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TODORELATOS » RELATOS » ROSALìA ES YA UNA MUJER |
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[ Unos llevan la fama y otros cardan la lana ] |
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TODORELATOS.COM |
Fecha: 17 de Mayo, 2008.
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| Fecha: 13-Nov-04 |
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| Su hermanita de diecisiete años era su adoración y cuando descubrió su
temperamento ardiente disfrutó de su compañía mas de lo que creia. |
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Rosalia es ya una mujer.
Su hermanita de diecisiete años era su adoración y cuando descubrió su
temperamento ardiente disfrutó de su compañía mas de lo que creia.
Rosalía cumplió 17 años y todos en casa estaban felices su fiesta fué un éxito,
todas sus amigas acudieron y la llenaron de regalos. Ella eligió hacer una
fiesta solo con amigas evitandose la pena de los grandes trajes, chambelanes y
valses pues dijo que siempre habia odiado eso. Algo triste en su mirada me decia
que habia algo mas.
Rosalía es mi hermana y ya es toda una mujercita con un muy bien formado cuerpo
de 1.65, me daba coraje que los chavos que a ella le gustaban no la pelaban y
siempre andaba sin galán, lo contrario de cási todas sus amigas. Ella me decia
que pensaba que el problema era que ella era demasiado fresa, demasiado sosa. A
mi nunca me ha parecido así, es una nena tan dulce que es mi consentida de la
casa.
Yo tengo 21 años, me llamo Pedro y ya voy a la universidad en una ciudad vecina
donde tengo que alquilar un departamento junto con un par de amigos, pero como
solo tengo clases cuatro días a la semana trato de pasar el tiempo con mi
familia. Tengo otra hermana mayor de 25 años y una hermanita de 12, y por
supuesto Rosalía, mi consentida.
Tengo éxito con las mujeres, no lo niego, mido 1.79, delgado, soy moreno claro y
nada feo, pero nunca he encontrado a la novia perfecta, nunca me he sentido
satisfecho y no sé porque, si soy bien caliente, o no saben como besar o son
como piedras a la hora del magreo. Por eso trato de no pensar mucho en ello pues
siempre he creido que algún día voy a encontrar la mujer perfecta para casarme.
Pero todo esto cambió un día hace meses, después del cumpleaños de mi hermana.
Le llevé de regalo un enorme ramo de rosas pues no se me ocurría que comprarle.
Cuando se lo entregué se le iluminaron los ojos y su sonrisa era tan grande que
creí que nunca iba a dejar de sonreir. resultó que el regalo fué para mi al
verla tan feliz con unas simples flores.
"Nunca me lo hubiera imaginado" me dijo "es el mejor regalo que me han hecho.
por fin soy mujer y por primera vez me regala flores un hombre" se puso a dar
vueltas como bailando, abrazando su ramo de rosas mientras yo me reia de las
tonterias de mi chiquita. Cuando se detuvo me vio de nuevo, me abrazó y me
apretó contra su cuerpo para darme un fuerte beso en la mejilla. el abrazo duró
tanto que me empecé a poner incomodo, podía sentir su pecho contra el mio y
claramente sentia su forma y turgencia, sentí el calorcito de su vientre y por
un segundo me olvidé de donde estaba y la abrazé tan fuerte como ella me
abrazaba.
Cuando por fin me soltó y le vi su carita alegre automaticamente me olvidé de lo
que acababa de pasar, fué algo pasajero y físico, normal pensé pues no estaba
pensando en ella en particular. Luego se volvió a acercar y me dió un besito en
los labios "Mi hermanito querido!!" me dijo y se fué corriendo a enseñarle las
flores a sus amigas. Yo me retiré pues no queria importunarla en su fiesta con
sus amigas y me fuí a beber con mis amigos.
Esa noche cuando llegué a casa ya era muy tarde por lo que lentamente y sin
hacer ruido me dirigí a mi recamara en el segundo piso donde cada uno de mis
hermanos y yo teniamos nuestros cuartos mientras mis papás tienen su recamara en
el primer piso para tener mas privacidad. En el segundo piso estan el cuarto de
estudios, el de la televisión y el cuarto de costura de mamá por lo que las
recamaras estan separadas una de otra y podemos hacer lo que nos de la gana,
incluso oir música a todo volúmen.
A pesar de ésto, estaba tan tomado que creí que lo mejor era no llamar la
atención y sin encender luz alguna llegué a mi habitación. Una vez que entré
encendí la luz de mi cuarto y me encerré con llave pues no pensaba levantarme
hasta las diez de la mañana. Al darme la vuelta me sorprendí de ver a Rosalía
con su carita adormilada sentada en mi cama y viendome expectante. Vestía la
camiseta que usa para dormir y me imagino que bajo ella llevaba los shorcitos de
lycra con estampado de conejitos que tanto le gustan. Al verla así con los ojos
entrecerrados me dió tremenda ternura y me olvidé de regañarle por estar en mi
recamara, despierta a tales horas de la madrugada.
"Hermanito !!!" me dijo emocionada pero con apenas un hilito de voz. "Ay
chaparra" le dije tratando de ocultar que estaba tomado "que haces aqui solita,
vete a dormir chiquita, mañana tienes que abrir todos tus regalos" "Que tonto
eres Pedro, que no te diste cuenta que mi mejor regalo ya lo habia visto? fueron
tus flores menso" Sonriendo me senté en la cama junto a ella y le dí un beso en
su mejilla calientita por haber estado dormida un minuto antes. "Rosalía, no lo
hagas mas grande de lo que es, lo que pasa es que no supe que querias que te
regalara y fué lo único que se me ocurrió, me dá pena contigo, sabes que te
adoro y eres mi chiquita, mi hermanita favorita, me perdonas?" Rosalía se
acomodó sobre la cama para acercarse hincada cerca de mi y mientras me veia a
los ojos me decia "Que tonto eres Pedro, nunca voy a olvidar las primeras flores
que me regaló un hombre, que mejor que hayas sido tú, mi mejor hermano, mi
heroe. Como crees que me puedo enojar contigo por eso?".
"Pero entonces, que es lo que haces aquí a estas horas?" Rosalía bajó el rostro
y se acomodó el borde de la camiseta sobre sus rodillas. "Es que sí me enojé
contigo. Porque te fuiste con tus amigotes? yo queria que te quedaras conmigo y
mis amigas, te queria presumir ante ellas. No sabias como me habia imaginado que
bailaras conmigo para que a ellas les diera envidia." "Pero chiquita, me da pena
con tus amigas, ustedes son muy chicas y yo ya soy adulto, como crees que me iba
a quedar con ustedes?" Rosalía frunció el ceño y me vió furiosa, de sus ojos
parecia que iba a salir fuego.
