03 El amor en el lugar de trabajo.
Después de haber vivido algunas experiencias sin profundizar,
llegamos a la gran primer prueba de amor, eyacular por primera vez en su vida,
pero eyacular dentro de mí fue el pacto que duraría algo de tiempo, para esto te
recomiendo leas "mi
primera vez" y "su
primer eyaculación dentro de mí".
Después que nos iniciamos plenamente en el quehacer sexual,
en donde siempre había sido pasivo hasta el momento, nos dedicamos a buscar
momentos de encuentros que espero poder comentarles de algunos antes de llegar
al final de mis vivencias con mi amor platónico J.A.
Recordando lo maravilloso que fue el sentirlo dentro de mí,
seguimos haciéndolo y buscando cualquier momento, que si era para ayudarle con
la tarea, era para jugar, simplemente para dialogar, gracias a Dios su familia
ni mi familia nunca dejó de tenernos a ambos la confianza. A pesar de que era
menor que yo por unos dos años, aproximadamente, pude contemplar el desarrollo
pleno de su miembro, es decir, de conocerlo delgadito, logré verlo como iba
madurando eso sin contar las pericias y los grandes fajes que hacíamos. El hasta
este momento se mantenía activo, lo cual me elevaba cada vez que nos reuníamos:
Llegábamos al cuarto, le cerrábamos con llave y prendíamos la
tele, en donde poco a poco me acercaba y empezaba a fajear con él, le acariciaba
su miembro mientras se recostaba en la cama a lo ancho y no a lo largo. Duraba
un rato tratándolo de ponerlo a mil, después, le desabrochaba el pantalón y se
lo bajaba como cuando uno va al baño para hacer sus necesidades, pero le seguía
con tocamientos sobre la truza, lo cual a mi excitaba el tardarme en descubrirla
porque sabía que al final de la sesión sería mi premio, todo mío para mí, dentro
de mí.
Al bajarle las truzas, de igual manera que el pantalón, me
hincaba y se la empezaba a mamar, empezaba poco a poco por el glande y así me
iba hasta llegar al entronque, le jugaba con la lengua lo cual hacía que la
disfrutara, cada mamada era especial, según decía, solo ver sus expresiones me
hacía imaginármela dentro de mí. Después de mamarle buen rato me subía poco a
poco y le destapaba las tetillas y se las mamaba como niño recién nacido,
mientras me acariciaba mi cabeza y me empujaba a seguir mamando, ya que era
tiempo suficiente, me recostaba en la cama y me desprendía del pantalón y las
truzas completamente, se hincaba en la cama, una vez acomodados ambos a lo largo
y me la daba a mamar, para remojarla bien, pero al fin de cuentas terminaba con
poca humedad y seguía el mismo procedimiento de que sin manos me la metía como
si fuera mujer ya que siempre pasaba las piernas por su cintura facilitándole la
penetración. Poco a poco tuvimos que irnos dando cuenta que la posición que iba
a favorecer una relación más perdurable era la normal, yo bocabajo y el arriba
de mí, abriendo con sus piernas mis piernas y empujando sin remojar más que con
el líquido preseminal transparente que sale, el cual al humedecer la entrada del
ano facilitaba la penetración.
Una vez dentro a pesar del dolor, el placer era inmenso que
de no estar en zona habitacional los gritos de placer se hubieran escuchado a
todo lo que daba. Mientras me cogía, me decía imagínate que los demás de la
calle te estuvieran haciendo esto, lo cual me excitaba más ya que me lo decía en
voz baja y al oído. Después de varias cogidas así me dejaba sentir su leche que
era muy buena y abundante según lo llegué a sentir.
Dentro de esto para variar lugares, empezaba a trabajar en un
puesto de hamburguesas, le invité una tarde en que iba a ir temprano a preparar
todo y asear el lugar de manera que, confirmamos la fecha y se presentó:
Aproximadamente a las once de la mañana, le esparaba con unas
ansias que estaba a la vez muy inquieto y calientísimo, esperando la hora en que
habíamos quedado (11:00 a.m.). Llegó me tocó por la puerta de la cocina y al
asomarme y ver que era él mi corazón palpitaba a mil por hora, entrando me dijo:
¿Qué estás haciendo? El aseo de la fiesta de ayer le respondí, qué bien pero no
hay mucho tiempo para hacerlo o si? Me preguntaba, le dije que si había
suficiente tiempo. Por lo que mi mente se fue a volar imaginando que cómo estaba
trapeando el salón se me uniría por la espalda y me empezaría a fajear, pero del
comentario que hago no pasó, la escena anterior solo quedó en mi imaginación,
llegamos a la cocina y empece a hacerle tocamientos y a ponerme delante de él a
que disfrutara el tenerme de espaldas, esperando se encendiera a mil, íbamos un
poco rápido por el lugar en que estábamos.
Después de un rato de estar así me voltea de frente y le
empiezo a bajar los pantalones y las truzas, dejando su miembro a todo
esplendor, por lo que me acerqué a él, le empecé suavemente a jugar con él y mi
lengua, veía como se excitaba por el movimiento inconsciente que presentaba el
miembro; lo cual hacía que lo disfrutara, después le besaba, lo tocaba con mis
manos y otra vez jugueteaba con el pero ahora abarcando el glande, y así se fue
haciendo entre besos y jugueteos con la lengua hasta que en el momento menos
pensado lo tenía hasta los huevos. El tiernamente me acariciaba la cabeza y me
empujaba contra sí mientras empezaba a querer pompear (mete y saca) en la boca.
Interrumpí el acto y le dije quiero que me lo hagas pero nos
fuimos al salón y no pudimos por el alto riesgo de que alguien se asomara por
las ventanas; en la cocina, se me ocurrían cosas muy sádicas que no me atrevía a
decirle, lo que hicimos fue desocupar una barra que daba al frente del salón y
subirnos ahí. Me tenía en plena disposición porque al subirme yo, el acercó una
silla y se subió a la silla y me jaló poco a poco hacia donde estaba, y al
rodearlo con mis piernas en la cintura me la empezaba a dejar ir dentro lo cual
me dolió pero que placer sentí, sobre todo, por estarlo haciendo en mi lugar de
trabajo y ser la primera vez que tentaba su miembro y lo percibía dentro de mí,
hasta el tope. Qué inolvidable momento.
Una vez ensartado me volví a recorrer hacia la parte central
de la barra y él conmigo, de manera que le pedí que no empezara sino hasta que
le indicara, pues quería disfrutarlo dentro de mí, después de un rato que lo
excite apretando mi esfinter, le di luz verde y empezó el mete y saca, pero le
dije no tengas compasión, cogéme, metémelo, ensartalo todo, quiero más, y más me
aferraba a él, siendo una sensación que me hizo gemir de placer, como nunca lo
había logrado hacer, hasta le apretaba las piernas del gozo que sentía. Fue una
de las más largas cogidas que me han dado, en lo que llevo solo dos ocasiones
hemos durado más de dos horas entre faje y cogidas a fondo.
Fue tanto el mete y saca que se cansó sin venirse, por lo que
le recosté y me senté sobre su miembro disfrutándolo y saboreandolo con mi ano
que estaba insaciable, volvimos después de un rato a la posición original y ahi
al estar en el mete y saca echa un gemido con la última embestida en donde se
dejó venir en su esplendor.
Jamás lo había disfrutado tanto hasta ese momento, lo cual
sin ser orgasmo lo hicimos bien y lo disfrutamos tanto que no logramos algo
igual.
Si eres de Guadalajara y te interesa comprobar en vivo mis
primeras veces, estoy a tu disposición.
j.l.v.m.@gay.com
Después de haber vivido algunas experiencias sin profundizar,
llegamos a la gran primer prueba de amor, eyacular por primera vez en su vida,
pero eyacular dentro de mí fue el pacto que duraría algo de tiempo, para esto te
recomiendo leas "mi primera
vez" y "su
primer eyaculación dentro de mí", ahora
hacer "el amor en el lugar de trabajo".
Después que nos iniciamos plenamente en el quehacer sexual,
en donde siempre había sido pasivo hasta el momento, nos dedicamos a buscar
momentos de encuentros que espero poder comentarles de algunos antes de llegar
al final de mis vivencias con mi amor platónico J.A.
