MI ALUMNA PREDILECTA II.
Ya les he contado como fue que conocí a Griselda (mi alumna
predilecta) y las circunstancias en las que se dio nuestro primer encuentro.
Debo admitir que muy a mi pesar y pese al esfuerzo de mi parte por no buscar una
relación con las alumnas del establecimiento, lo de Griselda superaba mis
expectativas mas intimas. Sin ser una modelo, era bonita tanto en su cara como
en su físico y su estilo de vestir el uniforme algo desalineado, siempre con
algo que no le correspondía la hacían ver muy coqueta y sensual.
La cosa es que para mis adentros yo pensaba que no debía
seguir con esa relación, pretendía cuidar mi trabajo y evitar inconvenientes no
deseados por mi y por si se enteraba alguien de lo que había sucedido entre
nosotros pero la tentación es mayor y la calidez de esta niña despertando al
sexo eran demasiado para soportar mantenerme célibe con ella.
Después de nuestro encuentro en mi estudio donde pasamos
aquellas horas de sexo intente mostrarme en el instituto y, fundamentalmente, en
la clase como si no conociera a Griselda fuera de lo educacional, procuraba no
darle mayor atención que a los demás alumnos y evitaba cruzar la mirada con
ella.
Pasaron un par de semanas así, donde yo advertía su mirada en
la clase o en los recreos cuando la cruzaba en los pasillos o frente a las
aulas. Ella siempre aprovechaba la ocasión en que nos cruzábamos en los pasillos
para saludarme cordialmente y tratar de entablar una conversación y yo me
escurría siempre con alguna escusa diciendo "Estoy apurado", "Debo entrar a
clases", "me llaman de la Dirección", etc.
No obstante tanto esfuerzo, lo inevitable sucedió a los
veinte días de nuestro primer encuentro. Aquel día (recuerdo que era jueves) me
encontraba descansando en la sala de profesores tomando un café a consecuencia
de que mis alumnos del segundo año habían concurrido a una salida con otros
profesores y me tocaba una hora libre antes de ir a dar mi clase en el curso de
Griselda.
Ni bien mi colegas marcaron a las clases de cada uno me
dispuse sobre la mesa del salón a adelantar mi trabajo llenando planillas,
traspasando las evaluaciones y esas cosas y al cabo de unos diez minutos siento
la puerta abrirse y para mi sorpresa era ella.
Cerró la puerta tras de si y decididamente se acercó a la
mesa donde yo estaba y me saludó diciendo: "Hola, no?" a lo que yo le respondí
el saludo y de inmediato me dijo. "No me invitas a sentarme con vos?" y yo le
respondí: Si, claroGriselda.
Yo me quede helado, no la esperaba ahí y mucho menos los dos
solos. Al mal tiempo buena cara me dije y con mi mejor sonrisa y como si nunca
hubiera pasado nada entre nosotros le dije: "Como estas?" "Que te trae por aca?"
y ella me respondió: "Vamos Profesor?, acaso no sabe lo que me trae a verlo?".
Trague saliva y un poco quedamente le dije "Si Si, Claro Nena".
Fue ella la que tomo el hilo de la conversación y arranco
diciendo: "Bueno, mire profesor yo quería preguntarle porque está tan distante
conmigo. Acaso no me quiere ver mas?"
Mi dios, que directa había sido, ni un asomo de diplomacia,
ataco con toda la artillería de una sola vez y me tenia acorralado por eso. Ahí
me di cuenta que podía evadirme con otra pregunta sobre otro tema y le dije:
¿Cómo es que estas aca y no fuiste a clase de física? Y ella me contesto, porque
me quede en el baño y le dije a una compañera que dijera que hoy no vine, pues
sabia que estaría acá y quería hablar con Ud.
Bueno, la chiquilina no se andaba con vueltas, sabia lo que
quería, me tenía a su merced y no me podía escabullir del lugar y era imposible
evitar hablar con ella y entonces decidí contestar sus preguntas y ver que
pasaba. Habiendo respondido mi inquietud, ella volvió al ataque y dijo: "Le pasa
algo conmigo Profesor?", "No me quiere ver mas?", "Dígame que le pasa?".
Buscando no herirla ya que no sabia lo que ella pensaba o
sentía de lo que había sucedido entre nosotros en mi estudio, le respondí: "No
Griselda, No es eso que vos pensas. Yo si te quisiera ver pero vos sabes que acá
no puedo intimar con vos, no me puedo mostrar en el instituto que tengo algo con
vos. Te das cuenta?".
