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TODORELATOS » RELATOS » TRALLAX (15)
[ Con paciencia y saliva se la metió el elefante a la hormiga. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 02 de Diciembre, 2008.
Fecha: 14-Abr-05 « Anterior | Siguiente » en Gays (3083 de 6569)

Trallax (15)

animal
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Una historia futurista sadomasoquista gay.El Guerrero Esclavo del Señor Oscuro, el comienzo de su instrucción. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Recomiendo a los nuevos lectores, si tenéis la paciencia de hacerlo, de leer desde el primer capítulo para que entendáis la trama de esta extrema saga sadomasoquista gay. Un aviso si nos os gusta el tema no leerlo. Porque aquí priva la tortura, dominación, el dolor físico y el sexo bizarro sobre todas las cosas. Un saludo.

TRALLAX XV,

 

El Guerrero Esclavo del Señor Oscuro, el comienzo de su instrucción.

 

 

 

CAPITULO 15

 

El bello cachas, acostumbrándose a su nueva vida. Con su larguísima melena enmarañada, echado boca arriba, encima de la paja que mostraba evidencias de no ser cambiadas desde hacía meses. Muy abierto de patas, con los ojos cerrados, mostrando bestialmente en erección su pollón verbenero, cosa que ocurría desde hacía mucho. Con un terrible dolor de polla y huevos por no poder correrse; se encontraba encerrado en la cuadra; totalmente desnudo, encadenado a las paredes por la argolla de la verga y por un grueso collar de hierro en el cuello, que supliendo el de cuero que llevó puesto durante tanto tiempo; el mismo en donde escondido tuvo camuflado el chips controlador de la moto.

Con la pena de esa pérdida; oliendo a cerdo, esperaba paciente y excitado el momento de ser usado por sus amos.

Cuando abriéndose la puerta, dándole el corazón un vuelco, vio entrar al musculoso baby latino, al mismo bello chico que le acompañó por todo el camino, encajando los latigazos junto a él hasta llegar a la villa. Quién le traía en un plato de sucia madera el repugnante desayuno. Que le anunciaba el inicio de su primer día de instrucción en la hacienda de RUFUS:

- ¿Cómo dijiste que te llamabas chico?.- le preguntó al bombón, que al momento supo que por los tiernos 18 años que dedujo que tenía, acababa de salir de la casona y con lo ruborizado que se puso el chaval con la pregunta, estuvo seguro de lo acertado de su deducción.

Un chico de ojos color café, 1´82 de alto, 95 kilos de músculo, tan cachas como PEST. Pero a diferencia de éste; era velludo sin exageración, poseyendo una excitante mata de vello que le cubría las piernas, marcados abdominales, potentes brazos, y pechos bien desarrollados; en donde, igual que puñales sobresalen unos pezones pidiendo que no hubiera misericordia con ellos. Mientras que por detrás, sin vello, mostrando unos buenos músculos en la espalda; enseñaba además, más abajo, un culito pequeño pero duro, que evidenciaba que podía ser muy tragón:

- ¡Me llamo PHILIPP…….. amo!.- le respondió. Sintiendo TRÁLLAX en ese justo momento el deseo de someter tíos. Cosa que hacía tiempo que no le ocurría y que nunca creyó volver sentir más. Cuando nada más dejar el boy el plato de bazofia en el suelo:

- ¡Ven para acá, bonito!.- estampándole un beso de rosca, acariciándose su gordo falo de arriba abajo con una mano; mostrándoselo, le aseguró:

- ¡Si no fuera porque tengo prohibido llegar al orgasmo, te abriría con mi verga en canal!.- logrando asustar al jovenzuelo cachas que apartándose de él:

- ¡No por favor, no metas esa polla en mi culete, me partirías en dos!.- que al observar las grandes dimensiones que alcanzó aquella terrible verga. Salió de la cuadra huyendo a la carrera, dejando a TRÁLLAX más empalmaó que un toro miura. Quién castigado como estaba a no poder correrse, no intentó siquiera arrancar las cadenas de la pared e ir en su busca; cosa que en otra circunstancia sin dudarlo hubiera hecho. Por lo que, echándose a dormir a la espera de que vinieran a por él, al poco se quedó dormido sin ganas de comerse aquella porquería de desayuno.

No tardando su mente en volver a realizar un nuevo viaje al pasado y por gracia del Señor de los Amuletos; en esta ocasión, entró en la mente de BAT, del tío que le cuidó en su infancia igual que un padre. Justo cuando éste, unos días antes de que abandonara la Academia de Policía de Ciudad Imperio, le hizo una visita que él no recordaba. (Estaba seguro que sufrió una nueva sesión de hipnosis después de la visita de BAT):

- ¡Qué cabrones!.- y por lo que estaba leyendo en la mente de su padre, comprendió que tuvo que ser así.

--ooOoo--

BAT nunca se olvidó de TRÁLLAX, del que siempre estuvo informado a través de un bello oficial de policía, que a cambio de gozar de su cuerpo, le ayudaba en ese menester. Cosa que le resultaba fácil; ya que, aprovechándose del interés que el Señor Oscuro demostraba por saber de los progresos del chico. Por orden de éste, abandonaba temporalmente sus quehaceres en la Dimensión Oscura y regresaba a Ciudad Imperio; en donde, por sus agentes era informado de estado del musculoso niño.

