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Un heavy me folló con ritmo
TODORELATOS » RELATOS » EL AMOR EN EL LUGAR DE TRABAJO
[ A río revuelto, ganancia de pescadores. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 23 de Noviembre, 2008.
Fecha: 26-Nov-04 « Anterior | Siguiente » en Gays (2653 de 6562)

El amor en el lugar de trabajo

giorgio-luigi
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Las experiencias fueron aumentando y nos animamos hacerlo en el lugar de mi trabajo, una experiencia inolvidable. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

03 El amor en el lugar de trabajo.

Después de haber vivido algunas experiencias sin profundizar, llegamos a la gran primer prueba de amor, eyacular por primera vez en su vida, pero eyacular dentro de mí fue el pacto que duraría algo de tiempo, para esto te recomiendo leas "mi primera vez" y "su primer eyaculación dentro de mí".

Después que nos iniciamos plenamente en el quehacer sexual, en donde siempre había sido pasivo hasta el momento, nos dedicamos a buscar momentos de encuentros que espero poder comentarles de algunos antes de llegar al final de mis vivencias con mi amor platónico J.A.

Recordando lo maravilloso que fue el sentirlo dentro de mí, seguimos haciéndolo y buscando cualquier momento, que si era para ayudarle con la tarea, era para jugar, simplemente para dialogar, gracias a Dios su familia ni mi familia nunca dejó de tenernos a ambos la confianza. A pesar de que era menor que yo por unos dos años, aproximadamente, pude contemplar el desarrollo pleno de su miembro, es decir, de conocerlo delgadito, logré verlo como iba madurando eso sin contar las pericias y los grandes fajes que hacíamos. El hasta este momento se mantenía activo, lo cual me elevaba cada vez que nos reuníamos:

Llegábamos al cuarto, le cerrábamos con llave y prendíamos la tele, en donde poco a poco me acercaba y empezaba a fajear con él, le acariciaba su miembro mientras se recostaba en la cama a lo ancho y no a lo largo. Duraba un rato tratándolo de ponerlo a mil, después, le desabrochaba el pantalón y se lo bajaba como cuando uno va al baño para hacer sus necesidades, pero le seguía con tocamientos sobre la truza, lo cual a mi excitaba el tardarme en descubrirla porque sabía que al final de la sesión sería mi premio, todo mío para mí, dentro de mí.

Al bajarle las truzas, de igual manera que el pantalón, me hincaba y se la empezaba a mamar, empezaba poco a poco por el glande y así me iba hasta llegar al entronque, le jugaba con la lengua lo cual hacía que la disfrutara, cada mamada era especial, según decía, solo ver sus expresiones me hacía imaginármela dentro de mí. Después de mamarle buen rato me subía poco a poco y le destapaba las tetillas y se las mamaba como niño recién nacido, mientras me acariciaba mi cabeza y me empujaba a seguir mamando, ya que era tiempo suficiente, me recostaba en la cama y me desprendía del pantalón y las truzas completamente, se hincaba en la cama, una vez acomodados ambos a lo largo y me la daba a mamar, para remojarla bien, pero al fin de cuentas terminaba con poca humedad y seguía el mismo procedimiento de que sin manos me la metía como si fuera mujer ya que siempre pasaba las piernas por su cintura facilitándole la penetración. Poco a poco tuvimos que irnos dando cuenta que la posición que iba a favorecer una relación más perdurable era la normal, yo bocabajo y el arriba de mí, abriendo con sus piernas mis piernas y empujando sin remojar más que con el líquido preseminal transparente que sale, el cual al humedecer la entrada del ano facilitaba la penetración.

Una vez dentro a pesar del dolor, el placer era inmenso que de no estar en zona habitacional los gritos de placer se hubieran escuchado a todo lo que daba. Mientras me cogía, me decía imagínate que los demás de la calle te estuvieran haciendo esto, lo cual me excitaba más ya que me lo decía en voz baja y al oído. Después de varias cogidas así me dejaba sentir su leche que era muy buena y abundante según lo llegué a sentir.

Dentro de esto para variar lugares, empezaba a trabajar en un puesto de hamburguesas, le invité una tarde en que iba a ir temprano a preparar todo y asear el lugar de manera que, confirmamos la fecha y se presentó:

Aproximadamente a las once de la mañana, le esparaba con unas ansias que estaba a la vez muy inquieto y calientísimo, esperando la hora en que habíamos quedado (11:00 a.m.). Llegó me tocó por la puerta de la cocina y al asomarme y ver que era él mi corazón palpitaba a mil por hora, entrando me dijo: ¿Qué estás haciendo? El aseo de la fiesta de ayer le respondí, qué bien pero no hay mucho tiempo para hacerlo o si? Me preguntaba, le dije que si había suficiente tiempo. Por lo que mi mente se fue a volar imaginando que cómo estaba trapeando el salón se me uniría por la espalda y me empezaría a fajear, pero del comentario que hago no pasó, la escena anterior solo quedó en mi imaginación, llegamos a la cocina y empece a hacerle tocamientos y a ponerme delante de él a que disfrutara el tenerme de espaldas, esperando se encendiera a mil, íbamos un poco rápido por el lugar en que estábamos.

Después de un rato de estar así me voltea de frente y le empiezo a bajar los pantalones y las truzas, dejando su miembro a todo esplendor, por lo que me acerqué a él, le empecé suavemente a jugar con él y mi lengua, veía como se excitaba por el movimiento inconsciente que presentaba el miembro; lo cual hacía que lo disfrutara, después le besaba, lo tocaba con mis manos y otra vez jugueteaba con el pero ahora abarcando el glande, y así se fue haciendo entre besos y jugueteos con la lengua hasta que en el momento menos pensado lo tenía hasta los huevos. El tiernamente me acariciaba la cabeza y me empujaba contra sí mientras empezaba a querer pompear (mete y saca) en la boca.

Interrumpí el acto y le dije quiero que me lo hagas pero nos fuimos al salón y no pudimos por el alto riesgo de que alguien se asomara por las ventanas; en la cocina, se me ocurrían cosas muy sádicas que no me atrevía a decirle, lo que hicimos fue desocupar una barra que daba al frente del salón y subirnos ahí. Me tenía en plena disposición porque al subirme yo, el acercó una silla y se subió a la silla y me jaló poco a poco hacia donde estaba, y al rodearlo con mis piernas en la cintura me la empezaba a dejar ir dentro lo cual me dolió pero que placer sentí, sobre todo, por estarlo haciendo en mi lugar de trabajo y ser la primera vez que tentaba su miembro y lo percibía dentro de mí, hasta el tope. Qué inolvidable momento.

Una vez ensartado me volví a recorrer hacia la parte central de la barra y él conmigo, de manera que le pedí que no empezara sino hasta que le indicara, pues quería disfrutarlo dentro de mí, después de un rato que lo excite apretando mi esfinter, le di luz verde y empezó el mete y saca, pero le dije no tengas compasión, cogéme, metémelo, ensartalo todo, quiero más, y más me aferraba a él, siendo una sensación que me hizo gemir de placer, como nunca lo había logrado hacer, hasta le apretaba las piernas del gozo que sentía. Fue una de las más largas cogidas que me han dado, en lo que llevo solo dos ocasiones hemos durado más de dos horas entre faje y cogidas a fondo.

Fue tanto el mete y saca que se cansó sin venirse, por lo que le recosté y me senté sobre su miembro disfrutándolo y saboreandolo con mi ano que estaba insaciable, volvimos después de un rato a la posición original y ahi al estar en el mete y saca echa un gemido con la última embestida en donde se dejó venir en su esplendor.

Jamás lo había disfrutado tanto hasta ese momento, lo cual sin ser orgasmo lo hicimos bien y lo disfrutamos tanto que no logramos algo igual.

 

Si eres de Guadalajara y te interesa comprobar en vivo mis primeras veces, estoy a tu disposición. j.l.v.m.@gay.com

Después de haber vivido algunas experiencias sin profundizar, llegamos a la gran primer prueba de amor, eyacular por primera vez en su vida, pero eyacular dentro de mí fue el pacto que duraría algo de tiempo, para esto te recomiendo leas "mi primera vez" y "su primer eyaculación dentro de mí", ahora hacer "el amor en el lugar de trabajo".

