"Creo que debo de sentirme culpable, ¿o no?, pues tiene poco
que estafe a una niña de licores, esta botella que vez la conseguí bien baras,
por cierto, ¿quién eres tu?, bueno, no importa, después de todo no creo que
interese demasiado, ya que lo único que creo es lo que veo, y tu te vez de los
que no se chivatean, también esa música que oyes me la volé, ¿qué me habrá
animado a tal cosa?, ni idea, solo se que era algo que tenia que hacer; pero
dime tu crees en serio que la cruda nos la deba Dios?, digo, se que le faltamos
en esos momentos de libación, pero, cuando la mañana despunta, y ese dolor
intenso se clava dentro de tu ser, cuales clavitos, que nada parece poder
sacarlos, mas que una chelita bien fría, es cuando creo que Dios me queda a
deber lo de otra noche de desahogo; Pero hombre, di algo, solo me ves de frente
como sorprendido de que todavía puedo hablar, ¡Claro que puedo hablar!, solo es
cuestión de decir las cosas con cuidado y no perder el hilo de lo que uno dice,
por cierto ¿qué decías?, bueno, no importa, ya lo recordare mas adelante, ve, es
curioso, son como las 4a.m., pero no tengo sueño, y tal parece que voy a
permanecer toda la noche despierto, ve, de mi vida, parece que nunca hiciera
nada con ella, me abro el vientre, y lo encuentro vació, a mis hijos no los tuve
para llenarlo, pero ahora tratare de que así sea, mi corazón sigue tan madreado
como el día que me lo rompieron, pero ya lo he cicatrizado, y, aunque me sigue
doliendo hasta la fecha (y duele hasta la madre), he aprendido a sobrellevarlo,
como mi dolor de pies, espalda, muelas, y todas esas cosas que aprendes a
soportar, que te dicen que sigues vivo, pero aun así eso se ira, por lo que
pronto tendré que ver por alguien con quien estar, alguien con quien lidiar, y,
así, una vez mas, que mi corazón sangre y pueda tener la prueba final de que lo
que traigo encima esta vivo, que no solo es una cáscara de repuestas aprendidas
de niño... di algo, por favor, qué no soporto el silencio, ya no queda música, y
la botella hace tiempo que se ha terminado, solo quedas tu y yo... por que vez a
la ventana?"
Al ver las primeras luces del alba, un hilo se rompe, y al
voltear la cabeza, me doy cuenta de que he estado hablando con el espejo durante
toda la noche, y ya mero es hora de ir a trabajar, como recordatorio de la
realidad, un dolor comienza a nacer en la nuca, lo único que alcanzo a pensar
antes de entrar a la regadera: Pinché tequila, neta que no vuelvo a comprar ahí,
igual y estaba adulterado.