Despues de nuestra aventura con Joan en el hotel de
Barcelona, nos propuso ir a su casa a follar con su mujer a lo cual dijimos que
tendría que ser en otra ocasión ya que nos teníamos que ir, asi que quedamos
para nuestra siguiente escapada a Barcelona.
Estábamos de nuevo en Madrid y decidimos que habría que
retapizar nuestro sofá, un poco desgastado debido a la cantidad de folladas
interminables que habíamos tenido sobre el. Así que llamamos a un teléfono que
nos dio nuestro amado portero, nos dijo que era un tapicero de toda confianza,
que lo conocía desde hace mucho tiempo y que no habría problema.
Quedamos con el tapicero el sábado a las 10 de la mañana.
Estabamos terminando de desayunar, cuando sonó el telefonillo de la casa, era el
tapicero, pasados unos minutos sonó el timbre de casa, Ricardo abrió la puerta y
apareció una auténtica bestia peluda enfundada en un mono azul, era alto 1,87
aproximadamente, pelo blanco, barba blanca, una barriga enorme y dura, espaldas
enormes, brazos como piernas y manazas enormes, casi no cabía por la puerta,
detrás de él venía un chaval de unos 18 años bajito, regordete, con la cara
sonrosada y también metido dentro de un mono azul. "Hola soy Román, el tapicero
y este es mi hijo Claudio que me ayuda los fines de semana", nos dimos la mano y
entraron en casa, les enseñamos el sofá, Román nos mostró varias telas,
decidímos el color que nos gustaba y pasó a elaborarnos un presupuesto. "No será
muy caro, aproximadamente unos 650 euros y le tardaremos una semana" Nosotros
asentimos al precio y le preguntamos que cuando se lo podría llevar. Nos
contestó que ahora mismo si nos venía bien. Nosotros accedimos, pero antes les
invitamos a un café a lo cual accedieron gustosos. Ricardo fue a la cocina a
preparar los cafés, yo me quede con ellos en el salón y noté que Claudio, el
chaval no paraba de mirarme a las piernas y al paquete. Román hablaba muy
animadamente de su negocio, que ya nada es como antes, que todo está muy mal,
etc...
Era una maravilla ver ese portento de hombre que sentado
marcaba un paquete descomunal que colgaba fuera de la silla en la que estaba
sentado. Claudio disimuladamente empezó a tocarse el paquete y mirarme a la vez,
tenía un paquete muy similar al de su padre. Empezó a sudar debido al calor que
hacía en casa por la calefacción y también por la excitación que iba en aumento
ya que su paquete se iba hinchando por momentos. Yo le pregunté: "Claudio tienes
calor?" "Un poco" contestó, "este hijo mío es igual que yo, siempre tiene calor,
será la juventud y la calentura que llevan siempre los jóvenes, jajajaja",
continuó "la verdad es que yo siempre voy caliente también y nos soy tan joven,
estoy empezando a sudar, teneis la calefacción muy fuerte, no?"
"la verdad es que nos gusta estar desnudos en casa en pleno
invierno, por eso esta tan fuerte la calefacción", "si quereis podeis quitaros
el mono, sentiros como en casa mientras os tomais el café" le contesté a Román,
intentando que esos cuerpazos se quedarán a la vista de nuestros ojos. El
paquete de Claudio era enorme, parecía a punto de estallar. Román que era muy
majete, se levantó y se quitó el mono hasta la cintura, yo creía que me moría,
vaya cuerpazo, era enorme, un pecho precioso con unas tetas enormes, una barriga
tremenda y dura y todo recubierto de pelo blanco hasta mas abajo del ombligo, yo
tuve una erección instantánea, que intenté disimular.
"Hijo, ponte cómodo, tu también, estos señores son
encantadores"
Claudio hizo lo mismo que su padre, pero al levantarse se le
notaba sobre manera el enorme bulto que tenía entre sus piernas. "Joder hijo si
estas empalmado, que te pasa?"