Recordando lo maravilloso que fue el sentirlo dentro de mí,
seguimos haciéndolo y buscando cualquier momento, que si era para ayudarle con
la tarea, era para jugar, simplemente para dialogar, gracias a Dios su familia
ni mi familia nunca dejó de tenernos a ambos la confianza. A pesar de que era
menor que yo por unos dos años, aproximadamente, pude contemplar el desarrollo
pleno de su miembro, es decir, de conocerlo delgadito, logré verlo como iba
madurando eso sin contar la pericias y los grandes fajes que hacíamos. El hasta
este momento se mantenía activo, lo cual me elevaba cada vez que nos reuníamos:
Llegábamos al cuarto, le cerrábamos con llave y prendíamos la
tele, en donde poco a poco me acercaba y empezaba a fajear con él, le acariciaba
su miembro mientras se recostaba en la cama a lo ancho y no a lo largo. Duraba
un rato tratándolo de ponerlo a mil, después, le desabrochaba el pantalón y se
lo bajaba como cuando uno va al baño para hacer sus necesidades, pero le seguía
con tocamientos sobre la truza, lo cual a mi excitaba el tardarme en descubrirla
porque sabía que al final de la sesión sería mi premio, todo mío para mí, dentro
de mí.
Al bajarle las truzas, de igual manera que el pantalón, me
hincaba y se la empezaba a mamar, empezaba poco a poco por el glande y así me
iba hasta llegar al entronque, le jugaba con la lengua lo cual hacía que la
disfrutara, cada mamada era especial, según decía, solo ver sus expresiones me
hacía imaginármela dentro de mí. Después de mamarle buen rato me subía poco a
poco y le destapaba las tetillas y se las mamaba como niño recién nacido,
mientras me acariciaba mi cabeza y me empujaba a seguir mamando, ya que era
tiempo suficiente, me recostaba en la cama y me desprendía del pantalón y las
truzas completamente, se hincaba en la cama, una vez acomodados ambos a lo largo
y me la daba a mamar, para remojarla bien, pero al fin de cuentas terminaba con
poca humedad y seguía el mismo procedimiento de que sin manos me la metía como
si fuera mujer ya que siempre pasaba las piernas por su cintura facilitándole la
penetración. Poco a poco tuvimos que irnos dando cuenta que la posición que iba
a favorecer una relación más perdurable era la normal, yo bocabajo y el arriba
de mí, abriendo con sus piernas mis piernas y empujando sin remojar más que con
el líquido preseminal transparente que sale, el cual al humedecer la entrada del
ano facilitaba la penetración. Una vez dentro a pesar del dolor, el placer era
inmenso que de no estar en zona habitacional los gritos de placer se hubieran
escuchado a todo lo que daba.
Mientras me cogía, me decía imagínate que los demás de la
calle te estuvieran haciendo esto, lo cual me excitaba más ya que me lo decía en
voz baja y al oído. Después de varias cogidas así me dejaba sentir su leche que
era muy buena y abundante según lo llegué a sentir.
Dentro de esto para variar lugares, empezaba a trabajar en un
puesto de hamburguesas, le invité una tarde en que iba a ir temprano a preparar
todo y asear el lugar de manera que, confirmamos la fecha y se presentó:
Aproximadamente a las once de la mañana, le esparaba con unas
ansias que estaba a la vez muy inquieto y calientísimo, esperando la hora en que
habíamos quedado (11:00 a.m.). Llegó me tocó por la puerta de la cocina y al
asomarme y ver que era él mi corazón palpitaba a mil por hora, entrando me dijo:
¿Qué estás haciendo? El aseo de la fiesta de ayer le respondí, qué bien pero no
hay mucho tiempo para hacerlo o si? Me preguntaba, le dije que si había
suficiente tiempo. Por lo que mi mente se fue a volar imaginando que cómo estaba
trapeando el salón se me uniría por la espalda y me empezaría a fajear, pero del
comentario no pasó, la escena anterior solo quedó en mi imaginación, llegamos a
la cocina y empece a hacerle tocamientos y a ponerme delante de él a que
disfrutara el tenerme de espaldas, esperando se encendiera a mil, íbamos un poco
rápido por el lugar en que estábamos.
Después de un rato de estar así me voltea de frente y le
empiezo a bajar los pantalones y las truzas, dejando su miembro a todo
esplendor, por lo que me acerqué a él, le empecé suavemente a jugar con él y mi
lengua, veía como se excitaba por el movimiento inconsciente que presentaba el
miembro; lo cual hacía que lo disfrutara, después le besaba, lo tocaba con mis
manos y otra vez jugueteaba con el pero ahora abarcando el glande, y así se fue
haciendo entre besos y jugueteos con la lengua hasta que en el momento menos
pensado lo tenía hasta los huevos. El tiernamente me acariciaba la cabeza y me
empujaba contra sí mientras empezaba a querer pompear (mete y saca) en la boca.
Interrumpí el acto y le dije quiero que me lo hagas pero nos
fuimos al salón y no pudimos por el alto riesgo de que alguien se asomara por
las ventanas; en la cocina, se me ocurrían cosas muy sádicas que no me atrevía a
decirle, lo que hicimos fue desocupar una barra que daba al frente del salón y
subirnos ahí. Me tenía en plena disposición porque al subirme yo, el acercó una
silla y se subió a la silla y me jaló poco a poco hacia donde estaba, y al
rodearlo con mis piernas en la cintura me la empezaba a dejar ir dentro lo cual
me dolió pero que placer sentí, sobre todo, por estarlo haciendo en mi lugar de
trabajo y ser la primera vez que tentaba su miembro y lo percibía dentro de mí,
hasta el tope. Qué inolvidable momento.
Una vez ensartado me volví a recorrer hacia la parte central
de la barra y él conmigo, de manera que le pedí que no empezara sino hasta que
le indicara, pues quería disfrutarlo dentro de mí, después de un rato que lo
excite apretando mi esfinter, le di luz verde y empezó el mete y saca, pero le
dije no tengas compasión, cogéme, metémelo, ensartalo todo, quiero más, y más me
aferraba a él, siendo una sensación que me hizo gemir de placer, como nunca lo
había logrado hacer, hasta le apretaba las piernas del gozo que sentía. Fue una
de las más largas cogidas que me han dado, en lo que llevo solo dos ocasiones
hemos durado más de dos horas entre faje y cogidas a fondo. Fue tanto el mete y
saca que se cansó sin venirse, por lo que le recosté y me senté sobre su miembro
disfrutándolo y saboreandolo con mi ano que estaba insaciable, volvimos después
de un rato a la posición original y ahi al estar en el mete y saca echa un
gemido con la última embestida en donde se dejó venir en su esplendor.
Jamás lo había disfrutado tanto hasta ese momento, lo cual
sin ser orgasmo lo hicimos bien y lo disfrutamos tanto que no logramos algo
igual.
Si eres de Guadalajara y te interesa comprobar en vivo mis
primeras veces, estoy a tu disposición.
giorgio-luigi@starmedia.com
Próximamente los episodios:
El baldío y en casa. - Después de unos fajazos, un buen
palazo. - En la casa. - Somos dos. - En la construcción. - Pruebas machistas o
de gay. - Una nueva y Buena Verga. - Me arrepiento de lo que hemos hecho. - Un
Buen palo después de tanto.- Conociendo los masajes.- Una buena noche con
regiomontano.- Un miembro costeño con un anillo regio.- Un intercambio.- Un Buen
sabor.- Mi fantasía: Que me lo hagan todo una noche o fin de semana.
04 En el baldío y en casa
Este es mi cuarto episodio, esperando que los anteriores
hayan despertado en alguno de Guadalajara o alrededores, algún deseo de hacerlo
conmigo y comprobar mis vivencias, No te pierdas la colección y verás lo bueno
que ha sido para mí la experiencia gay, que he tenido a lo largo de mi vida;
partiendo de la adolescencia hasta el día de hoy que tengo una fantasía, que
espero haya alguno que se anime y en buena onda lo haga.
En el baldío y en la casa es una experiencia tal algo breve
pero que logramos realizar mi amor platónico y un servidor. Insisto una vez que
nos iniciamos en la vida sexual, siendo J.A. dos años menor que yo iba logrando
observar como era su evolución física, sobre todo en el miembro que cada día
deseaba y sigo deseando más.
Hubo una temporada, que nos hicimos de bicicletas la mayoría,
y por las tardes, sobre todo en vacaciones, nos íbamos a pasear, diversos
lugares. Una costumbre que tomamos J.A. fue irnos a pasear por un terreno baldío
cercano a un arroyo, en donde había espacios bien cubiertos de follaje y que
iban despertando en nosotros el deseo de hacerlo al aire libre.