Cosa que él hacía con agrado, porque su preocupación por el hercúleo boy era permanente, ya que no podía remediar sentir el deseo de saber de él y de sus progresos. Pero últimamente lo que más deseaba era verlo en persona. Porque pronto se vería obligado a abandonar definitivamente sus visitas a la ciudad, debido a que sus investigaciones habían avanzado mucho y le iban a tener muy ocupado. Ya que, el Señor Oscuro dio prioridad a sus trabajos más que a las visitas. Y por ese motivo, adelantó su marcha a Ciudad Imperio, con el pretexto de querer informarle en persona por última vez, de cómo se hallaba el musculoso chico español.

Y él, como una buena puta que era, con unos ceñidos pantalones vaqueros y camiseta de mangas cortas todo de negro. Marcando debajo de ellos toda su espectacular musculatura, se dirigía a la Academia de Policía, justo una semana antes de que el boy acababa sus estudios.

Y a eso de las dos de la madrugada llegó al edificio. No le hizo falta ni llamar, porque cuando se encontraba a la altura de la entrada trasera, de uso exclusivo de los oficiales y profesores del centro. Ésta se abrió:

- ¡Pasa!.- dejándole la entrada libre su confidente y amo circunstancial; el que siempre le tuvo informado de TRÁLLAX; y al que después de la visita que le iba a hacer al niño, tenía que someterse a su yugo a cambio de tantos favores que le debía. El cual al estar ese día de oficial de guardia, aprovechando tal circunstancia, le resultó muy fácil preparar el encuentro entre padre e hijo, motivo precisamente por el que habían elegido este día. Cuando ya ambos en su despacho, sentados cómodamente:

- ¡Gracias por todo, amo!.- BAT sumiso le agradeció la cita, añadiendo:

- ¡Y perdona por la hora que es!, ¡ya sé que no son horas, amo!, ¡pero deseo ver a TRÁLLAX para despedirme de él, antes de que salga de la academia la semana que viene!:

- ¡Sí y por cierto, como número uno de la promoción!.- le recordó el tutor, que regodeándose con anticipación de lo que iba a gozar domando a tan impresionante semental; sonriéndole le dijo:

- ¡No me debes nada!. ¡Solo que hoy debes pasar todo el día conmigo, como convenidos a mis caprichos!. - y levantándose de la silla:

- !Vamos sígueme, esclavo!.- le comentó:

- ¡Cuando me participaste tu deseo de verlo!, ¡Con el fin de que nadie os viera, le impuse un arresto y lo tengo encerrado en el calabozo del centro!.- pero viendo la cara de preocupación que BAT puso, le tranquilizó diciendo:

- ¡Es solo por esta noche, además no constará en su expediente!.- y ya más tranquilo BAT se puso de pié y siguiéndole por un largo pasillo; admirando por el camino lo bonito que tenía aquel cabrón el culito, llegaron a una puerta en donde el oficial se paró y sacando una llave del bolsillo la abrió y dejándola puesta en la cerradura; dándose la vuelta, le dijo al latino en voz baja:

- ¡Cuando termines perro, dirígete con la llave a mi dormitorio!. ¡¡Que allí te espero con unos amiguetes!.- y BAT sumiso pero agradecido, le hizo un gesto afirmativo con la cabeza y entrando en el calabozo desapareció. Y cerrando la puerta detrás suya, encendió la luz y girándose:

- ¡Krom bendito!.- se quedó impresionado por el increíble desarrollo físico de TRÁLLAX. El bello chico, en dos años había pasado de tener un cuerpo muy cachas a un musculoso físico de avezado fisioculturista:

- ¡Y tan velludo como PETER!.- comentó con retintín, como si su ex intencionadamente hubiera tenido algo que ver!:

- ¡Joder, sobre todo para un chico tan joven!.- quién ignorante de que era observado. Durmiendo boca abajo, totalmente destapado, mostrando la soberbia desnudez de su cuerpo:

- ¡Es magnífico!.- BAT sonrió satisfecho. Su proyecto era un éxito en todos los aspectos, había conseguido el semental más completo de todos los tiempos y sabía que tenía motivos como científico para estar orgulloso.

Por ello, con embeleso, se quedó admirando al hercúleo mozo. Éste tenía la cabeza girada sobre el colchón, mostrándole su perfecto perfil griego. TRALLAX con los fuertes brazos levantados, rodeando su cabecita, los tenía semiflexionados por los codos, enseñándole que ya era poseedor de unos bíceps y tríceps muy respetables para un chico de tan temprana edad. Sus dorsales ya impresionantes, nacían de sus velludos sobacos y descendiendo se unían en la columna vertebral, exactamente encima de la raja del culo, dándole la poderosa y viril forma en "V" a su musculosa espalda, tan típica de los tíos muy cachas.

Casualmente la almohada se encontraba debajo de su pubis, por lo que sus glúteos, fibrosos, duros y redonditos, quedaban respingonamente abiertos y que como una flor musculosa, entre una buena mata de vello, mostraba su cuco y moreno potorro. Debajo de éste, se observaba nítidamente sus impresionantes pelotas; todo lo cual, con profusa cantidad de mata de pelos remataban el masculino conjunto, haciendo de sus nalgas y ano un apetecible trofeo.