"Yo no soy chica. Ya cumplí 17 años, que no sabes que ya soy una mujer? Que no
sabes que ya puedo tener hombres a mi disposición?..." Tras decir esto Rosalía
pareció que se habia traicionado a si misma. Se dió cuenta de lo que habia dicho
y bajó de nuevo la vista quedandose callada.
Yo no supe que contestarle, pero no me gusta verla sufrir, la vi que estaba a
punto de soltarse a llorar y hasta la borrachera se me bajó del susto.
"Rosy, chiquita, perdoname, ya sé que eres una mujer, si me di cuenta, si estas
preciosa. Huy los hombres se van a volver locos por ti. Creeme, ya eres toda una
mujercita." Solo eso se me ocurrió decirle para levantarle el ánimo, pero esto
tuvo un efecto inmediato e inesperado en ella.
Levantando el rostro entusiasmada se me quedó viendo a los ojos con la mirada
esperanzada. "De verdad Pedro? de verdad crees que soy una mujer?" yo le
contesté que si sonriendo y ella se me colgó del cuello con un abrazo que me
sofocó. "De verdad volveré loco a cualquier hombre? tu crees que pueda?" me dijo
al oido sin dejar de apretarme.
Le contesté que si y le pedí que me soltara riendo. Luego le pedí que se fuera a
su cuarto porque estaba muy cansado y tenia mucho sueño. La verdad los ojos ya
se me estaban cerrando solos y sabia que al poner la cabeza en la almohada me
quedaria dormido.
Pero Rosalía me tomó de las manos y me pidió casi rogandome que si se podia
quedar a dormir ahi conmigo pues tenia miedo. Yo me quedé extrañado y no sé si
fué por el sueño o que pero no supe que contestarle y solo asentí con la cabeza.
Rosalía, feliz de la vida y sonriendo se arropó con mis sabanas y puso su cabeza
en mi almohada, cerrando los ojos dispuesta a dormirse. Yo para ese momento, con
todas las cosas que estaba haciendo mi hermanita se me fué el sueño a pesar de
estar tan cansado. Me recosté junto a ella sin desvestirme y sin taparme,
esperando quedarme dormido.
Los minutos pasaban y cada vez tenia menos y menos sueño. No podia dejar de
pensar, que seria lo que pasaba por la cabeza de mi hermanita. Porque actuaba
tan raro? porque se apoyaba tanto en mi? Seria que de verdad se estaba
convirtiendo en mujer y las hormonas estaban haciendo presa de su
comportamiento? Sumido en mis pensamientos me puse de lado olvidando que ella
estaba ahi, dormida junto a mi. Al hacerlo su cabello quedó cerca de mi rostro.
Sonreí para mi mismo, pasé mi brazo sobre su cuerpo y cerré los ojos intentando
dormirme otra vez. El olor del perfume de su shampú me llegó. Era un shampú
herbal el que usaba, me hizo gracia pues era la clase de olor que esperaria de
una joven mayor, como de mi edad. Me gustaba ese olor, no era solo el perfume,
sino algo mas, quizá porque como dicen que cada perfume reacciona diferente
según la química de la persona. Y mi hermanita siempre olia fresca y dulce, su
olor natural mezclado hacia ese perfume tan atrayente. No podia dejar de
aspirarlo, algo en él me incitaba a seguir haciendolo.
Acercando mi nariz a su cabello aspiré con ganas su olor, era delicioso, era
embriagante, como que aligeraba mi cabeza. Creí por esto que ya estaba
quedandome dormido y como mi hermanita ya lo estaba me quité los pantalones y la
camisa quedandome en mis boxers y me metí entre las sabanas. Y de nuevo me
acomodé a su espalda para que no tuviera frío pues la veia como acurrucada. La
abrazé de nuevo y cerré los ojos aspirando el olor de su cabello. Me estaba
quedando dormido con el relajante perfume, con el calorcito de su cuerpo, su
espalda estaba bien calentita. Me acerqué mas a ella y ella, dormida tambien se
acercó mas a mi, moviendo su cuerpo hacia atrás.
Me sentia relajado, satisfecho, sintiendo el calorcito de su cuerpo. y me quedé
dormido.
Me desperté no se a que horas, habia una extraña luz, como cuando va a salir el
sol pero todavia no lo hace. Al notar de nuevo el olor del cabello de Rosalía me
relajé, podia sentir su calorcito , mi erección contra sus turgente culito y mi
mano bajo su camiseta, sujetando uno de sus calientes pechos. En cuestión de
segundos, al pasar lista de la situación me dí cuenta de lo que estaba haciendo.
Me asusté y lo mas lentamente que pude retiré mi mano y me alejé de ella hasta
el otro lado de la cama. No lo podia creer, dormido, en sueños estaba magreando
a mi hermanita querida y lo peor es que a pesar de estar ya bien despierto mi
erección no se amilanaba, seguia tan dura y grande como nunca antes la habia
tenido. Era inconcebible para mi. Con cuidado me cercioré que Rosalía seguia
dormida, al verla con los ojitos cerrados me calmé un poco y me dormí ya de
cansado un par de horas despues.
Me desperté a las doce, me sentia todo desorientado, al buscar a mi lado en la
cama por supuesto no encontré a Rosalía pues era lunes y se habia ido a la
prepa. me levanté y puse el seguro a la puerta y me volví a acostar. Por alguna
razón me sentia caliente y al mismo tiempo preocupado por lo que habia pasado
horas antes. Comenzé a pensar que seria lo que me pasaba y porque mi hermana se
comportaba tan raro. Imaginé que un poco por lo que hacia mi hermana y un poco
por estar dormido pasó lo que pasó y que no tenia mucho que ver con ella el que
yo me hubiera excitado, pensé que se debió probablemente a su perfume.
Pensé que a lo mejor lo que le hacia falta a Rosy era un novio. Traté de
imaginarmela con algun compañero de su escuela, saliendo al cine y cosas así.