Lo hacíamos pero en casa de él, no nos atrevíamos de ir a la
casa debido a que somos familia numerosa y siempre hay gente en ella, y ahí
correríamos mucho riesgo. Pues cabe hacer la mención que nadie de ambas familia
ha sabido las experiencias que pasamos ambos.
Un día, ya algo tarde, decidimos salir a pasear en bicicleta,
cada uno en la suya; después de un rato de pasear en bicicleta, decidimos irlas
a dejar en las respectivas casas, y nos fuimos a recorrer el camino que nos
llevaba al baldío, en el trayecto me comentaba que si podríamos invitar a
algunos a nuestras experiencias, lo cual no me pareció en un primer momento pero
después me empezaba a llamar la atención porque sería una nueva experiencia;
pero no creíamos que era el momento, sino que le pedí me diera oportunidad de
reflexionar al respecto, pero agregó que ya un amigo sospechaba algo porque nos
veía siempre juntos y se le imaginaba algo similar a lo que estábamos viviendo.
Llegamos al camino del terreno baldío, nos fuimos adentrando,
sobre todo buscando no llamar la atención de las personas que vivían cerca, nos
fuimos caminando despacio, y él se me acercó y me abrazo por la espalda,
continuando la marcha, sintiendo poco a poco cómo se le iba levantando su
miembro, lo cual me empezó a poner a mil. Continuamos hasta dar con un lugar en
el que nos sentamos, eran unas escaleras que daban a una construcción por el
lado de atrás (el patio), como acababa de oscurecer no corríamos tanto riesgo de
que alguien nos descubriera, sin embargo no duramos tanto en ese lugar.
Al sentarnos le fui desabrochando poco a poco el pantalón, y
le removí la truza, pues estaba tan caliente que ansiaba ya tenerlo en mi boca,
al verlo erecto y sabroso me lo lleve a la boca poco a poco, lo cual disfrutaba
mi pareja; yo en mi caso me estaba elevando y poniendo insaciable, al grado que
le empecé a decir que me lo metiera de un trancazo; le dejé de mamar, me puse
dándole la espalda y me senté sobre su miembro que ya estaba expuesto, sentado
sobre el miembro empezó a bajarme el pantalón y la truza; pero no se alcanzaba a
penetrarme por lo que me pedía irnos a casa y terminar allá.
Nos abrochamos nuestras prendas, y salimos del baldío, lo
cual nos había puesto a mil, llegando a casa nos dimos cuenta que mi familia iba
a una fiesta y que me iban a dejar en casa en compañía de una hermana, lo cual
me volvió a encender al máximo porque por fin en casa lo íbamos a realizar. Mi
hermana salió por un rato con una amiga, y pasamos al cuarto con el pretexto de
ver la tele, pero en realidad haríamos el amor, nos sentamos en el piso y
desvestimos nuestro vientre hasta los pies. Por primera vez lo hacíamos en casa
y no teníamos mucho tiempo, por lo que me recosté poniendo un par de almohadas
en mi miembro para levantar mi anillo y esperar el miembro que iba a entrar con
el poco líquido preseminal que emanaba, lo cual me dolió y me llevó a
disfrutarlo; como estábamos acostumbrados a hacer a más de una hora, nos
tardamos, 45 minutos, pero fue una bestial cogida, solo me cogía, me cogía y me
lo metía hasta el fondo, nunca lo había disfrutado tanto como en esa ocasión,
fue bestial porque lo teníamos contra tiempo, su miembro llegó a un esplendor
que lo sentí más grueso y largo.
Al terminar le dí una buena mamada, recogiendo los residuos
que tenía en su miembro y dejándolo limpio, hasta ese momento nunca me había
tragado una leche de alguna persona, solo los residuos después de que mi amor se
venía dentro de mí.
Si alguien de Guadalajara, tiene lugar y quiere hacer
realidad mi fantasía, revivir mi experiencia con un grupo pero haciéndolo de uno
en uno, y que le reditúe a su bolsillo, sin beneficio para mí que solo unas
buenas penetradas, escríbanme, estoy dispuesto a todo un fin de semana de
viernes en la tarde hasta el domingo en la tarde, soy pasivo, no obvio, tengo
mucho de no hacerlo, claro SEXO SEGURO, SEXO CON CONDON,
giorgio-luigi@starmedia.com
o j.l.v.m.@gay.com.mx
En el baldío y en casa. Este es mi cuarto episodio,
esperando que los anteriores hayan despertado en alguno de Guadalajara o
alrededores, algún deseo de hacerlo conmigo y comprobar mis vivencias, No te
pierdas la colección y verás lo bueno que ha sido para mí la experiencia gay,
que he tenido a lo largo de mi vida; partiendo de la adolescencia hasta el día
de hoy que tengo una fantasía, que espero haya alguno que se anime y en buena
onda lo haga.
En el baldío y en la casa es una experiencia tal algo breve
pero que logramos realizar mi amor platónico y un servidor. Insisto una vez que
nos iniciamos en la vida sexual, siendo J.A. dos años menor que yo iba logrando
observar como era su evolución física, sobre todo en el miembro que cada día
deseaba y sigo deseando más.
Hubo una temporada, que nos hicimos de bicicletas la mayoría,
y por las tardes, sobre todo en vacaciones, nos íbamos a pasear, diversos
lugares. Una costumbre que tomamos J.A. fue irnos a pasear por un terreno baldío
cercano a un arroyo, en donde había espacios bien cubiertos de follaje y que
iban despertando en nosotros el deseo de hacerlo al aire libre.
Lo hacíamos pero en casa de él, no nos atrevíamos de ir a la
casa debido a que somos familia numerosa y siempre hay gente en ella, y ahí
correríamos mucho riesgo. Pues cabe hacer la mención que nadie de ambas familia
ha sabido las experiencias que pasamos ambos.
Un día, ya algo tarde, decidimos salir a pasear en bicicleta,
cada uno en la suya; después de un rato de pasear en bicicleta, decidimos irlas
a dejar en las respectivas casas, y nos fuimos a recorrer el camino que nos
llevaba al baldío, en el trayecto me comentaba que si podríamos invitar a
algunos a nuestras experiencias, lo cual no me pareció en un primer momento pero
después me empezaba a llamar la atención porque sería una nueva experiencia;
pero no creíamos que era el momento, sino que le pedí me diera oportunidad de
reflexionar al respecto, pero agregó que ya un amigo sospechaba algo porque nos
veía siempre juntos y se le imaginaba algo similar a lo que estábamos viviendo.
Llegamos al camino del terreno baldío, nos fuimos adentrando,
sobre todo buscando no llamar la atención de las personas que vivían cerca, nos
fuimos caminando despacio, y él se me acercó y me abrazo por la espalda,
continuando la marcha, sintiendo poco a poco cómo se le iba levantando su
miembro, lo cual me empezó a poner a mil. Continuamos hasta dar con un lugar en
el que nos sentamos, eran unas escaleras que daban a una construcción por el
lado de atrás (el patio), como acababa de oscurecer no corríamos tanto riesgo de
que alguien nos descubriera, sin embargo no duramos tanto en ese lugar.
Al sentarnos le fui desabrochando poco a poco el pantalón, y
le removí la truza, pues estaba tan caliente que ansiaba ya tenerlo en mi boca,
al verlo erecto y sabroso me lo lleve a la boca poco a poco, lo cual disfrutaba
mi pareja; yo en mi caso me estaba elevando y poniendo insaciable, al grado que
le empecé a decir que me lo metiera de un trancazo; le dejé de mamar, me puse
dándole la espalda y me senté sobre su miembro que ya estaba expuesto, sentado
sobre el miembro empezó a bajarme el pantalón y la truza; pero no se alcanzaba a
penetrarme por lo que me pedía irnos a casa y terminar allá.
Nos abrochamos nuestras prendas, y salimos del baldío, lo
cual nos había puesto a mil, llegando a casa nos dimos cuenta que mi familia iba
a una fiesta y que me iban a dejar en casa en compañía de una hermana, lo cual
me volvió a encender al máximo porque por fin en casa lo íbamos a realizar. Mi
hermana salió por un rato con una amiga, y pasamos al cuarto con el pretexto de
ver la tele, pero en realidad haríamos el amor, nos sentamos en el piso y
desvestimos nuestro vientre hasta los pies. Por primera vez lo hacíamos en casa
y no teníamos mucho tiempo, por lo que me recosté poniendo un par de almohadas
en mi miembro para levantar mi anillo y esperar el miembro que iba a entrar con
el poco líquido preseminal que emanaba, lo cual me dolió y me llevó a
disfrutarlo; como estábamos acostumbrados a hacer a más de una hora, nos
tardamos, 45 minutos, pero fue una bestial cogida, solo me cogía, me cogía y me
lo metía hasta el fondo, nunca lo había disfrutado tanto como en esa ocasión,
fue bestial porque lo teníamos contra tiempo, su miembro llegó a un esplendor
que lo sentí más grueso y largo.