Claudio se ruborizó. "No lo sé" contestó, "estos chicos a
todas horas la tienen dura y encima está consiguiendo que se ponga dura a mi
también" dijo Román mientras se tocaba su paquete que había tomado unas
dimensiones tremendas. Yo me quedé un poco cortado y sin pensarlo, dije: "si
quereis desnudaros y asi dejais salir esos monstruos que teneis entre las
piernas", Román se empezó a reir y Claudio, su hijo también. "os apetece ver
nuestras pollas?" preguntó Román sin cortarse un pelo a lo que Ricardo que
estaba entrando con el café contestó: "por supuesto y os las vamos a chupar
hasta que os dejemos secos" yo me quedé atónito ante la afirmación de Ricardo.
Ni cortos ni perezoso el padre y el hijo se desnudaron por
completo, mostrando unos cuerpos enormes y preciosos, piernas enormes, culos
maravillosos y unos pollones gigantescos de los cuales colgaban unos enormes
huevazos, sobre todo los de Román era tremendamente gordos. Ricardo y yo
estabamos absortos mirando los cuerpos de nuestros tapiceros, los dos luciamos
una erección tremenda, nos íbamos a desnudar también, cuando Román se agachó
delante de su hijo y se metió el pollón del niño de un solo golpe en su boca
mientras le masajeaba los huevazos, dios como la chupaba Román, era un auténtico
profesional. Claudio sudaba a chorros mientras se pellizcaba los pezones y le
decía a su padre:"Joder papa, como la chupas, me vuelves loco, la chupas mejor
que mama", ante esa afirmación Ricardo yo nos quedamos perplejos, ya estabamos
desnudos y nos acercamos a Román y a Claudio. Ricardo empezó a comerle los
pezones a Claudio y yo me arrodillé para ayudar a Román a comerle el pollón a su
hijo. Román me miró con cara de complicidad y me paso la polla de su hijo que
apenas me entraba en la boca, mientras el lamía los huevazos del niño.
Claudio y Ricardo se estaban besando como posesos, mientras
Román y yo seguíamos devorando aquel pedazo de carne que nos pasabamos de una
boca a otra, la pajeabamos, juntábamos nuestras lenguas en su enorme capullo
enrojecido. Román le dijo a Ricardo que nos pusiera su polla también en la boca
y asi tuvimos doble ración de carne. Claudio empezó a moverse mas rápido signo
de que estaba a punto de correrse, "ya veras la leche que suelta el niño" dijo
Román mientras enchufaba la polla de Claudio en mi boca. De repente Claudio
soltó un grito y empezó a soltar leche en mi boca de tal manera que estuve a
punto de ahogarme, no podía tragar toda aquella lechada, me chorreaba por toda
la cara y llegó a mi pecho también y eso que Román me ayudaba a que lo que yo no
podía tragar el lo lamía, era tremendo la cantidad de leche que soltaba el niño,
yo me corrí sin tocarme solo del placer que sentí ante aquel torrente de semen
que me inundó por completo. Fue entonces cuando Román con la cara llena de leche
también se abalanzó sobre la polla de Ricardo y le dijo que le llenara la boca
de leche, que quería mas. Ricardo le soltó el primer chorro en la cara y luego
apuntó a la boca de Román que se tragó los siguientes chorros de leche de mi
amor. Yo empecé a pajear a Román mientras se bebía la leche de Ricardo y lamía
el capullo de su hijo a la vez. La polla de Román a penas de cabía en la mano,
no podía rodearla de lo gruesa y larga que era y sus huevos debían de pesar dos
kilos por lo menos, era increíble.
