Esto sucedió a fines del 2001, pero la relación se fue dando
un par de años atrás. Yo soy Luis Antonio y esta es mi confesión:
Vivo en una casa de renta de dos pisos, 1 recámara abajo
donde coloque una sala de TV y dos recamarás arriba, una para mi y otra como
oficina donde tengo mi computadora. La cocina esta en la planta baja y un
pequeño patio atrás de 3 por 7 metros con mucho pasto y algo de plantas.
Tengo 5 años de haber llegado de mi ciudad natal a esta bella
ciudad semicolonial y a la vez moderna, ubicada en el centro sur de México,
conseguí trabajo en una compañía importante que comercializa varios productos en
todo el país e incluso en el extranjero. Pronto destaque en mi labor de
supervisión de los procesos de comercialización, esto me permite vivir
tranquilo, con un buen sueldo y muy a gusto. Sin embargo, y como somos dos hijos
(cuento con un hermano ya casado), mi mamá no deja de preocuparse, así que le
pidió a mi tía Guadalupe (su hermana menor) que me diera vueltas, ya que ella es
casada y radica en esta misma ciudad, solo que al otro extremo.
Mi tía tiene actualmente 42 años, es de 1.72 metros de
estatura aproximadamente, blanca apiñonada, cabello castaño corto y ojos cafés.
Su rutina transcurre en el hogar y ocasionalmente da clases de cerámica a
conocidas o recomendadas. Ella es seria, de carácter fuerte, decente, antisocial
y amante del ejercicio físico, lo que la tiene en excelente forma y además de su
buen gusto para vestir la hacen verse elegante y distinguida.
Desde que llegue a vivir aquí y me establecí me viene a ver
muy a menudo, 2 a 3 veces por semana, supongo que para mantenerme vigilado y
rendir informe telefónico los domingos. La frecuencia de sus visitas hizo que
nos lleváramos mejor ya que nuestra convivencia antes era esporádica, y su
misión era asesorarme en cuestiones alimenticias, domésticas y a la vez
distraerse y desahogarse de sus turbaciones.
Ella casi no convivía con mi tío, persona extrovertida,
social y bebedora pero sin embargo muy agradable con la familia.
Cierta ocasión empezó en mi lo inevitable, mi tía llegó muy
seria, entro en la salita y se abatió en el sillón, su mirada era evasiva, entre
para ver que le ocurría y tardo un rato en comenzar a hablar, me dijo que mi tío
le había reñido fuerte y que debido a eso, él partió a la ciudad de Veracruz a
visitar a su hermana y pasar con su familia la semana. Ella estaba muy triste y
me contagió, me acerque a ella, me senté y siguió hablando, de repente comenzó a
llorar en silencio y le tome de su hombro recostándola contra mi pecho, ella
lloro y se fue tranquilizando.
Cambiamos el tema y se fue reponiendo. Para sacarla de su
depre, la invite al cine y fuimos a ver una película X, al estar en el cine (que
a ella le fascina) se relajo y vimos el filme. Más adelante pasaron escenas de
sexo entre dos hermanastros (ella y él) que eran hijos de un mismo padre y
diferente madre acostándose para procrear un heredero de sangre y linaje real
limpio, que gobernaría su pueblo (situación común en el antiguo México). En fin
la escena fue penosa y me disculpe con ella, pero me dijo.... no te preocupes,
entiendo la trama.
Ese acercamiento causó en mi cierta sensación, me comenzaba a
atraer mi tía. Ella siguió visitándome y yo a ella. Una ocasión me invitó a
comer, mi tío había salido a un viaje (muy común por su trabajo) y deseaba
conversar. Llegue un poco antes de las 2 pm, ella iniciaba su labor en la cocina
por lo que me senté junto a la mesa a un lado de ella. Ella traía un traje
cómodo pegadísimo al cuerpo, de una sola pieza color amarillo brilloso, no tenía
mangas y terminaba como minifalda. Me excite y no dejaba de observarla
(discretamente), note que por prendas intimas tenía un mini bikini y su
brasiere. La apreciaba en sus dimensiones precisas. Ella seguía embelesada en la
cocina y yo creo no percibía mi mirada, de pronto volteó me dio la espalda y se
agacho a recoger unos platos del suelo, guauuuu, aprecie su tanguita y buena
parte de sus nalgas, ella continuo con sus cosas sanamente. Yo ni decir estaba a
mil. Comimos y paso la tarde.
