La primera parte de este relato está en el siguiente link
http://www.todorelatos.com/relato/30058/, en el apartado Infidelidad. Ahora
cambié de clasificación, pues la verdad es que la continuación de esa noche se
plantea una situación bisexual, pero entre una pareja hetero. Espero que la
disfruten así como nosotros lo hicimos y... seguimos haciendo. Pero basta de
cháchara y vamos al grano.
Entre arrumacos, besos y caricias, nos fuimos calentando
nuevamente. Su chochito ya empezaba a mojarse mientras yo le pasaba los dedos y
bebía sus jugos embriagantes y la besaba; así ella bebía sus jugos a través mío.
Pilar me iba contando como se masturba en la soledad de su departamento,
mientras mira películas XXX.
Pilar: Miro las películas y me voy excitando poco a poco,
generalmente estoy con un baby doll bien transparente y me miro en mi espejo y
me caliento. Me toco mis pezones, los aprieto, hasta que se ponen bien duros,
así como ahora.
Yo: La beso y paso mi lengua por sus tetas exquisitas
Pilar: Cuando estoy bien mojada, mi concha se abre solita
para recibir mis dedos o alguno de mis juguetes
Yo: Mmmmmm, ¿Tienes consoladores?
Pilar: Si amor, tengo un vibrador delicioso, gordo y
largo, además de un dildo que me hace muy feliz
Yo: Ufff, eso me calienta mucho, me encantaría ver como
te pajeas... ¿Lo harías para mi?
Pilar: Mmmmm, me calienta mucho la idea, pero ahora solo
quiero una verga de verdad.
Yo: ¿Y qué haces durante el día, cuando estás caliente?
Pilar: Me pajeo en mi oficina
Yo: ¿Y dejas tu tanguita bien mojada?
Pilar: Me susurra al oído, siiiiiiii, muy, pero
muy mojada.
Yo: Que rico, me gustaría que me regalaras tu tanga para
tenerla de recuerdo y así olerte y saborearte cuando no esté contigo
Pilar: Me mira con una sonrisa mientras piensa en algo
que no alcanzo a comprender... ¿En serio quieres una tanguita mía, usada y
pasada a conchita caliente?
Yo: Absolutamente, soy fanático de las tangas usadas y
tengo varias que me he robado por ahí
Pilar: ¿Y por casualidad no tendrás una mía, de
Victoria’s Secret, color burdeo?
Yo: poniéndome un poco colorado, pues si, te la
robé hace mucho tiempo, pero estaba limpia.
Pilar: Con una cara de caliente e intrigadora,
Dime una cosa, ¿te la has puesto?
Yo: cada vez más rojo, Pues.... la verdad...
esteeeee, (me mira ansiosa), si, me la he puesto y me he pajeado con
ella.
Pilar: Le cambia la cara radicalmente y empieza a
respirar agitadamente, mientras su voz se vuelve un susurro ronco y excitado.
Mi amor, te regalo esta que la tengo muy mojada, pero con una condición.
Yo: Tu dirás amor
Pilar: Quiero que te la pongas para verte
Yo: muy excitado, ¿Ahora?
Pilar: Muy ronca, con una mano en mi verga parada,
Siiiiiii, por favor, me encantaría verte con mi tanga, ver como se mete el hilo
dental en tu culo, quiero ver como se ve esta verga rica entre los encajes.
Aceptando el desafío, me bajo de la cama, recojo su tanguita,
la huelo, la paso por mi cara, paso mi lengua donde ella pone su concha caliente
y la saboreo con infinito placer. Pilar se masturba como loca mientras yo hago
este espectáculo para ella. Poco a poco me la empiezo a colocar, la subo
sensualmente por mis piernas, sintiendo la humedad y la suavidad de la tela. Tan
caliente estoy que casi me corro cuando, finalmente, termino de colocarme la
prenda, sintiendo el hilo dental tocando mi agujero negro y viendo como se asoma
la cabeza de mi pija por fuera de la tanga.
Pilar: Date vuelta por favor
Le hago caso y me doy una vuelta para que vea como me queda.
Siento su respiración agitada muy cerca de mis nalgas, recorre toda mi raja con
un dedo, mojado con sus jugos, y me estremezco y se me escapa un gemido de
placer. El aire está cargado de una sensualidad diferente, nuestros cuerpos
están ardiendo de calentura y siento que estamos dando un giro de tuerca a esta
noche de sexo y, sobre todo, me está gustando mucho lo que estoy sintiendo.
Siento que mi lado femenino empieza a aflorar en forma sensual y muy, pero muy
caliente.
Pilar me toma por las caderas y siento como empieza a frotar
su concha por mi culo, pasa sus manos hacia a delante, me mete sus dedos en mi
boca, que saboreo con verdadero deleite, luego cambia la mano y, mientras chupo
sus dedos, con la otra mano toca mis pechos y aprieta mis pequeños pezones que
están duros de excitación. Saca su mano de mi boca y baja hasta que toca la
cabeza de mi verga, pasando los dedos en círculo, muy suave. Yo giro mi cabeza y
nos besamos.