Sin darme cuenta me estaba frotando el pene sobre el boxer. Me estaba
imaginando, sin querer, que el compañero de Rosy, imaginario pos supuesto pues
no conocia a ninguno de ellos, me lo comencé a imaginar que le quitaba la blusa
a mi hermanita. Quizá eso le hace falta pensé, por lo que no se me hizo raro, ni
malo imaginarmelo. Me lo imaginé luego bajandole la faldita hasta los pies,
besando su cuerpo en el camino. luego subiendo, besando su barriguita, su pecho
todavia con el bra y luego metiendo su lengua en su dulce boquita. Para ese
momento ya me habia sacado la verga y me estaba masturbando con fuerza.
Me imaginé a Rosy acostandose lascivamente sobre una cama, llevando puestos solo
su ropa interior y sus zapatos escolares. Su compañero entonces se acerca a
ella, mientras Rosy se va quitando el bra, liberando sus hermosos pechitos, sus
pezones bien parados. el tipo entonces se acerca mas a ella y comienza a bajar
sus braguitas por las piernas de Rosy.
"Si, eso es" pensé "necesita que se la cojan y duro" ya el ritmo al que me
masturbaba era frénetico, me retorcía en la cama de placer.
Entonces me imaginé al tipo poniendose entre sus piernas dispuesto a meterle su
verga a mi hermanita y al acostarse sobre ella me vine yo, cegado por los
espasmos, el esperma me botaba de la verga cayendome en el pecho a chorros
abundantes. Estaba tan caliente que los espasmos me duraron un largo rato,
mientras yo estaba ahi sobre mi cama con los ojos apretados, imaginandome el
cuerpo desnudo de Rosy.
Al volver en mi, me limpié, me di un baño y como ya era la una de la tarde comí
algo. Aunque no tenia que irme a la otra ciudad hasta el martes siguiente tomé
mi maleta y me fuí despues de comer sin dar muchas explicaciones en casa. La
verdad me sentia sucio y no creia tener el valor de ver a Rosy a los ojos cuando
volviera de la escuela. En el camión tuve tiempo de meditar y, quizá
justificandome, llegué a la conclusión de que realmente lo que necesitaba mi
hermana era un novio para que le bajara los impetus. Ya en frío me dolia el
pensar que pudiera estar en los brazos de un hombre, pero era lo normal y, me
parecia lo mejor. Así que me decidí a buscarle un novio afín.
Ya en el apartamento, en un ambiente diferente me olvidé de todo y me dediqué a
preparar trabajos escolares que tenía pendiente, sabiendo que iba a estar solo
pues mis compañeros no llegarian sino hasta el mediodia siguiente como era
costumbre. Como a las ocho de la noche tocaron a la puerta y en shorts y
camiseta como estaba me levanté de la computadora para abrir. Al hacerlo me
quedé helado del susto, ahi frente a mi estaba mi hermana Rosalía con un
mochila. Me miró de pies a cabeza con una sonrisa pícara. "Asi que así te la
pasas cuando no estas en casa?" me dijo y entró sin siquiera pedirme permiso,
practicamente haciendome a un lado para poder entrar.
No supe que decirle, la verguenza por lo que habia pasado la noche anterior
habia regresado y solo atinaba a verla con los ojos bien abiertos. Parecia como
si se hubiera vestido para ir a la playa. Llevaba un short cortado de un
pantalón de mezclilla deshilachado que apenas le cubria las nalgas y una blusita
de tirantes que le dejaba los hombros desnudos.
Rosalía se dió cuenta que la miraba con atención y bajando su rostro para verse
levantó el rostro sonriendo. "Es que le dije a mamá que iba un par de dias a la
playa con unas amigas y sus padres, ahora que los examenes habian pasado. Me
creyó y bueno... aqui estoy" Yo solo la miraba con cara de interrogación. Ella
sonrió aun mas, me dijo que esperaba encontrarme en casa esa tarde pues queria
platicar conmigo, me dijo tonto estúpido por irme sin necesidad. "No te
preocupes" me dijo "sé que Jaime y Carlos no llegan hasta mañana así que puedo
dormir en tu cama". Noté un brillo extraño en sus ojos y algo malicioso en su
sonrisa al decir eso. "Cual es tu cama para dejar mi mochila ahi?" me dijo
entrando a una de las recamaras compartidas. En cada una habia dos camas y a mi
me habia tocado compartir recamara con Carlos mientras que Jaime, como lo
echamos a las suertes, le tocó tener su cuarto solo.
Le indiqué con la mano mi cama a Rosalía y ella puso su mochila sobre ella.
Luego se agachó para abrirla y sacar algo. Al hacerlo, la entrepierna de su
shorcito se metió entre sus nalgas y por primera vez pude ver sus bien formadas
nalgas, apretadas y suaves a la vez. "Que estas viendo hermanito?" dijo ella sin
levantarse. Yo no pude evitar sonrojarme. "No sabes que es malo verles el culito
a las hermanitas? te puedes calentar y luego que haces?" No podia creer como me
hablaba Rosy, y lo peor es que me estaba calentando, esa noche iba tener que
masturbarme para poder dormir. "Ahora quieres salirte tantito Pedro? me tengo
que cambiar" Yo, como un tonto, no pude responder nada, calladamente me salí y
Rosalía cerró la puerta tras de mi. Algo mas poderoso que yo estaba luchando en
mi interior y venciendome hizo que me agachara y me asomara por el agujero de la
cerradura. Tenia que ver su cuerpo completamente desnudo aunque solo fuera una
vez, ya habia visto practicamente sus nalgas y habia sentido uno de sus pechos,
tenia que saciar mi curiosidad y saber como lucia su cuerpo desnudo.
De espaldas a mi Rosalía se quitó los tenis y calcetas y luego lentamente,
agachandose poco a poco se bajó los shorts. Para mi sorpresa no traia ropa
interior, así que sin aliento pude ver sus rotundas nalguitas en pleno, no podia
creerlo, mi hermanita de verdad era una mujer hecha y derecha y me estaba
provocando tremenda erección.
Luego se sacó la blusita por la cabeza, llevaba un pequeño brassiere y al poner
sus manos en la espalda para abrir el seguro se dió la vuelta y casi me caigo de
rodillas al ver la mata de pelos negros y ensortijados que cubrian su pubis. Era
lo mas hermoso que habia visto en mi vida, una verdadera mata tupida en la que
cualquiera se perderia y seria la perdición de cualquier hombre. De verdad ella
podia volver loco a cualquier hombre y tenerlo a su disposición. Luego levanté
la vista justo en el momento en que se sacaba el bra y liberaba sus tetitas, Que
visión !!! sus chichitas tenian un tamaño mediano, tan turgentes y paraditas que
daban ganas de comerselas a mordidas, sus pezones estaban parados, oscuritos y
se notaba que estaban bien duritos, como a mi me gustan.