Dos días después llegó a mi casa (ya que contaba con un juego
de llaves extra por aquello de perderlas) y entró, la note normal, después de
comer me hizo una pregunta que me helo la sangre,...anteayer, cuando estabas en
la casa note que estabas tenso, note que me observabas mucho mientras cocinaba,
sucede algo?, ..... sí, le dije, es que me di cuenta lo bien que te ves
físicamente y lo atractiva que eres, y como eres mi tía me sentí raro.
Ella sonrió y me dijo gracias. Paso todo y siguió contándome
lo mal que iba con mi tío, me dijo incluso que hacia años no tenían relaciones
intimas y eso le preocupaba. La calme y le dije que lo olvidara. En ese momento
me preguntó, no tienes una película?, veámosla y yo hago unas palomitas.
Entonces recordé que en la video tenía unas películas porno que compre a un
amigo, pero ella me gano, llegó y encendió la video, metió el cartucho (sin
etiquetas lo que hace más fácil guardarlos) y zass, apareció la escena, ella lo
mira un par de minutos y luego ruborizada la apagó. ¿porqué ves estas cosas
Luis?.... es que estoy solo y tengo necesidades...., ...supongo que tienes
razón, además es tu casa, discúlpame. Se puso más nerviosa y se marchó.
A la semana, llegué a casa antes de tiempo (11:30 am) debido
a que salí a realizar unos pagos y me tome el resto del día. Al llegar a mi
casa, me estacione a unos 10 metros debido a que mis vecinas me ganaron el lugar
por lo temprano del día, al caminar vi su coche, entonces me extrañe pues ella
llegaba siempre por las tardes. Decidí entrar sigilosamente y con una gran
excitación por mi actitud de espía, veo que no esta en la planta baja y subo las
escaleras lentamente. Escucho ruido y me acerco a mi habitación, ahí estaba mi
tía sentada sobre la cama de lado a mí, absorta en la TV, viendo una película
porno. Note que tenía ligeramente abierta la blusa y se acariciaba con una mano
un seno, la falda que normalmente le llega un poco arriba de la rodilla, pero en
este momento estaba ligeramente subida y ella se acariciaba también su
entrepierna. La observe un rato, de pronto se recostó y se subió toda la falda,
ahora utilizaba sus dos manos, con una subió su bikini y con la otra comenzó a
acariciarse su monte de venus y la vagina. Su agitación y la mia subieron
rápido, ella continuaba y se estremecía, de pronto se vino. Yo interrumpí mi
observación y descendí a la planta baja, no sabía si salir o quedarme, decidí lo
último y espere en la sala, prendí bajito la TV y espere.
Ella tardó unos 20 minutos más en bajar, lucía elegante pero
ruborizada, me pregunto....¿cuándo llegaste?...hace unos minutos, ¿sabías que
estaba aquí?, sí, vi tu coche, entonces se puso muy nerviosa,...¿subiste?, me
temo que sí. Entonces empezó a llorar en serio, yo estaba asustado, la conduje
al sillón individual y comencé a calmarla, ella tenía tapada su cara con ambas
manos, lloraba y lloraba, repetía ...¡que pena por Dios, que vergüenza!, yo le
decía que estaba bien, que había hecho algo natural, hermoso y que no se
preocupara que yo no lo contaría jamás ( y lo respeto pues no menciono
apellidos). Ella me vio directo a los ojos, vio mi sinceridad y se tranquilizo
un poco, dejo de llorar y comenzamos a hablar.
¡Ah, que bocota tengo!, le empecé a decir que yo también lo
hacía, que es la única forma de mitigar la soledad y que no me arrepentía que
era excitante y saludable ya que no corrí riesgos de enfermarme con extrañas.
Ella sonrío nerviosa, dijo...es verdad e muy rico pero cuando lo haces solo. Sí,
pero es más rico cuando lo ves en el sexo opuesto y sin ser visto, bromeaba.
Ella volvió a sonreír y dijo, bueno esto esta olvidado, será nuestro secreto.
No te preocupes tía, aunque seamos hombre y mujer, somos de
la misma sangre así que descuida, aquí estas segura...gracias, bueno mijo voy a
hacerte de comer debes traer hambre. Terminó el día y yo estaba extasiado con su
imagen en mi cabeza.
Sorpresivamente fue al día siguiente sábado como a las 9 de
la madrugada, yo dormía como bebé, al despertarme el ruido de la reja, me
levante y al asomarme vi su coche, me extrañe y decidí bañarme y vestirme. Baje
después de un rato con una bermuda de mezclilla y una playera, ella estaba en la
cocina. Hola tía, no fuiste al gimnasio hoy?... no, decidí venir a aclarar lo de
ayer, estoy muy apenada....olvídalo, yo ya ni me acuerdo, no seas mentirosillo,
a poco no pensaste en lo que viste después de que me fui?... se voltio y me vio
fijamente a los ojos, con esa mirada penetrante que le caracteriza, ....pues...,
no digas más, lo entiendo eres hombre y fue una situación no planeada.