Cuando BAT excitado con el estudio realizado al trasero del joven, le dio unas cariñosas palmaditas y le llamó:

- ¡TRALLAX, TRALLAX!, ¡que soy tu padre!.- el niño, poco a poco, comenzó a moverse, molesto por las luces y los cachetes que le dio su papi. El baby reaccionando, se giró y poniéndose boca arriba, continuó durmiendo con la tranquilidad que solo la inocencia puede dar, sin percibirse de la presencia del científico.

Éste sonrió al principio, pero abriendo la boca con estupor se quedó admirando la belleza y fuerza que desprendía la "fachada" de aquel potro semental. Era impresionante, el boy estaba como un tren de lo cachazas que era. Todo en él era grande, masivo, bello, peludo, poderoso y estriado. Lo único que tenía algo pequeña era la cabeza, que lo hacía aún más atractivo, ésta mostraba un rostro de niño todavía (la verdad es que era lo único que a TRALLAX le quedaba de niño, porque el resto lo tenía de muy hombre).

BAT regodeándose con la visión, continuó mirando al bello boy español. Éste era poseedor de unos parpados con unas largas pestañas que cerradas, tapaban unos grandes ojazos, que recordó que eran verdes; debajo y entre ellos nacía una nariz más bien pequeña, con un perfil griego en sus proporciones, que daba paso a una boca con labios carnosos y sensuales, que a ambos lados eran escoltados por unos pómulos, no excesivamente pronunciados pero sí muy bellos y más abajo rematando el hermoso conjunto del rostro, una cuadrada y viril mandíbula, con un coqueto hoyuelo en el centro, cubierto con una tupida barba de dos días. El recio niño, poseía un pelo negro como el azabache y muy corto, con unas orejas pequeñas y bien formadas, con lóbulos muy carnosos. El cuello a juego con el tronco era musculoso y ancho, muy de hombre.

Bajando la cabeza, se encontró lo mejor, el chaval era dueño de unos fornidos, gruesos y amplios pectorales, que enseñaban los pezones más largos, gordos y brutales que un tío tuviera jamás, éstos eran erectos como misiles, que desafiantes se ofrecían al mundo sin condiciones. La caja torácica era espectacular y ancha, suficiente para sujetar tamaña masa muscular. El abdomen plano y como cincelado en piedra, presentaba toda su musculatura con simétrica definición, que protegiendo de posibles acosos, rodeaban un nudoso y plano ombligo, poseedor de una sexy protuberancia en el centro, que lo hacía muy apetecible. Más abajo dándole una soberbia estampa de hombría, entre una definida, masiva y estrecha cintura, en la zona inferior del pubis, le colgaba el más impresionante de los colgajos, ¡vaya cipote que poseía el niño!.

TRÁLLAX entre sueños estaba empalmado y esa gruesa y larga verga, la tenía cubierta de semen aún fresco, debido a que el chico había tenido recientemente una eyaculación. BAT sonrió, aquel bello potro había heredado su costumbre de dormir empalmado y como él tenía constantes y precoces orgasmos nocturnos. El científico, le cogió el nabo y se lo miró, comprobó que era aún más grande y grueso que el suyo, con un capullo reventón y rosita, más gordo que el resto del pene. Después separando la polla de los testículos sonrió, el niño tenía un coqueto lunar en el huevo izquierdo ¡igual qué él! (volvió a sonreír, era una replica más grande de sus genitales).

BAT al verle la polla tan dura y rica, tuvo un repentino deseo de mamársela, pero haciendo un esfuerzo se reprimió. Cuando de pronto:

- ¡Oooooh!, ¡siii!.- entre sueños, TRÁLLAX se sujetó con las manos a las patas delanteras de la cama e hinchando su musculoso pecho, contrayendo majestuosamente sus músculos, empezó a hablar en voz alta. Sorprendiendo a BAT:

- ¡Sí!, ¡sí!, ¡sí!, cabrones, ¡comedme los pezones, seguid!, ¡uauuu!, ¡que muerdos más sádicos!.- y moviendo la cabeza de un lado a otro, continuó hablando ininteligiblemente hasta que arqueando su columna, aquella polla suya apuntó al techo y empezando a escupir semen sin control; lanzó unos apabullantes regueros de semen, que subiendo a borbotones, alcanzando varios metros de altura, llegó al techo, y volviendo a caer, impactaron en el desplegado torso del niño cachas. BAT de nuevo sonrió triunfalmente, aquel baby también había heredado su masoquismo y potencia sexual:

- ¡Y eso que mi confidente el oficial me había dicho que aquí era el sado más temido de la academia!. ¡Bueno ya veremos en el futuro!.- comentó para sí. Porque estaba seguro que él no estaba equivocado a lo referente a sus tendencias y le envidió. Porque aquella joven fuerza de la naturaleza, poseía en sus genes una trampa que ni todo el poder de su desarrollada musculatura sería capaz impedir (un destino repleto de disciplina, dolor, humillaciones y esclavitud, tanto física como sexual). Iba a ser el gozo de los sados y la envidia de los masos, porque su tendencia sexual le haría padecer las vilezas de otros tíos, (y esa idea solo de pensarlo, a BAT le puso la polla muy dura):

- ¡Aunque todo por ahora indique lo contrario!. ¡Sino ya veremos!.- pero volviendo a la realidad. Posó la mano sobre una teta del boy y comenzando a darle suaves sacudidas, le dijo:

- ¡Despierta niño, que soy tu padre!.- logró que TRÁLLAX, comenzando a moverse:

- ¡Uahah!.- estirando todos los músculos de su cuerpo para espabilarse, abriera los bonitos ojos verdes de gitano español que poseía. Y sin demostrarle sorpresa alguna, mirándole contento; entre bostezos, le dijo:

- ¡Hola papá, hacía mucho que no venías a verme!.- y regalándole con una sonrisa rompe corazones, le dejó ver unos dientes perfectos y blancos como la nieve. Cuando levantando el tórax de la cama, se dio cuenta de que tenía las tetas, abdominales y sexo cubiertos de semen y observando su babeante polla; sonrojado miró a BAT, diciéndole:

- ¡Uy!, ¡he tenido una eyaculación precoz!, ¡que vergüenza!, lo siento padre, no he podido retenerme!.- pero BAT absorto como estaba, no le oyó; solo se quedó admirando los abultados y mojados pectorales; complaciéndose en lo espeso que era el esperma, igual que el de un hombre adulto. Entonces sonriendo, le dijo:

- ¡No te preocupes, a mí me sigue pasando y no me da vergüenza!. ¡Bueno, venía a ver que tal te encuentras!.- y tragando una larga calada de oxigeno, el prematuro y musculoso semental, le aclaró:

- ¡Muy bien, gracias padre, has sido muy bueno conmigo!.- y con cariño, se abrazó con tal fuerza a BAT:

- ¡Ufff!.- que TRALLAX desconocedor de su propia fuerza:

- ¡Que fuerte eres!.- lo dejó sin respiración. Gozando no obstante con aquellos amasijos de músculos que lo estaban reventando. Tanto, que sonriendo dolorido, se quejó:

- ¡Cuidado TRALLAX, que me asfixias!.- y el niño asustado, le soltó excusándose:

- ¡Lo siento, no pretendía hacerte daño!.- pero acariciándole BAT las mejillas, le contestó:

- ¡Ya lo sé, hijo!.- cuando poniendo cara triste, le participó:

- ¡Bueno ya es hora de irme!. ¡Solo he venido a ver que tal estabas!.- y mirándole esos profundo ojos verdes que el baby poseía, como pretexto le dijo:

- ¡Y ya no volveré!, ¡porque aquí estoy en peligro de muerte!.- cuando oyendo TRALLAX aquella noticia:

- ¿Qué has dicho, padre?.- se puso de pié y sacando pecho, arreándose un fuerte puñetazo en un pectoral, enojado le respondió:

- ¡No padre, no te vayas y deja que te ayude!.- pero BAT, orgulloso de la respuesta del chico, le contestó:

- ¡No!, "ellos" son muy poderosos y tú no puedes hacer nada, solo conseguiríamos que nos mataran a los dos!. ¡Tú quédate aquí, que dentro de una semana te incorporarás de policía en prácticas a la comisaría a la que serás destinado!.- y BAT abrazando al niño, convencido de que no volvería a verlo jamás, se separó de él y levantándose:

- ¡Bien padre!.- embargados por la emoción se despidieron con la mirada, y sin dirigirse la palabra se encaminó a la puerta. Muy reconfortado porque la sesión de hipnotismo que padeció TRALLAX hace dos años, no había logrado sacarle de sus recuerdos.

Y dejando con cara muy triste a la hermosa mole culturista, para no crear sospechas cerró detrás de él. Dirigiéndose después al dormitorio de su amo el capitán, nervioso porque ahora tenía que devolverle el favor a éste "en especies". Por eso, nada más verlo:

- ¡Ya estoy aquí!, ¡Toma de mi cuerpo lo que desees!.- no se extrañó de ver al capitán que con su torso desnudo a la espera de su llegaba, sus músculos eran masajeados con aceite por dos soldados rasos de raza negra tan musculosos como él. Quienes, igual que su oficial tenían sus potentes torsos al aire, solo con las botas de caña alta y los ajustaos pantalones de policías puestos, marcando los tres mucho paquete, en lo que iba a ser una larga sesión sadomasoquista gay y él como casi siempre era la víctima:

- ¡Quítate la camiseta!.- y desprendiéndose de ella confirmó con su desnudo pechazo que él era el más cachas de los cuatro:

- ¡Sí tío!:

- ¡Llámame amo!.- le ordenó a su vez el oficial:

- ¡Sí mi amo!.- y cerrando los ojos, presintió cómo los tres se encaminaban hacia él...........

--ooOoo--

Cuando:

- ¡Despierta esclavo!.- (¡zúmm!):

- ¡Aggg!.- con un severo azote en los testículos, fue despertado y puesto en pié:

- ¡Graggg!.- procediendo TERCHELD rápidamente a ponerle un bocado de grueso hierro en la boca, mientras su polla se ponía bien parada para gozo de su amo:

- ¡Venga esclavo!. ¡A realizar tus ejercicios rutinarios de todas las mañanas!.- y siendo su grueso collar que le rodeaba el cuello, liberado de la cadena que le inmovilizaba. Desprendida la otra de la pared, la misma cadena por la que le tenían inmovilizado por la verga:

- ¡Umk!.- de un fuerte tirón:

- ¡Sal fuera!.- el esclavo muy abierto de patas por lo gorda que tenía la polla, se dirigió al exterior. Con aquellos pasos majestuosos que le caracterizaban. Que más que de un esclavo, parecían los de un guerrero mitológico y que resaltaban sus músculos de forma poderosa.

