___Confesiones de una sumisa___
Desde que lo conocí mi vida ha cambiado, mi forma de sentir,
de amar, todo se ha renovado. Me ha enseñado a conocerme, ha imprimido en mi
piel sensaciones nuevas, algunas dolorosas pero a la vez, esas mismas
sensaciones se vuelven placenteras en mí.
El tiempo, ¡contarlo, vivirlo, pararlo! y detener las
sensaciones en esa retrospectiva entrega de amor, que cada día me envuelve,
notar los graves y agudos en la musicalidad de su voz, mirarlo a los ojos y
saber lo que desea o lo que quiere que sienta.
Esto, no ha sido obra de un día ni dos llevamos meses en este
aprendizaje, yo me esmero en aprender lo que el me enseña, aunque a veces en la
practica me desespero por mi afán y rebeldía, pero lo cierto es que cuando no lo
hago o el en castigo no me lo ofrece ¡lo echo de menos!.
El sabe subirme al cielo, elevándome poco a poco, flotando
entre caricias intensas, que como espinas se posan en mi piel –punzantes y
premonitorias- preparándome, para esa bajada de placer que alborota mí espíritu
y me llena de desasosiego el alma.
Soy suya y lo sabe, sabe que me entrego libremente a sus
deseos que me sumo a su felicidad en una entrega –TOTAL Y ABSOLUTA- nadie que me
conozca podría entenderlo, ¿pero acaso hay alguien que me conozca? Si ni yo
misma me reconozco ¿somos lo que somos o lo que quieren que seamos?.
En este momento de mi vida, me siento esclava de su persona,
siento que en mí, nace un sentimiento nuevo de ser y de pertenecer, de darme y
de entregarme, y me dejo llevar, ¡ME ENTREGO!. Aún no me siento del todo sumida
en su vida, pero mi espíritu lo sigue a través de su aliento, me dejo llevar por
su mandato y me entrego en la locura de amarlo y hacerlo feliz.
¡Que locura la mía!
Hemos ido evolucionando día tras día, envueltos en un deseo
loco lleno de pasión, de deseo, -esto ha sido un hechizo- quiero repetir en mi
mente un día tras otro, pero es una realidad que vivo y que me tortura, que a la
vez me da miedo y me atrae, y me dejo envolver en ese fiero calor que voy
arrastrando desde mi gozo y mi sombra.
Los objetos cotidianos tales como pinzas de la ropa, el
cepillo de dientes, los collares de perlas, o una simple cucharilla de café, se
han vuelto cómplices de mi persona, de modo que ahora cada vez que me lavo los
dientes o tiendo la ropa o simplemente tomo café y lo remuevo el simple echo de
tener en mis manos esos objetos hacen que los mire desde otra perspectiva y
cobren otro valor añadido a su destino.
Van cobrando vida y los veo no como simples objetos, si no
como compañeros de nuestro placer y los acaricio y los mimo, así cada vez que
voy a lavarme los dientes y sostengo el cepillo en mi mano, viene a mi mente
algún goce vivido con el, el roce de las cerdas sobre mis pechos, sobre mis
costados bajando lentamente por mi vientre, unas veces suave y otras apretándolo
sobre mi piel sintiendo el contraste.
O como unas simples pinzas de la ropa pueden hacer mas
receptivo a mis pezones tras largos o cortos pinzamientos, y no solo mis pezones
también en mis labios vaginales o en mi clítoris, notar esa presión que hace que
mi sangre se concentre, detenida, parada y después soltarlas y dejar correr el
flujo sanguíneo con caricias suaves, besos, lengüetazos.
Introducir un collar de perlas o unas canicas dentro de mi
vagina, llenarme sentir que no me cabe más, mientras tu disfrutas como un loco,
mirando mis gestos, deseoso de mas caricias y de nuevas experiencias. Todo lo
que me das me gusta, y quiero mas cada día ¡me llevas al limite!, y no quiero
salir de ahí anclo mi vida a la tuya, me apego a ser de ti.
No quiero salir de tu persona no quiero vivir la monotonía de
un mete y saca como todos, tu me das más, sin siquiera introducir tu pene en mi
vagina, sin siquiera llegar, haces que en mí, se multipliquen orgasmos que se
suceden uno tras otro después de atrasarlos, después de estar a las puertas del
cielo y hacer que estas se te cierren en la cara, aguantando, retrayéndolo, y
siento este placer "tántrico" que me lleva a la luna y sin bajar del cielo me da
un paseo por las nubes acotando el sol,! porque tu eres mi sol!, y no necesito
mas que tu mirada y tu voz.
Me estas ganando cada día, ¡tanto! que se me hace imposible
respirar si no te tengo, la dulzura de mis sentidos están puestas en los tuyos,
y me siento sumida en tu persona, como Amo de mi cuerpo y de mi ser.
Así complaciente me voy entregando, como si mi vida
dependiera de ti y de esas sensaciones que me atrapan en tu dominio, y en el
sentir de ser de quien soy " TUYA".
Evelyn45