Habían pasado varias dias despues de unas minis vacaciones
que habíamos tenido en Ávila. Mi amor había ido a ver a un familiar y yo me
quedé ese sábado por la mañana en casa, aproveché para ir a hacer la compra al
mercado al lado de casa. Era un mercado muy popular y familiar con unos muy
buenos productos.
Estaba en la cola de la pescadería cuando me pidió la vez por
detrás de mí la voz de un hombre:
Si soy yo, dije dándome la vuelta y viendo el hombre mas
brutal que había visto nunca. Mediría unos 167 cm, calvo sin afeitar,
debería pesar unos 120 Kg de carne dura y apretada,, bajo su camisa se
marcaban unos pechos enormes y duros coronados por unos pezones enormes,
brazos muy peludos y manazas enormes.
Se puso a mi lado, yo no paraba de mirarle y el estaba
indiferente a mis miradas, le miré mejor su cuerpo, tenía un culo enorme y
respingón y bajo sus pantalones se marcaban unos enormes muslos y una abultada
entrepierna.
Al cabo de un rato compré el pescado y me fui sin dejar de
mirarle, tenía un aspecto desaliñado, que me gustaba, la camisa y los pantalones
arrugados y con algunas manchas, incluso la correa del pantalón medio rota y mal
abrochada, en fin un autentico desastre. Incluso despedía un cierto olor a sudor
que consiguió que mi polla se moviera dentro de mi pantalón.
No sabía porque pero aquel hombre me estaba excitando al
máximo, pero él no daba signos de interes por mi.
Al cabo de un rato decidí olvidarme de él y seguí con mis
compras, al cabo de media hora, había terminado y antes de ir hacía casa me pasé
por los servicios del mercado en la planta inferior, siempre muy solitarios.
Cuando llegué casi me da algo, el hombretón anterior estaba
meando en una de las dos meaderas, casi se le veía la polla, ya que su barriga
no le permitía acercarse mucho, yo me puse a su lado, saqué mi polla y empecé a
mear, mi mirada no se apartaba de aquel hombretón, empecé a mirar para a bajo
para ver si podía ver aquella herramienta, le ví el capullote que sobresalía por
su mano y chorro enorme de pis que chocaba contra la pared del urinario y le
salpicaba en su propia mano. Aquella visión hizo que mi polla se pusiera dura
como una piedra, fue entonces cuando el hombre se giró y me dijo:
Vaya chaval, se te ha puesta dura, te gusta ver mear a
los tios?
Sobre todo si son como tu. Le contesté sin vergüenza
Ven que vas a ver algo mas.- se la sacudió y se fue
directamente a unos de los wateres.
Yo le seguí hipnotizado y con mi polla tiesa en la mano,
entré y cerre la puerta con pestillo. El espacio no era muy pequeño asi que me
apoye contra la pared mientras disfrutaba de la visión de aquel hombre con su
polla chorreando en la mano, mire para abajo y vi la polla mas descomunalmente
gorda que había visto nunca. Tendría unos 10cm de diámetro, el hombre no podía
rodearla con su manaza, estaba coronada por una capullote enorme y brillante con
gotitas de pis y semen en la punta.
El hombretón ni corto ni perezoso, se quito la camisa, los
pantalones y se quedó en calzoncillos, blancos, pero con manchas amarillas que
delataban tiempo sin lavar.
Te gusta chaval? Me dijo
Estas muy bueno, que pollon tienes me gusta. Le dije muy
excitado
Chúpamela chaval, ya veras que buena esta.
Sin pensarlo me arrodillé y me metí aquel cipote en la boca,
sabía amargo por la falta de higiene, el olor a meada y sabor a semen, aquello
me excito mucho mas, lo lamí por completo como podía, era barbaro chupar aquel
pollón, me lo metí como pude en la boca, empecé a sobarle sus enormes huevazos y
tocarle su culazo, tremendo, mientras él gemía mientras se pellizcaba sus
enormes pezones y se acariciaba su barrigota peluda.
Yo seguí mamando como un loco su rabazo, lamía sus huevoz y
empecé a meterle un dedo en el culo que olía a mierda, ero aquello a mi ya no me
importaba. El hombretón empezó a babear como loco, sus polla creció incluso un
poco mas, yo apreté sus huevazos y de repente noté un chorrazo de leche en la
boca que casi me ahoga, lo tragué como pude y siguió otro mas grande y ya no
paró de soltar leche como un loco, el semen me salía por la comisura de los
labios, no daba crédito a lo que estaba saliendo de aquel pollón memorable.
Lo tragué todo y le lamí el cipote hasta dejarlo limpio como
hacía tiempo que no lo tenía, me levanté y le lamí las tetas con mi boca todavía
chorreando leche, el me levantó y me besó, su aliento olí a vino pero me
gustaba, le pasé su propia leche que aceptó con gusto. Sudaba como un cerdo, el
olor era muy penetrante y aquello me gustaba mucho, yo seguía duro como una
piedra, de lo cual el se percató, sin mediar palabra se dío la vuelta se untó un
poco de salva en su ojete y abriendolo con las dos manos me enseñó un agujero
negro lleno de pelos y de caca seca.
Sin pensarlo le apunté mi capullo apunto de estallar y de un
solo golpe se la clavé entera, el hombretón grito de placer.
Follame chaval, follame
Te voy a llenar el culo de leche.- le dijé yo
No, quiero que me la eches en la boca, cuando te venga me
la sacas y me la echas en la boca, chaval.
Yo seguí disrutando de aquel culo impresionante durante un
rato, veía entrar y salir a mi polla llena de caca, pero no me importó, mientras
jugaba con sus huevazos y su pollon estaba duro de nuevo. Empecé a notar como mi
leche quería salir, así que le dí la vuelta y le apunté mi polla dura y llena de
caca en su boca, el empezó a chupar como un poseso, yo no pude mas y empecé a
soltar toda mi leche en su boca caliente y húmeda. El hombretón tragaba y lamía
como un loco dándome un placer extra, no paró hasta que mi polla quedó limpia de
semen y caca. El hombretón se levantó y me besó dándome un placer tremendo los
sabores que se juntaron en nuestras bocas.
El seguía muy excitado.
Quiero follarte yo también,. Me dijo sudoroso y jadeante
Yo me estremecí solo de pensar aquella polla en mi culo, pero
a la vez sentí como mi polla se levantaba de nuevo.
De acuerdo, pero vamos a mi casa,.-le dijé
De acuerdo, chaval, vamos a tu casa, estoy deseando
meterte mi polla y luego mearte entero.-
Nos fuimos a casa.