Al terminar le dí una buena mamada, recogiendo los residuos
que tenía en su miembro y dejándolo limpio, hasta ese momento nunca me había
tragado una leche de alguna persona, solo los residuos después de que mi amor se
venía dentro de mí.
Si alguien de Guadalajara, tiene lugar y quiere hacer
realidad mi fantasía, revivir mi experiencia con un grupo pero haciéndolo de uno
en uno, y que le reditúe a su bolsillo, sin beneficio para mí que solo unas
buenas penetradas, escríbanme, estoy dispuesto a todo un fin de semana de
viernes en la tarde hasta el domingo en la tarde, soy pasivo, no obvio, tengo
mucho de no hacerlo, claro SEXO SEGURO, SEXO CON CONDON,
giorgio-luigi@starmedia.com
o j.l.v.m.@gay.com.mx
05 Después de unos fajazos
Estoy en el quinto episodio de lo que ha sido mi vida de sexo
con otro hombre, lo cual considero una buena experiencia, dispénseme por
escribir antes, espero que sea de su agrado mis experiencias, cuando sea una
fantasía, yo mismo les describiré como me gustaría que fuera, todo es de la vida
real.
Lo logramos hacer en casa por primera vez, después de esa vez
cada vez que me podía quedar le hablaba para que fuera y poder hacerlo, fueron
varias las veces que lo hicimos y lo disfrutamos. Sin embargo, como que íbamos
perdiendo un poco el interés de hacerlo, por lo que tratamos de idear cosas
nuevas, buscábamos juegos, luchas de quién era más fuerte, y así hasta que dimos
con una experiencia que duró poco pero que disfrutamos.
En esa búsqueda, un día se me ocurrió decirle que me gustaría
que me diera una buena tanda de fajazos (con un fajo para pantalón), lo cual el
me decía que me iba a doler, pero respondía que me diera lo más fuerte que
pudiera, lo cual me arrancó algunas lágrimas pero me excitaba la idea de que
abusara de mí. Recuerdo que la primera vez la tanda de fajazos fue de cincuenta
sin descanso y bien dados, al finalizar aventaba del fajo a un lado y empezaba a
provocarme más haciéndome tocamientos sin dejar de besarme mis nalgas, hasta de
poco a poco se iba acomodando, disfrutando lo calientito que estaba y luego de
acomodarse sin penetrarme pero con el miembro acoplado a mi rajita, empezaba a
pompear, disfrutaba por lo calientito que se sentía pero en ese pompeo externo
de vez en cuando lograba entrar y me arrancaba un buen quejido.
Al principio los fajazos solo eran en mis nalgas y poco a
poco fueron abarcando más área, la espalda, las piernas cuando estaba boca
abajo, me quede con ganas de que me los diera de frente pero eso fue otra
experiencia. Me dejaba marcado pero me cuidaba de que nadie me viera ni se
dieran cuenta. Al término de mi sesión de fajazos acababa besándome y dándome
con todo por mi culito que era todo suyo.
Cuando llegué a estar boca arriba, me daba toques en los
huevos, y en el miembro, pues tenía un aparato que podía dar toques directo de
la luz con voltaje de 110 kws. Era una sensación agradable que me elevaba a mil
y me extasiaba demasiado, acabando con las piernas flexionadas y elevando mi
culito para ser penetrado a todo lo que daba, fue una experiencia que no duró
mucho pero que disfruté y ojalá vuelva a tener.
Disculpen que sea corto pero así fue la experiencia. No te
pierdas el episodio que sigue....
Quiero hacerlo con uno de Jalisco, dicen que saben coger con
todo el rigor, sin tanto preámbulo y que quiera pasarla bien en un fin de
semana, seré su esclavo y estaré dispuesto a lo que me quiera hacer o que me
pida que me deje hacer.... No dejes de escribirme
giorgio-luigi@starmedia.com
o j.l.v.m.@gay.com.mx
06 en Casa
Al estar escribiendo estos relatos como recuerdo su cuerpo
desnudo y cómo se iba dando cambios físicos en el mismo, al estar escribiendo me
excito desde mi recuerdo, si pudiera volver el tiempo le pediría que no se aleje
de mí y que me haga su esclavo, J.A. como te extraño y cuánto te deseo.
Fue casi dos años después de que empezamos nuestras
relaciones cuando lo pudimos hacer en casa, aunque fue casi contra tiempo y lo
más discreto posible hasta que buscaba momentos de quedarme en casa, hablarle y
pasar un buen rato juntos. Este relato trataré de hacerlo lo más entretenido
posible y hacer lo posible por no dejar pasar de largo los detalles.
Ya lo habíamos hecho en casa de él, intentamos al aire libre;
en la casa se empezaba a dar. Recuerdo que en una noche cuando la familia había
salido le hablé y le dije que teníamos campo libre, a lo cual respondió que en
quince minutos llegaba; mientras tanto empezaba a acomodar todo para pasarla
juntos. Cada vez que me preparaba me ponía muy nervioso y excitadísismo.
Llegaba y pasábamos a la sala, en donde permanecíamos un rato
charlando de cómo nos había ido en esos días, ya que teníamos algún rato de no
vernos; poco a poco me acercaba empezando a tocarle la rodilla de la pierna que
estaba de mi lado, él dejaba de charlar y empezaba a disfrutar los primeros
tocamientos, poco a poco le iba subiendo la mano a la entre pierna, esperando
toparme con mi premio. Él permanecía inmóvil, hasta que le descubría la erección
a mil, entonces era cuando pasábamos al cuarto, yo iba primero y después él
haciendo tocamientos a mis nalgas y lo cual me excitaba.
Llegábamos a la recámara y permanecíamos de pie, él a mi
espalda abrazándome y haciendo sentir su miembro erecto, me apretaba contra él
mientras me desabrochaba el pantalón y me los bajaba junto con las truzas,
mmmmm..... como recuerdo la delicadeza con lo que lo hacía lo cual me elevaba
hasta el cielo. Después me quitaba la camiseta que tenía y estaba totalmente
desnudo a su plena disposición, así empezaba a desfajarle y desabrocharle el
pantalón bajándoselo con la misma delicadeza, cuando estábamos desnudos por
completo, entonces empezaba el faje de verdad. Me lanzaba a mamarle el miembro y
el me acariciaba tiernamente la cabeza y la espalda. COMO LE RECUERDO EN ESTOS
MOMENTOS. Después de un buen faje nos recostábamos en la cama y .....
Lo cual no me lo esperaba, me recostó boca arriba y me dijo
que quería conocer que es mamar el miembro, por lo que le dije que siempre he
sido suyo y estaría dispuesto a lo que el quisiera hacer conmigo. Se fue bajando
y la sensación me elevó a lo más alto de una excitación, cuánto lo disfrute,
nunca hasta ese momento me la habían mamado, fue mi primer mamada que recibía y
lo mejor vendría después, por el momento iniciamos un 69 espléndido, los dos al
mismo tiempo y después empecé, en este momento, a mamarle el culito virgen que
estaba a mi disposición, mmmm que sabroso olía y qué sabor.... Después de un
buen rato me dispuso a penetrarme, era la primera vez que me ponía una almohada
debajo de mi cadera y lo cual me extrañó pero me dejaba hacer lo que él
quisiera. Al preguntarle por qué me dijo ya lo verás, fue mi primer penetración
profunda en donde sentía que me partía en dos, pero que delicia, tenerlo dentro
a mayor profundidad.
Lo disfrute tanto que la principio fue de dolor pero después
se convirtió en alegría mi llanto, nunca me lo había metido a tanta profundidad,
tardó tanto que me retorcía del placer pero cuando terminó fue todo un culmen y
relax. Al terminar después de un rato de estar descansando, me propuso que se lo
metiera, lo cual me hizo que reacionara; le dije que si lo deseaba con gusto, se
recostó bocabajo le lamí el culito virgen para lubircarlo y cuando ya estaba en
su punto me dispuse a penetrarlo, le coloque mi miembro a su entrada y cómo no
dejaba pasar arremetí contra él y de un golpe le penetre fue tanto su dolor que
me expulsó.
Era mi primer entrada que hacía en alguien de mi mismo sexo y
en un culito virgen, pero desde ahí empezamos a hacer unos 69 y unas buenas
cogidas que nunca las he olvidado.