Sobre todo con aquellas negras plataformas que ya eran parte de su cuerpo igual que el centenar de herrajes que traspasaban sus carnes. Que lograban que sus movimientos fueran electrizantes. Sobre todo su polla que mostraba su medio centenar de argollas; que empalmada, de arriba abajo se perdían en la ya impúber flor de su culo. Bueno no tanto porque el vello había vuelto a nacer, evidenciando que el baño tuvo poco efecto:

- ¡Habrá que volver a depilarte!. ¡Seguro que tu poder regenerador tiene la culpa!.- le comentó. Cuando nada más salir, pronto sus músculos se cubrieron de una fina lluvia. Sus pezones se erectaron, el frío era intenso. Ahora comprendía lo bien abrigado que venía su amo, que vestido de cintura para arriba de una gruesa túnica de lana, dejando sus muslos y nabo al aire, se protegía de la inclemencia del tiempo. Quién percatándose de las dudas del cachas, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- azotándole las poderosas nalgas, le forzó a abandonar el porche. Quién mordiendo con fuerza el frío bocao, se dirigió al centro del patio a ser instruido a latigazos:

- ¡Alto esclavo!.- en donde parando el musculoso ser, sacando pectorales, con la cabeza gacha pero el nabo muy fierro. Esperó las exigentes órdenes del amo:

- ¡Te voy a follar, cabrón!.- y acariciando aquellas nalgas tan majestuosas, le indicó:

- ¡Pero eso será después, como premio si te portas bien!.- (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- y cruzándole con la fusta el pecho, se complació en ver que el alazán culturista ni se inmutó:

- ¡Tendré que endurecer tu entrenamiento!.- le dijo y cambiando la fusta por un látigo:

- ¡Venga!, ¡ahora a tus ejercicios!, ¡al trote!.- (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- a latigazos hizo que el sometido semental comenzara a dar vueltas alrededor del patio igual que un potro alazán, con sus sucios músculos mojados por la lluvia que caía, que lograba que los fustigazos en su cuerpo fueran más dolorosos. Pero para eso estaba él allí y los dos lo sabían y el hispalense abusaba de ello, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- marcándole y señalándole la piel con sádico placer. Mientras el cachas trotaba resoplando igual que un potro semental. Con aquellos zapatos de plataforma todoterreno que le clavaron en sus carnes y que suplieron para siempre los altos tacones finos de zapatos de ciudad que llevó con anterioridad:

- ¡Corre más deprisa, esclavo!.- trotando y trotando el cachas con más velocidad, (¡zúmm!, ¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!, ¡sspláss!), ¡humm!.- sufriendo su verga, testículos, pechos, espalda, nalgas y potentes muslos una retahíla de azotes que no resistirían ni el bravo más templado. Manteniéndolo así, durante una hora, hasta que siendo el patio impracticable del barro que se creó. Tirando TERCHELD de la cadena que lo sujetaba por el nabo:

- ¡Sooo!.- le dio el alto. Y tirando de su cipote con fuertes tirones, desenganchándolo, dejándolo completamente libre, le ordenó:

- ¡Lánzate al lago, y ve a la otra orilla y vuelves, te doy una hora!. ¡Para que cuando regreses, como premio te pienso latiguear, ese cuerpo!.- poniendo así a prueba no solo sus músculos, sino también su mente y la entrega a su persona si volvía. Y TRÁLLAX incapaz de responderle, solo de morder el jodido bocao de hierro. Salió corriendo en dirección al lago y lanzándose a las gélidas aguas, importunado por la pesadez de las incómodas plataformas de esclavo. Se puso a nadar con vigor, recorriendo millas náuticas en tiempo record, como un auténtico campeón. Viendo TERCHELD la capacidad natatoria del cachas. Que desapareciendo en la lejanía poco a poco en la lontananza; de regreso fue apareciendo, hasta que trascurrido unos cuarenta minutos el hercúleo mozo español, salió del agua, en dirección a su verdugo y señor. Cuando sacando pecho, separando las piernas, cabeza gacha, entre bestiales inspiraciones en busca desesperada de oxígeno:

- ¡Muy bien, puta!.- esperó las nuevas pruebas que su amo le tenía preparado. Quién notando el grado de excitación en que se encontraba TRÁLLAX, agarrándole el tremendo falo, notándolo vibrante en sus manos, le avisó:

- ¡No te corras cerdo!.- presintiendo la fuerte voluntad que el esclavo tuvo que realizar para contenerse. Eran muchos días sin orgasmos y eso era mucho tiempo para un macho tan necesitado de sexo como él. Pero ese día iba de más pruebas y la siguiente era de dolor:

- ¡Acompáñame esclavo!.- porque también tenía que observar el grado de obediencia al que había llegado el que estaba volviendo a ser un vellido gay:

- ¡Ponte entre esos barrotes, levanta los brazos y separa las piernas!.- y el esclavo aunque supo desde el principio de que iba la prueba. Obediente lo hizo y con la cabeza gacha, dejó que su amo dispusiera de él a su antojo, porque su voluntad no contaba.

