Clara termina de leer el relato. Es bueno, y además habla
sobre su Dios, Jim, quien sino. No podría haberse corrido de mejor manera que
leyendo un relato erótico basado en El nuevo Baco, el Dios del Sexo, El amo de
las drogas… cierra la pantalla del ordenador y su mente empieza a viajar. ¿ Será
la última raya que se metió con Nacho ¿ O quizás sea que su imaginación es
poderosa y una de las cosas que más le hubiera gustado en esta vida es haber
conocido a Jim y montárselo con él.
Un concierto, pase vip, muchas chicas en el camerino y sólo
se fija en ella. La desnuda con la mirada, le pregunta su nombre. No, ella no
quiere ser Pam, prefiere ser " la otra" con la que haces eso que nunca harías
con ella.
Clara, contesta, y el sonríe como sólo es sabe, diciendo con
esa sonrisa que la desea. Terminan los autógrafos, salen todas y ella, rezagada
apropósito, siente su mano en la cintura. Gira la cabeza y se encuentra con una
profunda mirada, que la encadena a su destino esa noche. No hay palabras, el
lenguaje corporal expresa mucho mejor el deseo de ambos. No hay nadie, sólo
ellos dos, las caras cada vez más cerca, su olor. Huele a sexo y a cuero. Se
pone cachonda, a mil. Sus lenguas se rozan en el aire, ya no puede ocultar la
dureza de sus pezones.
Él se los acaricia y miles de terminaciones nerviosas hacen
que los escalofríos recorran todo su cuerpo. Se separan. ¿ Un tiro ¿ pregunta
él. Joder, lo que me faltaba, drogas, él y sexo con él. ¿Puede existir algo
mejor en este mundo ¿ Claro, responde ella. Sabe que el sexo, en esas
condiciones, puede ser largo y muy placentero y eso hace que su humedad sea
evidente. Se moja los labios, se coloca y le besa. Maraña de lenguas, saliva,
brazos…Fuera la ropa, cuatro pezones duros rozándose, Dios, esto es el puto
cielo. Baja por su ombligo, se detiene y dibuja una serpiente en el con su
lengua.
El olor de su sexo la embriaga y baja hasta el amoratado
capullo, echándole su calido aliento. Él gime, abre las piernas y la mira
directamente a los ojos. Ella sabe lo que él quiere y no lo hará esperar. Agarra
su poderoso miembro y le imprime caricias suaves pero cada vez más rápidas y con
más presión . No puede esperar, pierde la paciencia y se la mete entera en la
boca. Chupa, besa, lame, fricciona…El ritmo es desesperado y la blanca savia no
se hace esperar. No puede y no debe dejar escapar una sóla gota. Es toda suya.
Es el vino de Baco. Levanta la cabeza y ve a su Dios, con perlas de sudor en la
frente., es una imagen divina.
Un trago de vino otro tiro y esto no se ha acabado. Es su
turno. La besa, la lame el cuello hasta llegar a sus hombros. Los muerde y
chupa, ella esta en pleno éxtasis, baja hasta sus pezones, los pellizca,
arrancando ronroneos de ella. Le empuja la cabeza y él sigue sus ordenes. Él
camino esta marcado. El olor de su coño es un buen rastro a seguir. Lame con
fuerza. Presiona y muerde suavemente el clítoris y ella está a punto de
correrse, se le nota demasiado y él no lo va a consentir. Aparta su cara, sube,
la besa en los labios y mientras, mete su cetro el dorado cáliz del amor.
Empieza el moviendo, primero acompasado, después sin orden ni concierto. El
climax es superior. Teléfono. Mierda ¿ Qué coño quieres, Nacho ¿ Concierto,
drogas y sexo ¿ No está mal el plan, aunque me has jodido algo mucho mejor.
Arregla su ropa, se levanta, coje su chupa y le besa en los labios. Me ha
encantado, mi amor. Espero verte esta noche en otro concierto. Él la mira desde
la fotografía de uno de sus viajes a México.
Ójala existiera la máquina del tiempo.
PD: Gracias a THECROW, por esos relatos fantásticos de "
nuestro Rey Lagarto "