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07 somos dos
No dejes de leer mis episodios: "Mi
primera vez", "Su
primera eyaculación dentro de mí", "En
el lugar de Trabajo", "En
el baldío y en la casa", "En casa", ahora este relato será: "Somos
dos" (Más de tres).
Ya había pasado un buen tiempo en que comenzamos hacer "amor"
o que la pasáramos un rato juntos, haciendo el sexo. Al parecer la idea que en
alguna ocasión fueran dos los que hicieran el sexo, me hacía excitarme más, por
lo que cuando me recordó lo que me había dicho: de que si invitaba a alguien más
me disgustó de nuevo; pero a la vez, después de unos de días de pensarlo bien,
me pareció interesante, de manera que no me acuerdo como fue pero se dio, lo
único que recuerdo es lo siguiente.
Una vez en la que estábamos jugando a las escondidas, y como
todavía había algunas casas vacías, fue cuando al escondernos dentro de la casa
en una de las recámaras, dentro de un closet, y ahí mi compañero de relaciones
sexuales, J.A., me invitó a esconderme con él y otro de los compañeros que nos
juntábamos a jugar, Ale. Al estar escondidos, me dijo: dice Ale que si se la
tocas y la mamas; lo cual con un poco de nervios y con miedo del compromiso que
se tenía que dar accedí, le tomé su verga que era, en ese entonces, más gruesa
que J.A. y la jugué un rato para terminarla de erectar, se veía apetecible, lo
cual al principio me disgustó; pero, una vez iniciado la disfrutaba, del otro
lado estaba J.A., mi compañero con el cual me había iniciado en esto, tomándome
de las caderas y juntándose a mi nalgas haciéndome sentir su verga en erección.
Así estuvimos hasta que oímos que alguien se acercaba,
dejamos de hacer lo que estábamos haciendo y nos salimos a jugar para evitar
algunas sospechas. Al salir le dije que pensaba en todos menos en él porque es
méndigo, pero como ya se había dado ni hablar, solo esperar que no la regara
después.
Estuvimos así los primeros días jugábamos a las escondidas,
hasta que en unos de los intercambios de mamadas, o sea mientras se la mamaba a
J.A., mi rico y dulce palo que me estrenó, empecé; a sentir que me desabrochaban
los pantalones, lo cual tuve que aceptar, porque era lo que Alejandro buscaba,
cogerme sin consentimientos, obligándome; a bajar un poco mis caderas, hasta
donde sentí; lo caliente de su verga, la cual no se me olvida lo calientísima
que estaba, parecía plancha recién apagada, teniendo ya líquido preseminal
saliendo no batalló; en encontrar el hoyito y dejármela ir de un solo trancazo,
pero no pude gritar solo gemir debido a que tenía a J.A. mamándole la verga.
Estuvo pompeando varias veces y se detuvo a descansar, luego dijo que me iba a
orinar porque no se aguantaba aprovechando que tenía donde depositar sus orines,
pero en realidad no supe si fue orines o fue semen, pero si sentí; sus líquidos
dentro de mí.
Lo malo de haber sido este chavo, el segundo que se
integrara, fue que me hacía hacer cosas que el otro J.A., nunca me lo
solicitaba, sino hasta que vio que hacía Ale, él empezaba a hacérmelo. Un día
estando en su casa, en su recámara, me exigía que me tragara todos sus orines en
mi boca, a lo que siempre me rechace, hasta que aceptó; que sólo un chorro breve
en mi boca, lo demás iba para el baño. Otra vez, que lamiera una escupida que el
iba a aventar a una pared. Me trataba como un verdadero puto o puta, lo cual no
me parecía; en una ocasión me obligó; a masturbarle a él y a un primo de él, y
en eso entró el hermano de mi edad, nos descubrió; y salió; encabronado, gracias
a Dios guardó; todo en secreto..
Lo peor fue cuando Ale se lo dijo a varios chavos de la otra
calle, y que un día de Brujas (31 de Octubre), querían una verdadera orgía,
siendo ellos cinco y yo el único a su disposición.
Mientras esto pasaba, cuando había oportunidad me iba con mi
J.A. a hacerlo y tratar de ver de qué manera lo podíamos detener, porque si fue
grande el problema con él. Aunque después este J.A. lo haría con un tercero,
pero esto es otra historia que más adelante contaré.
Lo único que recuerdo y que disfruto es que con Alejandro me
sentí; una verdadera mujer, fui sumisa y objeto de sus placeres y venganzas. Si
tuviera la oportunidad de volverlo hacer con él, no me negaría, al contrario le
pediría que me lo hiciera varias veces.
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08 En la construcción.
Después de mi experiencia de haberlo hecho con dos, las
experiencias no se redujeron volvieron a tomar auge porque si no lo hacía con
Juan Antonio, lo hacía con Alejandro, siendo una experiencia inolvidable.
En algunas de las ocasiones que me animé a hacerlo con
Alejandro, fue cuando J.A. no estaba o lo acababa de hacer con él, de Alejandro
lo que recuerdo es que me trataba siendo el un verdadero macho y yo su putito
que se hacía esclavo, me lo hacía disfrutar porque era un miembro un poco más
grande en lo erecto y ancho que el de J.A. Otra de las diferencias era que
Alejandro y yo no nos desnudábamos por completo y cuando lo hacía con J.A.
quedábamos totalmente desnudos y contemplándonos mutuamente.
En alguna ocasión, una de tantas, Alejandro era un año menor
que yo, pero con un cuerpo más pesado que yo, me invitó a su casa y al entrar al
cuarto me agarró por detrás y no me soltó hasta haberme cogido bien, no había
nada que impidiera el que me penetrara, ya que el hermano habías salido a una
fiesta y sus padres se encontraban fuera de la ciudad.
En las arremetidas que hacía conmigo, no había
consentimientos, me la dejaba ir de un solo trancazo y empezaba a pompear antes
de que se acostumbrara mi anillo a su miembro; por lo que me sentía un vil
objeto de placer, tardaba muchísimo en correrse, su leche era abundante y
calientísima.
En una ocasión yendo de paseo con la bicicleta, nos fuimos a
donde habíamos intentado hacerlo J.A. en donde logró penetrarme pero no lo
suficiente, por lo que en la noche de ese día, caminando por la calle en la que
vivíamos, viendo la construcción de una estética, ingresamos y en una de las
paredes, se arrinconó me abrazó por detrás y poco a poco sentí su miembro en
todo su esplendor, desabrochó mis pantalones los cuales cayeron hasta el piso y
poco a poco se desabrochaba sus pantalones, sintiendo más cerca su miembro, se
bajó los calzones y a mí también me los bajó y solo acomodó su miembro a la
entrada de mi anillo, de un trancazo me lo dejó ir, solo daba pequeños brincos
cuando arremetía contra mi anillo que lo ansiaba, llegando a su orgasmo, a mi me
faltó un poco.
De Alejandro, solo me falta decir que a pesar que me hacía
sentir su juguete de placer me daba plena satisfacción hacerlo con él.
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Después de mi experiencia de haberlo hecho con dos, las
experiencias no se redujeron volvieron a tomar auge porque si no lo hacía con
Juan Antonio, lo hacía con Alejandro, siendo una experiencia inolvidable.
En algunas de las ocasiones que me animé a hacerlo con
Alejandro, fue cuando J.A. no estaba o lo acababa de hacer con él, de Alejandro
lo que recuerdo es que me trataba siendo el un verdadero macho y yo su putito
que se hacía esclavo, me lo hacía disfrutar porque era un miembro un poco más
grande en lo erecto y ancho que el de J.A. Otra de las diferencias era que
Alejandro y yo no nos desnudábamos por completo y cuando lo hacía con J.A.
quedábamos totalmente desnudos y contemplándonos mutuamente.
En alguna ocasión, una de tantas, Alejandro era un año menor
que yo, pero con un cuerpo más pesado que yo, me invitó a su casa y al entrar al
cuarto me agarró por detrás y no me soltó hasta haberme cogido bien, no había
nada que impidiera el que me penetrara, ya que el hermano habías salido a una
fiesta y sus padres se encontraban fuera de la ciudad.
En las arremetidas que hacía conmigo, no había
consentimientos, me la dejaba ir de un solo trancazo y empezaba a pompear antes
de que se acostumbrara mi anillo a su miembro; por lo que me sentía un vil
objeto de placer, tardaba muchísimo en correrse, su leche era abundante y
calientísima.
