15 años y con unas ganas tremendas de saber que era estar con
una mujer, mis más grandes fantasías eran inspiradas por la prima mayor de la
familia Isabel, una hermosa y delicada mujer de esbelto cuerpo, mona, de cabello
rizado, grandes pechos parados y hermosa silueta 90-58-85, grandes pajas
propiciaron aquel cuerpo, grandes excitaciones y desvergonzadas y atrevidas
manoseadas que despertaban la ira de mi prima 2 años mayor que yo; su hermana
menor, clara de 10 años, era todo lo contrario, morena, cabello lacio y negro,
bizca, pero no fea, delgada, alta y de hermosa piel.
12 de la noche, no puedo dormir y mi excitación es
grandísima, 2 pajas no han bajado mi calentura y no aguanto mas, mi prima Isabel
yace dormían en mi habitación con su hermana en mi cama, mi hermana en la otra
cama y yo en el suelo sobre un colchón, doy media vuelta, estiro la mano en
medio de la oscuridad que era mi única cómplice, la deslizo hasta tocar la
cabeza de Isabel, me doy cuenta que esta dormida boca arriba, lo cual me alegro
mucho y sin pensarlo 2 veces, es mas ya no pensaba, baje mis manos por encima de
la cobija hasta sus pechos, era la primera vez que tocaba unos tanto tiempo, así
que ya estaba muy excitado y al ver que mi prima continuaba dormida y no
reaccionaba, deslice mi mano debajo de la cobija y proseguí a acariciar sus
pechos por encima de su camisón y sin sostén, enorme placer me dio aquella
situación y continúe acariciando aquellos hermosos pechos por largo rato, pero
ya no era suficiente, así que baje cuidadosamente mi mano y la situé sobre su
sexo, decidí levantarle el camisón que era entero y le llegaban hasta la mitad
de sus muslos, y posé mi mano encima de sus bragas, comencé a acariciar por un
rato, pero no fue suficiente, así que realicé los movimientos necesarios para
desplazar a un lado sus bragas y cuando ya estaba acariciando unos de sus
labios, se movió bruscamente, baja rápidamente su brazo, y rápidamente retiro el
mío, quede inmóvil, no hubo mas movimiento por un rato, como a eso de las 3 de
la mañana y después de una frenética paja, decidí continuar, así me estuviera
arriesgando demasiado, al llevar mi mano hasta donde estaba ella me doy cuenta
que esta de espaldas, pero que importaba ya, si era lo único que me faltaba por
acariciar, levante la cobija el camisón y comencé a acariciar sus redonditas
nalgas, tenia las piernas un poco abierta así que me hinque a su lado y ya con
mas alcance baje hasta su hermoso bultito, que era notorio, pero otra vez se
voltio rápidamente, a la cual yo me tiro bruscamente a mi colchón.
Me habían descubierto, a la mañana siguiente mi prima no me
dirigía la palabra y yo temía que me acusara en la casa, pero no dijo nada en
todo el día, lo cual me hacia pensar que estaba de acuerdo, pero una
indiferencia total me hacían dudar, lo único que podía hacer era esperar la
noche, todo el día me la pase en un estado de erección que ni las pajas podían
hacer nada, sudaba frió y solo pensaba en la oscura noche cómplice de mis
delirios.
Al llegar la noche mi desilusión más grande fue encontrar en
el lado de la cama que la noche anterior había ocupado Isabel a clara, quien no
me inspiraba el menor de los pensamientos por diferentes razones, la primera que
no era tan atractiva como su hermana y la segunda que era una niña, de pechos
planos y sin desarrollo.
Yo no era muy adulto, es mas era aun un niño, así que no era
consciente de la edad de clara, y la razón más importante por la que nunca me
había fijado en ella era su hermana, me acosté desilusionado tratando de
conciliar el sueño, pero me fue imposible, en la oscuridad y el silencio de la
noche podía ver claramente el recuerdo de la noche anterior y oír mi excitación
pidiéndome que hiciera algo al respecto, lo cual pensé que lo mas prudente era
una paja a la 1.00 am, pero cuando estaba mas excitado, un movimiento de mi
prima clara me hizo desviar mi atención por un instante, quede inmóvil y pensé
"por que no también es una mujer".