Me senté en el suelo sin aliento. Imaginandome el infierno que pasaria esa
noche, teniendo a tan apetitosa hembrita a la mano y no poder hacer nada al
respecto. Iba a tener que masturbarme por horas hasta poderme dormir. Me levanté
de nuevo para asomarme por la cerradura y la vi bailando desnuda, contoneando
provocativamente su cuerpo, sus piernas torneadas y fuertes, su barriguita y
ombliguito bien formados, su culito apretado, sus pies perfectos y su tremenda
mata de vellos púbicos. Tuve que cerrar los ojos unos segundos para aclarar la
vista y al volver a abrirlos ella ya no estaba. Moviendome traté de localizarla
pero de pronto vi su rostro cerca de la puerta sacandome la lengua para soltar
luego una risita maliciosa que me hizo estremecer, pero de placer prohibido.
"Que estabas haciendo cochino?" me dijo todavia riendo. "te estabas calentando
viendome verdad? pues para que te lo sepas ya lo sabia y el bailecito fué en tu
honor". Rosalía se rió, su risa abierta, franca y excitante, como de mujer con
voz de niña, me estaba volviendo loco. "Esperate" me dijo mas calmadamente "Ya
sé que quieres entrar a hacer algo pero todavia no termino de vestirme". Me
recargué contra la pared tratando de recuperar la compostura y el aliento,
mientras esperaba que mi hermanita saliera.
Cuando por fin salió me quedé con la boca abierta, mi hermana llevaba puesto su
uniforme escolar, solo que arreglado para verse mas caliente. La faldita
tableada mas corta, la blusa blanca desabotonada y amarrada sobre el ombligo,
dejando su terso vientre al descubierto y sin bra, pues notaba sus pezones
paraditos a través de la blanca y ligera tela. su cabello negro lo llevaba
arreglado con dos colitas, llevaba sus zapatos escolares con tobilleras de
encajes y estaba maquillada como putita. Mi verga estaba practicamente luchando
por salir de mis shorts y ella lo notó, bajando la vista vió mi bulto y
sonriendo satisfecha y nerviosa me dijo que se habia vestido así para mi, que se
habia fijado como se me paraba cuando veia a sus amiguitas con uniforme y ella
sabia porque.
Luego, dejando la puerta abierta volvió a agacharse sobre la cama para sacar
algo de su mochila. Pude ver como su faldita era lo suficientemente corta para
dejar al descubierto sus nalguitas cubiertas por una casi inexistente braga de
encajes negros. Ella volvió el rostro hacia mi sin levantarse.
"No sabes que está mal verle el culito a tu hermanita chiquita?" me dijo y yo me
apené por mi excitación y traté de disculparme pero antes de que pudiera decir
palabra ella me interrumpió "No tontito. Ay hermanito, no sabes que esta mal que
veas a tu hermanita así, comiendotela con los ojos, tragandote su culito con la
mirada, calentandome a mi tambien y que no hagas nada al respecto?" Yo solo abri
la boca en sorpresa y ella se avalanzó sobre mi besandome y forzando su lengua
contra la mia.
Yo sentia como todo mi cuerpo se electrizaba, pero estaba paralizado de miedo y
de deseo. Mi verga estaba mas dura que nunca, mi cuerpo me pedia corresponder
mas pero mi mente estaba toda revuelta. El sentir de mi cuerpo contra mis
razonamienots me confundian aun mas. Rosalía se fué separando poco a poco,
bajando la intensidad de sus besos. Pareció darse cuenta de mi actitud y mis
dudas. Respirando con dificultad se sentó en el borde de la cama, observandome
con mirada preocupada.
"Que pasa?" me dijo no evitando hacer un puchero con su boquita roja. El lapíz
labial embarrado mas alla del límite de sus labios por el tremendo beso que
acababa de darme, esto la hizo verse aun mas caliente para mi.
"Que te pasa Pedro?" repitió al ver que yo no contestaba, asustado y extasiado a
la vez de verla en ese estado de calentura y ofreciendo calmar la mia. "Mira
Pedro, yo creí que ya todo estaba entendido. O que crees que soy una ofrecida
nomas porque si?" Una gruesa lágrima comenzó a surcar su mejilla. "Pues que pasó
anoche? yo me quedé esperando que siguieras y no se si te quedaste dormido o
que. Porque crees que me quedé a dormir contigo?". Lo que me decia Rosy me iba
confundiendo mas y mas por lo que tomé el valor de preguntarle a que se referia.
"Anoche" -me dijo casi molesta- "cuando comenzaste a acariciarme, era lo que
queria. Mira, esperé a llegar a mis dieciseis años para ser toda una mujer y
pudieras considerarme, y poder entregarte todo lo que soy, siempre lo he
deseado, no se porque, pero desde que cumplí doce años y comencé a menstruar, mi
cuerpo comenzó a cambiar y tambien mi mente" Mientras hablaba Rosy se frotaba
nerviosamente las rodillas y veia alternadamente al piso y los lados. "Fué
cuando comenzé a darme cuenta de como te veia realmente, dejé de solo admirarte
para empezar a verte como el hombre guapo que eres, alguien a quien veia todos
los días, a quien tenia cerca para siempre ayudarme, apoyarme y protegerme, para
abrazarme cuando lloraba"-. Lo que me estaba confesando me estaba enterneciendo,
la verdad no me daba cuenta de que tanto ella me tomaba en cuenta y lo que
significaba en su vida.
"No te voy a decir, todo lo que creo que sabes" -Continuó diciendome- "Pues
siempre creí que te dabas cuenta de cuanta atención te ponia, como eres especial
para mi, mas que mis hermanas o nuestros padres. Y ya que cumplí 17 años yo creí
que tu lo esperabas tanto como yo, el momento en que ya podia considerarme mujer
y anoche que me acosté contigo, creí que entendias lo que queria y esperé a que
hicieras lo que tenias que hacer... O sea, tu sabes Pedro, hacerme mujer de una
vez por todas..." Nunca me lo hubiera imaginado y contrario a lo que ella
pensaba no me habia dado cuenta de nada hasta los ultimos dias. Pero si era
verdad entonces todo empezaba a encajar en mi mente. Sus atenciones desmedidas
hacia mi, el que no tuviera novio siendo tan bonita, inclusive el hecho de que
mi ropa interior desapareciera del cesto de la ropa sucia y apareciera despues
limpia en mis cajones, cuando yo soy el encargado de lavar mi propia ropa
interior.
