Sábado por la noche 9:00 PM, asisto a una cita al escondido
con una amiga de mi hermana de 18 años, 175 de estatura, mona de ojos claros,
nos dirigimos a un bar tranquilo de música rock suave, a media luz, pedimos una
jarra de cerveza, charlamos un rato y luego nos dedicamos a besarnos
apasionadamente, besos largos y juguetones donde nuestras lenguas se mueven
frenéticamente.
Pedimos otra jarra de cervezas, nos besamos mientras yo
acaricio su entrepierna por debajo de la mesa, ella hace lo propio me devuelve
las atenciones, decidimos pasar a algo mas arriesgado, el ambiente propinaba un
entorno de lujuria, adrenalina y peligro, le acaricio su monte de venus por
encima de su pantalón, ella acaricia mi miembro, nos acariciamos mutuamente, no
sabemos si nos observan, no nos importa.
Cierran el bar y le propongo ir a un motel que queda cerca,
me dice que no, pero ya era muy tarde y no había transporte para nuestras casas
que quedaban lejos de aquel lugar, me decía que aunque estaba muy caliente no
quería tener sexo, la persuado de que pasemos la noche en el motel sin ningún
compromiso, acepta y nos dirigimos al motel.
Nos encontramos dentro del cuarto del motel, nos besamos
apasionadamente mientras busco la manera de convencerla a que acceda a tener
sexo, enciendo la tele y coloco el canal de sexo, la acaricio, trato de
estimularla, le quito la camisa y comienzo a besarle sus pequeñas pero paraditas
teticas con sus rozaditos y duros pezones, la excitación era evidente de parte y
parte, comienzo a besarla y a recorrer su abdomen, desabrocho su pantalón y bajo
su cierre, estaba inmersa en el momento, en lo que le estaba haciendo, pero
reacciona y me dice que tiene el periodo, apenas la conocía y no me atrevía a
realizarle sexo oral con su periodo.
Me estaba desanimando cuando me dice que si quiere ella me
realizaba sexo oral, como rechazar la oferta, creo que era lo máximo a lo que
podría acceder esa noche, además era mi primer sexo oral.
Empieza por desabrochar mi pantalón bajo el cierre y empieza
a besarme en el abdomen juega con su hábil lengua, desliza el pantalón que cae
al suelo estamos de pie y quedo solo en bóxer, no esconde su asombro y me dice
que tengo muchos músculos, que ella no se imaginaba que tenia tan buen cuerpo y
piernas tan bonitas, esas palabras me alentaban, me excitaban, bajo mi bóxer y
me empezó a besar, a acariciar mi pené, lo recorría con su lengua con suma
habilidad, me recostó en la cama y sin dar espera comenzó una frenética mamada,
parecía como si quisiera escurrirme de un solo bocado, se lo introdujo todo en
su boca, arriba y abajo, arriba y abajo, con una mano sostenía la raíz de mi
pené, con la otra se apoyaba y con su boca hacia todo el trabajo, por ratos se
dedicaba a mi cabeza, la chupaba como si fuera una paleta, lo ensalivaba, lo
besaba y jugaba con su lengua, mientras su mano izquierda con el resto de mí
pené me masturbaba, jugaba con mis guevas, me decía que estaban gorditas, que
las tenia hinchadas, que pronto iba a reventar, yo la miraba y de vez en cuando
miraba la tele, veía una película porno.
Su lengua jugaba con la punta de mí pené y sus manos me
masturbaban, cambiaba de acto y ahora se lo introducía todo en su boca, empezó a
moverse frenéticamente yo si apenas lograba llevarle el ritmo, seguía mamando
desesperadamente, su mano ayudaba con el resto de pené que no podía introducirse
en su boca, no aguante mas y explote, se trago los dos primeros chorros, el
siguiente dio en su cara, el otro en sus pechos, seguía moviendo mi pené cos sus
manos y lo dirigió hacia mi, otro chorro paso de largo por encima de mi y fue a
dar en la cama, el resto cayo encima de mi pecho, terminado de escurrir procedió
a limpiarme, me chupo mi pené hasta que estuvo fláccido, subió y me limpio el
pecho con su lengua, nos dimos un apasionado beso, nos recostamos y cuando ella
pensó que era todo le toco repetir la faena.