Realmente estoy disfrutando estas caricias. Me dice al oído
que si quiero ponerme unas medias, de esas que llegan hasta el muslo y, en un
gemido incontrolable, le digo que si, que es lo único que deseo.
Pilar va a su closet y saca un par de medias negras, con
costura por atrás y que terminan en un encaje bellísimo. Me siento en la cama y
me las pongo, lentamente, sensualmente, disfrutando la suavidad de la tela en
mis piernas (Bastante peludas, pero con el color negro se disimulan bastante
bien). Nuevamente estoy a punto de correrme por el solo hecho de sentir esa
suavidad en mi cuerpo. Pilar, parada frente a mi, se masturba suavemente, pasa
sus dedos por su concha y, en el silencio de la escena, se oye la humedad que
cae de su chocho.
Sin decir nada, saca de su closet unos zapatos de tacón
transparente, muy altos y me los ofrece. Yo, que estoy totalmente poseído en mi
papel de transformación, los acepto con sensual timidez, aunque me quedan un
poco chicos, me los coloco sin problema pues son destalonados. Me pongo de pie
y, sin darme cuenta, me acerco a su closet, saco un bra que hace juego con mi
tanguita rica que desde hace rato me tiene el culo ardiendo, cojo una mini falda
y un peto. La miro, nos damos un beso lánguido, mojado, no hemos pronunciado
ninguna palabra en todo este tiempo, solo se han oído algunos gemidos. Entro al
baño.
Una vez dentro, me coloco el bra, lo relleno con algodón que
encuentro en el banitorio, me pongo la mini falda y el peto que aprieta mis
nuevos pechos y me hace sentir cada vez más cerca del orgasmo. Me maquillo
suavemente, me peino lo más femenino que puedo y salgo de ahí.
Al entrar al dormitorio, veo a Pilar con un boxer de hombre,
tan ajustado que se le nota una verga enorme. Me fijo bien y veo que se ha
puesto una especie de tanga con un dildo que simula su inmenso pene. En ese
momento pierdo el control y me acerco a ella y, abrazándonos, siento su enorme
pija contra mi vientre y empiezo a desear que me haga suya.
Nos besamos largamente.
Pilar: Mi putita linda, te voy a hacer mía
Yo: Si amor, solo quiero ser toda tuya, papito, quiero
que seas mi macho cabrón y que me folles hasta el fin de la noche.
Le saco su boxer y le como la verga de goma, lubricándola
para luego recibirla en mi culo hambriento. Pilar me saca la falda y el peto,
dejándome la lencería. Una vez que su verga plástica está bien lubricada, me
pone contra la cama y me hace apoyar las manos en ella, quedando así agachadita
y mi culo en pompa; me corre el hilo hacia un lado y, sin aviso alguno, me pone
su lengua bien mojada a la entrada de mi cueva, lo cual me hace largar un gemido
largo y caliente. Me besa el culo, dilatándolo con su lengua y metiendo un dedo.
Eso, para mí, se convierte en un placer absoluto, nunca he sentido algo igual.
Luego entra el segundo dedo y me deja a punto. Se pone de pie y me pone la verga
a la entrada de mi cueva.
Empieza a presionar suavemente pero con firmeza, hasta que
siento que la cabeza ha entrado. Trato de relajar el esfínter, pero a la vez
aprieto esa verga linda que está entrando para poder sentirla a cabalidad. Ella
va avanzando y yo, con poco dolor y mucho placer, me dejo penetrar hasta que
siento su monte de venos tocando mis nalgas enardecidas. Me siento totalmente
embriagado de placer, no puedo creer que tengo esa verga dentro mío, la misma
que ella usa para pajearse, ahora la está usando para follarme. Y lo hace
maravillosamente. Poco a poco empieza a moverse hacia fuera y hacia adentro,
suave pero con firmeza, apoya sus tetas en mi espalda y les juro que el solo
hecho de sentir sus pezones como piedras, sumado al calor de esos pechos, además
de esa verga frotando mi culo por dentro, hacen que tenga un orgasmo tremendo y
así se lo hago sentir. Pilar, al oir como me corro, me penetra frenéticamente
hasta que yo, no aguantando más, le grito que voy a eyacular. Ella toma mi verga
y, de pronto me grita ¡¡¡Ahora, putita, córrete ahora!!! Y mi leche empieza a
saltar por todos lados mientras Pilar tiene un orgasmo que me hace vibrar.
Con su mano llena de mi leche, se la esparce por sus tetas,
se separa de mi y me hace lamerlas, recogiendo hasta la última gota que luego
compartimos en un beso infinito.
Espero que hayan gozado, porque lo que es yo, tengo la pija a
mil mientras escribo esto y, obviamente, estoy usando la tanguita de Pilar.
Ahora solo me pajearé hasta correrme en ellas o tal vez la llame para que me
folle por teléfono.
Besos a tod@s
Bigsapodechile@hotmail.com