"Chiquita" -le dije con voz temblorosa, indeciso todavia- "no lo sabia,
perdoname pero yo..." -ella levantó su mano interrumpiendome "Y anoche Pedro,
cuando te quedaste dormido y me dejaste bien prendida yo creí que te habias
quedado dormido porque llegaste tomado, y te perdoné por eso. Así con tu mano
quieta sobre mi pecho y sintiendo tu erección contra mi culito tuve que
masturbarme imaginando lo que hubieras hecho si no te hubieras dormido" -La
imagen de mi hermanita masturbandose junto a mi, en mi cama y con mi mano en su
pecho desnudo, fué demasiado para mi, me daba cuenta de que mi hermanita
realmente se habia convertido en una ardiente mujercita. Sentia mi verga latir
en mis shorts -"Pero cuando llegué a casa de la escuela y me dijeron que te
habias ido, me enfurecí pues me di cuenta que no ibas a cumplirme"- siguió
diciendome ya mas calmada, levantando el rostro hacia mi.
"Pero eso ya está en el pasado y me obligó a actuar de manera diferente. Primero
pensé en vengarme de ti, pero al pensarlo bien me di cuenta que no podria hacer
nada para lastimarte. Admito que si cambié mis planes, al ver que te
acobardaste, y decidí de todas maneras complacerte calmando tu calentura y al
mismo tiempo que me dieras lo que mas quiero en la vida, aparte de algun
regalito que yo misma me he dado ardida por tu huida, cuando todavia pensaba
vengarme de ti. Pero ahorita y primero que nada quiero que me des lo que deseo
tan ardientemente, que me hagas tu mujercita" No pude evitar sonrojarme ante las
palabras de mi hermana, me estaba retando, y estaba resultando mas hembra que yo
macho.
Al verme apenado ella se rió -"Si hermanito te he oido hablar con tus amigos y
que a pesar de que a mi siempre me has respetado y te refieres a mi con cariño,
como si fuera yo algo dulce y delicado, te he escuchado hablar de otras mujeres
y como te refieres a ellas como putitas y mujercitas calientes. No te imaginas
como me calentaba oirte hablar así, y deseaba que me vieras como una de esas
mujercitas calientes para que calmaras en mi las erecciones que te provocaban
mis amigas." -Rosy me vió a los ojos- "Te deseo estúpido, que no ves que el que
me hagas tu mujer es lo que mas deseo en la vida?" Yo aceptando para mis
adentros lo caliente que estaba por ella bajé el rostro. Ella me llamó a su lado
y yo, obediente como un niño, caminé hasta quedar parado a su lado. Luego vi
como su mano temblorosa se acercaba a mi short y lentamente comenzaba a bajarlo.
De alguna manera sus palabras me hicieron sentir culpable. El hecho de no haber
notado sus atenciones y sus deseos por tanto tiempo y el hecho de haberla hecho
sufrir por ello no me lo perdonaba. Y la forma en que ella me lo habia dicho me
habia convencido de ello. tenia que recompensarla de alguna manera y en mi
calentura y aturdimiento pensé que lo mejor seria dejarla hacer lo que quisiera
conmigo. Ya para ese momento lo que ella deseaba era lo mismo que yo queria con
todo mi corazón Temblorosa de deseo mi hermana bajó mi short hasta que mi verga
bien parada salió como resorte de él. Por un momento pareció como dudar tocarlo
y levantó la vista hacia mi rostro, tenia como una sonrisa en los ojos pero no
en la boca, se veia que estaba muy nerviosa. Yo, para calmarla, le dije que eso,
mi erección, ella la habia causado y por lo tanto era su dueña y podia hacer con
ella lo que quisiera. Al oir esto ella sonrió timidamente. Tomando mi verga con
una mano volvió a levantar el rostro hacia mi y me sonrió mas ampliamente, como
satisfecha. Se veia hermosa como nunca antes la habia visto y en ese momento, al
verla como toda una mujer, con su hermoso rostro vuelto hacia mi, sujetando mi
erección con ternura, la amé mas que nunca.
Con la otra mano recorrió con la punta de los dedos la extensión de mi verga muy
suavemente, sentí como cosquillas y mil sensaciones mas, creí que en ese momento
me iba a venir pero me controlé. Bajé la mirada otra vez hacia ella y la vi
riendo satisfecha por la reacción que me habia arrancado y abriendo la boca sacó
su lenguita y con ella recorrió tambien mi verga. No puedo describirles lo bien
que se sentia aquello, parecia que mi hermana habia planeado tanto eso que
parecia una experta. Ya completamente concentrada en ello con los dedos de una
mano acariciaba mis huevos mientras que con la otra sujetaba mi verga para
seguirla lamiendo. Con delicadeza posó la puntita de su lengua sobre mi glande y
yo temblé de placer.
Con suavidad abrió su boca y se metió mi glande para comenzar a mover su lengua
alrededor de él. Aggghhh estaba conociendo el paraiso, me estaba volviendo loco.
Luego alternó el movimiento de la lengua para de vez en cuando sorber mi glande,
chupandolo con fuerza. Así, poco a poco, con cada sorbida se metia mas y mas de
mi dura verga en su boquita. Sentia en mi erección su saliva y lo caliente del
interior de su boca, los chupetones que me daba y su lenguita moviendose
locamente alrededor de mi verga.
"Parate, parate Rosy" le dije conteniendome para no venirme. Ella se dió cuenta
de mi situación y sonriendo se puso de pie y poniendo y entralazando sus manos
en mi nunca comenzó a besarme apasionadamente, nuestras lenguas jugando la una
con la otra, saboreando yo su saliva mientras ella bajaba las manos para seguir
bajando mis shorts, cuando estos quedaban fuera del alcance de sus manos pues yo
no dejaba que parara de besarme, usó sus pies para bajar mis shorts hasta mis
pies donde yo mismo los saqué moviendo mis piernas. Entonces con su mano siguió
masajeando mi verga y mis huevos.