En una ocasión yendo de paseo con la bicicleta, nos fuimos a
donde habíamos intentado hacerlo J.A. en donde logró penetrarme pero no lo
suficiente, por lo que en la noche de ese día, caminando por la calle en la que
vivíamos, viendo la construcción de una estética, ingresamos y en una de las
paredes, se arrinconó me abrazó por detrás y poco a poco sentí su miembro en
todo su esplendor, desabrochó mis pantalones los cuales cayeron hasta el piso y
poco a poco se desabrochaba sus pantalones, sintiendo más cerca su miembro, se
bajó los calzones y a mí también me los bajó y solo acomodó su miembro a la
entrada de mi anillo, de un trancazo me lo dejó ir, solo daba pequeños brincos
cuando arremetía contra mi anillo que lo ansiaba, llegando a su orgasmo, a mi me
faltó un poco.
De Alejandro, solo me falta decir que a pesar que me hacía
sentir su juguete de placer me daba plena satisfacción hacerlo con él.
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09 Ya somos tres
Cada vez que lo hacíamos lo disfrutábamos más, aunque con Ale
las cosas se fueron distanciando, pero no conforme con esto, J.A. se atrevió a
decirle a un tercero, que tiene un buen miembro por eso le he titulado: "Una
nueva y buena verga".
En alguna ocasión que llegué en la tarde a casa de J.A. nos
pasamos a la recámara de sus padres, pero algo me parecía extraño sin poder
detectar que era, pero la sensación fue especial, estuvimos no más de cinco
minutos, sentados viendo la tele visión cuando me pidió que se la mamara, lo
cual sin tanta insistencia hice, luego me dijo que me la iba a meter y cambio de
posición en donde yo daba la espalda a la puerta del sanitario que daba a la
recámara de los papás y se tenía un espejo que reflejaba el cuarto hacia el
baño, después de penetrarme me la sacó y me dijo que si me metía una pluma para
ver hasta donde me penetraba, lo cual sin decir nada acepté pero solo la metió y
la sacó fue al baño y la dejó en la basura; ahí fue donde me dí cuenta que
estaba Neto, el cual había observado todo sin atreverse a pedir algo en especial
incluso decía que si queríamos hacer algo lo podíamos hacer y él no diría nada.
Esto no me pareció porque me jugó mal, sino que me obligaba a
tenerme que entregar plenamente a Neto. Unas dos semanas pasaron cuando se dio
la situación que no quería que se diera pero sin poder objectar tuve que aceptar
y ver que saldría de esa nueva experiencia. Estando algo nervioso, llegué a su
casa, para variar no había nadie en casa, estuvimos viendo la T.V. y al poco
rato me pidió que si se la mamaba, lo cual me daba mucho nerviosismo, por no
saber cómo reaccionar, pasamos a su cuarto y ahí nos sentamos en su cama, se la
empecé a tocar a lo cual me impresioné porque se sentía más largo que los otros
dos que había conocido, una vez erecto entre los dos desabrochamos los
pantalones y lo dejamos libre de las truzas, en donde constaté el largo de su
miembro y su anchura, lo cual me impresionó, medía en ese entonces como 20 cm y
un grueso de unos 6 cm, y sobre todo un poco curvo hacia la derecha, poco a poco
me acerqué él se recostó y yo como niño con nieve empecé a mamar el glande poco
a poco, luego me lo fui tragando como paleta, lo cual disfruté porque su líquido
preseminal era dulce, pero como era largo no lo podía tragar completo, lo
disfrutó tanto que me propuso que quería entrar en mi culito, que se veía
sabroso, se incorporó me hincó al borde de la cama, me desabrochó los shorts que
llevaba y bajando mi truza me tento mi culito lo cual me puso a mil, haciendo
que le suplique que me lo meta, lo cual hizo sin contemplación, me lo insertó de
una sola arremetida, es decir, de un trancazo, lo cual me hizo expresar un
gemido de dolor y placer.
Le pido que me la saque y lo hace, pero de nuevo lo hace y me
volvió a doler pero ahora no la sacó sino que espero a que mi culito se quedara
acostumbrado a un nuevo miembro que quería que le compartiera. Fue una
experiencia excitante por segunda vez en la vida alcance un verdadero orgasmo
con el cual alcance a gritar de gusto y placer. Fue un mete y saca esplendoroso,
que solo en esa vez acabe con ganas de no terminar y de no dejar de tener
orgasmos, lo cual fue excitante.
El estar conviviendo con Neto me hizo pensar que valía la
pena que tuviera relaciones con él, porque era casi de mi edad y su miembro era
algo especial, era la primera vez que un miembro grueso me penetraba y me hacía
ponerme a mil; con Neto las cosas fueron diferente que con Alejandro, este me
elevaba hasta el cielo, lo cual me sastisfacía plenamente. Casi siempre lo
hacíamos en la recámara de sus Padres pero que bien lo disfrutaba.
Esto lo hicimos por varias ocasiones, en alguna veces eramos
tres Neto, J.A. y un servidor, en donde mientras a uno se la mamaba al otro le
entregaba mi culito, el cual ansiaba por no dejarse de entregar a quien se lo
pidiera. Eran momentos en los que alcanzaba varias veces algunos orgasmos, que
jamás había sentido, lamentablemente esta experiencia solo duró unos pocos
meses.
Próximamente los episodios:
Me arrepiento de lo que hemos hecho. - Un Buen palo después
de tanto.- Conociendo los masajes.- Fantasía con uno de mis amigos en Gdl. - Una
buena noche con regiomontano.- Te deseo buen amigo, pero respeto nuestra
amistad. - Un miembro costeño con un anillo regio.- Un intercambio.- Un Buen
sabor.- Te animas a cogerme y hacerlo.
Vamos a la mitad de mis vivencias, son 95% verídicas.
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10 Una fantasia
En esta ocasión quiero hacer mención de una fantasía que
tengo y que le pido a Dios me la conceda, porque es con un buen amigo que deseo
tanto y que me gustaría que fuera mi cómplice y mi confesor, la titularé:
Encuentro entre dos buenos amigos: Una fantasía sin cumplirla. Después de
este relato no te pierdas: Un buen palo después de un buen rato; Conociendo
los masajes; una buena noche con un anillo regio; Un intercambio maravilloso; Un
costeño en un regio encuentro; Mi primer miembro extraordinario; mi fantasía sin
valiente que me cumpla; Jorge Luis mi sueño imposible.
Por motivos de confidencialidad, cambio el nombre y el lugar
donde su pudo haber llevado a cabo una fantasía que hasta el día de hoy no se ha
cumplido.
Realizando una experiencia de trabajo los sábados por la
tarde, conocí a una buena familia con la que establecí buenas relaciones,
incluso poco a poco me fui haciendo parte de la misma familia; en el trato
semanal que mantenía fui conociendo mejor a la familia, de manera que cuando los
hijos se empezaron a casar, se dio la oportunidad de conocer a los yernos y
nueras de la misma familia.
En este caso, hablaré de D.A., uno de los yernos al cual
siempre he admirado y respetado, por su buena presencia y sinceridad que nos
hemos manifestado ambos. Una sinceridad que no cae más allá de una profunda y
buena amistad, amistad que ha sido puesta a prueba en dos o tres ocasiones y nos
hemos mantenido unidos, incluyendo a su esposa G.J. Este amigo lo describiré un
poco: es fornido, velludo en la mayor parte del cuerpo, pelo lacio, bigote no
abultado, lo considero atractivo y un buen paquete.
Nos hemos llevado también que nos hemos mantenido en una
contacto esporádico pero digno de un buen amigo y verdadero amigo, porque hemos
compartido las buenas y las malas situaciones que la vida nos ha presentado. Yo
por motivo de trabajo tuve que dejar mi tierra de origen y venir a la Perla de
Occidente a trabajar. Esto fue en el primer año de trabajo fuera de la ciudad
donde siempre había vivido, era un cambio favorable de una lugar de mucha
contaminación a uno de poca contaminación.
Tuve que cambiar varias veces de trabajo y en el último que
estuve en ese año se presentó la oportunidad que dejé pasar de largo y es aquí
donde la fantasía se inicia. Habiendo ido en semana santa a mi ciudad de origen,
nos topamos este amigo y un servidor, dialogamos acerca de nuestra situación de
trabajo, y al parecer todo estaba de maravilla, cuando me pregunta que si
conocía una ciudad que estaba cerca de la Perla de Occidente, por lo que le
respondí que no, pero si no le molestaba le acompañaba ya que todavía disfrutaba
de vacaciones y así se perdía no iba solo, íbamos los dos; por lo que mi regreso
lo adelante debido a que el viajaba en avión y mis recursos no alcanzaban para
un boleto de avión por lo que viajé en autobús, quedándonos de ver al otro día
en la central camionera y de ahí trasladarnos a su lugar de trabajo.