Para entonces me di cuenta que traía su vestido amarillo
brilloso, ajustado, su tanguita y brasiere, luego pensé en los vecinos que
pudieran haberla visto legar tan sexy y fue cuando vi la chaqueta para el frío
con la que disimulo su ropa al llegar. Estaba desconcertado.
....Bueno y de que quieres que hablemos?, me acerque hasta
quedar junto a ella recargado con mis posaderas sobre la barrita de la cocina
integral y de lado a ella, que cocinaba....Es que no se como explicarte...
yo...me sentí apenada y....., déjame adivinar... te sentiste apenada, excitada y
cuando llegaste a tu casa la excitación aumento recordando la situación...voy
bien?, sí,...luego te desconcertabas por tus sentimientos y terminaste con una
masturbación deliciosa.....Luis, fíjate con quien hablas, soy tu tía, llevo tu
sangre y me mereces respeto.
Mira tía, yo te quiero mucho, te respeto y lo sabes pero aun
no me contestas, ....sucedió así?.....puesss, ...olvídalo tía es normal, en las
hormonas no se manda....¿cómo sabes todo eso?, como es que.... ,..que lo sabía?
Pues muy sencillo, a mí me sucedió igual. Mírate tía eres bellísima, tienes una
silueta muy femenina, usas ropa muy sexy sin mencionar tu tanguita.....Es que me
gusta verme bien, disfrutar mi cuerpo y sentirme atractiva....entonces porque no
te vistes así para salir?....no, ni loca que dirán los vecinos?, la gente.....y
porque te vistes así aquí?....porque solo estas tú y eres de confianza, de la
familia.....si tía pero no soy de palo.
Te desagrada que me vista así cuando vengo?....no, por el
contrario me fascina,.....que te gusta de mí?, vamos dime....pues me gusta tu
cintura esbelta, tus caderas amplias, tus pompas y tu busto paradito,......es
decir que me veo bien no es así?,...preciosa pero lo que mas me excita es ver tu
sugestiva tanguita. Gracias, creo que esta ropa me favorece más de lo que yo
pensaba.
Sin poder evitarlo me coloque detrás de ella mientras
cocinaba, ella me miraba de reojo, me acerque y le di masaje en los hombros,
suave y terso, masaje que se facilito por que no traía mangas. Ella se tenso un
poco pero parecía disfrutarlo. Comencé a masajear con mis dedos siguiendo su
columna, ella se detuvo y coloco sus dos manos sobre la estufa, estaba tensa,
seguí mi masaje suave pero consistente sin tocar nada
prohibido,...continuo?....sí, esta delicioso, seguí el recorrido de regreso a
sus hombros, volvía a bajar y esta vez llegue a su cintura, la tome de los dos
lados y seguí el masaje de la cintura sin avanzar, ella se comenzaba a relajar,
incluso empujo muy poco sus nalgas hacia mí, baje y comencé a masajear sus
nalgas con un pánico, eran duritas, tensas y de muy buen tamaño, ella respiraba
más agitada, de pronto se empujo hacia delante y pretendió huir, la sujete por
la cintura con vigor y la reubique como estaba, ella miraba de lado, baje mi
mano y recorrí sus piernas hasta la rodilla pero por la parte trasera, volví a
subir y levante su minifalda hasta la cintura, ahora veía sus nalgas
hermosísimas apenas ocultas entre la tanga, ella observaba entre nerviosa y
exitada, masajie un poco las nalgas y di vuelta con mi mano derecha hacia su
monte de venus pero sobre la tanga, baje un poco y toque su vagina, estaba muy
húmeda, ella se estremeció y suspiro, metí la mano debajo de su tanga y toque
sus labios húmedos y calientes, localice el clítoris y lo masajie un rato, ella
se estremecía, intento volver a escapar y la sujete impidiéndoselo, sus manos
seguían sobre la barrita de la estufa, entonces con ambas manos sujete los lados
de su tanga y comencé a bajarla, no sin que ella apretara las piernas para
impedirlo, logre bajarla hasta apenas descubrir sus nalgas y monte de venus,
como estábamos de espaldas, me recargue sobre ella mientras con mi aliento
soplaba cerca de su oído ya que ella miraba de reojo, acaricie sus nalgas un
ratito, entonces comencé a bajar por su espalda aun cubierta por el vestido y
llegue a su cintura desnuda, baje un poco más y mordisquee su enorme culo
apiñonado, abrí con ambas manos sus nalgas y chupe su ano, ella se estremecía
aun más, de pronto se apoyo con los codos en la barrita y casi quedo doblada,
presentándome una mejor posición de su culo. Chupe con mi lengua y acariciaba su
ano con ella, su olor era excitante, y su visión muy erótica. Me incorpore poco
a poco regresando por su espalda, subí su vestido hacia la cabeza y lo deje
cubriéndole la cara como si fuera una máscara (quería que sintiera sin ver,
usando su imaginación), desabroche el brasiere y lo retire, ella se cubrió los
senos con ambas manos, aunque no era necesario ya que yo en su espalda no podía
verlos. Bese y recorrí con mi lengua sus hombros, cuello y espalda, mordisquee
su culo y acaricie sus piernas, acaricie su vagina y sentí la terrible humedad y
calor nuevamente, ella se volvió a doblar y abrió un poco sus piernas, yo
aproveche para quitar la tanga y acariciar por abajo su clítoris. Ella estaba
tranquila, vibraba de placer.
