, poco a poco levanta la toalla que lo cubre,
descubriendo su pene, le parece imposible que ese miembro, que ya para ese
momento esta en completo estado de erección, le cupiera todo dentro de ella,
nada mas de recordarlo, sentía como palpitaba su entrepierna.
Para cuando se dio cuenta, ya su mano acariciaba el pene de
Jorge, sintiendo la suavidad de su piel, le encantaba sentir como crecía mas y
mas con sus caricias, lo recorría de arriba abajo, notando como le salió un
liquido por la punta de su pene, el cual recogió con su dedo, sintiendo al
tersura de la piel de la cabeza del pene, la cual siguió acariciando ahora
ayudada por el liquido que de ella salía. En ese momento recordó todas las
imágenes de las revistas, donde las mujeres besaban los penes, con cara de
enorme placer; preguntándose a que sabría el pene de su tío, y si a el le
gustaría que ella lo besara.
Vencida por la curiosidad y la calentura que invadía su
cuerpo, Amanda acaricia el glande con la punta de la lengua sin dejar de
acariciarlo con sus manos, LE ENCANTO, tenía un sabor raro, pero la sensación de
tener el pene de su tío en su boca simplemente le encanto, poco a poco lo fue
acariciándolo cada vez con mas confianza.
Jorge había despertado donde el momento que la niña empezó a
acariciarle el vientre, fingió estar dormido para que Amanda lo acariciara a sus
anchas, para que se fuera familiarizando con su cuerpo con el con el de ella;
pero cuando la niña empezó a acariciar su verga fue un verdadero martirio, no
pensó que pudiera resistir el hecho de tener a esa pequeña mujer besando su
miembro con tal concentración. No pudo evitar moverse para acomodarse mejor y
que la niña lo tuviera mas a su alcance, abriendo sus piernas, invitándola a que
acariciara sus testículos, levantando su cadera con cada beso que la niña le
daba. Para este momento Amanda ya estaba de rodillas arriba de la cama, dejando
ver su trasero solo cubierto por su pequeña pantaleta. Al abrir un poco los ojos
y ver a su sobrina con el trasero levantado, las piernas un poco separadas, y su
boca queriendo devorar su pene, no pudo resistir mas y empezó a acariciar el
trasero de Amanda, quien volvió la vista hacia su tío sin dejar de besar su
pene.
- Si mi niña, cométela toda, mamamela mi vida- la mano de
Jorge acaricia sus testículos al momento que la niña se esfuerza por meterse mas
y mas el pene de su tío en la boca, sin que le cupiera todo.
- Te gusta mi amor?
- Si tío, me gusta mucho tu… tu verga tío, me encanta
besarla.- en las revista de su papá siempre le llamaban así a el pene del hombre
y ella se había dado cuenta de que a su tío también le gustaba, y a ella la
calentaba mucho ver como reaccionaba su tío cuando ella usaba esa palabra.
- No se dice besarla amor, se dice mamarla, le estas mamando
la verga muy rico a tu tío mi amor – Jorge quería guardar esa imagen en su mente
para siempre.
- Mmmmhhhhhhhh esta riquísima tío.
Jorge acaricia la vulva de Amanda haciendo a un lado su ropa
interior, encontrándola mojada, lista para el. Uno de sus dedos la penetra poco
a poco, empujándola un poco hacia adelanta con su penetración, lo cual ocasiona
que su pene entre un poco mas en la boca de Amanda, quien se lo mama ahora
guiada por la mano de su tío en su cabeza.
Estaba desesperado por volver a probar las mieles de Amanda,
la acomoda arriba de el, para poder perderse entre sus piernas al tiempo que
ella continua dándole el mismo placer que hasta.
- Si tío, bésame mi rajita tío, la tengo muy mojada para ti.
Amanda se endereza para quitarse la ropa, impaciente por
volver a disfrutar de las caricias de Jorge.
- Quiero que me enseñes todo tío- le dice al tiempo que se
monta arriba de el, dando la espalda, o mejor dicho, el trasero, y volviendo a
acariciar su pene.
- Que quiere que te enseñe mi amor?
- Todo lo que viene en las revista de papá.
Jorge no lo podía creer, la niña le pedía que hiciera con
ella todo lo que venía en las revistas.
Su boca se apodera de su vagina, queriendo poseerla, al
tiempo que ella no dejaba de mamarle el pene, parecía un bebe prendido a su
biberón. Recibió en su boca el orgasmo de Amanda, y lo sintió en su pene, por
que al momento que ella llego a la cumbre sus mamadas se hicieron mas profundas,
haciéndolo casi llegar el también a su propio orgasmo, deteniéndose solo por el
hecho de no saber si la niña estaba lista para recibir su leche en su boca, no
quería que nada estropeara este momento.
Aprovechando los abundantes jugos de productos del fuerte
orgasmo de Amanda, su dedo empezó a introducirse en el ano de ella, el cual ya
había preparado con su lengua, dando cuenta de que a ella el encantaba que la
acariciara en esa zona, lo cual le daba esperanzas para lo que tanto deseaba,
que le entregara también su culito, con el mismo placer con que le había
entregado su virginidad.
- Mi amor, ya no aguanto, necesito poseerte, ven mi vida.
Amanda voltea a verlo con una mirada totalmente llena de
placer y se monta arriba de el, penetrándose ella sola con ese pene que había
saboreado hasta el cansancio.
- Así tío?, así esta bien?- le pregunta con coquetería,
bajando lentamente por su pene, provocándolo.
- No mi perrita linda, así- le dice al tiempo que la agarra
por las caderas y la empuja fuertemente contra su pene, penetrándola hasta el
fondo, poseyéndola de un solo golpe, haciéndola gozar.
- Aaaaahhhhhhh si tío, métemela toda por favor…
- Dilo mi amor, dilo.
- Méteme toda la verga tío, quiero que me la metas hasta el
fondo – le decía al tiempo que lo cabalgaba.
Jorge le acaricia los senos con pasión, levantando las
caderas para penetrarla mas profundamente; empezó a acariciarle los labios con
uno de sus dedos, para después introducirlo en su boca, viendo como ella lo
chupaba cerrando los ojos, totalmente concentrada.
- Mamita, que rico lo chupas, te gusta?
- Mmmmmmmmhhhhhhh, Si tío, es como si tuviera tu verga en mi
boca y en mi panochita al mismo tiempo, que rico.
Jorge no aguanto mas y se dio la vuelta, quedando el arriba
de Amanda, poseyéndola como desesperado, empujando su miembro dentro de ella con
fuerza, con pasión.
- Eres mía, ere mi niña, mi perrita- le decía la tiempo que
la niña gemía de placer, agarrándose a los hombros de su tío, levantan las
caderas para recibir los embistes de su tío, feliz de ser su mujer.
- Si tío, soy tuya, solo tuya- declara al tiempo que su
vagina lo abraza dentro de ella- dame toda tu lechita tío, llena a tu perrita de
leche por favor.
Jorge no pudo mas y termino dentro de ella, derramando su
semen en el lugar que mejor estaría, en el vientre de su nenita linda.
Terminaron abrazados, besándose dulcemente.
- Amanda.
- Si tío?
- Háblame de esas revistas mi amor.
- Ups