QUE ALUMNA MAS CALIENTE ( 2 )
Nos encontrarnos al día siguiente Dije, no debemos salir si
no nos acostamos, no he podido dormir toda la noche me dejaste muy excitado.
Sofía, me contestó, yo tampoco pude dormir.
Esperemos una buena ocasión para salir y hacer las cosas
bien. Me agrada que piense igual que yo, y se fue.
A partir de ese momento nos distanciamos un poco y cada vez
que veía a Sofía me excitaba mucho.
La oportunidad se presentó cuando una amiga de Sofía, Ana
cumplía años y haría una pequeña fiesta el viernes en su casa, para sus
compañeros de clases y su profesor consejero.
El viernes, finalizada mi última clase de la noche, llame a
mi mujer, para decirle que llegaría un poco tarde, ya que me tomaría unos tragos
con mis colegas.
Llegue a la fiesta alrededor de las 9, encontré a Sofía
ayudando a Ana, a repartir bocadillos y bebidas a los invitados.
Saludes a todos mis alumnos, luego encontré a Ana y la
felicité, ella me presentó a sus padres. Sofía, me trajo una bebida sin alcohol,
cosa que le agradecí.
Luego me dirigí a la parte de atrás de la casa donde había un
bohío un poco oscuro, donde estaban bailando algunas parejas.
Baile, varias piezas con mis alumnas e intercambiando miradas
cómplices con Sofía, sin llegar a bailar con ella, por el momento.
Cuando ya había bailado con la mayoría de mis alumnas, Sofía,
se acercó. Dijo; profesor no ha bailado conmigo todavía, creó que me toca a mí.
Tienes razón, y me levante a bailar.
La música no era muy rápida, permitiéndome apretarme contra
ella y sentir su pubis bien cerca de mi pene erecto.
Dijo. Si supiera las ganas que tenía de sentirte. Contesté,
somos dos, yo también.
Continuamos bailando apretado uno al otro, y mi pene duro
pegado al pubis de Sofía, moviéndonos en forma muy natural.
Al finalizar la pieza, tocaron un bolero, así que continuamos
bailando, solo que nos colocamos en la parte más oscura y cerca de la pared del
fondo, así podíamos movernos con mas libertad, colocando mi pene mejor entre sus
piernas, sintiendo su bajo vientre, bien pegado a mí.
Cuando, yo quedaba de espalda a la pared, podía mover mis
caderas sin ser visto y cuando ella quedaba a espalda, hacía lo mismo.
Sofía se restregaba más y más contra mi pene, mientras yo con
disimulo pasaba mis labios por las orejas Sofía, su respiración se agitaba al
sentir mis labios cercas de sus orejas y el cuello.
Cuando ella quedaba de espalda a la pared, se meneaba contra
mi pene con fuerzas, yo solo empujaba mi cuerpo y el pene contra su vagina,
mientras ella se retorcía, luego cambiábamos de posición, yo me meneaba hacía
los lados a veces y luego hacia abajo y arriba, mientras ella se estrujaba
contra mí.
Finalizada la pieza, nos separamos, me senté cerca de la
pista de baile, para conversar con varios alumnos, mientras un compañero saco a
bailar a Sofía, yo continué mi tertulia con sus compañeros.
A las 11 de la noche se repartió la comida, se cantó el feliz
cumpleaños y muchos iniciaron su retirada antes de las 12 de la noche, sobretodo
las chicas.
Sofía se me acercó y dijo, Profesor puede llevarme a mi casa
y a mis compañeras.
Contesté, que si.
Salimos de la fiesta casi a las 11.30, rápidamente fui
repartiendo a las amigas de Sofía, cuando quedamos solos, me beso en la boca. ¿
A donde vamos.?
Dije, es un secreto.
Pregunté, a que hora debes ir a casa. A las 2 dijo.
Bien contesté, nos dirigimos a las afueras de la ciudad a un
motel de ocasiones.
Al llegar, introduje mi carro en el estacionamiento, cerré el
portón, pague rápidamente y entramos.
De inmediato la tome por la cintura y comencé a besarla por
todos lados mientras nos
restregábamos el uno con el otro, más y más.
Baje mis manos a sus duras nalgas, las apreté con fuerzas,
mientras nuestras lenguas se entrelazaban, pasaba mi lengua por el cuello y sus
orejas, mientras ella gemía.
Le levante el traje por atrás con mis manos para tocar sus
nalgas y su braga, luego la baje hasta mitad de las piernas, comencé a sobar con
las manos sus nalgas.
Sofía, continuaba gimiendo, buscaba mi boca para introducir
su lengua en los más mas profundo de mi boca. Estaba disfrutando de sus besos
calientes
Dije, quítate la ropa. Contestó, espera un momento, donde
esta el baño, señalé la puerta, mientras yo me despojaba de mi ropa y me
acostaba en la cama.
