Soy una chica independiente que vive sola hace unos años,
tengo mi propio departamento y un trabajo normal (una oficina en el centro). Mi
nombre es Jazmín, tengo ojos verdes que contrastan con mi pelo negro y siempre
llaman la atención mis rasgos finos. Mis medidas son 96-61-91 y suelo vestirme
normal, muy de vez en cuando me pongo algo sexy, sobre todo porque soy de
familia católica y bastante conservadora, aunque desde que trabajo y me gano mi
propio dinero ya no me interesa aparentar nada. Cuando pasó lo que les voy a
contar hacía poco tiempo que había dejado a mi novio por una obsesión que el
tenía (sobre intentar por otros lados, etc.) Imagínense que aunque me permitía
ciertas prácticas igualmente era conservadora.
Yo estaba en la cocina cuando sonó el teléfono, se trataba de
la muerte de un tío al que nunca había conocido. No me quedaba familia cercana y
a mis 23 años me había acostumbrado totalmente a las circunstancias, no me
interesaba congeniar con nadie por imposiciones sanguíneas. Sin embargo al
parecer me había dejado una herencia y debía ir a hablar con el abogado. Me
vestí con una camisa blanca, saco y minifalda azul.
Al llegar al estudio me recibieron muy formalmente, era un
estudio de esos grandes con ese estilo aristocrático de los grandes buffets.
Esperé unos minutos en la sala de espera hasta que finalmente fui atendida. El
hombre que me atendió era un hombre de mediana edad, unos cuarenta años de traje
fino y gesto serio. Luego de saludarme y tomar asiento me dijo.
Abogado- Supongo que estará sorprendida, pues bien yo también
lo estoy, he sido compañero legal de su tío desde tiempos remotos y jamás me
imaginé que le dejaría una cifra tan significativa, sobre todo considerando que
ustedes no tenían trato alguno. Pero bueno, él siempre decía "lo primero es la
familia".
Jazmín- Debo confesarle que me sorprendió bastante.
Abogado- Mire, voy a ir directo al grano, su tío impuso una
sola condición.
Jazmín- ¿De qué se trata?
Abogado- Usted debe conservar su virginidad.
Jazmín- Ya veo, bueno, la cuestión es que no soy virgen, así
que supongo que aquí terminó el asunto, ¿no?
El abogado me miró directamente a los ojos y después buscó
unos papeles en un cajón, finalmente dijo.
Abogado- Puede ser, pero sabe, hay otros métodos de obtener
la herencia y le estoy hablando de la siguiente cifra.
Escribió la cifra en un papel y luego me lo pasó. Realmente
era una cifra incomprensible, lo suficientemente grande como para vivir sin
trabajar el resto de mis días y que varias generaciones más puedan hacerlo.
Entonces arremetí.
J-Y.... ¿cómo es eso posible?
A- Para confirmar su virginidad usted debe pasar por una
serie de profesionales, en fin asuntos burocráticos. Hay una forma de digamos
"sobornarlos", y se trata de una inversión que usted debe hacer consistente en
la siguiente cifra.
Nuevamente tomó un papel y escribió en él para luego
pasármelo. Se trataba de una cifra mucho menor que la anterior pero igualmente
para una chica como yo era incosteable, ni vendiendo todo lo que tenía podía
llegar. Le dije esto y el abogado sonrió.
A- Igualmente hay una forma de pagar esa cifra, siempre hay
una forma, le aconsejo que lo piense y que luego me llame. Pero antes
necesitaría que me firme unos papeles.
Me dió unos papeles que yo apenas hojeé y los firmé, estaba
absolutamente aturdida por la velocidad de los acontecimientos, comprendía que
la forma de pagar esa suma si no era mediante ningún bien personal, dada mi
belleza, era una forma pervertida de hacerlo, tal vez algún "favor".
Tomé mi cartera, le dí la mano al abogado y me fuí. Al llegar
a casa el mundo giraba, por suerte estaba de vacaciones y no tenía que ir a
trabajar pero igual estaba agotada, lo suficiente como para arrojarme a la cama
y dormir por horas.
Al día siguiente recibí un llamado, era del estudio de
abogado para concertar una cita.
Decidí ir a la cita con ropa un poco más informal, pantalones
largos, saco también y no me maquillé tanto. Cuando llegué al lugar me hicieron
pasar de inmediato.
Después de las formalidades el abogado tomó la palabra.
