FIESTA PARA TRES
Todo lo que les cuento sucedió en el 2004, a principios del
mismo.
Resulta que varios amigos fuimos a pasar una semana en una
casa cerca de la playa para descansar un poco de la rutina diaria de la ciudad.
Éramos cinco: Alejandro con su novia Zelma, mi amigo Sael, mi
novia Vania y yo, que me llamo Carlos.
Todos los días eran especiales, nos divertíamos como locos y
en las noches yo descargaba todo mi pene sobre Vania, que a decir verdad es una
tigresa en la cama, por lo que casi todas las mañanas amanecíamos exhaustos de
tanto sexo nocturno.
Uno de esos días, nos percatamos de que la comida se estaba
terminando, así que Alejandro decidió ir esa noche a la ciudad en busca de
víveres, convidando a Sael para que lo acompañara, aceptando este último.
Cuando caía la noche mis amigos se fueron en el auto hacia la
ciudad, asegurando regresar a la mañana siguiente, así que nos quedamos Vania,
Zelma y yo.
Sobre las ocho de la noche nos sentamos a ver algunos videos
musicales y una que otra película, hasta que ya muy tarde Zelma se retiró a su
cuarto alegando que iría a dormir.
Pasados unos minutos le dije a Vania que me esperara y fui a
mi habitación a buscar un video, en realidad una película porno, así que mi
novia y yo nos pusimos a verla.
Con el pasar del tiempo nos comenzamos a calentar, así que
Vania y yo nos besamos y ella puso su mano sobre mi short abultado por la
erección de mi aparato. Repentinamente me quitó la ropa y se introdujo mi pene
en la boca, dedicándome una mamada infernal que provocó que en pocos minutos me
corriera en su boca, cosa que a ella la pone super caliente.
Al sacarse mi pene de su boca tragó toda mi caliente esperma
y se limpió los labios con la blusa para después quitársela y dejar ver esos
magníficos senos grandes y redondos.
Luego se quitó la minifalda y me percaté de que no traía
bragas, así que pude ver su depilado chochito y acariciar su esplendido culo.
Posteriormente se sentó sobre mi casi dormido pene y me lo
apretó con sus nalgas, para después meterme una de sus tetas en la boca,
provocando en mí un sueño infantil de amamantarme sin descanso, y así fue.
Chupe sus senos como un animal y ella gemía suavemente y se
movía sobre mi pene, por lo que este se paró en busca de su presa, encontrando
una vagina húmeda y lista para ser penetrada.
Introduje mi pene con tal furia que Vania soltó un gritillo
de placer y comenzó a moverse y empujarse contra él hasta llegar a un orgasmo
que estalló en gritos de locura y satisfacción.
En eso se abrió la puerta del cuarto de Zelma, al parecer se
despertó por el escándalo de Vania y se quedó asombrada al ver la escena de
nuestro pasatiempo.
Por varios segundos los tres nos quedamos mirándonos hasta
que Vania rompió el silencio.
No mires tanto – dijo Vania – vuelve a dormir o únete a
la fiesta.
Debo comentarles que estas palabras de Vania me
sorprendieron, ya que cuando le mencionaba lo magnifico que sería para mi tener
sexo con dos mujeres a la vez me tildaba de pervertido.
Zelma se sintió indecisa pero de repente comenzó a caminar
lentamente hacia nosotros sacándose la ropa, así que pude ver desnudo aquel
hermoso cuerpo de senos redondeados, cintura estrecha y amplias caderas,
mientras ella se acercaba Vania comenzó a moverse encima de mi, como muy
excitada por lo que iba a suceder ya que no dejaba de mirar a Zelma.
Cuando llegó hasta nosotros se agachó a mi lado y Vania se
sacó mi pene de la vagina y le indicó a Zelma que me lo chupara, cosa que esta
hizo sin vacilación. Debo aclararles que me lo mamó de una forma descomunal,
logrando que por momentos me estremeciera.
Mientras Zelma hacia esto Vania le acariciaba sus cabellos
rubios y la espalda, hasta que dio la vuelta y se colocó detrás de Zelma, esta
última, como si lo supiera se puso en cuatro patas y Vania la abrió las nalgas y
comenzó a comerle el chocho y el culo.
Esta escena me volvía loco y caliente hasta que Vania se me
acercó al oído y me susurró "Quiero que la penetres" y eso hice. Me puse de pie
y Zelma se quedó en cuatro patas, Vania se apartó y yo me coloqué detrás de
Zelma, le introduje mi pene en el chocho empapado y comencé a bombear como un
salvaje.
Zelma gemía y gritaba desordenadamente, mientras que Vania la
besaba en la boca y le chupaba las tetas, hasta que se tiró frente a ella y
abrió las piernas.
Zelma se agachó un poco y comenzó comerse el coño de Vania,
además de introducirle los dedos en la vagina y en el culo, luego me miró me
dijo que la cogiera por el culo.
Saqué mi pene de su vagina y se lo introduje poco a poco en
el culo, mientras ella gemía de dolor y placer y torturaba a mi novia mediante
rápidos movimientos de sus dedos y su lengua. Cuando todo estuvo dentro de su
negro agujero la agarré fuertemente por las caderas y se le sacaba y metía a
gran velocidad.
Después de varios minutos observé el rostro de Vania
estremecerse y gritar al llegar al orgasmo, cosa que también le sucedió a Zelma
entre gritos y gemidos escandalosos.
Pensé que este era mi momento, así que saqué el pene del culo
de Zelma y me paré frente a las dos muchachas, moví mi pene varias veces y al
ellas notar que pronto saldría el líquido prodigioso se pusieron frente a mi
cañón y me corrí como un loco, mientras ellas compartían mi leche, me chupaban
el pene para limpiarlo y se besaban.
Después de reponernos no bañamos los tres juntos y hablamos
sobre lo sucedido y de lo bien que la habíamos pasado. Al terminar cada uno de
nosotros se fuimos a dormir.
Después de esto, varias veces a la semana Zelma nos visita a
Vania y a mi, y en ocasiones llego a la casa y me las encuentro a las dos
tumbadas en la cama exhaustas de una sesión lésbica, lo cual me caliente y
comenzamos nuestras fiestas privadas, solo los tres.
Skyline1981
Les informo a mis lectores que mi correo cambió, ahora es
skyescritor@yahoo.es, disculpen
cualquier molestia que les pueda ocasionar.
Escríbanme si les gustó mi relato y si eres mujer mucho
mejor.