Tomando valor la separé de mi y le empujé sobre la cama. ella sonrió al ver que
ya estaba mas que dispuesto a complacerla en sus caprichos de niña-mujer. Por
unos segundos disfruté la imagen que se me presentaba. Mi hermanita vestida de
colegiala putita. Con colitas en el pelo, la blusa amarrada al vientre y la
falda tan corta que en la forma en que cayó a la cama podía ver sus negras
bragas de encajes. "Dilo, quieres decirlo verdad?" me dijo sonriendo "Yo lo se,
de eso se tratataba. Dilo, di que me veo como una caliente putita" "Ay Rosy" -le
contesté con el aliento entrecortado y tragando saliva, se me hacia agua a la
boca- "de verdad, de verdad que te ves bien putita hermanita. Nomás ve como me
tienes la verga de dura". Rosalía bajó la vista hasta mi verga y se rió como
niña otra vez. Me tenia bien caliente, así que sin pensarlo dos veces me hinqué
en la cama, sobre ella, mis rodillas a cada lado de sus caderas. Lentamente
desaté el nudo de la blusa y ví por fin sus bien formados y parados pechos ante
mi. Me agaché y me prendí de ellos, mordiendo y besando y lamiendo uno y otro
alternativamente. Rosy habia cerrado los ojos y gemia quedamente mientras
acariciaba mis muslos y nalgas.
"Pedro, mi amor, que feliz soy!!!"- me decia mordiendose los labios y moviendo
la cabeza de un lado a otro. Me dediqué a morder uno de sus pechos mientras que
con los dedos retorcia el duro pezón del otro, Rosy empezó a gemir mas fuerte,
con la boca abierta y apuntando su barbilla al techo. Con cada nueva caricia iba
descubriendo lo caliente que era mi hermanita y no dejaba de sorprenderme.
"Quitame las bragas" -me dijo cesando. Y yo, muy obediente me desmonté de ella y
me bajé de la cama para agacharme y acercar mi rostro entre sus piernas
abiertas. Al sentir mi respiración en sus muslos Rosy rió roncamente, por lo que
me dediqué a lamerlos hasta que llegué a su braguita. Por sobre la tela de
encaje aspiré el olor de su montecito excitado y no pude evitar darle una lamida
a la telita húmeda. El sabor, el olor y lo peor, el saber que era la rajita de
mi hermanita mas querida y que me lo estaba ofreciendo, me puso mas caliente, ya
no tenia inhibición alguna, tenia ante mi una hembra muy caliente y estaba
dispuesto a desahogar en ella todas las fantasias que he tenido sobre putas
dispuestas a todo, y evidentemente, mi hermanita era una puta dispuesta a todo
por satisfacer su cuerpo.
Mas caliente que nunca, de un jalón le arranqué la braguita a mi hermana que
gritó de sorpresa y excitación. El roce de la tela le dejó unas marcas rojas en
las caderas y me dediqué a lamerlas, besarlas y consentirlas. Rosy, afiebrada,
no dejaba de gemir y retorcerse. Luego le abrí mas las piernas y me dediqué a
admirar esa vulva rosada, palpitante y abierta que se me ofrecia, no tenia mucho
vello alrededor de los labios, lo contrario de su púbis, pero lo tenia bien
dispuesto, incluso pude distinguir unos finos vellitos dorados en su culito.
Ella se dió cuenta de que me tardaba en complacerla y levantó la cabeza para
verme. "Que pasa?" -me dijo- "No te preocupes, aunque nunca he estado con ningún
hombre no quise entregarme a ti como una estúpida niñita. Por eso desde hace
tiempo me masturbo. primero me metia lo que encontraba en el baño, cepillos, el
mango del trapeador, luego llevaba zanahorias de la cocina, pero nada demasiado
grueso para seguir siendo tu virgencita apretada que pudieras desflorar. Por lo
que no tengas miedo, mi hímen ya no existe y puedes penetrarme como quieras que
ya no me va a doler." Imaginarmela afiebrada metiendose cosas, encerrada en el
baño me encendió mas y decidido le metí un dedo para mojarlo en sus juguitos.
Rosy cási gritó de nuevo y jaló las sabanas para morderlas mientras se retorcia
de placer. Sacando mi dedo esparcí sus juguitos por toda la vulva y luego me
agaché a olerla. Que delicioso perfume de hembra !!! Que paraíso !!! nunca voy a
olvidar la primera vez que aspire el aroma de mi hermana directamente de su
sexo. Me llenó la cabeza, me intoxicó y me hizo sentirme de su propiedad, su
esclavo de por vida.
Afiebrado acaricié su vulva con mis mejillas y luego saqué la lengua para probar
el jugo de sus labios mayores. Separandolos luego con mi lengua probé sus labios
menores y los succioné ligeramente, metiendolos en mi boca mientras oia a mi
hermana gemir. Como un gatito que toma su leche comencé a lamer al interior de
su vulva, sobre la entrada de la vagina y tuve que acomodarme de nuevo pues mi
hermana reaccionó levantando sus caderas en el aire, apoyando sus pies en la
cama. Con mis manos, muy delicadamente la tomé de las caderas y la empujé hasta
que quedara sobre la cama otra vez. Volví a hacer la misma maniobra de lamer la
entrada de su vagina y cuando ella estaba a punto de levantar las caderas otra
vez la sujeté y la mantuve sobre la cama. Con mi pulgar sujeté los labios de su
vulva a un lado y pude meter mi lengua mas profundamente, haciendo circulos con
ella en el borde de la entradita de su vagina. Rosalía se quejaba y gemia de
placer y seguia tratando de levantar sus caderas por lo que con mi mano libre la
sujeté con mas fuerza, tratando de concentrarme en meter mi lengua en su
apretada vaginita. Pero como Rosy no dejaba de moverse la calentura me hizo
enojarme. "Calmate pinche puta y dejame cogerte"- le grité con la cara roja de
deseo. Para lograr que se calmara, y como mi pulgar ya estaba empapado de sus
jugos lo forzé en su culito y Rosy gritó de placer, casi aullaba yo diria y con
esto comenzó a moverse de atras a adelante, muy lentamente, como metiendose mi
dedo, así pude seguir lamiendo su chochito mas calmadamente pues ese nuevo
movimiento me facilitaba las cosas Con esfuerzo pude meter la mitad de mi lengua
en su chochito y noté que tenia un orgasmo por sus contracciones y por que sus
juguitos aumentaron en cantidad. Como loco traté de lamer y beberme lo mas que
pude, y el lengueteo la hizo enloquecer a ella tambien, luego me dediqué a
complacer su durito clítoris y lo chupe y lamí hasta que supe que le habia
arrancado otro orgasmo. Satisfecho de haberla hecho venirse levanté el rostro y
pude ver el suyo, sonrojado, su expresión embobada de placer, sus labios
turgentes y paraditos, bien rojos, respiraba por la boca y parecia murmurar
algo. Me moví sobre ella para acercarme a sus labios para besarla y luego
escuchar lo que decia. Al acercar mi oido a sus labios mi temperatura subió al
doble pues, muy bajito, casi imperceptiblemete Rosalia repetia solo una frase
-"Cógeme hermanito, Cógeme hermanito, Cógeme hermanito..." Mas enfiebrado aún me
levante y buscando que hacer a continuación vi que aun tenia puesta su corta
faldita escolar por lo que se la arranqué como lo habia hecho con las bragas,
luego le arranqué la blusa que solo habia abierto para tener acceso a sus pechos
y arrojé los pedazos de tela a un rincón de la habitación. Y me solacé todo un
minuto de verla desnuda sobre mi cama, a mi hermanita favorita, jadeando, con
sus colitas y sus zapatos negros colegiales y sus calcetas adornadas con
encajes. Era una fantasía de carne, era un sueño hecho realidad, era una
colegiala caliente y era mi hermana mas querida. Que mas podia yo pedirle a la
vida? Blandiendo mi dura verga me tendí sobre ella y mordí sus pezones una vez
mas.-"Ahora si amorcito, mi putita, vas a ser mia, vas a ser mi mujer"- al
decirle esto Rosy abrió los ojos y levantó el rostro para verme con lagrimas en
los ojos, sonriendo y mordiendose los labios. Apunté mi verga a su chochito y
para hacerla sufrir de placer paseé mi glande por toda su vulva sin metersela.