Después que nos iniciamos plenamente en el quehacer sexual, en donde siempre había sido pasivo hasta el momento, nos dedicamos a buscar momentos de encuentros que espero poder comentarles de algunos antes de llegar al final de mis vivencias con mi amor platónico J.A.

Recordando lo maravilloso que fue el sentirlo dentro de mí, seguimos haciéndolo y buscando cualquier momento, que si era para ayudarle con la tarea, era para jugar, simplemente para dialogar, gracias a Dios su familia ni mi familia nunca dejó de tenernos a ambos la confianza. A pesar de que era menor que yo por unos dos años, aproximadamente, pude contemplar el desarrollo pleno de su miembro, es decir, de conocerlo delgadito, logré verlo como iba madurando eso sin contar la pericias y los grandes fajes que hacíamos. El hasta este momento se mantenía activo, lo cual me elevaba cada vez que nos reuníamos:

Llegábamos al cuarto, le cerrábamos con llave y prendíamos la tele, en donde poco a poco me acercaba y empezaba a fajear con él, le acariciaba su miembro mientras se recostaba en la cama a lo ancho y no a lo largo. Duraba un rato tratándolo de ponerlo a mil, después, le desabrochaba el pantalón y se lo bajaba como cuando uno va al baño para hacer sus necesidades, pero le seguía con tocamientos sobre la truza, lo cual a mi excitaba el tardarme en descubrirla porque sabía que al final de la sesión sería mi premio, todo mío para mí, dentro de mí.

Al bajarle las truzas, de igual manera que el pantalón, me hincaba y se la empezaba a mamar, empezaba poco a poco por el glande y así me iba hasta llegar al entronque, le jugaba con la lengua lo cual hacía que la disfrutara, cada mamada era especial, según decía, solo ver sus expresiones me hacía imaginármela dentro de mí. Después de mamarle buen rato me subía poco a poco y le destapaba las tetillas y se las mamaba como niño recién nacido, mientras me acariciaba mi cabeza y me empujaba a seguir mamando, ya que era tiempo suficiente, me recostaba en la cama y me desprendía del pantalón y las truzas completamente, se hincaba en la cama, una vez acomodados ambos a lo largo y me la daba a mamar, para remojarla bien, pero al fin de cuentas terminaba con poca humedad y seguía el mismo procedimiento de que sin manos me la metía como si fuera mujer ya que siempre pasaba las piernas por su cintura facilitándole la penetración. Poco a poco tuvimos que irnos dando cuenta que la posición que iba a favorecer una relación más perdurable era la normal, yo bocabajo y el arriba de mí, abriendo con sus piernas mis piernas y empujando sin remojar más que con el líquido preseminal transparente que sale, el cual al humedecer la entrada del ano facilitaba la penetración. Una vez dentro a pesar del dolor, el placer era inmenso que de no estar en zona habitacional los gritos de placer se hubieran escuchado a todo lo que daba.

Mientras me cogía, me decía imagínate que los demás de la calle te estuvieran haciendo esto, lo cual me excitaba más ya que me lo decía en voz baja y al oído. Después de varias cogidas así me dejaba sentir su leche que era muy buena y abundante según lo llegué a sentir.

Dentro de esto para variar lugares, empezaba a trabajar en un puesto de hamburguesas, le invité una tarde en que iba a ir temprano a preparar todo y asear el lugar de manera que, confirmamos la fecha y se presentó:

Aproximadamente a las once de la mañana, le esparaba con unas ansias que estaba a la vez muy inquieto y calientísimo, esperando la hora en que habíamos quedado (11:00 a.m.). Llegó me tocó por la puerta de la cocina y al asomarme y ver que era él mi corazón palpitaba a mil por hora, entrando me dijo: ¿Qué estás haciendo? El aseo de la fiesta de ayer le respondí, qué bien pero no hay mucho tiempo para hacerlo o si? Me preguntaba, le dije que si había suficiente tiempo. Por lo que mi mente se fue a volar imaginando que cómo estaba trapeando el salón se me uniría por la espalda y me empezaría a fajear, pero del comentario no pasó, la escena anterior solo quedó en mi imaginación, llegamos a la cocina y empece a hacerle tocamientos y a ponerme delante de él a que disfrutara el tenerme de espaldas, esperando se encendiera a mil, íbamos un poco rápido por el lugar en que estábamos.

Después de un rato de estar así me voltea de frente y le empiezo a bajar los pantalones y las truzas, dejando su miembro a todo esplendor, por lo que me acerqué a él, le empecé suavemente a jugar con él y mi lengua, veía como se excitaba por el movimiento inconsciente que presentaba el miembro; lo cual hacía que lo disfrutara, después le besaba, lo tocaba con mis manos y otra vez jugueteaba con el pero ahora abarcando el glande, y así se fue haciendo entre besos y jugueteos con la lengua hasta que en el momento menos pensado lo tenía hasta los huevos. El tiernamente me acariciaba la cabeza y me empujaba contra sí mientras empezaba a querer pompear (mete y saca) en la boca.

Interrumpí el acto y le dije quiero que me lo hagas pero nos fuimos al salón y no pudimos por el alto riesgo de que alguien se asomara por las ventanas; en la cocina, se me ocurrían cosas muy sádicas que no me atrevía a decirle, lo que hicimos fue desocupar una barra que daba al frente del salón y subirnos ahí. Me tenía en plena disposición porque al subirme yo, el acercó una silla y se subió a la silla y me jaló poco a poco hacia donde estaba, y al rodearlo con mis piernas en la cintura me la empezaba a dejar ir dentro lo cual me dolió pero que placer sentí, sobre todo, por estarlo haciendo en mi lugar de trabajo y ser la primera vez que tentaba su miembro y lo percibía dentro de mí, hasta el tope. Qué inolvidable momento.

Una vez ensartado me volví a recorrer hacia la parte central de la barra y él conmigo, de manera que le pedí que no empezara sino hasta que le indicara, pues quería disfrutarlo dentro de mí, después de un rato que lo excite apretando mi esfinter, le di luz verde y empezó el mete y saca, pero le dije no tengas compasión, cogéme, metémelo, ensartalo todo, quiero más, y más me aferraba a él, siendo una sensación que me hizo gemir de placer, como nunca lo había logrado hacer, hasta le apretaba las piernas del gozo que sentía. Fue una de las más largas cogidas que me han dado, en lo que llevo solo dos ocasiones hemos durado más de dos horas entre faje y cogidas a fondo. Fue tanto el mete y saca que se cansó sin venirse, por lo que le recosté y me senté sobre su miembro disfrutándolo y saboreandolo con mi ano que estaba insaciable, volvimos después de un rato a la posición original y ahi al estar en el mete y saca echa un gemido con la última embestida en donde se dejó venir en su esplendor.

Jamás lo había disfrutado tanto hasta ese momento, lo cual sin ser orgasmo lo hicimos bien y lo disfrutamos tanto que no logramos algo igual.

 

Si eres de Guadalajara y te interesa comprobar en vivo mis primeras veces, estoy a tu disposición. giorgio-luigi@starmedia.com

Próximamente los episodios:

El baldío y en casa. - Después de unos fajazos, un buen palazo. - En la casa. - Somos dos. - En la construcción. - Pruebas machistas o de gay. - Una nueva y Buena Verga. - Me arrepiento de lo que hemos hecho. - Un Buen palo después de tanto.- Conociendo los masajes.- Una buena noche con regiomontano.- Un miembro costeño con un anillo regio.- Un intercambio.- Un Buen sabor.- Mi fantasía: Que me lo hagan todo una noche o fin de semana.

04 En el baldío y en casa

Este es mi cuarto episodio, esperando que los anteriores hayan despertado en alguno de Guadalajara o alrededores, algún deseo de hacerlo conmigo y comprobar mis vivencias, No te pierdas la colección y verás lo bueno que ha sido para mí la experiencia gay, que he tenido a lo largo de mi vida; partiendo de la adolescencia hasta el día de hoy que tengo una fantasía, que espero haya alguno que se anime y en buena onda lo haga.

En el baldío y en la casa es una experiencia tal algo breve pero que logramos realizar mi amor platónico y un servidor. Insisto una vez que nos iniciamos en la vida sexual, siendo J.A. dos años menor que yo iba logrando observar como era su evolución física, sobre todo en el miembro que cada día deseaba y sigo deseando más.