Cuando Román hubo acabado de limpiar las pollas de Ricardo y
su hijo se levantó y me puso su badajo en la cara"Ahora vas a ver lo que es
soltar leche" y sin mediar ni un segundo salió un chorro de su capullazo directo
a mi boca, dios miío parecía que estaba meando leche, era tremendo nunca antes
había visto algo igual, era una meada de leche que no paraba, yo me volví loco y
tuve otra erección instantánea, me bebí toda a quella leche como si bebiera de
una fuente, apreté sus huevazos para que aquel manantial no parará de manar,
Ricardo se agachó y me ayudó a beber los litros de leche que soltaba Román
mientras berreaba de placer y se reía a la vez, hasta que las últimas gotas
penetraron en mi garganta y tragé con ansía. Yo seguía emplamado pero decidí
esperar a mejor ocasión para correrme otra vez.
Nos quedamos mirándonos los cuatro, Ricardo, Román y yo con
la el cuerpo y la cara llena de leche y empezamos a reirnos y a besarnos con
furia pasándonos los restos de semen por nuestras bocas hasta que caimos
rendidos en el sofa y nos tomamos el café ya frío.
Pasados unos minutos le pregunté a Román, cuando dijo Claudio
lo de su madre, que también se la chupaba. Riéndose, dijo: "Follamos los tres
juntos desde que Claudio tenía 12 años. Nos pilló a su madre y a mi follando en
el baño, mi mujer le vió y le dijo que entrara que no se asustara, se la chupó y
se corrió enseguida, luego le dijo que a partir de ese día ibamos a disfrutar
los tres del sexo y asi aprendería con sus padres"
"Aunque a mi me gustan mas los hombres" dijo Claudio
"Bueno de vez en cuando a mi tambien me gusta, hijo mio,
estos dos señores están estupendos" dijo Román"
"Nos tendríamos que ir que mama y la abuela esta esperando
abajo" dijo Claudio
"Estoy pensando en decirlas que suban, esto a tu madre y a u
abuela les va encantar" dijo con sonrisa maliciosa Román, "si no os importa"
Ricardo me miró y a mi me pareció que podría estar bien una
orgía para empezar el fin de semana, "De acuerdo" dijimos.
"Ahora subimos" se lavaron la cara para que no se notará la
leche seca y bajaron los dos, Ricardo y yo nos quedamos pensando como podría ser
aquello, con mujeres mayores habíamos estado, pero lo de abuela sonaba a muy
mayor, mas que nuestra vecina con la cual follamos de vez cuando con ella y con
su nieto, pero decidimos que podría ser diferente.
Al cabo de unos minutos llamaron al timbre, abrimos, entraron
Román y Claudio y detrás dos mujeres una mas mayor que otra, pero no mucho. Eran
verdaderamente apetecibles. La mas joven que era la mujer de Román, se llama
Clara y era una mujerona de unos 40 años no muy bajita, gordita, pechos firmes
con pezones afilados, un culo en pompa maravilloso y una boca que invitaba a
besarla sin cesar con unos labios carnosos y rojos como el fuego. La otra era la
madre de Clara, Paquita, una mujer de unos 58 años, voluptuosa, pelo rubio
teñido, bastante gorda pero muy dura, unas tetas descomunales, un culo enorme y
respingón y la misma boca de mamona de su hija. "Bueno aquí estan las mujeres,
que os parecen?" preguntó Román. "Geniales" respodió Ricardo.
Entraron en casa y casi sin previo aviso las mujeres se
empezaron a besar con un frenesí tremendo mientras se magreaban el culo y se
masajeaban las tetas por encima del vestido, aquello nos provocó una erección
instantánea a los cuatro, Román y Claudio empezaron a jalear a las mujeres:
"Venga chuparos todo", "Poneros cachondas que os vamos a follar por todos los
agujeros" "Mama quiere verte como le comes el coño a la abuela", Ricardo y yo no
dabamos crédito de lo que estaba ocurriendo, ya estabamos desnudos con nuestras
pollas tiesas mientras Roman desnudaba a Paquita y Claudio a su madre sin que
las dos dejaran de besarse.