Si me doy cuenta, dijo ella y luego acotó, pero si nos
podemos ver fuera de acá y nadie tiene porque enterarse, verdad? Sin pensar en
las consecuencias y tratando de salir de ese momento tan comprometedor le
respondí: "Si, Claro. Fuera de acá no habría problema"
Parecia que mi respuesta la dejo mas tranquila y algo mas
relajada me dijo: "Quiere que yo lo vaya a visitar a su oficina Profesor?" y yo
sabiendo que sería difícil que se diera otra oportunidad como aquella vez donde
mi socio y la Secretaria no estarían en el trabajo le dije: "No. No porque
habría gente." "Mejor podríamos encontrarnos en un bar, te parece?".
Una sonrisa se dibujo en su cara y casi a los gritos dijo:
"SI, Si. Eso me encanta", "Cuando, cuando?".
Viendo que ya era imposible no verla fuera de la escuela y si
no le respondía a eso no se marcharía más del salón de profesores, le dije: "Te
parece hoy a las 19?" y ella me dijo: "Perfecto. Si, si puedo" y entonces yo le
escribí la dirección en una hoja de papel y se la entregué y ella la guardó
doblándola y colocándola en una de sus medias color azul del uniforme escolar.
Le dije: "Bueno, entonces te veo ahí a esa hora Griselda" y
ella asintiendo con un movimiento de cabeza se puso de pie en silencio. Yo pensé
que ahí terminaba todo, que ella saldría como entró y yo seguiría con mis cosas
pero nuevamente me sorprendió y acercándose a mi lado, me tomo la cara con ambas
manos y me besó. Sus labios se posaron sobre los míos y luego sentí su lengua
penetrando mi boca, buscando la mía y comenzando a jugar con ella de una forma
deliciosa.
No podía permitir que eso pasara ahí en la escuela, en mi
mente se sobresaltaban los pensamientos "Si viene Alguien", "No puedo
descuidarme acá" y esas cosas y con un movimiento de mis manos la aparte con
delicadeza.
De inmediato ella me dijo: "Vamos profesor, no va a venir
nadie, están todos en clase" y otra vez se acercó a mi y me volvió a besar. Para
ese entonces mi cuerpo comenzaba a reaccionar al deseo por esta jovencita, mi
verga de inmediato se hincho y comenzó a abultar el pantalón de mi traje azul
mientras Griselda literalmente me comía la boca mordiendo con delicadeza mis
labios y jugando con su lengua en mi boca mientras se pegaba a mi costado casi
frotándose.
Yo no quería zumbir a la tentación pero me era inevitable
estar excitado, sentirme atraído y necesitado de tener otra vez a esa alumna
junto a mi y por un momento acaricié su espalda suavemente sobre la camisa del
uniforme, sentí la suavidad de su piel bajo la tela suave de su ropa y ella
respondió a mis caricias pegándose mas a mi y abrazándome por el cuello.
No fue más que un minuto lo que duro ese beso pero bastó para
dejarme con una calentura atroz. Cuando nos separamos un instante ella hizo otro
movimiento y se sentó sobre mis piernas. Casí estaba sentada sobre mi verga y
era imposible que no la notara en el contacto.
Me miró a los ojos y me dijo: "Me encanta" "Como me gusta
cuando se te pone así de dura".
Yo le respondí: "Si mira como me pones vos Griselda" y me
estampó otro beso mas apasionado que el anterior aferrándose con todas sus
fuerza por mi cuello. Yo ya no pensaba, solo quería tenerla. Todo mi cuerpo me
pedía a gritos poseerla y mis manos jugaban en su espaldo, su cintura e,
incluso, hasta rozando sus pechos.
Intempestivamente ella dejo de besarme y se puso de pie, tomo
mi mano y me dijo: "Veni" y yo sin pensar y sin responder me puse de pie junto a
ella. Camino hacia un rincón de la sala de profesores alejados de la visión de
la puerta, me colocó de espaldas a la pared y se recargo en mi y me volvió a
besar metiendo su lengua tanto como podía en mi boca sorbiendo y jugando con mi
lengua.
Yo la pegue a mi y le apoye la verga sobre su vientre y
tomándola por las nalgas comencé a frotarle mi sexo durísimo por su ingle y ella
se aferraba mas a mi como simulando una cogida en posición de pies, abriendo mas
sus piernas para sentir la dureza de mi miembro rozándole todo su sexo.
Tomando conciencia de donde nos encontrábamos, intenté poner
fin a ese momento de calentura por nuestro bien y separándola de mi le dije: "No
podemos. Aca no podemos, estamos locos?"
Ella respondió: "Si profesor, me tiene loca." "No aguanto
más, hace días que necesito esto" y sin decir mas se arrodillo frente a mi,
abrió el cierre de mi pantalón del traje azul y metió su mano buscando mi
miembro y cuando lo encontró, lo aferró y lo tiró por fuera y sin más se lo
metió a la boca comenzando una mamada descomunal.
Con su mano sostenía mi verga dura en un plano horizontal y
apuntando a su boca y mientras tanto, con un movimiento de su cabeza se la
introducia toda en su garganta para sacarla lenta, mojándola toda con su saliva
y vuelta a meterla hasta el fondo.