Hubo una temporada, que nos hicimos de bicicletas la mayoría, y por las tardes, sobre todo en vacaciones, nos íbamos a pasear, diversos lugares. Una costumbre que tomamos J.A. fue irnos a pasear por un terreno baldío cercano a un arroyo, en donde había espacios bien cubiertos de follaje y que iban despertando en nosotros el deseo de hacerlo al aire libre.

Lo hacíamos pero en casa de él, no nos atrevíamos de ir a la casa debido a que somos familia numerosa y siempre hay gente en ella, y ahí correríamos mucho riesgo. Pues cabe hacer la mención que nadie de ambas familia ha sabido las experiencias que pasamos ambos.

Un día, ya algo tarde, decidimos salir a pasear en bicicleta, cada uno en la suya; después de un rato de pasear en bicicleta, decidimos irlas a dejar en las respectivas casas, y nos fuimos a recorrer el camino que nos llevaba al baldío, en el trayecto me comentaba que si podríamos invitar a algunos a nuestras experiencias, lo cual no me pareció en un primer momento pero después me empezaba a llamar la atención porque sería una nueva experiencia; pero no creíamos que era el momento, sino que le pedí me diera oportunidad de reflexionar al respecto, pero agregó que ya un amigo sospechaba algo porque nos veía siempre juntos y se le imaginaba algo similar a lo que estábamos viviendo.

Llegamos al camino del terreno baldío, nos fuimos adentrando, sobre todo buscando no llamar la atención de las personas que vivían cerca, nos fuimos caminando despacio, y él se me acercó y me abrazo por la espalda, continuando la marcha, sintiendo poco a poco cómo se le iba levantando su miembro, lo cual me empezó a poner a mil. Continuamos hasta dar con un lugar en el que nos sentamos, eran unas escaleras que daban a una construcción por el lado de atrás (el patio), como acababa de oscurecer no corríamos tanto riesgo de que alguien nos descubriera, sin embargo no duramos tanto en ese lugar.

Al sentarnos le fui desabrochando poco a poco el pantalón, y le removí la truza, pues estaba tan caliente que ansiaba ya tenerlo en mi boca, al verlo erecto y sabroso me lo lleve a la boca poco a poco, lo cual disfrutaba mi pareja; yo en mi caso me estaba elevando y poniendo insaciable, al grado que le empecé a decir que me lo metiera de un trancazo; le dejé de mamar, me puse dándole la espalda y me senté sobre su miembro que ya estaba expuesto, sentado sobre el miembro empezó a bajarme el pantalón y la truza; pero no se alcanzaba a penetrarme por lo que me pedía irnos a casa y terminar allá.

Nos abrochamos nuestras prendas, y salimos del baldío, lo cual nos había puesto a mil, llegando a casa nos dimos cuenta que mi familia iba a una fiesta y que me iban a dejar en casa en compañía de una hermana, lo cual me volvió a encender al máximo porque por fin en casa lo íbamos a realizar. Mi hermana salió por un rato con una amiga, y pasamos al cuarto con el pretexto de ver la tele, pero en realidad haríamos el amor, nos sentamos en el piso y desvestimos nuestro vientre hasta los pies. Por primera vez lo hacíamos en casa y no teníamos mucho tiempo, por lo que me recosté poniendo un par de almohadas en mi miembro para levantar mi anillo y esperar el miembro que iba a entrar con el poco líquido preseminal que emanaba, lo cual me dolió y me llevó a disfrutarlo; como estábamos acostumbrados a hacer a más de una hora, nos tardamos, 45 minutos, pero fue una bestial cogida, solo me cogía, me cogía y me lo metía hasta el fondo, nunca lo había disfrutado tanto como en esa ocasión, fue bestial porque lo teníamos contra tiempo, su miembro llegó a un esplendor que lo sentí más grueso y largo.

Al terminar le dí una buena mamada, recogiendo los residuos que tenía en su miembro y dejándolo limpio, hasta ese momento nunca me había tragado una leche de alguna persona, solo los residuos después de que mi amor se venía dentro de mí.

Si alguien de Guadalajara, tiene lugar y quiere hacer realidad mi fantasía, revivir mi experiencia con un grupo pero haciéndolo de uno en uno, y que le reditúe a su bolsillo, sin beneficio para mí que solo unas buenas penetradas, escríbanme, estoy dispuesto a todo un fin de semana de viernes en la tarde hasta el domingo en la tarde, soy pasivo, no obvio, tengo mucho de no hacerlo, claro SEXO SEGURO, SEXO CON CONDON, giorgio-luigi@starmedia.com o j.l.v.m.@gay.com.mx

En el baldío y en casa. Este es mi cuarto episodio, esperando que los anteriores hayan despertado en alguno de Guadalajara o alrededores, algún deseo de hacerlo conmigo y comprobar mis vivencias, No te pierdas la colección y verás lo bueno que ha sido para mí la experiencia gay, que he tenido a lo largo de mi vida; partiendo de la adolescencia hasta el día de hoy que tengo una fantasía, que espero haya alguno que se anime y en buena onda lo haga.

En el baldío y en la casa es una experiencia tal algo breve pero que logramos realizar mi amor platónico y un servidor. Insisto una vez que nos iniciamos en la vida sexual, siendo J.A. dos años menor que yo iba logrando observar como era su evolución física, sobre todo en el miembro que cada día deseaba y sigo deseando más.

Hubo una temporada, que nos hicimos de bicicletas la mayoría, y por las tardes, sobre todo en vacaciones, nos íbamos a pasear, diversos lugares. Una costumbre que tomamos J.A. fue irnos a pasear por un terreno baldío cercano a un arroyo, en donde había espacios bien cubiertos de follaje y que iban despertando en nosotros el deseo de hacerlo al aire libre.

Lo hacíamos pero en casa de él, no nos atrevíamos de ir a la casa debido a que somos familia numerosa y siempre hay gente en ella, y ahí correríamos mucho riesgo. Pues cabe hacer la mención que nadie de ambas familia ha sabido las experiencias que pasamos ambos.

Un día, ya algo tarde, decidimos salir a pasear en bicicleta, cada uno en la suya; después de un rato de pasear en bicicleta, decidimos irlas a dejar en las respectivas casas, y nos fuimos a recorrer el camino que nos llevaba al baldío, en el trayecto me comentaba que si podríamos invitar a algunos a nuestras experiencias, lo cual no me pareció en un primer momento pero después me empezaba a llamar la atención porque sería una nueva experiencia; pero no creíamos que era el momento, sino que le pedí me diera oportunidad de reflexionar al respecto, pero agregó que ya un amigo sospechaba algo porque nos veía siempre juntos y se le imaginaba algo similar a lo que estábamos viviendo.

Llegamos al camino del terreno baldío, nos fuimos adentrando, sobre todo buscando no llamar la atención de las personas que vivían cerca, nos fuimos caminando despacio, y él se me acercó y me abrazo por la espalda, continuando la marcha, sintiendo poco a poco cómo se le iba levantando su miembro, lo cual me empezó a poner a mil. Continuamos hasta dar con un lugar en el que nos sentamos, eran unas escaleras que daban a una construcción por el lado de atrás (el patio), como acababa de oscurecer no corríamos tanto riesgo de que alguien nos descubriera, sin embargo no duramos tanto en ese lugar.

Al sentarnos le fui desabrochando poco a poco el pantalón, y le removí la truza, pues estaba tan caliente que ansiaba ya tenerlo en mi boca, al verlo erecto y sabroso me lo lleve a la boca poco a poco, lo cual disfrutaba mi pareja; yo en mi caso me estaba elevando y poniendo insaciable, al grado que le empecé a decir que me lo metiera de un trancazo; le dejé de mamar, me puse dándole la espalda y me senté sobre su miembro que ya estaba expuesto, sentado sobre el miembro empezó a bajarme el pantalón y la truza; pero no se alcanzaba a penetrarme por lo que me pedía irnos a casa y terminar allá.

