Hola a todos, este es mi primer relato erótico así que espero
ser lo mas especifica posible para que les guste este cuentito.
Mi nombre es Alejandra y tenia 17 años y mi novio 18 cuando
sucedió esto, aya paso un año desde esto. En ese tiempo yo media 1,74, y tenia
muy buenas medidas: 93,57,95, como podrán ver yo era una niña muy muy bien
dotada, y era morenaza exquisita. Mi novio media 1,77 y tenia un cuerpo atlético
delicioso. Todo el mundo nos envidiaba por nuestros cuerpos y nuestra relación.
Mi novio se llama Carlos.
Mi novio y yo llevábamos una relación aproximadamente de un
año, y ese largo año no habíamos pasado de besos, abrazos y cortos toqueteos,
todo esto debido a que yo era una santurrona que creía que estaba mal perder la
virginidad antes del matrimonio pero ahora me doy cuenta de que estaba muy
equivocada.
El día tan esperado llegó. Me anime a tener sexo con mi novio
por que el me lo había pedido tanto por tanto tiempo que decidí hacerle caso, al
fin y al cabo el era también virgen y la falta de experiencia no se notaria
tanto.
Ese día mis padres se iban a un pueblo en donde vivía una tía
mía que estaba enferma así que invite a mi novia a la casa a "ver" una película
que alquile para no estar "aburrida".
Carlos llego a eso de la 5:00 p.m. estaba vestido formal como
si fuéramos a un restaurante fino o algo así, mientras que yo apenas si llevaba
una camiseta corta sin mangas y un short súper cortito de "relax", cuando Carlos
me vio casi chorreaba la baba.
Fuimos al cuarto de mis padres pues ello tenían la vídeo
casetera y el televisor. Pusimos la película y nos arrunchamos en la cama de mis
padres. Ya iba la mitad de la película y yo estaba que me dormía, Carlos se dio
cuenta y me beso la frente y después el cuello, el sabía que si me besan el
cuello me ponen a mil, así que me desperté de repente, y lo comencé a besar en
la boca, el me quito suavemente la playera, y se quedo mirando mis hermosos y
redondos senos sin sostén y fue testigo de cómo se iban endureciendo mis pezones
por la excitación. Besándonos le quite su saco y su camisa, guauuu que cuerpo
tan espectacular, nos besábamos apretando nuestros cuerpos, el estrujando mis
hermosos senos contra su cuerpo, sintiéndolos.
Nos separamos y yo me baje mi short quedándome solo con mi
tanguita de licra blanca, después me lo quite y quede totalmente desnuda frente
al hombre que amaba. El se baja su pantalón y su calzoncillo y finalmente vi su
enorme pene con su cabeza, que rico. Nos volvimos a besar parados y lentamente
fui bajando por su cuerpo hasta llegar a su pene. Le di largos lengüetazos y así
sentí todo su semen en mi cara y boca tratando de tragármelo todo.
Me recosté en la cama y el tomo mis piernas separándolas y
fue directo hacia mi vulva depilada como la de una niña de 4 años y la empezó a
besar y a hurgar en mi interior con su legua, así tuve mi primer orgasmo, que
delicia, nunca había sentido tal placer.
Después de un tiempo en eso se levanto, volvió a abrirme las
piernas y me di cuenta de que se disponía a introducir su enorme herramienta
dentro de mi, tome su pene y lo ayude a encontrar el camino a mi interior, entro
la cabeza del pene y con un breve empujoncito ya lo tenia enterrado en mi, que
placer. Primero no nos movimos pero el fue poniéndole ritmo al asunto y
finalmente acelerándolo, mientras eso nos decíamos mutuamente que nos amábamos.
Seguimos toda la noche en eso y nos quedamos tendidos en la
cama de mis padres, al otro día como a las 8:00 a.m. nos levantamos y le dije
que se fuera que mis padres llegarían pronto, pero antes de que se fuera nos
dimos un gran beso de despedida.
Todavía seguimos como pareja con el mejor sexo y nos seguimos
amando tanto o mas q antes.
Alejandra