Papi, a la orden!
(Con fotos)
Hace unas tres semanas fueron las elecciones internas en
Honduras, para escoger los candidatos para las elecciones generales que se
desarrollaran a finales de este año. Esta actividad genera un entusiasmo
desmedido y desborda las pasiones en los activistas de los dos principales
partidos del país. Y yo deseaba aprovecharme de estas circunstancias,
consiguiéndome una linda verga que me hiciera pasar bien las elecciones, no
importando que esta fuera colorada o cachureca (modismos que se le dan a los dos
principales partido políticos catrachos, el Liberal y el Nacional).
Ha mi me toco ir a votar a una escuela, en el centro de
Tegucigalpa (la capital de Honduras) y después de esa cívica labor, me fui la
casa a arreglarme un poco, para ver que ¨candidato¨ me escogía o me cogía esa
noche.
Ya la ley seca había terminado y todos los bares y
restaurantes estaban llenos de gente, expectantes para conocer los resultados de
las elecciones, que poco a poco iban reportando.
Me senté en la barra de un pequeño, pero confortable bar, en
el centro de Tegucigalpa, cerca del parque central. Siempre me ha gustado ese
lugar, ya que llega mucha gente joven, profesionales en su mayoría, gente con
todo el ánimo de vivir y con la energía suficiente, como para pasar culeando
toda la noche. Ahhhhhhhhh!. Mi culo se esta poniendo caliente sólo de pensar en
ello!
Pero lo más interesante, es que los baños y urinarios quedan
un poco retirados del bullicioso local, como a unos 5 metros y lejos de miradas
indiscretas. Y parece que fue hecho para mí deleite. El urinario es una simple
pila de concreto, de unos tres metros de largo, sin ninguna división. Allí
pueden estar unos 6-7 machos, trastocando sus deleitable y deseadas pijas y al
acecho de mi ojo atrevido. Mejor dicho, de mis tres ojos¨ , ya que mi ¨ojo
trasero¨ también se deleita con sentirlas tan cerca, aunque más le gusta
tenerlas adentro!!. Y allí pueden ocurrir cosas tan sabrosas, porque el tiene
dos baños con puertas, en el que uno sólo se mete con el amado y ya. A gozar se
ha dicho!!.
Bien, volviendo al relato, Llegué a la barra y pedí una Port
Royal, cerveza nacional suave. Recorrí visualmente el lugar y allí mucha gente,
sin embargo y vaya coincidencia, a mi lado estaba un joven, de unos 20 y tantos
años, un poco más alto que mí, de 1.70 metros. Era un tipo de piel trigueña
clara y pelo crespo, negro. No era un ¨adonis¨, pero tampoco era feo. Lo que me
agrado, es que él andaba con una camiseta del candidato presidencial por el cual
había ido yo a votar y que llevaba un candidato a alcalde, que se había hecho
famoso, por su frase de ¨papi, a la orden¨.
Por ello, comenzamos una plática, sobre política, buenos y
malos candidatos, la expectativa de Martín, que así se llamaba, mi futura
conquista, sobre como el tenia la esperanza que su movimiento ganará, porque el
era un buen activista y podría contar con chamba (trabajo) en el próximo
gobierno, etc.
La platica estaba muy animada y así pasaron algunas horas,
entre cervezas, alegrías al escuchar los resultados de las urnas y yo que no
paraba de tirarle algunas miradas coquetas, de rozarles los muslos y de pegarme
a él, cada vez que iba al baño, ya que lo estrecho del lugar, me permitía esos
privilegios.
Una vez que el fue al urinario, yo me le peque detrás y
llegue en el justo momento en que el estaba orinando. Y que espectáculo señores.
Tenía ante mi vista una linda verga, de unos 8 centímetros que le colgaba
completamente flácida y tenia unos huevos bien proporcionados,(ya que es de los
que se bajan el pantalón y se sacan la pija con todo y blanquillos para orinar).
Todo ello rodeado de una selva negra de largos y rizados vellos. El tronco de su
pene se miraba bastante surcado de gruesas venas en todas direcciones. Que ganas
de daban de pegarme allí y pedirle que me diera de su sabrosa leche, pero habían
más personas en el lugar y simplemente platicamos de el impulso de botar las
cervezas, de los tamaños de vergas, de la pena de unos por que otros se la
vieran y otras cosas triviales.
Regresamos de nuevo a la barra. Mi amigo, ya estaba
preocupado, porque los resultados estaban dando como ganador al movimiento
contrario al suyo y el sufría más, por la esperanza de trabajo. Y estaba tomando
más de la cuenta. Eran las diez y media de la noche.
Estando en el urinario, lo veo llegar, me dice que ya se va,
que va a ver que encuentra, que esta decepcionado y yo me digo… es ahora o
nunca. Me le insinuó diciendo que en donde la quiere meter y el me dice, que en
cualquier agujero, lo que quiere es desahogarse. Aprovechando esa confusión de
sentimientos (no es que siempre ocurra así. Sin embargo, cuando ocurre, hay que
aprovecharlo, sino lo hará otro), alargo mi mano y le tocó la punta de su
paloma, todavía flácida y con gotas de orín. Se la sacudo suavemente y empiezo a
aprentarla, con movimiento a lo largo del tronco.
El se encuentra entre incrédulo y asombrado. Yo, el conocido
de hace unas horas y que a pesar de lo raro en el sentido de que mucho le miraba
la pija en el urinario y que me le pegaba a su paquete cuando pasaba detrás de
mí, cuando iba al baño, el no imaginaba que le haría eso. Pero Martín lo
disfrutaba. Cuando acerque mi boca y pegue mis labios a su paloma, semirrecta
ahora, dio un suspiro, como para tragarme y cerró sus ojos. Pase un instante
así, hasta que ruidos de gente que se aproximaba, nos hizo volver a la realidad
y a la compostura.
Martín me dijo que nos fuéramos a su cuarto, el cual estaba a
unas 3 cuadras de ese lugar, que quería que se la mamara así de rico y con
cierto temor y ansiedad lo acompañe.
Su cuarto era pequeño y con lo indispensable. Luego supe que
el vivía con un hermano, en Tegus, ya que su familia era de Choluteca, al sur
del país. Su hermano andaba votando en esa ciudad, por lo que él estaba sólo.
Pero basta de palabras. Ahora con algunas fotos que nos
tomamos, quitando en lo posible los rostros, por aquello de los amigos que
talvez puedan conocernos, les presente un resumen de lo que pasó en la siguiente
hora.
Aquí está Martín y su linda tranca. Como les dije, tiene una
bella y abundante mata de vello, que le rodea, como un muro, su linda verga y
sus redondos huevos. El es delgado y con un barriga plana y bien formada. Pero
lo que más me llamó la atención es su mástil. Un tronco venoso, largo y no tan
grueso que remata en una cabeza rosada, muy puntiaguda y del mismo grosor que el
resto del miembro. Rica al chuparla, porque los labios se deslizan mejor.