Nos abrochamos nuestras prendas, y salimos del baldío, lo cual nos había puesto a mil, llegando a casa nos dimos cuenta que mi familia iba a una fiesta y que me iban a dejar en casa en compañía de una hermana, lo cual me volvió a encender al máximo porque por fin en casa lo íbamos a realizar. Mi hermana salió por un rato con una amiga, y pasamos al cuarto con el pretexto de ver la tele, pero en realidad haríamos el amor, nos sentamos en el piso y desvestimos nuestro vientre hasta los pies. Por primera vez lo hacíamos en casa y no teníamos mucho tiempo, por lo que me recosté poniendo un par de almohadas en mi miembro para levantar mi anillo y esperar el miembro que iba a entrar con el poco líquido preseminal que emanaba, lo cual me dolió y me llevó a disfrutarlo; como estábamos acostumbrados a hacer a más de una hora, nos tardamos, 45 minutos, pero fue una bestial cogida, solo me cogía, me cogía y me lo metía hasta el fondo, nunca lo había disfrutado tanto como en esa ocasión, fue bestial porque lo teníamos contra tiempo, su miembro llegó a un esplendor que lo sentí más grueso y largo.

Al terminar le dí una buena mamada, recogiendo los residuos que tenía en su miembro y dejándolo limpio, hasta ese momento nunca me había tragado una leche de alguna persona, solo los residuos después de que mi amor se venía dentro de mí.

Si alguien de Guadalajara, tiene lugar y quiere hacer realidad mi fantasía, revivir mi experiencia con un grupo pero haciéndolo de uno en uno, y que le reditúe a su bolsillo, sin beneficio para mí que solo unas buenas penetradas, escríbanme, estoy dispuesto a todo un fin de semana de viernes en la tarde hasta el domingo en la tarde, soy pasivo, no obvio, tengo mucho de no hacerlo, claro SEXO SEGURO, SEXO CON CONDON, giorgio-luigi@starmedia.com o j.l.v.m.@gay.com.mx

05 Después de unos fajazos

Estoy en el quinto episodio de lo que ha sido mi vida de sexo con otro hombre, lo cual considero una buena experiencia, dispénseme por escribir antes, espero que sea de su agrado mis experiencias, cuando sea una fantasía, yo mismo les describiré como me gustaría que fuera, todo es de la vida real.

Lo logramos hacer en casa por primera vez, después de esa vez cada vez que me podía quedar le hablaba para que fuera y poder hacerlo, fueron varias las veces que lo hicimos y lo disfrutamos. Sin embargo, como que íbamos perdiendo un poco el interés de hacerlo, por lo que tratamos de idear cosas nuevas, buscábamos juegos, luchas de quién era más fuerte, y así hasta que dimos con una experiencia que duró poco pero que disfrutamos.

En esa búsqueda, un día se me ocurrió decirle que me gustaría que me diera una buena tanda de fajazos (con un fajo para pantalón), lo cual el me decía que me iba a doler, pero respondía que me diera lo más fuerte que pudiera, lo cual me arrancó algunas lágrimas pero me excitaba la idea de que abusara de mí. Recuerdo que la primera vez la tanda de fajazos fue de cincuenta sin descanso y bien dados, al finalizar aventaba del fajo a un lado y empezaba a provocarme más haciéndome tocamientos sin dejar de besarme mis nalgas, hasta de poco a poco se iba acomodando, disfrutando lo calientito que estaba y luego de acomodarse sin penetrarme pero con el miembro acoplado a mi rajita, empezaba a pompear, disfrutaba por lo calientito que se sentía pero en ese pompeo externo de vez en cuando lograba entrar y me arrancaba un buen quejido.

Al principio los fajazos solo eran en mis nalgas y poco a poco fueron abarcando más área, la espalda, las piernas cuando estaba boca abajo, me quede con ganas de que me los diera de frente pero eso fue otra experiencia. Me dejaba marcado pero me cuidaba de que nadie me viera ni se dieran cuenta. Al término de mi sesión de fajazos acababa besándome y dándome con todo por mi culito que era todo suyo.

Cuando llegué a estar boca arriba, me daba toques en los huevos, y en el miembro, pues tenía un aparato que podía dar toques directo de la luz con voltaje de 110 kws. Era una sensación agradable que me elevaba a mil y me extasiaba demasiado, acabando con las piernas flexionadas y elevando mi culito para ser penetrado a todo lo que daba, fue una experiencia que no duró mucho pero que disfruté y ojalá vuelva a tener.

Disculpen que sea corto pero así fue la experiencia. No te pierdas el episodio que sigue....

Quiero hacerlo con uno de Jalisco, dicen que saben coger con todo el rigor, sin tanto preámbulo y que quiera pasarla bien en un fin de semana, seré su esclavo y estaré dispuesto a lo que me quiera hacer o que me pida que me deje hacer.... No dejes de escribirme giorgio-luigi@starmedia.com o j.l.v.m.@gay.com.mx

06 en Casa

Al estar escribiendo estos relatos como recuerdo su cuerpo desnudo y cómo se iba dando cambios físicos en el mismo, al estar escribiendo me excito desde mi recuerdo, si pudiera volver el tiempo le pediría que no se aleje de mí y que me haga su esclavo, J.A. como te extraño y cuánto te deseo.

Fue casi dos años después de que empezamos nuestras relaciones cuando lo pudimos hacer en casa, aunque fue casi contra tiempo y lo más discreto posible hasta que buscaba momentos de quedarme en casa, hablarle y pasar un buen rato juntos. Este relato trataré de hacerlo lo más entretenido posible y hacer lo posible por no dejar pasar de largo los detalles.

Ya lo habíamos hecho en casa de él, intentamos al aire libre; en la casa se empezaba a dar. Recuerdo que en una noche cuando la familia había salido le hablé y le dije que teníamos campo libre, a lo cual respondió que en quince minutos llegaba; mientras tanto empezaba a acomodar todo para pasarla juntos. Cada vez que me preparaba me ponía muy nervioso y excitadísismo.

Llegaba y pasábamos a la sala, en donde permanecíamos un rato charlando de cómo nos había ido en esos días, ya que teníamos algún rato de no vernos; poco a poco me acercaba empezando a tocarle la rodilla de la pierna que estaba de mi lado, él dejaba de charlar y empezaba a disfrutar los primeros tocamientos, poco a poco le iba subiendo la mano a la entre pierna, esperando toparme con mi premio. Él permanecía inmóvil, hasta que le descubría la erección a mil, entonces era cuando pasábamos al cuarto, yo iba primero y después él haciendo tocamientos a mis nalgas y lo cual me excitaba.

Llegábamos a la recámara y permanecíamos de pie, él a mi espalda abrazándome y haciendo sentir su miembro erecto, me apretaba contra él mientras me desabrochaba el pantalón y me los bajaba junto con las truzas, mmmmm..... como recuerdo la delicadeza con lo que lo hacía lo cual me elevaba hasta el cielo. Después me quitaba la camiseta que tenía y estaba totalmente desnudo a su plena disposición, así empezaba a desfajarle y desabrocharle el pantalón bajándoselo con la misma delicadeza, cuando estábamos desnudos por completo, entonces empezaba el faje de verdad. Me lanzaba a mamarle el miembro y el me acariciaba tiernamente la cabeza y la espalda. COMO LE RECUERDO EN ESTOS MOMENTOS. Después de un buen faje nos recostábamos en la cama y .....

Lo cual no me lo esperaba, me recostó boca arriba y me dijo que quería conocer que es mamar el miembro, por lo que le dije que siempre he sido suyo y estaría dispuesto a lo que el quisiera hacer conmigo. Se fue bajando y la sensación me elevó a lo más alto de una excitación, cuánto lo disfrute, nunca hasta ese momento me la habían mamado, fue mi primer mamada que recibía y lo mejor vendría después, por el momento iniciamos un 69 espléndido, los dos al mismo tiempo y después empecé, en este momento, a mamarle el culito virgen que estaba a mi disposición, mmmm que sabroso olía y qué sabor.... Después de un buen rato me dispuso a penetrarme, era la primera vez que me ponía una almohada debajo de mi cadera y lo cual me extrañó pero me dejaba hacer lo que él quisiera. Al preguntarle por qué me dijo ya lo verás, fue mi primer penetración profunda en donde sentía que me partía en dos, pero que delicia, tenerlo dentro a mayor profundidad.

Lo disfrute tanto que la principio fue de dolor pero después se convirtió en alegría mi llanto, nunca me lo había metido a tanta profundidad, tardó tanto que me retorcía del placer pero cuando terminó fue todo un culmen y relax. Al terminar después de un rato de estar descansando, me propuso que se lo metiera, lo cual me hizo que reacionara; le dije que si lo deseaba con gusto, se recostó bocabajo le lamí el culito virgen para lubircarlo y cuando ya estaba en su punto me dispuse a penetrarlo, le coloque mi miembro a su entrada y cómo no dejaba pasar arremetí contra él y de un golpe le penetre fue tanto su dolor que me expulsó.