Recuerdo que cuando estaba de viaje de regreso, mis fantasías
no se dejaron olvidar iba fantaseando de cómo poderle provocar a tener una
relación entre los dos, aprovechando la situación, me lo imaginaba en un
gimnasio en el vapor, o en la habitación algo borracho o cansadísimo para que no
tuviera defensa alguna, o alguna película porno que le provocara; en fin le
deseaba tener cerca para poderle conocer bien. Llegué al día siguiente en la
mañana y nos vimos donde acordamos para trasladarnos a León, Gto. Al verle a la
distancia me emocioné tanto que corrí a abrazarle, nos saludamos, fuimos a sacar
dinero y nos fuimos a la sala donde salen los autobuses a León, en el trayecto
iba vacilando y bromeando.
Tomamos el autobús, y al subirnos y estar los dos juntos en
el mismo par de asientos me puso a mil, y sobre todo en el trayecto donde pude
percibir una bulto que se erectó en varias ocasiones durante el camino. Gracias
a Dios no se dio cuenta que le estaba vigilando en ese aspecto. Al llegar a León
nos trasladamos a su hotel en donde tuve la oportunidad de quedarme en la misma
habitación lo cual me emocionó.
Estando en ella decidimos darnos una ducha cada quien por
separado, dando preferencia a él porque se tenía que reportar en el trabajo de
la fábrica de calzado. Por mi parte, imaginaba que hacer en esos días de
acompañante. Después del baño, me recosté un rato pero mis fantasías no me
dejaban dormir. Una de ellas fue la siguiente:
Iba a esperar al momento de acostarnos, al momento que menos
se lo pensara, pasarme de mi cama a la de él, y recostarme dándole la espalda a
su frente y repegarme lo más que se pueda para poderle captar la dureza su
miembro una vez que se excite al roce de mis nalgas con él, después repegarme lo
más posible al grado de no dejarle opción a escapar, con mis manos acariciarle
su miembro y sus huevos, y poco a poco despojarle de su truza y dejarle libre el
miembro, una vez libre voltearme de frente y bajarme a la altura de su miembro y
empezarle a mamar en reconocimiento al mérito de cuatro hijos, pues aparenta
mucha fogocidad, mamarle hasta que se venga y saborearle su leche, para después
irle excitando de nuevo y montarme de frente a él sobre su miembro y empezar a
cabalgar hasta que se venga por una segunda vez y descansar para en la mañana
seguirle con una despedida placentera.
Me quedé recostado bien empalmado con el temor de que llegara
y me encontrara así, por lo que encendí la televisión tratando de distraerme,
incluso dialogué con un amigo de esa ciudad, que tenía tiempo de no ver. Al
regreso de mi amigo nos quedamos un rato viendo televisión y después nos
dispusimos a ir a cenar, en donde la pasamos bien, de regreso nos quedamos en el
cuarto, pues él andaba cansadísimo y quería ya dormirse. Al disponerse a dormir,
se desnudo casi completo solo permaneció con la truza y yo con mi calzón que
parece traje de baño(bikini para hombre) se veía atractivo y guapo, se recostó y
se cubrió de inmediato con su cobija y yo hice lo mismo.
A la mañana siguiente, nos levantamos temprano, le alcance
ver en toalla porque se había metido a bañar, pero hasta ahí, le dije que me
tenía que regresar a la Perla de Occidente y tratar algunos asuntos de trabajo y
que de regreso el fin de semana nos veíamos si no había inconveniente, y para
dejarle a que sintiera a gusto de estar solo en un hotel. Por mi parte después
de que se fue me quedé un rato dándome un baño en la tina de baño y deseándole
con todo mi corazón pero no era posible dar ese paso. Terminado el baño de tina
me dispuse a irme y así lo hice pero en el viaje solo fue fantasear.
La semana se me pasó como si hubieran sido tres semanas, se
me hizo larguísima, no le veía el fin de semana. Por fin llegó el fin de semana
y me dispuse a irme al encuentro de nuevo con mi amigo. Al llegar no estaba pero
me dispuse a entrar en la habitación, debido a que no llegaba todavía. Después
de un rato de estar en la habitación llegó y nos dispusimos irnos al gimnasio
antes de que lo cerraran. Nunca me imaginé la experiencia de entrar por primera
un gimnasio con sala de vapor y sauna, al llegar yo solo iba siguiendo lo que
hacía el amigo pues jamás había entrado a gimnasio alguno, al quedar desnudo
para entrar al vapor me dio vergüenza pero me sorprendió cuando le ví por única
vez su bulto, era una cosa hermosa sin necesidad de estar erecto. Por primera
vez envidiaba a G.J. que era su esposa, la cual tenía la dicha de disfrutarle
cuando ella quería.
Entramos al vapor y para no correr riesgos, a pesar de que me
había manifestado que no había hecho sexo en una semana antes de esa, es decir
quince días sin sexo, que me imaginara cómo estaba, por lo que al entrar al
vapor tomamos distancias separadas. Se veía guapísimo, entre tanta gente, era un
adonis para mi punto de vista, y los deseos de tenerle en plena acción conmigo.
Salió, detrás de él yo y a cierta distancia, en las
regaderas nos dimos un duchazo con agua heladísima para cerrar los poros que se
habían abierto debido al vapor, fue una experiencia de ser el único amigo al que
le pude ver como Dios lo trajo al mundo. Al día siguiente todo normal salimos a
pasear y la pasamos super claro yo siguiendo con mis fantasías y el disfrutar
estar cerca de él.
Otra de mis fantasías es la que a continuación comento:
Al caer la noche nos volvimos a recostar cada quien en su
cama, el fue el primero en dormirse, yo fui el segundo pero porque estaba
deseando estar en su cama, volverlo a ver en truzas me elevó a mil, por lo que
sólo me conforme con contemplarle y admirarlo dormir en su cama. Verle velludo
en pectorales y espalda, me excitaba deseaba estar en su cama y tocarle su
miembro, para cuando estuviera erecto empezarle a mamarle y saborear lo que
había observado en el vapor. Acercarme poco a poco, a su miembro y después de
una buena mamada, recostarle bien y ponerme sobre su miembro y hacerle disfrutar
el penetrarme, incluso proponerle irnos a la alberca del hotel pero resultaba
imposible porque en la noche la limpiaban. Al sentarme sentir su miembro que ha
de medir unos 18 a 20 cm cuando esté en su esplendor y enterrarmelo de un solo
golpe y exclamar el placer de partirme en dos.
Pero, esto solo una fantasía, digo esto porque para mí ha
sido un muy buen amigo que espero poderle seguir respetando y conformarme con
solo contemplarle.
20 mi segunda fantasía
En esta ocasión quiero hacer mención de otra fantasía que
tengo, porque es con un buen amigo que deseo tanto y que me gustaría que fuera
mi cómplice y mi confesor, la titularé: Un buen amigo con el que estuve a
punto: Jalisciense conquistador; Después: Un buen palo después de un buen
rato (con un Jalisciense); Conociendo los masajes: Varón a Varón: Jasón; una
buena noche con un anillo regio (primera vez de inter); Un costeño en un regio
encuentro (después de un viaje de 8 horas con una calentura inexplicable); Mi
primer miembro extraordinario: Jonatán; mi fantasía sin valiente que me cumpla.
Después de varios momentos significativos para mi, recuerdo
que regresé a Guadalajara a invitación de un "amigo", que le llamaré J.L., el
cual me invitó a trabajar en un lugar donde trabajaban exalumnos. Recuerdo que
cuando lo conocí me proyecté en la persona de él, porque estaba pasando por las
mismas situaciones que ya había vivido un servidor, por lo que le empecé a tener
cierto cariño que no pasaba de hermano a hermano. Sin embargo, poco a poco
fuimos profundizando, en donde la confianza fue profundizando enterándome de
muchas cosas que nunca me imaginaba.