Entonces me baje la bermuda que cayo al suelo junto con la
trusa y tome su mano derecha, la guié hacia mi pene duro y caliente, ella lo
sujeto sin atreverse a mover la mano, entonces la volvía guiar en un movimiento
suave de sube y baja y la solté, ella siguió el ritmo, me pegue a su espalda y
ella soltó mi pene (por lo difícil de la posición), con mis dos manos lo guié y
roce su vagina, ella dio un brinco y se puso erguida,.....No Luis, ni te
atrevas, soy de tu sangre, tu tía lo olvidas?.....ssshhhh, solo te voy a rozar,
confía en mi,.....y comencé a hacerlo nuevamente, ella seguía tensa pero al poco
se relajo y comenzó a disfrutar. Yo casi me venía, así que suspendí el roce y me
concentre en su espalda, con mis manos acaricié sus senos, duros, rígidos y con
un pezón enorme duro y puntiagudo, las apretaba y ella se recargaba en mi, al
notar que mi excitación seguía y no así las ganas de eyacular volví a rozar su
clítoris con mi pene, un entra y sale lento que lo friccionaba pero sin penetrar
la vagina. Ella se estremecía y note que se venía, por la intensidad de la
situación.
Entonces humedecí mi mano con su vagina e introduje el dedo
índice con cuidado en su ano, ella volvió a brincar ....Luis, por ahí no, no me
gusta......ella apretaba su ano y solo tenía un poco de mi dedo dentro de
ella,....no te gusta o te da pena?..... las dos cosas,.....sácalo de ahí!..., lo
siento me gusta darte masaje.... ella reintento safarse pero al sentirse sujeta
se resigno, saque el dedo y volví a humedecerlo con sus jugos, lo volví a
introducir totalmente y ella no hablo, solo resistió un poco apretando su
esfínter. Empecé el mete y saca y ella comenzó a relajarse, lo disfrutaba, para
entonces mi erección había puesto mi pene rojo intenso, ella sola lo sujeto sin
ver y comenzó el masaje, al acercarlo a su ano, ella descubrió mis intenciones,
se safo y dio vuelta, yo la sujete fuertemente de los brazos arriba del codo y
acerque mi pene a su vagina, ella no podía saberlo porque continuaba con la ropa
como máscara, impulsando mi cuerpo hacia ella, seguí el roce de su vagina ahora
con más dificultad porque cerro sus piernas, ella respiraba agitada y la
imaginaba mirándome directo a los ojos con un poco de coraje. Ella se zangoloteo
y escapo dando unos pasos torpes por su ceguera momentánea, chocó con la mesa
del comedor (para 4 personas y de forma circular), donde la aprisione
nuevamente, hubo una resistencia fuerte.....suéltameeee, soy tu tía, de tu
sangre, esto no esta bien,........ entonces haciendo acto de fuerza la acosté
boca abajo en la mesa con su vientre colocado al borde de la misma y su culo a
mi vista, ella se resistió un poco, cuando sintió mi pene rozando su vagina se
paralizó y comenzó a respirar agitada, entonces guié mi pene con mi mano derecha
y lo introduje un poco en su vagina, ella seguía inmóvil, entonces lo metí
lentamente y empuje, llegó con facilidad al fondo y ella gemía, ahora sin
disimulo, comencé a bombear y ella se relajo, era delicioso, ver su cuerpo
sumiso de espaldas, era hermoso, ver su culo siguiendo el ritmo de mis
envestidas, sentir su tremendo calor vaginal, saber que estaba acogiéndome a mi
cariñosa y decente tía, saber que se resistía por ser una relación filial pero a
la vez se sentía excitada y dominada por el hombre que la estaba poseyendo,
siendo este a la vez su prohibido sobrino. Era el éxtasis...