Clara se había acostando con una pequeña falda que mi hermana
le prestaba, un top y sus bragas; decidí entonces acariciarla un momento con una
mano mientras terminaba mi paja con la otra mano, estaba acostada boca arriba
con las piernas recogidas, lo que daba un acceso muy rápido y fácil a su cosita,
al darme cuenta de esto desistí inmediatamente a mi paja y me concentre
totalmente en mi primita.
Deslice mi mano hasta su cosita, la acaricie por un buen
rato, las braguitas eran grandes y anchas como normalmente la llevan las niñas
de su edad, por eso al moverlas hacia un lado no opusieron resistencia y
entonces por primera vez en mi vida pude acariciar un pequeño bultito y una
rayita, sin vellos aun, suave y delicada, el único movimiento que podía realizar
era de arriba a bajo, por un rato estuve en esas hasta que decidí introducir un
dedo, pero apenas ubiqué su huequito y estaba en su entradita, escucho un
suspiro, siento que se estremece sus piernas y que se cierran bruscamente y se
voltea al tiempo que yo retiro mi mano rápidamente muy asustado y permanezco
inmovil.
Transcurrieron 5 minutos cuando sentí un movimiento, mi prima
clara sé de vuelta nuevamente hacia donde yo estoy, estira su mano, acaricia mi
cabeza, retira nuevamente su mano y se acomoda nuevamente boca arrima y sin
cobija; varias hipótesis aparecieron por mi cabeza, pero no me atrevía a
realizar ningún movimiento, pues el miedo me tenia inmovilizado, si con Inés era
un problema, con clara seria fatal, pensaba.
Pero esa noche y después de lo que había pasado estaba
totalmente irracional, volví a subir mi mano cuando pensaba que clara ya había
vuelto a conciliar el sueño, empiezo a acariciar su cosita por encima de sus
bragas pero quería observarla, así que me coloque de pie, prendí la luz del baño
la cual iluminaba tenuemente el cuarto y me dirigí a observar, pero cual fue mi
sorpresa y susto al ver a mi prima con los ojos abiertos y una sonrisita en los
labios:
Hola
Hola.
Hace mucho rato estas despierta.
Si, casi no he podido dormir en toda la noche.
No pude musitar mas palabras, apague la luz y me recosté,
estaba sudando y aterrado de lo que podía pasar, pero ella se dio vuelta se
inclino desde la cama, me tomo la mano y me dijo que le tenia miedo a la
oscuridad, de alguna forma esto me tranquilizo, le dije unas palabras
supuestamente tranquilizándola y al poco tiempo le pregunte:
Clara, ya se durmió.
Huuuu
Que si ya se durmió.
Siiiiii.
Se encontraba en la misma posición que en el principio,
deslice mi mano hasta su cosita, la acaricie un rato, realice el mismo
procedimiento anterior, desplace sus braguitas a un lado y comencé a acariciar
su cosita suavemente un rato, la diferencia fue que ella soltó un poco mas sus
piernas, las abrió mas, elevo sus caderas e intento desplazar sus bragas, como
estaba descubierta y no tenia cobija le dije suavemente y muy pasito como si
todavía estuviera dormida que se cubriera, y así lo izo, volvió a elevar sus
caderas y aproveche para desplazar sus braguitas hasta sus rodillas, acaricie
nuevamente su cosita, busque su huequito, coloque uno de mis dedos en su
entrada, la cual sentí húmeda y ingrese mi dedo, lo cual fue muy fácil, sentí un
espasmo, suspiros y más espasmos por un rato, hasta que sentí una contracción,
arqueo su cuerpo y soltó un largo y profundo suspiro, sentí como mi mano se
mojaba, la deje ahí hasta que el sueño me venció.
no sabia que había pasado, mucho menos ella, por lo que nunca
hablamos del tema y no volvimos a repetir nada de eso, hasta 2 años mas tarde,
un día tenia una botella de tequila y mis padres nos llevaron a la finca...