Acariciando en circulos con ella su clítoris y empujando de vez en cuando, muy
ligeramente, sobre la entrada de su vagina.- "Ya cabrón"- protestó ella con voz
ronca "Cógeme maldito, o voy a explotar de lo caliente que estoy".
Ahora era yo el que se reia de su calentura y desesperación. Pero mi calentura
era tan grande como la de ella, por lo que acomodandome le dí un gran beso para
luego acomodar mi verga en la entrada de su vagina y lentamente la forzé en su
interior, delicadamente, muy dulcemente, por lo apretada que estaba a pesar de
su lubricación natural. Cuando sentí que estaba cerca del final de su vagina se
la metí de un jalón y los dos gemimos con fuerza, ella casi gritando. Mi cabeza
explotó de placer, era como si escuchara las partes mas emocionantes del himno a
la alegria de Beethoven, retumbando dentro de mi cerebro. Como si el universo se
hubiera reducido a nuestros sexos, el de Rosy y el mío, y palpitaran por un
segundo al ritmo de las estrellas mas brillantes.
Que felicidad, que calentura !!! Que puta es mi hermanita !!! Así me estuve
moviendo en su vagina por varios minutos, con rápidez como perrito faldero, mi
pene chocando cada vez contra su cervix y ella abrazandome apretadamente con sus
piernas, sus zapatos rozando mis nalgas y muslos, enrojeciendolos, poniendome
por esto mas caliente y reforzando mis arremetidas salvajes contra su apretado y
delicado chochito, su rozagante chochito.
Cuando sentí que se acercaba mi venida comenzé a bajar el ritmo para evitarla y
Rosy levantó el rostro con dificultad- "No pares"- me dijo- "Crees que soy
pendeja? tengo tiempo tomando pastillas esperando este momento. Vente en mi
hoyito, llename de leche hermanito, cogeme como a una buena puta...aghh"- Yo
volví a aumentar el ritmo de mis embestidas empujado por sus palabras ardientes
mientras ella, mi hermana, no dejaba de hablar y animarme. -"Aghhh, cogeme
hermanito, cógeme, siiiii argghhhh, no pares, llename, metemela toda, sueltame
la leche cabrón, asi..." De pronto no pude mas, mi vista se nubló y mi cabeza se
llenó con el sonido de los gritos y gemidos de mi hermana que me pedia mas y mas
leche, enloquecida en medio de su propio orgasmo. Al ir bajando de mi venida y
sentir nuestros cuerpos ardientes entrelazados comencé a aceptar que yo tambien
estaba enamorado de ella y que esa noche me habia enganchado de por vida, que
sería y haría lo que ella quisiera, cuando ella lo quisiera.
Mas tarde tambien me ofreció la virginidad de su culito, sacando de su mochila
un frasquito de vaselina me la embarró en la verga y luego me dió el frasquito,
guiandome me dijo que untara un poco alrededor del ano y que luego con un dedo
le metiera otro poco en el recto. Y así esa noche tambien probé su parte mas
prohibida en una relación ya prohibida de por si.
Cógimos en todas lo posiciones posibles y a ratos retozabamos jugando como niños
sobre la cama. Así estabamos, yo de espaldas a la cama y ella sobre mi, boca
abajo, cuando oí un ruido y de improviso entraron mis amigos Carlos y Jaime, mis
compañeros de departamento. Traian botellas de tequila en la mano y al vernos
desnudos y en tal posición, hermano y hermana, se quedaron atónitos, mudos de
sorpresa y me dí cuenta que tambien de excitación pues el trasero abierto de mi
hermanita apuntaba hacia ellos y claramente pude ver el bulto de sus erecciones.
Rosalía tambien lo notó y se rió contagiandome de su risa.- "Pasen y sientense"
- les dijo risueña indicandoles dos sillas que estaban contra la pared de la
habitación.
Luego besandome una y otra vez me explicó que ese mediodia, cuando estaba
enojada conmigo, entro a mi email pues hacia tiempo sabia mi clave y siempre
checaba mis mensajes y sabia todo de mi vida privada, por lo que aprovechando
esto, en mi nombre citó a Carlos y Jaime a esa hora en el departamento y su plan
era que ellos se la cogieran y yo los descubriera, pero despues cambió de plan y
se olvidó de eso. Por lo que ahora solo los dejaría disfrutar del espectaculo
pues eso la calentaba horrores y.. -"tal vez despues..."- agregó con una sonrisa
picara. -"Pero antes cogeme otra vez para que vean lo calientes que pueden ser
unos hermanitos"- Lo hicimos de nuevo un par de veces, ella estaba superexcitada
al saberse observada pero a mi la verdad me cohibia la presencia de mis amigos.