Seguí bombeando por unos minutos hasta que la sentí en su
segundo orgasmo, lo que desencadeno el mío, saque lentamente mi pene y note que
aún seguía rígido contra mis expectativas, lubrique con mi dedo y sus jugos su
ano y lo acaricie con la punta de mi pene, ella se intentó incorporar y safar,
pero esta vez la sujete brutalmente de sus manos a la altura de sus hombros,
ella volteo y de reojo me veía,.... no Luis, me va a doler, tengo miedo....,
tranquila tía te prometo que no será así, solo relájate y no aprietes,... se
relajo y me permitió soltarla para guiar mi pene nuevamente, entro la cabeza y
me detuve, ella no apretó, solo un poco, permanecí así unos minutos y me
aventure a avanzar, el pene fue desapareciendo en su ano poco a poco, sacándolo
constantemente, hasta que mis huevos chocaron con su culo,.... te duele tía,
....no, solo un poco,....con esto sentí su aprobación y comencé a bombear
lentamente hasta acelerar el paso, ella pujaba y gemía, bombié y bombié hasta
que estallo en un nuevo tercer orgasmo, entonces me vacié dentro de ella, saque
lentamente mi pene y observe como al salir su ano estaba enorme, hueco y
escurriendo mi leche, su culo estaba coloradito por el golpeteo pero precioso,
entonces la ayude a incorporarse y la abrace. Ella se abrazo fuerte a mí, se
arranco su máscara y se recargo en mi pecho, permanecimos así unos minutos.
Al poco tiempo voltea y me ve a los ojos, no dijo nada,
grandes lagrimas recorrían su mejilla y dibujo una sonrisa en su rostro, de
nuevo se recargo en mi pecho. Entonces nos sentamos en la sala. Seguía aferrada
a mi pecho, yo le acariciaba su espalda y despeinaba su pelo, era muy dulce,
tierno y relajante.
Como a los veinte minutos ella comenzó tímidamente a lamer mi
pecho, siento que se apenaba, yo bese su frente dándole confianza, ella siguió,
se apodero de mi tetilla izquierda y luego la derecha, chupaba y lamía, mientras
mi fiel compañero despertaba y comenzaba a erguirse, aunque más lento que al
principio. Ella perdía poco a poco la timidez y se concentraba en mi pecho,
subió y recorrió mi cuello, hombros y oído, con su mano izquierda acariciaba mi
pene como despertándolo de su modorrez, comenzó a bajar hacia mi vientre lo que
me ocasiono un poco de cosquilleo, ella se detuvo y disfruto la travesura,
siguió y se detuvo contemplando mi pene ahora erecto, tenía un poco de residuos
de semen y jugos suyos pero no le importo, lo sujeto de su base y comenzó a
lamerlo, así estuvo un poco rato mientras yo desesperaba un poco, sentía que no
se decidía así que se lo pedí,....chupalo tía, por favor, ella me vio con cierta
ternura y comenzó su febril tarea, un poquito torpe porque con sus dientes me
lastimaba un poco, le dije...chupalo como si fuera una paleta,.....soy nueva en
esto, pero te prometo mejorar.
Después de mamarme el pene a su gusto, continuo
acariciándome, entonces cambiamos de lugar y empecé yo, hice lo mismo que ella,
era delicioso, sus pezones eran rígidos, grandes y muy erectos, su cuello me
encantaba, sus senos los mordisqueaba sintiendo su excitación y lo fuertes que
eran, no cabe duda el ejercicio la hacia perfecta a sus 42 años.
Después la penetre despacio y comencé el bombeo de nuevo,
ella ahora si observaba, no perdía detalle. El día transcurrió rápido casi
volátil para mí. Ella partió.
Es importante mencionar que era mi primera vez, que
sospechaba que pasaría y no deseaba impedirlo. Ella es ahora un poco más feliz y
más mujer, descubrió placer en superar sus inhibiciones, adquirió más autoestima
y comenzó a disfrutar en serio del sexo anal.
Gracias, espero su opinión y comprensión, escríbanme sus
comentarios o si lo desean sus confesiones o pláticas que no deseen publicar por
pena, tranquilos que seguirá siendo secreto.
Stuka15@hotmail.com