A-Bueno señorita Jazmín quisiera saber que opina, recuerde
que debemos resolver esto con cierta inmediatez.
J-Estuve pensándolo bien y creo que no son buenas intenciones
las suyas, por lo tanto prefiero construir mi propia vida y conservar mi
dignidad.
A-Justo como lo pensaba, lamento informarle que no tiene
opción. Usted ayer firmó que conservaba su virginidad por lo tanto sabe que es
fraude y que de llegar esto a la justicia no solo perderá todo lo que tiene sino
que además puede terminar presa.
Esas palabras llegaron como gotas de hielo, estaba
avergonzada, intimidada y además furiosa. Pero sobre todo asustada por lo que me
quede paralizada.
A-Ahora ¿quiere que le diga que es lo que tiene que hacer
para recuperar su vida y además una suma inconmensurable de dinero?
Me costó contestar pero al final lo hice.
J-Si
A-Aquí hay un "plan de pagos" como podrá observar más
tranquila en su casa, le recomiendo que lo estudie y que luego bueno se prepare
porque le advierto que son todos profesionales los que se van a ocupar de su
formación, por lo tanto no se le va a hacer nada fácil si decide actuar como una
obcecada marioneta.
Me pasó un sobre que no quise abrir, y cuando estaba saliendo
de la oficina me aclaró.
A- A propósito, debido a que yo era muy amigo de su tío
quiero que permanezca vigente su deseo, las prácticas que usted llevará a cabo
no se realizarán en el lugar que él deseaba que usted conservara intacto.
Entonces me aterroricé, se trataba del fin de mi vida digna,
el frío recorrió mi piel hasta llegar a mi ano que entonces se frunció. Me volví
y temblando le pregunté, con la tez pálida y una expresión de miedo en el
rostro.
J-Usted...no puede hacerme esto....usted es un
infeliz...usted.- y me quebré en sollozos.
A-Disculpe señorita, pero conforme vaya avanzando en su vida
debe aprender de estas lecciones, de como se maneja el mundo hoy en día.-hizo
una pausa- Además yo creo que este "tratamiento" le traerá muchos beneficios, le
abrirá muchas puertas- y esbozando una sonrisa me saludó con la palma de la mano
abierta y esa oscilación característica de las lejanías.
La realidad me había colocado en otro plano, con un solo
golpe, un cachetazo. "Ciego a las culpas el destino suele ser despiadado e las
mínimas distracciones" y en ese momento de mi vida más que nunca.
Llegué a mi casa, en el camino había sentido las miradas que
hurgaban en mi cuerpo, en ese momento las sentía más que nunca, no podía dejar
de sentirme invadida en ningún momento. Al cerrar la puerta de mi hogar fuí
directo a la cama, lloré un poco y luego abrí el sobre.
Allí había fechas, horarios y cifras, empezando por el día
siguiente. La dirección era siempre la misma.
Al día siguiente me desperté y me bañé, fuí al médico para
prepararme. Llegado el horario que figuraba en el sobre golpeé la puerta, tenía
que ser puntual por lo que decían algunas indicaciones y un tanto provocativa,
porqué por lo visto el asunto estaba en que llegado determinado horario la gente
que me esperaba estuviera conforme para que el "tratamiento" como lo llamaban se
completara lo más rápido posible. Fuí vestida con mi típico saco azul, abajo mi
típica camisa blanca de oficina y la minifalda del conjunto. Un tipo me abrió la
puerta y me condujo por un largo pasillo hasta una sala de aspecto impecable,
con formas bastante particulares. Entonces me dijo
-Te tenes que quedar acá, ahora va a venir un tipo que te va
a indicar las reglas, pero lo tenes que seducir para que te las diga.
Al rato llegó el hombre y se sentó en una silla que había
allí. Entonces
Empecé a seducirlo con armas que luego descubrí que eran
irrisorias para ellos, mostrando mi parte trasera, lamiéndome el dedo, pero sin
sacarme ni una prenda, aún me daba vergüenza.
Me cansé de hacer gestos e insinuaciones hasta que finalmente
le dije.
J-Ya no sé que hacer, no se te mueve un pelo...decime que
puedo hacer?
Inmediatamente me arrancó la camisa diciendo.
Daniel-Puta, esta ropa no va más para vos, ¿entendés?
