Mi novio Rodrigo
Hola! Para quienes les gustó mi primer relato (El compañero
nuevo) este sería como una continuación.
Luego de declarar nuestro amor, mientras lo hacíamos y luego
cuando quisimos ser novios, continuamos a escondidas con juegos de besos,
principalmente en los baños y vestidores donde nos encerrábamos para luego salir
discretamente, nuestros compañeros ni se percataban de nuestros encuentros
aunque siempre existe el molestoso que nos comparaba con una pareja de recién
casados ya que parecíamos uña y mugre.
Unos días de novios y la calentura de la noche del viernes
nos llegó nuevamente, entre nosotros pensábamos un día en que estaríamos solos,
debería ser un fin de semana, ya que la extenuante jornada de estudios nos
dejaría agotados sin ganas de un poco de cariño, así que decidimos que la
próxima vez sería el otro viernes en mi casa mientras mi mama trabajaba,
estaríamos toda la tarde solos y tendríamos la excusa de un trabajo que debíamos
entregar el lunes.
Cuando ya habíamos planeado nuestro segundo encuentro recién
era miércoles, todavía quedaban 2 días para poder gozarnos, cada vez la
calentura hacía que mi pantalón vibrara mientras veía a mi novio escribir lo que
la profesora decía, el se daba cuenta y me decía.
R: - Cálmate nico, el viernes vas a poder hacerme lo que
quieras –por supuesto estas palabras no hacían solo que calentarme más yo solo
asentía con la cabeza aprovechando cada segundo en que creía que nadie me miraba
para tocarle una rodilla o acariciarle la carita el se molestaba por la
situación de riesgo y me tiraba mas de un reproche con una cara de enojado, en
su oreja yo le susurraba "te ves lindo cuando te enojas" el se hacia el sordo y
seguía concentrado en lo que explicaba la profesora, pero es que no podía
controlar mis movimientos y reacciones era como si mi miembro tomara las
decisiones en vez de mi cabeza.
Ya más tarde ese día fuimos a un lugar de la escuela en donde
no nos molestara nadie, ya instalados en el pasto le comente a mi novio.
N: - Rorro acaríciamela. –el cediendo a mis constantes
insinuaciones accedió, claro que tocándomela con cautela y sobre el pantalón, yo
estaba muy excitado cerraba mis ojos y emitía unos ligeros gemidos de placer,
después de un rato ya cómodos en ese lugar me hizo recostarme en el pasto y
empezó con un juego de lenguas que yo acepte gustoso mientras trataba de
quedarse encima mío para rozar nuestro penes, yo suavemente le acariciaba su
culo pero con mi mano metida en su pantalón tocándolo por los calzoncillos, unos
minutos en esa pose y toca el timbre que indicaba el retorno a clases después
del almuerzo, yo me quería morir gritando mas de una grosería.
N: - Por la mierda, por la chucha justo cuando estábamos de
lo mejor.
R: - Si, mejor nos quedamos aquí y no vamos a clase. –yo con
una cara un poco mas calmada le respondo.
N: - Acuérdate que tenemos examen de matemáticas.
R: - Además y no estudie. –mientras nos parábamos ya con los
pantalones calmados, como buen novio le explique lo mejor que pude la materia
mientras caminábamos a la sala de clases. En ese examen no nos pudo ir peor por
supuesto mi novio sin haber estudiado logro obtener una buena nota yo por el
contrario que estudie hasta muy tarde en la noche pase raspando, eso me hace
pensar lo injusta que es la vida.
Ya era jueves solo quedaba una noche sin poder dormir para el
día viernes, ese día transcurrió de lo mas normal unos besitos en los baños y
caricias de mano de vez en cuando pero un comentario de un amigo mío y conocido
de Rodrigo nos hizo pensar.
Braulio quien además de ser muy simpático es muy guapo
mientras transcurría la hora de almuerzo espera a pillarnos solos para decirnos.
B: - Que estaban calurosos ayer. –nosotros con una cínica
cara de no saber de lo que estaba hablando, no dijimos nada y el sin mas se
alejo.
Eso nos dejó inquietos tratando de convencernos de que
Braulio no había visto nada, claro que en el interior sentíamos de que si en
efecto estuvo mirándonos en nuestro acto. Eso lo descubriríamos otro día.
Por fin el día llegó solo había que esperar nada a que
terminaran las clases e irnos derechitos a mi casa, al llegar en la mañana al
colegio ambos nos saludamos de mano y con una sonrisa picara parecía que nos
comeríamos con la mirada, al salir de clases tomamos la primera micro y nos
dirigimos a mi casa.