Aquí estoy yo, teniendo ese bello placer de chuparle toda la
hermosura a Martín. Tiene un olor peculiar a talco, sudor y loción. Empiezo
mamándole la cabeza, llenándosela de saliva con movimientos envolventes,
subiéndole y bajándole su gorra con mis labios. Su paloma va creciendo y
aprovecho para deslizar mis labios más profundamente, hasta la raíz de su
paloma. El no deja de gemir de placer y su pija se estira hasta su máximo. Como
se puede apreciar, su vello le cubre hasta la retaguardia , cubriéndole su rico
ano, el que de vez en cuando le toco y una vez aproveche para mamárselo. No me
dejó avanzar allí, pero se que sintió buen placer!!.

Con una verga bien parada y una calentura que te recorre de
pies a cabeza. ¿Qué viene después?
Claro, una buena metida de termómetro, para medirte la
calentura.- Y Martín lo sabe hacer muy bien.
Aquí esta cogiéndome muy sabroso. Le dije que sacará un poco
la verga, para la foto. Y aún así siento el calor y ricura del resto de su ser
dentro de mí. Y la posición ayuda, ya que estoy como sapo en experimento, con
las piernas abiertas, para sentir mejor las embestidas de mi macho. Y que
embestidas, señores!. Se nota que hace algún tiempo, mi ¨men¨ no cogía. Bien
para mí.!

Aquí estamos en otra posición. Esta vez, no hubo oportunidad
de foto, para ver su pija penetrándome, y no quiero que me la saque también.
Siento un placer que recorre todo mi cuerpo y quiero retener lo más que se pueda
su verga dentro de mi ano. UFFFFFFFFFF! , es cansado el estar subiéndome y
bajándome, pero ese cansancio se compensa con las siete pulgadas de carne que
entran y salen con rapidez de mis entrañas.

De vez en cuando, con movimiento de remolino de mi cadera y
metidas a lo más profundo de mí ser, le arranco suspiros de verdadero placer. No
lo hago muy seguido, para que mi macho, no acabe muy ligero. Deseo placer a
término medio, pero duradero. Lástima que sus colgantes blanquillos, no puedan
ser introducidos en mi culo, sino, no los verían en la foto! Jajajajaja!. Estoy
muy goloso esta noche.
Esta culeada, que Martín me esta dando, hace que le diga, en
este placentero momento: ¡PAPI, A LA ORDEN!, para todo lo que tu quieras hacer
conmigo hoy. (Aunque no haya ganado nuestro candidato!)
Después de pasar, unos deliciosos treinta minutos, desde la
etapa de excitación y mamada de verga hasta la corrida que Martín se dio, buena
corrida por cierto, pero que no tengo foto, ya que en esos momentos, quién
piensa en tomar una?. Nos acostamos exhaustos. El enciende un cigarro y me dice,
que es costumbre de él, fumarse uno, después de una buena pisada. Le pregunté si
la pareció buena y el me dice que sólo había cogido mujeres y sólo por delante,
que no le permitían que las agarrará por detrás, por miedo, ya que se la miraban
muy grande.
Pero al tenerla dentro de mí, sintió un placer nuevo, ya que
la sensación de ir por un canal más estrecho y con varias nuevas posiciones,
aparte de la mamada tan rica que le había dado, era algo de no olvidar. En
respuesta yo, acerqué mi boca a su paloma y empecé a jugar con ella, dándole
algunos mordiscos aquí y allá, chupando sus huevos y chupándole su puntiaguda
cabeza. Y ese ¨inocente juego¨ hizo que la tranca de Martín se fuera poniendo
enojada de nuevo, como se aprecia en la última foto. Yo lo volteé a ver y él,
con una malicia en su rostro me dice: - Ya me la estás parando de nuevo y no
respondo. Te gustaría que volviéramos a coger?. Y yo como respuesta le digo:
¨PAPI, A LA ORDEN¨…