Las dos mujeres estaban desnudas y era un verdadero
espectáculo ver aquellos enormes culos y aquellas enormes tetas mostrarse ante
nosotros. De repente las mujeres empezaron a desnudar a Claudio y a Román, les
quitaron el mono, los calzoncillos y apareción aquellas dos enormes vergas
delante de sus caras. Paquita se metío de un solo golpe la verga de Román y
empezó a hacerle una mamada de maestra, Román se pellizcaba los pezones que eran
enormes mientras sudaba y babea de placer. Clara jugueteaba con la polla de su
hijo recorriéndola con la lengua y masajeandole los huevazos a la vez. Ricardo y
yo estábamos petrificados viendo aquel espectáculo maravilloso.
Yo me acerque a Román y empecé a besarle la boca, los
pezones, el cuello, mientras acariciaba su enorme y dura barriga y pasaba mi
otra mano por su culo enorme y duro. Paquita asió mi polla también y empezó a
lamerla con una maestría increíble sentir su lengua experta por mi capullo
ardiente y tenso como un tambor. Ricardo se acercó a Claudio y Clara, ayudó a
Clara a comerle la polla al niño, se veía que ella disfrutaba con la polla de su
hijo en la boca. Nos empezamos a besar mientras ella seguía pajeando el pollón
del niño. Tenía una lengua increíble grande y carnosa y la manejaba con una
maestría tremenda.
La abuela se levantó y se puso a cuatro patas chupandole la
polla a Román, ante mis ojos apareció aquel pedazo de culo con un ojete negro y
abierto y una mata de pelos que tapaban una gigantesco chocho húmedo y enorme.
No pude mas de la excitación y se lo empecé a mordisquear y a lamer, ella
disfrutaba como una bestia, lo tenía abierto supongo que de tanto meterse el
pollón de Román. Se lo abrí con los dedos y le metí mi lengua hasta que descubrí
su enorme clítoris tieso como una polla pequeña, me lo metí entero en la boca
era como hacerle una mamada a un hombre, ella seguía con el vergajo de Román en
la boca devorándolo con lujuria. Comencé a lamerle el ojete, el cual tenía muy
abierto, se lo llené de saliva y empecé a meterle dos dedos mientras seguía
masturbando su clítoris. Su culo se dilató de repente y media mano me entró en
su ojete sin apenas dificultad, apreté un poco mas y toda la mano entró en su
agujero negro y dilatado apreté un poco mas y le entró mi brazo hasta el codo,
yo no daba crédito, ella se retorcía y se movía como una experta. "Le entrá todo
lo que quieras, se lo traga todo la vieja" dijo Román mientras se reía y
resoplaba del gusto que le estaba dando Paquita en su cipote.
Román, le sacó la polla de la boca a su suegra, se aroodilló
de tras de ella y de un golpetazo le metío toda su tranca hasta que los enormes
huevazos chocaron contra el culo de paquita, yo seguía metiéndole todo mi brazo
en su ojete, mientras Roman bombeaba su coño con su ariete gigante. Yo empecé a
besar a Román con pasión, era un placer ver su barriga chocar contra el culo de
la abuela y el chocar de sus huevazos con el coño chorreando de Paquita. Yo
saqué mi brazo del culo de Paquita que profirió un grito entre dolor, placer y
enfado, pero enseguida se lo llenó la manaza de Román que sin miramientos entro
de un solo golpe, yo me puse de pie y le enchufe mi polla en la boca a Paquita
que agradeció haciendome una mamada inolvidable.
Detrás de mí estaba Claudio follandose a su madre por el culo
mientras Ricardo tumbado boca arriba le comía el coño a Clara y ella le chupaba
la polla con lujuria, los huevos de mi amor chorreaban saliva de la boca de
Clara. "Como me gusta follarte mama, me vuelves loco" decía Claudio mientras el
sudor le chorreaba por su pecho y su barriga. "Folla todo lo que quieras hijo
que luego te la voy a meter yo y te voy a llenar el culo de leche" le dijo Román
a Claudio mientras seguía embistiendo como un semental a la abuela tanto por el
culo como por el coño. Paquita estaba como éxtasis, empezó a convulsionarse como
una loca, Román le sacó el pollón del coño y la mano del culo y pusó su boca en
el chocho empapado de Paquita la cual entre espamos y alaridos empezó a correrse
en la boca de Román, era increíble de su clítoris salió un chorro enorme que fue
a parar a la cara y la boca de Román que estaba como loco recibiendo la corrida
de Paquita que seguía gritando mientras pajeaba mi polla con mucha rapidez.