Continuaba con esos movimientos devorándome todo y mientras
tanto suplicándole que no siguiera, que nos encontrarían, que a mi me echarían,
a ella la expulsarían e, incluso, hasta tendríamos un problema judicial los dos
pero nada le importaba a ella en ese instante.
Comenzó a comerme aumentando el ritmo y al movimiento de su
cabeza le agregó el movimiento de su mano pajeandome y se detenía en el glande
de mi sexo para jugar con el con su lengua dándole vueltas, succionándolo y
golpeándolo contra su lengua con la mano mientras la tenia toda extendida fuera
de la boca.
Ivan como cinco minutos de esa chupada infernal y me tenía
tan caliente que poco mas podría aguantar sin darle mi leche y le dije: "Para
Griselda. Para mi amor" "Detenete, no podemos, me estas matando, me vas a hacer
acabar"
Paro por un instante, me miró con una sonrisa lujuriosa en la
cara y en un tono sensual dijo: "Eso quiero. Démela toda profesor" "No se
contenga" "Vamos, si yo se que le gusta lo que estoy haciendo, démela toda"
No pude contenerme y cuando ella volvió a meter mi miembro en
su boca inicie un movimiento con mis caderas acompañando los de ella con su
cabeza y mientras la tomaba con ambas manos en un acto en el que literalmente me
la estaba cogiendo por la boca. Ella se dio cuenta y me dejo hacer mientras
sostenía mi sexo en su boca en los movimientos de entra y sale y sólo me miraba
con ojos de felino y como diciendo, si, damela. Si damela.
Su rostro era una visión indescriptible. La excitación del
momento era ya insoportable. El temor de ser encontrados aumentaba el morbo de
aquel acto a puntos insospechados y no resistí más y solté toda mi descarga en
ese mismo instante AHHHHHHGGGGG, UUUUFFFFFFFFF, AAAAAHHHH, SIIII..
Ella recibió todo en su boca, uno, dos, tres chorros de semen
completos fueron a parar a su boca y en un movimiento instintivo, sólo trago.
Inmóvil como estaba ella se fue retirando mi verga de su boca con la mano,
relamió sus labios y volvió a tragar, todo sin dejar de verme a los ojos y
volvió a meter mi verga a su boca succionándola otra vez. Un escozor recorrió
todo mi cuerpo y las ultimas gotas de mi orgasmo salieron directo a su boca
mientras se ayudaba. Con el movimiento de su mano como exprimiéndola.
De inmediato me soltó y sin detenerse se puso de pie, se
reclino sobre mi y me beso intercambiando en ese momento los jugos de su saliva
y los restos de mi semen en un juego de nuestras lenguas hasta que el sabor de
todo eso se disipo en nuestras bocas.
Entonces se alejo un poco de mi y mirando a mi cara me dijo:
"Como lo necesitaba Profesor" y sonrió. Se alejó un poco más, casi a un metro de
distancia, se acomodó su uniforme escolar y sonriendo me dijo: "Lo veo a las 19,
aca" y con un gesto señaló su media donde había guardado el papel que le di con
la dirección y agregó: "No se preocupe por la hora de regreso, yo puedo volver
tarde a mi casa hoy porque mi familia sale esta noche" y dándose la vuelta salió
del salón como había entrado.
Yo quede un instante más en aquel rincón de la Sala de
Profesores acomodando mi ropa y esperando que mi verga volviera a su estado de
relajación mientras las ideas, imágenes y sonidos de lo que acababa de suceder
se repetían en mi cabeza una y otra vez.
Como a los 15 minutos de marcharse Griselda sonó el timbre
del cambio de clase y me dirigí al aula a cumplir con mi trabajo, cuando llegué
el clásico revuelo de los alumnos de pie entre los bancos y charlando, arrojando
cosas y entré saludando y pidiendo que se sienten.
Acomode mis cosas sobre el escritorio al frente del aula y
cuando me volví fue inevitable observar a Griselda sentada en su banco, el
tercero de su fila desde el frente, y en ese momento la vi sacar su lengua y
relamerse los labios como quien saborea algo sabroso y con un guiño de su ojo y
comprendí su gesto y el mensaje que me enviaba como diciendo: "Como me gusta".
La clase transcurrió con normalidad después de eso y en todo
momento trate de no verla otra vez para evitar inconvenientes y cuando terminó
la hora todos los alumnos salieron del aula saludando, "Hasta el Lunes
Profesor", "Adiós" y cosas por el estilo y cuando paso ella solo dijo: "Hasta
luego Profesor" y nos despedimos hasta esa noche en que nos encontramos para
concluir lo que habíamos comenzado en la escuela.
Para no hacer muy extenso este relato, lo que sucedió aquella
noche lo dejo para la proxima entrega y me despido de Uds. Deseándoles un FELIZ
AÑO A TODOS.