TERCHELD consciente de su autoridad, recuperando de nuevo la fusta, procedió a sujetarle por los hierros de los tobillos. Mientras el magnífico semental, quieto no oponía resistencia todo lo contrario, le mostró primero el brazalete de la muñeca izquierda para que le encadenara al barrote, para después ser su musculoso brazo derecho el inmovilizado. Y así con los brazos alzados y piernas separadas, con su cuerpo en aspas, con la fusta de castigar gladiadores, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- comenzó a fustigarle el pecho, cubriéndoselo con pasión, consciente de que el cachas los encajaría con mucho dolor pero con facilidad. Azotándole los pezones tan gordos que tenía. Arreándole en toda la espalda, llenándole de rojos verdugones, que el chico sin atreverse a alzar la cabeza, los sufría casi sin queja. Muy humillado no solo por pertenecer a su amo de esa manera, como jamás creyó serlo, sino también porque el bello jovenzuelo el tal PHILIPP, masturbándose a su costa era testigo de todo. Pero él estaba allí para eso, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- y encajando más azotes. Ahora en sus nalgas, que fueron marcadas profundamente, salvajemente con sadismo total por su señor, que lo estaba iniciando en la construcción del soldado total, del obediente Guerrero del Señor Oscuro. Y por eso TERCHELD no podía tener piedad, todo lo contrario su sadismo no podía tener límites y quería sacarle todo al semental, toda su capacidad de sufrimiento, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- por eso los azotes que le dio en la cara interna de sus muslos fueron una pasada. Le azotó sin contemplaciones, hasta que el cachas iniciando unos obscenos movimientos pélvicos, indicadores de un orgasmo bestial:

- ¡No se te ocurra cachas!.- pero esta vez el deseo de eyacular era muy intenso:

- ¡Hummmm!.- y el musculoso, tirando con furia de las cadenas, a duras penas intentaba resistirse a no eyacular. Estaba muy cachondo, sus guarras movidas de pelvis, merecía un castigo por parte de su amo, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- que azotándole con fuerza la polla, logró por fin paralizar el orgasmo:

- ¡Tu intento de correrte se merece que te reviente el culo!.- y desencadenándole de los barrotes, fue llevado al tronco del dolor, lugar en donde en todas las escuelas de gladiadores se castigaban las nalgas a los gladiadores rebeldes. Punto en donde sus potorros eran después expuestos para ser gozados por sus compañeros que podrían disponer de sus chochos durante un día entero con su noche, para todos los que desearan reventarle el culo a pollazos. Pero TRÁLLAX en esta ocasión tuvo suerte, porque no estaban en la escuela de gladiadores del circo, sino en la hacienda de RUFUS:

- ¡PHILIPP ven, que después de azotarle el culo, le vamos a dar de nalgadas!.- y por eso solo le iban a penetrar TERCHELD y PHILIPP:

- ¡Joder amo, le tengo mucho miedo!.- se quejó el iberoamericano. Quien bajándose no obstante su escueta braguita, (como esclavo que era, igual que TRÁLLAX, tenía prohibido abrigarse). Lanzándole un escupitajo al tronco de su gran falo, comenzó a lubricársela:

- ¡Hummm!.- era la polla más grande que TRÁLLAX había visto antes, después de la suya claro está, que de forma espectacular había alcanzado con el "tratamiento de abstinencia sexual" ordenada por TERCHELD los actuales 35x10 ctms de calibre. Mientras que el efebo PHILIPP la tenía 31x7, casi igual que él hace pocos días y por lo que estaba viendo, TERCHELD la tenía de 29x8, algo más corta pero más gordota que la del chico, (¡zúmm!):

- ¡Humm!.- cuando recibiendo un zurriagazo en su estupendo culo, TERCHELD le ordenó:

- ¡Túmbate encima del tronco!.- y obediente, se inclinó apoyando el vientre en el tronco y bajando los brazos al suelo, sin recibir la orden siquiera. PHILIPP procedió con los brazos estirados a encadenárselos a dos argollas de la base de las dos patas del madero y procediendo de igual manera, le inmovilizó a través de las argollas de las tobilleras de metal a otras cadenas de las patas del grueso madero. Y quedando así su fornido culete a disposición de su señor que por cierto como más se excitaba era zurrar a manos limpias, (¡sspláss!):

- ¡Humm!.- restallando la mano en el glúteo derecho, (¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡sspláss!), ¡humm!.- inició una zurra, que al cachas nunca un macho antes se atrevió a arrearle. Marcándole en aquel poderoso culo las palmas de las manos con sus dedazos. Intentando TRALLAX romper las cadenas con la instintiva intención de proteger su trasero, (¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡sspláss!), ¡humm!.- avergonzado e humillado por ser tratado así como un niño. Sobre todo, delante del chico al que pensaba someter para su propio placer sádico (vestigios del vello de PETER), (¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡sspláss!), ¡humm!.- mordiendo el bocado con fuerza de lo que las fuertes mistras dolían, (¡sspláss!):

- ¡Humm!, (¡sspláss!), ¡humm!.- vibrando y balanceándose sus huevos y polla en un ritmo sin fin, alcanzando los dos magníficos músculos una rojez de impresión, produciéndole unos brutales picores peores que latigazos. Hasta que contrayendo sus músculos, su nabo radicalmente empinado, comenzó a vibrar como un bestial consolador:

- ¡No te corras, cachas!.- le ordenó de nuevo su amo. Pero era tal su deseo de mortificarlo:

- ¡PHILIPP libéralo y chúpale el nabo!. ¡Que como se corra le voy a dejar desnudo como está, al frío de la noche!.- y el muscular sin atreverse a alzar la vista, después de ser sus brazos liberados se puso de pie y excitado como seguía, apretando con fuerza para no eyacular, movía la pelvis de adelante atrás loco por recibir la orden de echar un polvo aunque fuera en el vacío:

- ¡Reten tu orgasmo, esclavo!.- le ordenó de nuevo TERCHELD, que no obstante le ordenó al joven americano:

- ¡Venga comienza!.- y poniéndose de rodilla. TRALLAX intuitivamente:

- ¡Graggg!.- le ensartó la polla en la boca y comenzando a moverla dentro, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- comenzó a recibir una retahíla de azotes en sus anchos pectorales. Pero tanta era su necesidad de follar, que apretando los dientes en el vil metal que comprimía su boca, impidiéndole rogar perdón, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- los encajó con un estoicismo que le iba poniendo cada vez más en su sitio. Un culturista de campeonato que con media ostia acabaría con los dos con suma facilidad. Pero que había nacido y procreado para ser sometido de tal manera. Y que haciendo fuerza volvió a lograr retener la eyaculación, y eso que el colombiano la chupaba de vicio. Por eso con los puños cerrados, marcando sus hercúleos brazos mucho bíceps y tríceps, con sus pectorales prietos como piedras y sus abdominales cercanos a la rotura fibrilar de lo contraídos que los tenía, (¡púmm!):

- ¡Humm!, (¡púmm!), ¡humm!.- encajando ahora estos una andanada de puñetazos, que impávido el cachas sin dar un paso atrás recibía, mientras la mamada le sabía a gloria. Tanto que cuando TRALLAX, iba a eyacular:

- ¡Sácala perro!.- liberándola PHILIPP, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- al pronto tan gordo falo fue sometido a cruel disciplina por la fusta del instructor. Logrando éste con tan inhumana conducta volver a retenerle el orgasmo. Y eso estaba sacando de quicio a TRALLAX, de tal manera que con la vista le rogaba que le cortara la polla y acabar así con sus padecimientos. Pero TERCHELD no estaba por la labor no solo por la importancia del esclavo, sino también por la calidad física, y porque aquello solo era el inicio de un brutal entreno, al que no pensaba renunciar:

- ¡PHILIPP, libérale ahora los pies al aprendiz de gladiador!.- y procediendo a quitarle las cadenas, liberando por completo al escultural español; TERCHELD le ordenó:

- ¡Venga esclavo échate en el suelo y pon los pies en alto y has flexiones en el suelo, mientras PHILIPP te come la polla!.- y muy mártir uno y felicísimo el otro, pero muy cachondos los dos. TRÁLLAX echándose sobre el suelo, poniendo los pies encima de un alto escalón, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- al son que marcaba la fusta, comenzó a hacer las flexiones. Clavando inicialmente su largo falo en el barro, hasta que puesto PHILIPP debajo. Quitándole la cadena que le inmovilizaba por la verga. Con su hermoso rostro caribeño debajo del gigantesco cipote. Sujetándolo con ambas manos, éste al ritmo del ejercicio físico, con el sube y baja se la iba metiendo y sacando el nabo profundamente en la boca. Mientras el amo de los dos, no paraba de jalearlos, sobre todo a TRÁLLAX, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- que lacerándole la espalda, con que rictus de deseo retenía las ganas de ahogar de semen al escultural mamón.

Y es que aquella situación era muy sádica, su amo le estaba demostrando que su mente macabra era muy refinada. Que sabía poner al límite a los cuerpos más magníficos sin piedad. Sin importarle un rábano si la mole de músculos que estaba instruyendo era obediente o no, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- por eso le flagelaba las nalgas, gozando con la visión de aquel sudado cuerpo, que atragantando a pollazos al vellido semental sudamericano, no paraba de realizar flexiones, clavándole el cipote hasta las entretelas. Cuando no pudiendo más, paró de realizar los ejercicios, pero no su pubis que con salvajismo cruel, de lo necesitado que estaba de eyacular, continuó follando las mamona boca de PHILIPP. Que feliz por la experiencia de ser violado bucalmente a pollazos limpio. Como podía se la rechupeteaba con sus carnosos labios, (¡zúmm!):

- ¡Humm!, (¡zúmm!), ¡humm!.- hasta que recibiendo el cachas una bestia andanada de azotes en las torturadas nalgas, sintiéndose la última mierda del mundo. Con los ojos lagrimosos por su incapacidad de defenderse, sintiéndose propiedad de su verdugo como nunca. Continuó con sus flexiones, pero esta vez sin que nadie se la mamara, ya que el joven boy se había puesto de pie por orden de TERCHELD:

- ¡Sigue con los ejercicios, esclavo!.- le ordenó orgulloso. Feliz por la capacidad de resistencia a los orgasmos que la mole culturista poseía. Pero eso era lo que creía el cruel hispano, porque si supiera los grandes esfuerzos que su musculosa zorra realizaba para no alcanzar el clímax, con lo cabrón que era, ese suplicio se lo ordenaría más veces:

- ¡298, 299 y………..300!. ¡Ya vale esclavo, ponte de pie!.- y TRÁLLAX de un ágil brinco recuperó la verticalidad y contrayendo sus músculos, dejándolos poderosamente marcados en su morena piel, separando sus robustas piernas, uniendo las manos por detrás, encima de sus masculinos glúteos y terriblemente empalmado, agachó la cabecita en una clara pose masoquista de pertenencia a otro macho semental, en este caso al cabrito TERCHELD, todo un experto en domar rebeldes esclavos. Que viendo lo solicito que PHILIPP fue al volver a ponerle a TRÁLLAX la cadena en la argolla de la polla:

- ¡Puedes irte PHILIPP!.- oyendo la orden que éste le dio al americano. TRÁLLAX embargado de deseo, se atrevió a alzar el bello rostro para mirar el peludito culete del chico por el que suspiraba de pasión:

- ¿Te gusta ese esclavo, verdad?.- le preguntó TERCHELD al percatarse del interés del cachas. Que para que pudiera responderle:

- ¡Sí amo, mucho!.- le liberó de la opresión del bocao:

- ¿Lo quieres?.- le preguntó con retintín:

- ¡Sí amo!.- y acariciándole los fierros abdominales, que hoy injustamente se había librado en parte del castigo que se merecían, le dijo:

- ¡Pues lo tendrás!. ¡Siempre que te portes tan bien como hoy y sobre todo sigas sin lograr orgasmos!.- y embargando de emoción al cachas por tan deseado regalo. Sin importarle si el latinoamericano estaría dispuesto o no. Oyó a su amo decir:

- ¡PHILIPP ven!.- y obedeciendo éste:

- ¡Ya voy amo!.- poniéndose en la misma posición masoca de entrega a la que TRÁLLAX todavía seguía expuesto. TERCHELD le dio la noticia:

- ¡A partir de ahora le perteneces a TRÁLLAX!.- aclarando:

- ¡Pero siempre yo estaré por encima de él!. ¡Mis ordenes siempre tendrán prioridad absoluta sobre las suyas!. ¡Y como es lógico no puedes ayudarle ni a huir ni hacerle la vida cómoda, porque él llevará siempre la vida espartana de un gladiador!. ¡Tú solo serás su objeto sexual y esclavo del que gozar!. ¡Claro está, cuando le levante el castigo de tener orgasmo!.- logrando que PHILIPP, marcando mucha verga debajo del tanga, se acercara a TRÁLLAX, feliz porque sus sueños se habían cumplido, porque el cachas no era el único en sentirse atraído por el otro, sino que él también y mucho, le volvía loco pertenecerle al semental más magnífico que conocía:

- ¡Sí amo, así lo haré!.- escuchando de la boca del amo de los dos:

- ¡También serás su guardián, serás el responsable de que no se fugue, que incumpla las órdenes que le he dado de que no eyacule!.- y tirando el jovenzuelo esclavo de la cadena que sujetaba a su propio amo de la polla, poniéndole de nuevo el bocao a indicación del jodido amo; lo llevó de nuevo a la cuadra. En donde, indicándole que se tumbara, encadenándolo de nuevo de polla y nariz a la pared. Por su cuenta, solo por miedo a su nuevo dueño. PHILLIP le encadenó los hercúleos brazos en cruz y echándose encima de él, lo abrazó con todas sus fuerzas y oliendo el fuerte olor a sudor que TRÁLLAX desprendía, comiéndoselo a besos, apoyó una mejilla en el pechazo de la mole culturista:

- ¡Deja que me caliente un poquito en tu pecho, amo!. ¡Que después te traeré la comida y esta vez la escogeré para ti, amo!.- y quitándole el bocao, se dieron un beso intenso, profundo que sellaron para siempre su pacto de posesión-dolor entre los dos:

- ¿Tú no eres de aquí, verdad, esclavo?.- le preguntó TRÁLLAX al musculoso jovenzuelo, que como un pulpo le agarraba por todas partes con sus manos y piernas:

- ¡Tu acento te delata!, ¡tu perteneces a una cultura hispana de la antigua América!.- añadió TRÁLLAX, que viendo la terrible erección del chiquillo, volvió a comprobar que su dotación era muy buena:

- ¡Sí amo, yo era un esclavo recién salido de la casa cuna de mi aldea, perteneciente a una sociedad cafetera del siglo XIX, similar a la mítica Colombia del planeta madre, amo!, ¡con el fin de trabajar en los campos!. ¡Pero fui vendido a un esclavista porque al capataz le hicieron una buena oferta por mí, amo!, ¡y aquí estoy!.- y restregándole el pecho y nabo por todo el cuerpo al atlético aprendiz de gladiador, se puso de pie en busca del almuerzo para ambos, porque pensaba comer todos los días con TRALLAX. Dejando al cachas con el fuerte dolor de cojones por no poder correrse, y que como castigo le acompañaba desde hacía tantos días.

 

 

 

CONTINUARA……….

 

 

 

Desearía recibir comentarios vuestros de lo que habéis leído de la saga TRALLAX, gracias. Os prometo responder.

También podéis visitar mi web TRALLAX EL GUERRERO OSCURO en http://galeon.hispavista.com/trallax, al que podéis acceder también a través de mi perfil de TODORELATOS. En él podéis ver dibujos míos que son inéditos, correspondientes a los primeros capítulos, en los que no incluí ninguno.

Y si no es pedir mucho, me gustaría también que me puntuarais según mis méritos. Me anima a seguir.

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