Román estaba como loco. "Correte Paca, no pares hasta que me lo beba todo,
lléname todo con tu líquido, zorra, como te corres".
Paquita se dejó caer como un muñeco en el suelo boca arriba,
de su chocho seguía saliendo líquido que Román se apresuraba a comerse. Yo le
puse mi polla entre sus enormes tetas y empecé a pajearme en una maravillosa
cubana mientras Paquita comía mi culo, ya no podía mas y solte un chorro de
leche que le llegó a la cara de Román el cual lamió con gusto, le llené las
tetazas a paquita de leche y se las restregué mientras ella me metía la lengua
dentro de mi ojete abierto al máximo. Los tres nos recostamos en el suelo
agotados menos Román que seguía con su pollón duro como un mástil.
Claudio seguía bombeando el culo de su madre mientras ella se
había corrido en la cara de Ricardo dos veces, soltó líquido como su madre
Ricardo estaba alucinado saboreando los jugos de Clara, que incansable seguía
con su clítoris tieso como un palo mientras Ricardo seguía lamiéndolo sin parar.
Claudio quería follarse el coño de su madre, asi que la puso boca arriba la
levantó las piernas y lentamente le metió los 25 cm de carne dura entre las
piernas. Clara gritaba de placer: "Follas mejor que tu padre, hijo mio, no me la
saques, hazme correr otra vez". Claudio se la follaba muy lentamente, mientras
Ricardo le empotró su polla en la boca a Claudio, lo que agradeció haciendole
una mamada de campeonato a mi amor.
Claudio seguía martilleando el chocho de su madre que estaba
en el séptimo cielo, se corrió por tercera vez soltando un chorro de líquido que
se escapa por los huecos que dejaba en su coñito el pollón de su hijo, Ricardo
no pudo mas y estalló en la boca de Claudio que tragó como un experto toda la
leche de mi amor hasta que le dejó la polla limpia y reluciente. Claudio empezó
a arquear su cuerpo, síntoma de que la corrida estaba próxima, sus embestidas
eran furiosas y en medio de gritos estalló en el chocho de su madre que al
recibir la descarga de leche de Claudio llegó a un nuevo orgasmo que la dejo
medio inconsciente, la leche de Claudio salía a borbotones del coño de Clara que
estaba destrozada, Claudio siguió corriéndose hasta que cayó desplomado junto a
su madre mientras de su capullo le chorreaban hilillos de semen, ambos se
besaron profundamente.
El pollón de Román seguía tieso como un ariete medieval eran
30 cm de carne venosa con una anchura de 10 cm, era descomunal, pero lo que era
impresionante eran sus huevos, cuando se ponía de pie le colgaban hasta la mitad
de sus muslos, parecían los huevos de un toro semental llenos de leche. "Ahora
me toca a mi" dijo con su fuerte voz. "Espera un poco, deja que descansemos un
poco," le dijo Paquita que seguía tumbada con su coño chorreando, su culo
abierto por completo y las tetas y la barriga llenas de leche seca.
Román se sentó sobre la cara de Paquita, la cual sacó su
lengua y empezó a comerle el ojete a Román mientras el la chupaba las tetas y la
barriga llenas de mi leche, no paró hasta que las dejó limpias y relucientes.