Cuando salió del baño, solo traía puesta las bragas, el resto
de su ropa la puso sobre una silla y se acostó a mi lado, yo estaba desnudo con
una toalla colocada sobre mis genitales.
Me quite la toalla para viera mi verga erecta, dije tócala.
La tomo con una mano, mientras volvía a buscar mi boca para
besarme.
Baje mi mano a sus entre piernas, hasta tocar su braga
humedad, sobándola mientras ellas me apretaba suavemente la verga.
Dije, bájate la braga, se la quitó, pude tocarle su vagina
velluda.
Continuamos besándonos hice que se acostara sobre su espalda,
mientras yo recorría con mi lengua sus senos, el cuello, el ombligo, hasta
llegar a bajar a su concha, separé su velluda raja, para poder besar su gruta
rosada y humedad, su cuerpo comenzó a estremecerse, luego sus piernas se
apretaron contra mi cabeza, pero no dejaba de pasar mi lengua por su rajita cada
vez mas mojada. Sofía gemía con más fuerza UUUUUUHHHHHHOOOOOU. ricooooo . Si
siiiiii.
Su cuerpo se convulsionaba y su pelvis se estrujaba cada vez
más contra mi boca, su vagina se humedecía más y más. Hasta que explotó en un
agudo grito de placer AAAAAAAAHHHHHHH
UUUUUUMMMMMMMMMUUUUUAAAA…..OOOOHHHOOHOOHO. Luego se calmó,
volviendo a la normalidad, aunque agitada por la corrida.
Me separe, llevando mi boca a sus labios para sellar su
primer orgasmo.
Sofía, dijo no sé que hiciste pero es la primera vez que he
tenido esta sensación tan fuerte en mi vida. Te viniste. Si es así, me gusto
mucho. Me alegro, dije. Gracia, José, Gracias.
Contesté no hemos terminado, vi mi reloj eran las 12.30,
tenemos tiempo todavía.
Si dijo. Me coloque encima de ella, abriéndole las piernas,
coloque mi verga dura entre sus labios vaginales y comencé a mover mi verga con
la mano de arriba abajote su raja, sin penetrarla, Sofía volvió a gemir, buscaba
la entrada a su raja caliente, al encontrarla puse la punta de mi verga en la
entrada, empuje lentamente, entro la punta de mi glande con cierta resistencia
virginal.
Sofía, se quejo un poco, me duele un poco, suave dijo, si
conteste, seguí empujando a pesar de su estreches, me fui acomodando hasta que
fue entrando poco a poco todo, Sofía apretabas los labios, duele José, Dije si,
aguanta que cuando este adentro te va a gustar. Sigue suave por favor que me
esta doliendo un poco. Mi verga entro toda. Ahí me detuve y dije ya esta toda
adentro, te duele no mucho, me quede quieto un momento.
Luego, comencé a mover mi cintura sobre su pubis, sin sacar
mi verga de adentro. Cuando dejo de quejarse, inicie él mete y saca mientras
ella gemía si siiiiiii sigue, fui acelerando mis movimientos, cada vez más
rápido, Sofía, me abraza mas fuerte contra ella, me besaba por toda la cara, la
boca, las orejas, se movía al ritmo mío.
De pronto me detuve, Dije, voy a sacarlo para ponerme un
condón no quiero dejarte embarazada.
Contestó, estoy tomando pastillas, no quiero causarte
problemas. La bese y continué él mete y saca, Sofía comenzó a mover sus caderas
con mas fuerzas, me restregaba contra su pubis, hasta que me derrame dentro de
vagina. Cuando sintió mi leche dentro de ella, me aprisiono con sus piernas
alrededor de mi cintura, hasta que termine de expulsar la última gota.
Que bien se siente la leche caliente dentro. Dijo, Sofía.
Me deje caer a su lado, mientras mi leche salía lentamente de
su raja con un poquito de sangre,
había perdido su virginidad.
Voy a levantarme a limpiarme un poco. Salió hacia el baño,
mientras yo descansaba un poco, todavía no habíamos terminado, el reloj señalaba
la una de la mañana.
Hicimos el amor nuevamente, esta vez espere que ella se
viniera primero y ensañamos varias posiciones, Sofía arriba y yo abajo, y la de
perrito mi preferida.
Luego, de esa noche salimos varias veces más, hasta que se
gradúo y tuvo que ir a estudiar a la capital, a continuar sus estudios, ahora en
la universidad.
Años más tarde me trasladé a la capital con mi familia, y un
día saliendo de un Almacén, encontré a Sofía, estaba embarazada, nos saludamos
muy efusivamente.
Me presentó a su esposo, me dio su teléfono para que la
llamara, para recordar los viejos tiempos de la escuela.
Contesté, que me agradaría mucho volverla a ver.
Al día siguiente la llamé.
Agradecemos todos los comentarios recibidos... Si desea
intercambiar experiencias sexuales... Con mucho gusto le contesto... Solo a las
mujeres, sin importar la edad... Todas son bellas... chao
José
apolo02@hotmail.com