Era mi primer entrada que hacía en alguien de mi mismo sexo y en un culito virgen, pero desde ahí empezamos a hacer unos 69 y unas buenas cogidas que nunca las he olvidado.

 

No dejes de escribirme giorgio-luigi@starmedia.com o j.l.v.m.@gay.com.mx

07 somos dos

No dejes de leer mis episodios: "Mi primera vez", "Su primera eyaculación dentro de mí", "En el lugar de Trabajo", "En el baldío y en la casa", "En casa", ahora este relato será: "Somos dos" (Más de tres).

Ya había pasado un buen tiempo en que comenzamos hacer "amor" o que la pasáramos un rato juntos, haciendo el sexo. Al parecer la idea que en alguna ocasión fueran dos los que hicieran el sexo, me hacía excitarme más, por lo que cuando me recordó lo que me había dicho: de que si invitaba a alguien más me disgustó de nuevo; pero a la vez, después de unos de días de pensarlo bien, me pareció interesante, de manera que no me acuerdo como fue pero se dio, lo único que recuerdo es lo siguiente.

Una vez en la que estábamos jugando a las escondidas, y como todavía había algunas casas vacías, fue cuando al escondernos dentro de la casa en una de las recámaras, dentro de un closet, y ahí mi compañero de relaciones sexuales, J.A., me invitó a esconderme con él y otro de los compañeros que nos juntábamos a jugar, Ale. Al estar escondidos, me dijo: dice Ale que si se la tocas y la mamas; lo cual con un poco de nervios y con miedo del compromiso que se tenía que dar accedí, le tomé su verga que era, en ese entonces, más gruesa que J.A. y la jugué un rato para terminarla de erectar, se veía apetecible, lo cual al principio me disgustó; pero, una vez iniciado la disfrutaba, del otro lado estaba J.A., mi compañero con el cual me había iniciado en esto, tomándome de las caderas y juntándose a mi nalgas haciéndome sentir su verga en erección.

Así estuvimos hasta que oímos que alguien se acercaba, dejamos de hacer lo que estábamos haciendo y nos salimos a jugar para evitar algunas sospechas. Al salir le dije que pensaba en todos menos en él porque es méndigo, pero como ya se había dado ni hablar, solo esperar que no la regara después.

Estuvimos así los primeros días jugábamos a las escondidas, hasta que en unos de los intercambios de mamadas, o sea mientras se la mamaba a J.A., mi rico y dulce palo que me estrenó, empecé; a sentir que me desabrochaban los pantalones, lo cual tuve que aceptar, porque era lo que Alejandro buscaba, cogerme sin consentimientos, obligándome; a bajar un poco mis caderas, hasta donde sentí; lo caliente de su verga, la cual no se me olvida lo calientísima que estaba, parecía plancha recién apagada, teniendo ya líquido preseminal saliendo no batalló; en encontrar el hoyito y dejármela ir de un solo trancazo, pero no pude gritar solo gemir debido a que tenía a J.A. mamándole la verga. Estuvo pompeando varias veces y se detuvo a descansar, luego dijo que me iba a orinar porque no se aguantaba aprovechando que tenía donde depositar sus orines, pero en realidad no supe si fue orines o fue semen, pero si sentí; sus líquidos dentro de mí.

Lo malo de haber sido este chavo, el segundo que se integrara, fue que me hacía hacer cosas que el otro J.A., nunca me lo solicitaba, sino hasta que vio que hacía Ale, él empezaba a hacérmelo. Un día estando en su casa, en su recámara, me exigía que me tragara todos sus orines en mi boca, a lo que siempre me rechace, hasta que aceptó; que sólo un chorro breve en mi boca, lo demás iba para el baño. Otra vez, que lamiera una escupida que el iba a aventar a una pared. Me trataba como un verdadero puto o puta, lo cual no me parecía; en una ocasión me obligó; a masturbarle a él y a un primo de él, y en eso entró el hermano de mi edad, nos descubrió; y salió; encabronado, gracias a Dios guardó; todo en secreto..

Lo peor fue cuando Ale se lo dijo a varios chavos de la otra calle, y que un día de Brujas (31 de Octubre), querían una verdadera orgía, siendo ellos cinco y yo el único a su disposición.

Mientras esto pasaba, cuando había oportunidad me iba con mi J.A. a hacerlo y tratar de ver de qué manera lo podíamos detener, porque si fue grande el problema con él. Aunque después este J.A. lo haría con un tercero, pero esto es otra historia que más adelante contaré.

Lo único que recuerdo y que disfruto es que con Alejandro me sentí; una verdadera mujer, fui sumisa y objeto de sus placeres y venganzas. Si tuviera la oportunidad de volverlo hacer con él, no me negaría, al contrario le pediría que me lo hiciera varias veces.

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08 En la construcción.

Después de mi experiencia de haberlo hecho con dos, las experiencias no se redujeron volvieron a tomar auge porque si no lo hacía con Juan Antonio, lo hacía con Alejandro, siendo una experiencia inolvidable.

En algunas de las ocasiones que me animé a hacerlo con Alejandro, fue cuando J.A. no estaba o lo acababa de hacer con él, de Alejandro lo que recuerdo es que me trataba siendo el un verdadero macho y yo su putito que se hacía esclavo, me lo hacía disfrutar porque era un miembro un poco más grande en lo erecto y ancho que el de J.A. Otra de las diferencias era que Alejandro y yo no nos desnudábamos por completo y cuando lo hacía con J.A. quedábamos totalmente desnudos y contemplándonos mutuamente.

En alguna ocasión, una de tantas, Alejandro era un año menor que yo, pero con un cuerpo más pesado que yo, me invitó a su casa y al entrar al cuarto me agarró por detrás y no me soltó hasta haberme cogido bien, no había nada que impidiera el que me penetrara, ya que el hermano habías salido a una fiesta y sus padres se encontraban fuera de la ciudad.

En las arremetidas que hacía conmigo, no había consentimientos, me la dejaba ir de un solo trancazo y empezaba a pompear antes de que se acostumbrara mi anillo a su miembro; por lo que me sentía un vil objeto de placer, tardaba muchísimo en correrse, su leche era abundante y calientísima.

En una ocasión yendo de paseo con la bicicleta, nos fuimos a donde habíamos intentado hacerlo J.A. en donde logró penetrarme pero no lo suficiente, por lo que en la noche de ese día, caminando por la calle en la que vivíamos, viendo la construcción de una estética, ingresamos y en una de las paredes, se arrinconó me abrazó por detrás y poco a poco sentí su miembro en todo su esplendor, desabrochó mis pantalones los cuales cayeron hasta el piso y poco a poco se desabrochaba sus pantalones, sintiendo más cerca su miembro, se bajó los calzones y a mí también me los bajó y solo acomodó su miembro a la entrada de mi anillo, de un trancazo me lo dejó ir, solo daba pequeños brincos cuando arremetía contra mi anillo que lo ansiaba, llegando a su orgasmo, a mi me faltó un poco.

De Alejandro, solo me falta decir que a pesar que me hacía sentir su juguete de placer me daba plena satisfacción hacerlo con él.

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Después de mi experiencia de haberlo hecho con dos, las experiencias no se redujeron volvieron a tomar auge porque si no lo hacía con Juan Antonio, lo hacía con Alejandro, siendo una experiencia inolvidable.

En algunas de las ocasiones que me animé a hacerlo con Alejandro, fue cuando J.A. no estaba o lo acababa de hacer con él, de Alejandro lo que recuerdo es que me trataba siendo el un verdadero macho y yo su putito que se hacía esclavo, me lo hacía disfrutar porque era un miembro un poco más grande en lo erecto y ancho que el de J.A. Otra de las diferencias era que Alejandro y yo no nos desnudábamos por completo y cuando lo hacía con J.A. quedábamos totalmente desnudos y contemplándonos mutuamente.

En alguna ocasión, una de tantas, Alejandro era un año menor que yo, pero con un cuerpo más pesado que yo, me invitó a su casa y al entrar al cuarto me agarró por detrás y no me soltó hasta haberme cogido bien, no había nada que impidiera el que me penetrara, ya que el hermano habías salido a una fiesta y sus padres se encontraban fuera de la ciudad.