Al verlos de reojo de vez en cuando pude ver como seguian bebiendo al mismo
tiempo que se masturbaban. Parecian lobos esperando el momento de comerse a mi
adolescente putita, pero ella era mia, mi puta personal.
A la tercera vez de hacerlo frente ellos nos quedamos dormidos y no supe mas de
mi estaba exhausto y caí rendido en los brazos de Rosy, mi mujer desde ese
momento Me desperté mas tarde cuando oí gritos y gemidos, todo confundido busqué
a mi lado y mi hermana ya no estaba. Me senté en la cama y vi en el piso de la
habitación algo que no esperaba ver. Se me hizo un hueco en el estómago al ver
como mi hermanita estaba entre mis dos amigos en posición de perrita mientras le
hacian una doble penetración. Carlos estaba bajo ella metiendosela por la vagina
mientras Jaime la montaba por detras metiendosela por el culo. Ambos se movian
desenfrenadamente, sin compasión taladraban los hoyitos recien estrenados de mi
hermana y la imagen hizo que mi verga se pusiera instantaneamente como piedra.
Pero como buen macho me enojé y dispuesto a defender a mi hembra, mi propiedad,
salté de la cama para separarlos. Pero al hacerlo pude oir los gemidos de Rosy,
inequivocadamente de placer, y pude ver su rostro bañado en sudor y lágrimas,
sonriendome extasiada. Por su expresión supe que no la estaban violando, que mas
bien ella los habia alentado y ahora le estaban dando lo que les pedia.
Sin poder hacer mas me senté en el borde de la cama a acariciar mi erección
mientras veia a mis amigos solazarse con el cuerpo tierno y adolescente de mi
hermanita. Todo su cuerpo agitado como un pedazo de madera en un mar picado,
llevada por el destino y su calentura. Mas que a mi hermana, mis amigos parecian
estarse cogiendo un pedazo de un carne, una puta barata de la calle en la que se
cobrarian cada peso y centavo que le habian pagado, como si tuvieran derecho a
ello, a ella, a su tierno cuerpo de colegiala. Así estuve observandolos hasta
que terminé jalandome la verga con fuerza y cuando vi que mis amigos se ponian
de acuerdo y cambiaban lugares para pasarse uno abajo con su vagina y el otro
atras a taladrar su culito, una vez que los vi ya tomando su ritmo de bombeo
nuevamente, me acerqué y metí mi verga en la boca abierta y jadeante de Rosy, mi
querida putita. Ella respondió apasionadamente mamando y mordiendo mi verga mas
intensamente que antes haciendome venirme en su boca muy pronto. Cuando terminó
de mamarme, aún con mi esperma chorreando por su barbilla me dijo: "Verdad que
soy una puta de lo peor que puede tener a cualquier hombre a su disposición?"-
yo solo sonreí y le contesté que sí, dejandola sola con mis amigos.
Ya mas calmado fisicamente pero aun con la calentura en la cabeza me vestí y me
puse a ver la tele en el recibidor, no me podia concentrar pues hasta allá oia
los gritos y gemidos de mi hermana y los gritos de Carlos y Jaime que,
envalentonados por mi ausencia, se dedicaban a calentarla con sus palabras,
llamandola por todos los nombres despectivos que se les ocurria, desde puta
hasta perra y exigiendole las posturas mas inverosimiles y que complaciera
diferentes partes de sus cuerpos con su lengua. Despues de una hora de estar
escuchando eso no pude soportar mas y salí a la escuela. Pero aunque entré a una
clase no pude concentrarme y solo pensaba en Rosy, mi hermana, y lo que le
hacian mis amigos en el departamento.
Despues de dos horas de merodear por la universidad sin hacer nada decidí volver
al apartamento, pues me imaginaba que para entonces ya habrian terminado. Al
entrar ahí me sorprendí el silencio del lugar cuando horas antes parecia un
burdel o un local de orgías. Sobre la mesita del recibidor encontré una nota
sujeta por una lata fresca de cerveza que aun transpiraba de fría. Tomé la
cerveza, la abrí y me senté en el sillón a leer la nota mientras sorbía la
cerveza que por alguna razón en ese momento me pareció deliciosa. La nota era un
mensaje de mis amigos: "Gracias hermano, estuvo cabrón el regalo que nos diste,
siempre que nos necesites para algo sabes que estaremos a tu disposición. Carlos
y Jaime". Sonreí para mi mismo pensando que cada uno de ellos tenia mas de una
hermana de buen ver y hallaría la forma de que me recompensaran de igual forma.
Luego, animado por beberme toda la cerveza, me levanté para ir a mi habitacion.
Ahi, la visión que tuve nada mas cruzar la puerta hizo que se me parara la verga
de nuevo. mi hermana estaba completamente desnuda, su cabello enmarañado
cubriendole el rostro, despatarrada, las piernas muy abiertas y el sexo aun
escurriendole esperma. Me acerqué y me hinqué junto a ella, parecia dormida y
tenia tambien sémen desparramado sobre sus hermosos senos. Me empezé a jalar la
verga cerca de su rostro y, aparentemente por el movimiento, ella se despertó.
"Hermanito!!!!" - me dijo como dormida- "que lindo es despertar satisfecha y a
tu lado" -Bajó la vista a mi verga y me vió masturbandome y sonrió -"Y que lindo
es que me quieras así. Quiero que te vengas en mi cara, creo que me lo merezco,
pues dejé a tus amigos hacerme todo lo que quisieran a cambio de que te cedieran
la habitación individual y así tuvieramos mas privacidad tu y yo..."- "Eres una
puta de lo peor" le dije sonriendo y me vine derramando mi esperma en sus
labios, nariz y ojos. y me acosté a dormir a su lado mientras ella se relamia.
Tiempo despues a mis espaldas ella siguió acostandose con ellos a cambio de
dinero, pero yo me dí cuenta pues aparte de usar el dinero para sus pequeños
lujos tambien me compraba caros regalos como estereos y buena ropa. ellos
estaban tan enviciados con mi hermanita que no les importaba pagar lo que les
pidiera. A mi no me importaba que lo hiciera pues sabia lo que la excitaba eso
de sentirse putita y si ella era felíz tambien lo era yo, siempre que tuviera a
mi disposición ese cuerpo suyo tan rico, yo seria felíz.
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Esta es solo una caliente e inocente fantasía. Espero que la hayan disfrutado.
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