En el trayecto creo que estábamos nerviosos ya que estábamos
muy silenciosos pensando en lo que iba a pasar. Al llegar a mi casa salieron los
primeros diálogos.
R: - A que hora llega tu mamá?
N: - Como a las 8.
R: - Ah, entonces vamos a poder dormir un ratito.
N: - Si. –le dije con una sonrisa, mientras abría la puerta
con la llave, ya adentro dejamos nuestras cosas en los sillones y nos sentamos,
le ofrecí un vaso de bebida y cuando salía de la cocina veo a mi novio
semidesnudo solo con los pantalones, al verlo así deje los vasos en una mesa y
me acerque a los sillones para besarlo profundamente pero sin lenguas solo con
los labios.
Al rato de besarnos ya estábamos desnudos, nos observamos un
minuto y me empieza a besar otra vez yo lo detengo y le digo "aquí no, vamos a
mi pieza" nos dirigimos hacia allá mirando fijamente los paquetes de cada uno,
ya en mi cama con mi mano derecha empiezo a pajearlo, el solo se deja mientras
me besa mi oreja izquierda, después de un rato no aguanto y comienzo a mamarle
la verga, el muy excitado me acaricia el culo jugando con mi oyito.
Ya como unos 10 min. mamandolo y me detiene le pregunto.
N: - Que pasa?
R: - Nada, espérame un poco. –me recuesto en mi cama y lo veo
llegar con un pequeño frasco de vaselina.
N: - Para que es eso?
R: - Te acuerdas que la otra vez yo no te lo metí?
N: - Ahhhh. –y al decir esto me doy vuelta quedando de
espaldas a el, mientras lo miraba provocandolo, se me acerca besándome
delicadamente recorre toda mi espalda hasta llegar a mi cola le da un beso a
cada nalga, luego suavemente comienza a separarlas y mete su lengua en mi oyito,
yo me retuerzo de placer, un ratito más y comienza a untarme la vaselina en mi
culo con sus dedos, poco a poco los movía metía sacaba y volvía a meter, la
sensación me gustaba así que movía mi culo para atrás para que se metieran más,
me ayuda poniéndome un cojín debajo de mi paquete y cuando ya estaba demasiado
abierto mi culo suavemente comienza a meter la punta de su pene.
Al principio debo reconocer que me dolió mucho, pero ya al
rato fue muy rico además que mi novio lo hizo muy tierno, ya 15 min. culeandome
y me dice.
R: - Nico, me voy a correr, puedo terminar en tu culo?. Si le
digo y casi inmediatamente siento un calor en mi interior Rodrigo había
derramado toda su leche en mi cola, sale de mi y se recuesta a descansar, cojo
un pañuelo y limpio lo que mi novio dejo derramado en mi.
Pasa un instante y cariñosamente comienzo a besarle la carita
y tratando de buscar su boca finalmente la encuentro, y comienza nuestro juego
de lenguas más apasionado que habíamos tenido. Ya estábamos calientes de nuevo,
y al notar esto le digo
N: - Ahora me toca a mi. –y lentamente me coloco arriba de el
poniendo sus piernas en mis hombros, agarro la vaselina y le unto un poco con
los dedos la cola, cuando esta suficientemente dilatado lo culeo.
Esta vez fue fácil meterselo, ya que estaba bien lubricado y
abierto, así que rápidamente ya estaba agarrando ritmo, mientras le hacia
cariños en el pelo y le besaba la boca. Recuerdo que estuvimos mucho tiempo así
como unos 25 min. y ya sentía que me iba a venir y como siempre yo un poco
ruidoso anuncio con un grito de placer que ya me había corrido (no como mi novio
que casi hay que preguntarle para saber si terminó).
Descanso un rato sobre el cuando me dice.
R: - Nico, quítate que me estas aplastando.
N: - Perdona es que estas bien suavecito pareces almohada. –y
entre risas nos besamos de nuevo para luego quitarme de encima de el, admirarnos
y besarnos otra vez.
Luego de un rato decidimos vestirnos y hacer el trabajo que
debíamos entregar. Pasaron unas horas y nos dio hambre, mi mama nos había dejado
almuerzo, mientras comíamos nos hacíamos bromas y comentábamos lo sucedido, ya
era tarde como las 7 y algo de la tarde, ya estaba un poco oscuro y rorro decide
irse, yo lo acompañarlo a la parada, pero antes de salir de la casa lo agarro y
comienzo a besarlo con mucha pasión y manoseándonos por todo el cuerpo, después
de un rato me dice que debe irse y en la parada nos despedimos con unas
sacudidas de mano.
FIN