En las arremetidas que hacía conmigo, no había consentimientos, me la dejaba ir de un solo trancazo y empezaba a pompear antes de que se acostumbrara mi anillo a su miembro; por lo que me sentía un vil objeto de placer, tardaba muchísimo en correrse, su leche era abundante y calientísima.

En una ocasión yendo de paseo con la bicicleta, nos fuimos a donde habíamos intentado hacerlo J.A. en donde logró penetrarme pero no lo suficiente, por lo que en la noche de ese día, caminando por la calle en la que vivíamos, viendo la construcción de una estética, ingresamos y en una de las paredes, se arrinconó me abrazó por detrás y poco a poco sentí su miembro en todo su esplendor, desabrochó mis pantalones los cuales cayeron hasta el piso y poco a poco se desabrochaba sus pantalones, sintiendo más cerca su miembro, se bajó los calzones y a mí también me los bajó y solo acomodó su miembro a la entrada de mi anillo, de un trancazo me lo dejó ir, solo daba pequeños brincos cuando arremetía contra mi anillo que lo ansiaba, llegando a su orgasmo, a mi me faltó un poco.

De Alejandro, solo me falta decir que a pesar que me hacía sentir su juguete de placer me daba plena satisfacción hacerlo con él.

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09 Ya somos tres

Cada vez que lo hacíamos lo disfrutábamos más, aunque con Ale las cosas se fueron distanciando, pero no conforme con esto, J.A. se atrevió a decirle a un tercero, que tiene un buen miembro por eso le he titulado: "Una nueva y buena verga".

En alguna ocasión que llegué en la tarde a casa de J.A. nos pasamos a la recámara de sus padres, pero algo me parecía extraño sin poder detectar que era, pero la sensación fue especial, estuvimos no más de cinco minutos, sentados viendo la tele visión cuando me pidió que se la mamara, lo cual sin tanta insistencia hice, luego me dijo que me la iba a meter y cambio de posición en donde yo daba la espalda a la puerta del sanitario que daba a la recámara de los papás y se tenía un espejo que reflejaba el cuarto hacia el baño, después de penetrarme me la sacó y me dijo que si me metía una pluma para ver hasta donde me penetraba, lo cual sin decir nada acepté pero solo la metió y la sacó fue al baño y la dejó en la basura; ahí fue donde me dí cuenta que estaba Neto, el cual había observado todo sin atreverse a pedir algo en especial incluso decía que si queríamos hacer algo lo podíamos hacer y él no diría nada.

Esto no me pareció porque me jugó mal, sino que me obligaba a tenerme que entregar plenamente a Neto. Unas dos semanas pasaron cuando se dio la situación que no quería que se diera pero sin poder objectar tuve que aceptar y ver que saldría de esa nueva experiencia. Estando algo nervioso, llegué a su casa, para variar no había nadie en casa, estuvimos viendo la T.V. y al poco rato me pidió que si se la mamaba, lo cual me daba mucho nerviosismo, por no saber cómo reaccionar, pasamos a su cuarto y ahí nos sentamos en su cama, se la empecé a tocar a lo cual me impresioné porque se sentía más largo que los otros dos que había conocido, una vez erecto entre los dos desabrochamos los pantalones y lo dejamos libre de las truzas, en donde constaté el largo de su miembro y su anchura, lo cual me impresionó, medía en ese entonces como 20 cm y un grueso de unos 6 cm, y sobre todo un poco curvo hacia la derecha, poco a poco me acerqué él se recostó y yo como niño con nieve empecé a mamar el glande poco a poco, luego me lo fui tragando como paleta, lo cual disfruté porque su líquido preseminal era dulce, pero como era largo no lo podía tragar completo, lo disfrutó tanto que me propuso que quería entrar en mi culito, que se veía sabroso, se incorporó me hincó al borde de la cama, me desabrochó los shorts que llevaba y bajando mi truza me tento mi culito lo cual me puso a mil, haciendo que le suplique que me lo meta, lo cual hizo sin contemplación, me lo insertó de una sola arremetida, es decir, de un trancazo, lo cual me hizo expresar un gemido de dolor y placer.

Le pido que me la saque y lo hace, pero de nuevo lo hace y me volvió a doler pero ahora no la sacó sino que espero a que mi culito se quedara acostumbrado a un nuevo miembro que quería que le compartiera. Fue una experiencia excitante por segunda vez en la vida alcance un verdadero orgasmo con el cual alcance a gritar de gusto y placer. Fue un mete y saca esplendoroso, que solo en esa vez acabe con ganas de no terminar y de no dejar de tener orgasmos, lo cual fue excitante.

El estar conviviendo con Neto me hizo pensar que valía la pena que tuviera relaciones con él, porque era casi de mi edad y su miembro era algo especial, era la primera vez que un miembro grueso me penetraba y me hacía ponerme a mil; con Neto las cosas fueron diferente que con Alejandro, este me elevaba hasta el cielo, lo cual me sastisfacía plenamente. Casi siempre lo hacíamos en la recámara de sus Padres pero que bien lo disfrutaba.

Esto lo hicimos por varias ocasiones, en alguna veces eramos tres Neto, J.A. y un servidor, en donde mientras a uno se la mamaba al otro le entregaba mi culito, el cual ansiaba por no dejarse de entregar a quien se lo pidiera. Eran momentos en los que alcanzaba varias veces algunos orgasmos, que jamás había sentido, lamentablemente esta experiencia solo duró unos pocos meses.

Próximamente los episodios:

Me arrepiento de lo que hemos hecho. - Un Buen palo después de tanto.- Conociendo los masajes.- Fantasía con uno de mis amigos en Gdl. - Una buena noche con regiomontano.- Te deseo buen amigo, pero respeto nuestra amistad. - Un miembro costeño con un anillo regio.- Un intercambio.- Un Buen sabor.- Te animas a cogerme y hacerlo.

Vamos a la mitad de mis vivencias, son 95% verídicas.

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10 Una fantasia

 

En esta ocasión quiero hacer mención de una fantasía que tengo y que le pido a Dios me la conceda, porque es con un buen amigo que deseo tanto y que me gustaría que fuera mi cómplice y mi confesor, la titularé: Encuentro entre dos buenos amigos: Una fantasía sin cumplirla. Después de este relato no te pierdas: Un buen palo después de un buen rato; Conociendo los masajes; una buena noche con un anillo regio; Un intercambio maravilloso; Un costeño en un regio encuentro; Mi primer miembro extraordinario; mi fantasía sin valiente que me cumpla; Jorge Luis mi sueño imposible.

Por motivos de confidencialidad, cambio el nombre y el lugar donde su pudo haber llevado a cabo una fantasía que hasta el día de hoy no se ha cumplido.

Realizando una experiencia de trabajo los sábados por la tarde, conocí a una buena familia con la que establecí buenas relaciones, incluso poco a poco me fui haciendo parte de la misma familia; en el trato semanal que mantenía fui conociendo mejor a la familia, de manera que cuando los hijos se empezaron a casar, se dio la oportunidad de conocer a los yernos y nueras de la misma familia.

En este caso, hablaré de D.A., uno de los yernos al cual siempre he admirado y respetado, por su buena presencia y sinceridad que nos hemos manifestado ambos. Una sinceridad que no cae más allá de una profunda y buena amistad, amistad que ha sido puesta a prueba en dos o tres ocasiones y nos hemos mantenido unidos, incluyendo a su esposa G.J. Este amigo lo describiré un poco: es fornido, velludo en la mayor parte del cuerpo, pelo lacio, bigote no abultado, lo considero atractivo y un buen paquete.

Nos hemos llevado también que nos hemos mantenido en una contacto esporádico pero digno de un buen amigo y verdadero amigo, porque hemos compartido las buenas y las malas situaciones que la vida nos ha presentado. Yo por motivo de trabajo tuve que dejar mi tierra de origen y venir a la Perla de Occidente a trabajar. Esto fue en el primer año de trabajo fuera de la ciudad donde siempre había vivido, era un cambio favorable de una lugar de mucha contaminación a uno de poca contaminación.