Entre las cosas que me daba cuenta descubría que era coqueto
por naturaleza y que daba igual su coquetería para una mujer que para un hombre,
en donde estudiábamos tuvo alguna experiencia con alguno de los compañeros que
estando de vacaciones en grupo le hizo durante la noche algunos tocamientos, lo
cual me puso en cierta manera con algo de celos, pero le respetaba; recuerdo que
hubo varias veces en las que pude haber hecho algunas cosas por las situaciones
que se presentaban: recuerdo que una tarde jugando se lastimó un ligamento y
me mandaron con él para ayudarle y tratar de atenderle, le aplicaba hielo en
donde comenzaba su glúteo y le alcanzaba a sobar hasta medio glúteo, viéndole un
poco sus vellos púbicos güeritos y parte de sus genitales, estuve a un paso de
hacerle tocamientos pero me detuve.
Otra de las oportunidades fue: cuando se puso enfermo y
llegó al grado de delirar un poco, y una vez le tuve que bajar el short para
darle una inyección bajándole el calzón hasta media nalga, pero no sucedio nada.
Después su coquetería se concentró en algunas de las muchachas que frecuentaban
el centro de estudios, alcanzándole a ver como la agasajaba y le besaba. En el
segundo año, empezaba a darme que pensar pues cuando fui vecino de su compañero
que le había hecho tocamientos se pasaba buena parte de la noche en su cuarto y
alcanzaba a oirse algunos ruidos que daban que pensar; pero lo que más daba el
que pensar que se retiraba a la media noche aproximadamente.
En diversas situaciones que se dieron, me daba cuenta de
algunas cosas, como no ponerse calzón debajo del short y que las muchachas
comentaban, a parte de que se le notaban sus erecciones, algunas otras veces le
alcanzaba a ver sus nalgas al bañarse, o verle con la pura toalla moldeando sus
nalgas y sus genitales, aunque no estaba tan formado su cuerpo pero se le notaba
un cuerpo atractivo, hasta se llegó a decir que tuvo algo que ver con otro
compañero antes de salir.
Estando fuera del centro de estudios, conviviendo con él, me
platicaba sus conquistas y sus experiencias sexuales de como se fueron
iniciando, poniéndome a mil, imaginándome que era yo esa mujer que le entregaba
la virginidad, o la vecina en la cual vació su leche, siendo ella recién
penetrada más no desvirginada. Recuerdo este último momento porque al día
siguiente de esta aventura, me visitó y me comentó lo que había pasado y quien
sospechaba algo, recuerdo que estábamos en el cuarto, le escuchaba con atención
volando con mi imaginación a mil por hora. Le veía recostado tratando de
reconciliar el sueño, lo bien que se veía su espalda y sus glúteos formados,
solo le contemplaba y me volaba la imaginación con un montón de pensamientos,
después antes de irse le regalé un pantalón que se probó, al despojarse de su
pantalón le ví unos boxers ajustados incluso se los toqué, pero en fin solo
quedó en fantasías, la mejor era imaginármelo conmigo en hotel de paseo y
gozando la noche.
21 Fantasia sin cumplir
He decidido adelantar mi fantasía porque siempre que escribo
o publico un relato me quedo caliente y deseo que alguien apague lo alborotado
que me pongo, pero, sin embargo, sigo más caliente, por eso decido manifestar mi
fantasía a ver quien es el aventado a salir beneficiado de la misma fantasía.
Mi fantasía trata de que alguien sea mi padrote, es decir,
que esté dispuesto a tener un esclavo por alrededor de 24 horas, en las que
consiga quien se anime a querer coger a un hombre nada gay ni obvio, sino que le
guste estar con hombres.
Tengo más de un año que no tengo nada de sexo, me gustaría
tenerlo pero en esta ocasión ayudando a alguien a que se beneficie de su
bolsillo, lo único que le "cobraría" un servidor, sería el que tenga un cuarto
para recibir a los aventados a coger, que fueran los más discretos posibles, y
que mi padrote sea el primero en cogerme y hacerme gritar de placer y gemir de
sentir su rigor varonil dentro de mí. Claro si es un padrote que viva solo, y
que quiera que pase todo un fin de semana enriqueciendo su bolsillo, adelante;
otro de los requisitos no haya "sados", sino vergas gruesas, grandes y duras que
hagan sentir el placer de tenerlas dentro. También le pediría que nada de
cogerme varios a la vez y de ser así, que todos están dispuesto a todo.
Mi fantasía la narrare como si fuera solo una noche la que
estaría a su disposición, ¡Ojalá! sea más de una noche.
Lo primero que haría será ubicarme en la recámara del lugar
donde estaríamos, le pediría a mi padrote un tiempo de 5 minutos para ubicarme y
luego de ese tiempo entraría y le invitaría a sentarnos en la cama.
Dialogaríamos un breve momento mientras me voy acercando a su cuerpo y empiezo a
tocarle la entre pierna; al hacerlo le empezaría a decir soy todo tuyo, hazme
tuyo, haz conmigo lo que quieras, soy tu esclavo. Le tocaría su bulto, y le
desabrocharía el pantalón y le recostaría para ir desvistiéndole de su cintura a
los pies. Una vez desnudo le pediría que se acomode bien en la cama y me pondría
de frente a su entrepierna y empezaría a lamer como si fuera un cono de nieve,
empezando por el glande y terminando por mamarle todo el tronco como si fuera
una buena paleta de dulce.
Le interrumpiría un rato, mientras voy subiendo dándole besos
a su ombligo, y así seguiría hasta sus tetillas, claro que buscaría la forma de
irle despojando de su ropa de la cintura hacia arriba, le hablaría a la oreja u
oído buscando una buena provocación. Bajaría de nuevo a buscar su ser varonil y
terminarlo de chupar y saborear, le lamería todo el cuerpo sin dejar parte sin
lamer o besar.
Volvería al miembro y le seguiría hasta provocar que me
desvista, le pediría que me desvistiera, lo cual me excitaría muchísimo, pues me
pone a cien, y dejaría de ser una persona para ser su esclavo. Una vez
terminados de desvestir, le pediría que se recueste sobre mí estando uno frente
al otro, sobre todo él sobre mí, le pediría sígueme excitando y le rodearía por
la cintura y le pediría que me penetre; que me haga sentir su ser varonil sin
piedad y al ser clavado gritaría como loco pidiéndole más y que empiece el
coger, entrar y salir, hasta que él decida si se viene o cambiamos de posiciones
varias veces, hasta que se logre la penetración y eyaculación dentro de mi ser.
Una vez terminado le pediría que no lo saque sino hasta que
quede flácido, pero si queda erecto todo el tiempo le pediría de inmediato una
segunda sesión que sería totalmente espontánea y diferente, o le pediría que
pase el otro, al cual desearía tanto como el primero, sobre todo si me hacen
gemir y llorar por lo que me vayan a estar haciendo, sobre todo por el mete y
saca en culito, ansioso de devorar palos hasta el cansancio.
Al segundo le desvestiría un poco rápido pero no por eso sin
hacerlo que disfrute, le recostaría aprovechando bien el espacio de la cama, me
podría entre sus piernas y le chuparía su ser varonil casi hasta el cansancio.
Después de un buen rato le pediría que me dejara cabalgarle su palo erecto, me
sentaría sobre de él, y poco me lo iría introduciendo, haciéndome gemir, y
gritarle dame más, dame más, cabalgando como si fuera una putita calientísima,
cambiaríamos de posición igual pero dándole la espalda y sintiendo como entre y
sale su ser varonil en esplendor. Para terminar sin sacármelo me voltearía a
donde me lo pidiere y terminar con una venida descomunal.
Al tercero le pediría que me viole, hagamos una buena
violación, le pediría que me viera como una mujer y que me viole como si fuera
un violador, que me trate de esa manera para disfrutarlo en mí, que haga llorar
de la violación de sentirlo dentro, viendo y escuchando como goza al meter y
sacar su ser varonil, y con el estaría a total disposición.
Y así seguiría, al menos que con el cuarto se acepte una
orgía en donde todos se comporten como mis violadores, uno por uno, pero si es
la orgía les pediría que la hagan sentir de verdad como una violación, que es mi
fantasía ser violado por un buen grupo de vergas que ojala fueran de más de 15
cms de largo por más de 4 cms de ancho.
Imagínate que conseguiste seis que me cogieran cobrándoles
mínimo 200 sacaste 1200 y si son más o cobras más sacarías más con solo poner el
lugar y a tu servidor al servicio de sus vergas. Claro al final te pediría me
despidieras con una sesión especial. De manera que si quedas satisfecho lo
podemos hacer una vez al mes y en vacaciones cuantas veces sea necesario, porque
tu serías mi padrote y yo tu putito o esclavo.
Al segundo le diría trátame como si fuera un puta, por lo que
le mantendría de pie a un lado de la cama mientras le desabrocho el pantalón y
busco dejarle en truzas o calzoncillos.
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