Quedé en corpiño mirándolo un poco asustada. Me traté de
tapar. Entonces el hombre sacó su trozo y comenzó a masturbarse sobre un vaso
que había allí hasta acabar en él, me dió un sorbete y me dijo "hasta que no te
lo tomes todo no te digo las reglas". Lo miré aterrorizada y asqueada.
J-No puedo, es un asco.
D-Nosotros te vamos a decir que es un asco,-miró su reloj y
completó- te conviene apurarte.
Con todo el asco del mundo empecé a absorber el líquido, me
asqueó completamente, dí un par de arcadas pero al final lo terminé. Sentí una
alegría muy intensa, me pareció haber hecho lo más asqueroso que se podía hacer
y supuse que si podía hacer esto podría pasar el mal trago sin problemas.
Entonces me dijo.
D-Hoy la lección será oral, vendrán unos 20 tipos, tú estarás
atada y te harán lo que quieran siempre y cuando sea facial. Una vez que acaben
todo habrás cumplido con tu tarea, hay un tiempo pactado si el tiempo que les
toma acabar sobrepasa el pactado se te acumulará dinero y sabes que nuestras
sumas no las podes pagar fácilmente.
J-sí, apurate.
D-Así me gusta.
El hombre no se ocupó de desvestirme ni nada, me puso de
rodillas y ató mis manos tras un tubo de esos que se usan para hacer strip
tease, entonces entraron los tipos.
D-Primero que nada tienes que tragarte esto para no devolver
nada.
Tomó un consolador de un bolso untándole un producto, luego
se acercó y me pidió que abriera la boca, lo clavó lo más profundo que pudo en
mi garganta, dí un par de arcadas que pronto cesaron y empezó a surgir un
extraño placer por mi cuerpo. Entonces sacó el aparato y dijo.
D-Pueden empezar, sean lo más brutales que se pueda ser.
Yo me quedé atontada entonces el primero ya ocupaba mis
fauces, no tenía un tamaño considerable pero bombeaba con una velocidad que
pronto enrojeció mi rostro.
G-Así, puta, así, ¡que linda boquita!
Pensé que iba a acabar cuando sacó su pija, pero no fue así,
simplemente se fue a sentar a un sillón, todos rieron.
G-La puta realmente pensó que iba a acabar.-y todos siguieron
riendo.
Los miré indignada y les dije.
J-Pero, ese era el trato, ustedes me humillan pero por lo
menos puedo contar con que van a acabar.
Todos rieron.
Entonces uno bien dotado empezó a penetrar mi boca tapándome
la nariz. Haciéndome sentir poco a poco como su capullo húmedo pasaba por mi
boca, su glande se apoyaba en mi lengua y la arrastraba y la piel que mi saliva
lubricaba.
G-Ahora vas a escuchar bien, resulta que ese es tu trato,
pero ¿sabes que?, es mucho dinero, no te va a ser nada fácil. Sino cualquier
putita se hace millonaria de un día para otro. Te va a costar mucho y vas a
tragar más de lo que alguna vez pensaste.
Pronto el hombre que me estaba atravesando la garganta hizo
que mi mentón tocará sus huevos y me dijo. "¿Querés decir algo más?", yo no pude
hacer nada más que mirarlo y dejar que unas lágrimas brotaran de mis ojos como
reacción a su terrible penetración. Empezó a bombear generando esa espuma que se
escurre por los labios y se chorrea por todos lados, nunca había probado algo
así, esa espuma se me hacía deliciosa. Luego dejó su lugar a otro, que hizo lo
mismo, yo ya tenía todo el traje manchado por esas deliciosas babas. Todos me
tomaban del pelo y hacían lo mismo, bestial y labial. Tenía el maquillaje todo
corrido, las pijas que se iban turnando en mi boca era cada vez más húmedas y
desagradables, pero el gusto, tenían un gusto especial. Trajeron una filmadora y
me empezaron a filmar cuando uno ya había acabado en mi cara pidiendo que me
pasara la lefa por mis tetas, cosa que logré con mucho esfuerzo debido al
corpiño y al asco que me daba. Me dieron un respiro para que dijera a cámara que
sentía.
J-Me siento la mujer más asquerosa del mundo.
G-Ya lo vas a ser no te preocupes.
Todos acabaron en mi cuerpo, en mi ropa y se fueron, habían
sobre pasado el tiempo hacía rato. Se fueron yendo uno a uno, hasta que vino el
hombre que me había atendido.