Tuve que cambiar varias veces de trabajo y en el último que estuve en ese año se presentó la oportunidad que dejé pasar de largo y es aquí donde la fantasía se inicia. Habiendo ido en semana santa a mi ciudad de origen, nos topamos este amigo y un servidor, dialogamos acerca de nuestra situación de trabajo, y al parecer todo estaba de maravilla, cuando me pregunta que si conocía una ciudad que estaba cerca de la Perla de Occidente, por lo que le respondí que no, pero si no le molestaba le acompañaba ya que todavía disfrutaba de vacaciones y así se perdía no iba solo, íbamos los dos; por lo que mi regreso lo adelante debido a que el viajaba en avión y mis recursos no alcanzaban para un boleto de avión por lo que viajé en autobús, quedándonos de ver al otro día en la central camionera y de ahí trasladarnos a su lugar de trabajo.

Recuerdo que cuando estaba de viaje de regreso, mis fantasías no se dejaron olvidar iba fantaseando de cómo poderle provocar a tener una relación entre los dos, aprovechando la situación, me lo imaginaba en un gimnasio en el vapor, o en la habitación algo borracho o cansadísimo para que no tuviera defensa alguna, o alguna película porno que le provocara; en fin le deseaba tener cerca para poderle conocer bien. Llegué al día siguiente en la mañana y nos vimos donde acordamos para trasladarnos a León, Gto. Al verle a la distancia me emocioné tanto que corrí a abrazarle, nos saludamos, fuimos a sacar dinero y nos fuimos a la sala donde salen los autobuses a León, en el trayecto iba vacilando y bromeando.

Tomamos el autobús, y al subirnos y estar los dos juntos en el mismo par de asientos me puso a mil, y sobre todo en el trayecto donde pude percibir una bulto que se erectó en varias ocasiones durante el camino. Gracias a Dios no se dio cuenta que le estaba vigilando en ese aspecto. Al llegar a León nos trasladamos a su hotel en donde tuve la oportunidad de quedarme en la misma habitación lo cual me emocionó.

Estando en ella decidimos darnos una ducha cada quien por separado, dando preferencia a él porque se tenía que reportar en el trabajo de la fábrica de calzado. Por mi parte, imaginaba que hacer en esos días de acompañante. Después del baño, me recosté un rato pero mis fantasías no me dejaban dormir. Una de ellas fue la siguiente:

Iba a esperar al momento de acostarnos, al momento que menos se lo pensara, pasarme de mi cama a la de él, y recostarme dándole la espalda a su frente y repegarme lo más que se pueda para poderle captar la dureza su miembro una vez que se excite al roce de mis nalgas con él, después repegarme lo más posible al grado de no dejarle opción a escapar, con mis manos acariciarle su miembro y sus huevos, y poco a poco despojarle de su truza y dejarle libre el miembro, una vez libre voltearme de frente y bajarme a la altura de su miembro y empezarle a mamar en reconocimiento al mérito de cuatro hijos, pues aparenta mucha fogocidad, mamarle hasta que se venga y saborearle su leche, para después irle excitando de nuevo y montarme de frente a él sobre su miembro y empezar a cabalgar hasta que se venga por una segunda vez y descansar para en la mañana seguirle con una despedida placentera.

Me quedé recostado bien empalmado con el temor de que llegara y me encontrara así, por lo que encendí la televisión tratando de distraerme, incluso dialogué con un amigo de esa ciudad, que tenía tiempo de no ver. Al regreso de mi amigo nos quedamos un rato viendo televisión y después nos dispusimos a ir a cenar, en donde la pasamos bien, de regreso nos quedamos en el cuarto, pues él andaba cansadísimo y quería ya dormirse. Al disponerse a dormir, se desnudo casi completo solo permaneció con la truza y yo con mi calzón que parece traje de baño(bikini para hombre) se veía atractivo y guapo, se recostó y se cubrió de inmediato con su cobija y yo hice lo mismo.

A la mañana siguiente, nos levantamos temprano, le alcance ver en toalla porque se había metido a bañar, pero hasta ahí, le dije que me tenía que regresar a la Perla de Occidente y tratar algunos asuntos de trabajo y que de regreso el fin de semana nos veíamos si no había inconveniente, y para dejarle a que sintiera a gusto de estar solo en un hotel. Por mi parte después de que se fue me quedé un rato dándome un baño en la tina de baño y deseándole con todo mi corazón pero no era posible dar ese paso. Terminado el baño de tina me dispuse a irme y así lo hice pero en el viaje solo fue fantasear.

La semana se me pasó como si hubieran sido tres semanas, se me hizo larguísima, no le veía el fin de semana. Por fin llegó el fin de semana y me dispuse a irme al encuentro de nuevo con mi amigo. Al llegar no estaba pero me dispuse a entrar en la habitación, debido a que no llegaba todavía. Después de un rato de estar en la habitación llegó y nos dispusimos irnos al gimnasio antes de que lo cerraran. Nunca me imaginé la experiencia de entrar por primera un gimnasio con sala de vapor y sauna, al llegar yo solo iba siguiendo lo que hacía el amigo pues jamás había entrado a gimnasio alguno, al quedar desnudo para entrar al vapor me dio vergüenza pero me sorprendió cuando le ví por única vez su bulto, era una cosa hermosa sin necesidad de estar erecto. Por primera vez envidiaba a G.J. que era su esposa, la cual tenía la dicha de disfrutarle cuando ella quería.

Entramos al vapor y para no correr riesgos, a pesar de que me había manifestado que no había hecho sexo en una semana antes de esa, es decir quince días sin sexo, que me imaginara cómo estaba, por lo que al entrar al vapor tomamos distancias separadas. Se veía guapísimo, entre tanta gente, era un adonis para mi punto de vista, y los deseos de tenerle en plena acción conmigo.

Salió, detrás de él yo y a cierta distancia, en las regaderas nos dimos un duchazo con agua heladísima para cerrar los poros que se habían abierto debido al vapor, fue una experiencia de ser el único amigo al que le pude ver como Dios lo trajo al mundo. Al día siguiente todo normal salimos a pasear y la pasamos super claro yo siguiendo con mis fantasías y el disfrutar estar cerca de él.

Otra de mis fantasías es la que a continuación comento:

Al caer la noche nos volvimos a recostar cada quien en su cama, el fue el primero en dormirse, yo fui el segundo pero porque estaba deseando estar en su cama, volverlo a ver en truzas me elevó a mil, por lo que sólo me conforme con contemplarle y admirarlo dormir en su cama. Verle velludo en pectorales y espalda, me excitaba deseaba estar en su cama y tocarle su miembro, para cuando estuviera erecto empezarle a mamarle y saborear lo que había observado en el vapor. Acercarme poco a poco, a su miembro y después de una buena mamada, recostarle bien y ponerme sobre su miembro y hacerle disfrutar el penetrarme, incluso proponerle irnos a la alberca del hotel pero resultaba imposible porque en la noche la limpiaban. Al sentarme sentir su miembro que ha de medir unos 18 a 20 cm cuando esté en su esplendor y enterrarmelo de un solo golpe y exclamar el placer de partirme en dos.

Pero, esto solo una fantasía, digo esto porque para mí ha sido un muy buen amigo que espero poderle seguir respetando y conformarme con solo contemplarle.

20 mi segunda fantasía

 

En esta ocasión quiero hacer mención de otra fantasía que tengo, porque es con un buen amigo que deseo tanto y que me gustaría que fuera mi cómplice y mi confesor, la titularé: Un buen amigo con el que estuve a punto: Jalisciense conquistador; Después: Un buen palo después de un buen rato (con un Jalisciense); Conociendo los masajes: Varón a Varón: Jasón; una buena noche con un anillo regio (primera vez de inter); Un costeño en un regio encuentro (después de un viaje de 8 horas con una calentura inexplicable); Mi primer miembro extraordinario: Jonatán; mi fantasía sin valiente que me cumpla.

Después de varios momentos significativos para mi, recuerdo que regresé a Guadalajara a invitación de un "amigo", que le llamaré J.L., el cual me invitó a trabajar en un lugar donde trabajaban exalumnos. Recuerdo que cuando lo conocí me proyecté en la persona de él, porque estaba pasando por las mismas situaciones que ya había vivido un servidor, por lo que le empecé a tener cierto cariño que no pasaba de hermano a hermano. Sin embargo, poco a poco fuimos profundizando, en donde la confianza fue profundizando enterándome de muchas cosas que nunca me imaginaba.