D-Veo que no pudiste cumplir con el tiempo. No te
preocupes-mientras tanto me sacaba las esposas-, ya vas a poder despacharlos,
mañana vas a poder usar tus manos.
J-¿Va a ser oral también?
D-Va a ser oral. Mientras tanto hoy vamos a cenar a un lugar
especial.
Daniel me llevó hasta el lugar en su auto. Para ese entonces
yo ya me había cambiado y estaba pensando en quemar la ropa impregnada de semen.
Me puse el traje más elegante que tenía, uno entero negro, con un corte
insinuante que dejaba escapar mi dulce muslo.
Hablamos de muchas cosas, era un hombre simpático, además yo
ya me había resignado al "tratamiento", sentía indignación pero quería pasar un
tiempo sin hablar del tema. Hasta que finalmente llegó la hora de los postres,
yo no quería pedir nada, había comido liviano porque el asunto de volver a
utilizar la boca para ingerir comida se me había hecho medio difícil. Pero igual
el mozo trajo una copa con una crema espesa y blanca que sin duda era aquello
que me había atormentado toda la tarde, lo miré a Daniel con un rostro que
seguramente decía "¿por qué si la pasamos tan bien?". A lo que él contestó.
D-Te tenés que ir acostumbrando.
Ingerí con la cuchara el postre con cierta "experiencia" en
el asunto no me asqueó mucho. Luego quise despejar una duda.
J-El abogado me dijo que no me iban a penetrar vaginalmente,
yo tenía miedo de que fueran tan depravados como para humillar otras
partes...sabes a lo que me refiero. Pero por lo visto es oral el asunto, ¿no?
Daniel la miró y sonrió.
D-Mirá vos pensa lo que quieras, tu cuerpo ya no es tuyo. Y
estos tipos son bastante depravados.
J-Ah, entiendo.
Me llevó a mi casa y me acosté apenas llegué. A mitad de la
noche me desperté y quise meter un dedo por mi orificio para ver de que se
trataba, estaba muy estrecho y apenas pude introducirlo un centímetro. Me rendí
rápidamente y seguí durmiendo.
Al día siguiente tuve que ir al mismo lugar a la misma hora.
Me esperaba Daniel. El me condujo hasta la misma sala que el día anterior.
D-Hoy es lo mismo pero con las manos sueltas, podes hacerlo
más rápido. Suerte!
Entonces volvieron a aparecer los 20 tipos con sus pijas
duras y desnudas, rápidamente me desnudé y empecé a masturbarlos metiendo sus
pijas en mi boca. Pero después de un rato me dí cuenta de que ninguno acababa,
supuse que estaba siendo demasiado ambiciosa tratando de que todos acabaran al
mismo tiempo así que decidí concentrarme en uno. Mientras me decían de todo.
G-Puta tenes que chupar si querés leche.
Eso me excitó un poco y yo ya estaba totalmente inmiscuida en
la situación, ya era una zorra haciendo lo que más le gustaba hacer, aunque
fuera solo por ese momento.
J-Hijos de puta me van a dar toda la leche.
El que estaba recibiendo la mamada se vino con el ritmo
acelerado que yo le imponía, supongo que fue suerte, porque después tardaron
horas hasta que empezaron a penetrarme oralmente con la ferocidad del día
anterior.
G-Solamente te gusta así, ¿no? Duro.
Realmente lo disfrutaba más así.
J-sí, sí, rómpanme la boca.
Y me rompieron la boca, acabaron donde quisieron cuando
quisieron, pronto estaba cubierta de semen dándome cuenta de lo perra que me
había puesto. Nuevamente me acercaron la cámara para que dijera lo que sentía
cuando todos hubieron terminado.
J-No soy una buena puta, no sé usar las manos.
G-Ya vas a aprender….agarra ese pedazo de leche que cuelga de
tu cara y chupatelo con el dedo lo más sensual que puedas.
Ya a esa altura me volvía a dar bastante asco la situación,
el estar impregnada de ese líquido viscoso, era un asco para mí. Temblando
obedecí la orden siendo lo más sensual que se puede ser estando asqueada. "muy
bien" dijo el que sostenía la cámara y se fueron.
Fuí a las duchas que había en el lugar y pronto estaba como
nueva.
Daniel me vino a buscar y me llevó, antes de bajarme del auto
le pregunté.
J-¿Mañana de que se va a tratar?
D-No puedo decírtelo.
Y se fue.