Entre las cosas que me daba cuenta descubría que era coqueto por naturaleza y que daba igual su coquetería para una mujer que para un hombre, en donde estudiábamos tuvo alguna experiencia con alguno de los compañeros que estando de vacaciones en grupo le hizo durante la noche algunos tocamientos, lo cual me puso en cierta manera con algo de celos, pero le respetaba; recuerdo que hubo varias veces en las que pude haber hecho algunas cosas por las situaciones que se presentaban: recuerdo que una tarde jugando se lastimó un ligamento y me mandaron con él para ayudarle y tratar de atenderle, le aplicaba hielo en donde comenzaba su glúteo y le alcanzaba a sobar hasta medio glúteo, viéndole un poco sus vellos púbicos güeritos y parte de sus genitales, estuve a un paso de hacerle tocamientos pero me detuve.

Otra de las oportunidades fue: cuando se puso enfermo y llegó al grado de delirar un poco, y una vez le tuve que bajar el short para darle una inyección bajándole el calzón hasta media nalga, pero no sucedio nada. Después su coquetería se concentró en algunas de las muchachas que frecuentaban el centro de estudios, alcanzándole a ver como la agasajaba y le besaba. En el segundo año, empezaba a darme que pensar pues cuando fui vecino de su compañero que le había hecho tocamientos se pasaba buena parte de la noche en su cuarto y alcanzaba a oirse algunos ruidos que daban que pensar; pero lo que más daba el que pensar que se retiraba a la media noche aproximadamente.

En diversas situaciones que se dieron, me daba cuenta de algunas cosas, como no ponerse calzón debajo del short y que las muchachas comentaban, a parte de que se le notaban sus erecciones, algunas otras veces le alcanzaba a ver sus nalgas al bañarse, o verle con la pura toalla moldeando sus nalgas y sus genitales, aunque no estaba tan formado su cuerpo pero se le notaba un cuerpo atractivo, hasta se llegó a decir que tuvo algo que ver con otro compañero antes de salir.

Estando fuera del centro de estudios, conviviendo con él, me platicaba sus conquistas y sus experiencias sexuales de como se fueron iniciando, poniéndome a mil, imaginándome que era yo esa mujer que le entregaba la virginidad, o la vecina en la cual vació su leche, siendo ella recién penetrada más no desvirginada. Recuerdo este último momento porque al día siguiente de esta aventura, me visitó y me comentó lo que había pasado y quien sospechaba algo, recuerdo que estábamos en el cuarto, le escuchaba con atención volando con mi imaginación a mil por hora. Le veía recostado tratando de reconciliar el sueño, lo bien que se veía su espalda y sus glúteos formados, solo le contemplaba y me volaba la imaginación con un montón de pensamientos, después antes de irse le regalé un pantalón que se probó, al despojarse de su pantalón le ví unos boxers ajustados incluso se los toqué, pero en fin solo quedó en fantasías, la mejor era imaginármelo conmigo en hotel de paseo y gozando la noche.

21 Fantasia sin cumplir

He decidido adelantar mi fantasía porque siempre que escribo o publico un relato me quedo caliente y deseo que alguien apague lo alborotado que me pongo, pero, sin embargo, sigo más caliente, por eso decido manifestar mi fantasía a ver quien es el aventado a salir beneficiado de la misma fantasía.

Mi fantasía trata de que alguien sea mi padrote, es decir, que esté dispuesto a tener un esclavo por alrededor de 24 horas, en las que consiga quien se anime a querer coger a un hombre nada gay ni obvio, sino que le guste estar con hombres.

Tengo más de un año que no tengo nada de sexo, me gustaría tenerlo pero en esta ocasión ayudando a alguien a que se beneficie de su bolsillo, lo único que le "cobraría" un servidor, sería el que tenga un cuarto para recibir a los aventados a coger, que fueran los más discretos posibles, y que mi padrote sea el primero en cogerme y hacerme gritar de placer y gemir de sentir su rigor varonil dentro de mí. Claro si es un padrote que viva solo, y que quiera que pase todo un fin de semana enriqueciendo su bolsillo, adelante; otro de los requisitos no haya "sados", sino vergas gruesas, grandes y duras que hagan sentir el placer de tenerlas dentro. También le pediría que nada de cogerme varios a la vez y de ser así, que todos están dispuesto a todo.

Mi fantasía la narrare como si fuera solo una noche la que estaría a su disposición, ¡Ojalá! sea más de una noche.

Lo primero que haría será ubicarme en la recámara del lugar donde estaríamos, le pediría a mi padrote un tiempo de 5 minutos para ubicarme y luego de ese tiempo entraría y le invitaría a sentarnos en la cama. Dialogaríamos un breve momento mientras me voy acercando a su cuerpo y empiezo a tocarle la entre pierna; al hacerlo le empezaría a decir soy todo tuyo, hazme tuyo, haz conmigo lo que quieras, soy tu esclavo. Le tocaría su bulto, y le desabrocharía el pantalón y le recostaría para ir desvistiéndole de su cintura a los pies. Una vez desnudo le pediría que se acomode bien en la cama y me pondría de frente a su entrepierna y empezaría a lamer como si fuera un cono de nieve, empezando por el glande y terminando por mamarle todo el tronco como si fuera una buena paleta de dulce.

Le interrumpiría un rato, mientras voy subiendo dándole besos a su ombligo, y así seguiría hasta sus tetillas, claro que buscaría la forma de irle despojando de su ropa de la cintura hacia arriba, le hablaría a la oreja u oído buscando una buena provocación. Bajaría de nuevo a buscar su ser varonil y terminarlo de chupar y saborear, le lamería todo el cuerpo sin dejar parte sin lamer o besar.

Volvería al miembro y le seguiría hasta provocar que me desvista, le pediría que me desvistiera, lo cual me excitaría muchísimo, pues me pone a cien, y dejaría de ser una persona para ser su esclavo. Una vez terminados de desvestir, le pediría que se recueste sobre mí estando uno frente al otro, sobre todo él sobre mí, le pediría sígueme excitando y le rodearía por la cintura y le pediría que me penetre; que me haga sentir su ser varonil sin piedad y al ser clavado gritaría como loco pidiéndole más y que empiece el coger, entrar y salir, hasta que él decida si se viene o cambiamos de posiciones varias veces, hasta que se logre la penetración y eyaculación dentro de mi ser.

Una vez terminado le pediría que no lo saque sino hasta que quede flácido, pero si queda erecto todo el tiempo le pediría de inmediato una segunda sesión que sería totalmente espontánea y diferente, o le pediría que pase el otro, al cual desearía tanto como el primero, sobre todo si me hacen gemir y llorar por lo que me vayan a estar haciendo, sobre todo por el mete y saca en culito, ansioso de devorar palos hasta el cansancio.

Al segundo le desvestiría un poco rápido pero no por eso sin hacerlo que disfrute, le recostaría aprovechando bien el espacio de la cama, me podría entre sus piernas y le chuparía su ser varonil casi hasta el cansancio. Después de un buen rato le pediría que me dejara cabalgarle su palo erecto, me sentaría sobre de él, y poco me lo iría introduciendo, haciéndome gemir, y gritarle dame más, dame más, cabalgando como si fuera una putita calientísima, cambiaríamos de posición igual pero dándole la espalda y sintiendo como entre y sale su ser varonil en esplendor. Para terminar sin sacármelo me voltearía a donde me lo pidiere y terminar con una venida descomunal.

Al tercero le pediría que me viole, hagamos una buena violación, le pediría que me viera como una mujer y que me viole como si fuera un violador, que me trate de esa manera para disfrutarlo en mí, que haga llorar de la violación de sentirlo dentro, viendo y escuchando como goza al meter y sacar su ser varonil, y con el estaría a total disposición.

Y así seguiría, al menos que con el cuarto se acepte una orgía en donde todos se comporten como mis violadores, uno por uno, pero si es la orgía les pediría que la hagan sentir de verdad como una violación, que es mi fantasía ser violado por un buen grupo de vergas que ojala fueran de más de 15 cms de largo por más de 4 cms de ancho.

Imagínate que conseguiste seis que me cogieran cobrándoles mínimo 200 sacaste 1200 y si son más o cobras más sacarías más con solo poner el lugar y a tu servidor al servicio de sus vergas. Claro al final te pediría me despidieras con una sesión especial. De manera que si quedas satisfecho lo podemos hacer una vez al mes y en vacaciones cuantas veces sea necesario, porque tu serías mi padrote y yo tu putito o esclavo.

Al segundo le diría trátame como si fuera un puta, por lo que le mantendría de pie a un lado de la cama mientras le desabrocho el pantalón y busco dejarle en truzas o calzoncillos.

 

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