Aquella visión era excitante ver como aquel mastodonte se comía esas tetazas
llenas de mi semen seco, Román se relamía de gusto, su pollón estaba entre las
tetas de Paquita la cual empezó a tocarse el coño con dos dedos, de repente
Román se puso en cuclillas con su ojete apuntado a la boca de Paquita, primero
se tiró un sonoro pedo en la boca de su suegra el cual dejó paso a una cagada
tremenda y dura que caía en la boca abierta de Paquita, la cual se la tragaba
poco a poco mientras seguía acariciándose el coño. Ricardo y yo estabamos
perplejos, jamas lo habíamos visto, pero nos excito sobre manera, cuando nos
dimos cuenta Claudio le hacía lo mismo a su madre, la estaban cagando en la
boca, las dos mujeres estaban como enloquecidas comiéndose las cagadas de los
hombres que las animaban: "Cometelo todo suegra, que se te gusta" "venga mama
mas rapido que la buela, trágatela toda, mama".
Roman termino y Paquita le lamió el ojete hasta que hubo
limpiado el agujero de Román y se tragó toda la cagada. Claudio no contento con
cagarle a su madre en la boca le enchufó su polla en la boca y se la llenó con
una meada prodigiosa a lo cual Clara respondió con otra corrida digna de
película porno.
"Espero que no os haya molestado" nos dijo Román, "es que nos
encantan todo tipo de juegos incluido estos", "no te preocupes, Román nos ha
dado mucho morbo". "Si quereis podeis hacerlo tambien vosotros o con ellas o con
nosotros" nos informó Román.
Paquita se levantó junto con Clara y fueron al servicio a
lavarse, Claudio las acompañó, mientras Roman empezó a besar a Ricardo, era
maravilloso ver a esas dos cuerpazos sudorosos besarse y tocarse, esas barrigas
una contra otra y esos pollones tiesos de nuevo para la guerra. Me agache y
empece a lamer sus pollas y masajear sus pelotas, sobre todo las de Román, que
eran gigantes. Entonces desee ser follado por ambos. "Quien me follará primero’"
pregunté. "Primero yo mi amor, asi te abriré el culo para que Román te pueda
follar sin dolor" me dijo Ricardo.
Me puse a cuatro patas con el culo apuntando hacia la boca de
Ricardo el cual empezó a lamérmelo con delicadez y amor, Román se puso delante
de mí y me enchufó su polla en la boca, apenas me la podía tragar pero poco a
poco fue entrando hasta que conseguí chuparsela lentamente mientras le metía un
dedo en su culo que curiosamente estaba superabierto, asi que sin problemas metí
tres dedos enteros. Rocardo me había ensalivado el culo y apuntó su pollón en mi
culo y lentamente me metió su tranca ante lo cual yo sentí un calor especial por
todo mi cuerpo. Era maravilloso sentir una polla en mi culo y otra en mi boca
mientras las pelotas de Román chocaban en mi cara dándome un placer adicional.
"Quiero sentir mi culo inundado de vuestra leche" pedí con locura.
Ricardo me follaba sin parar notaba mi culo abierto y
caliente y ya estaba deseando sentir el pollón de Román dentro de mi. Mi boca
estaba llena de carne que entraba y salía, Román resoplaba y me abofeteaba mi
cara con sus huevazos llenos de leche caliente y espesa. De vez en cuando le
miraba y veía su espectacular barriga sudando llena de pelos, se la acariciaba,
se agarraba sus enormes tetas y se pellizacaba los pezones. Se abrió un poco de
piernas para que toda mi mano entrara en su culo, era increíble como tenía toda
la familia el culo de abierto, seguro que habrían entrado en esos ojetes
instrumentos descomunales.
Ricardo empezó a bombear mi culo con rapidez, note como su
nabo se hinchaba dentro de mi culo y noté un chorro de leche caliente en mi
interior que hizo que se me pusiera mas dura todavía, Siguió corriéndose como un
loco hasta que cayó sobre mi exhausto, sacó su polla de mi ojete abiero y lleno
de leche y lo acercó a mi boca mientras Román se encaminaba hacía mi agujero, se
lo chupé hasta dejarlo limpio de semen.
Román apuntó su capullote en mi agujero y poco a poco me fue
metiendo esos 30cm de carne, yo creía que mi culo se iba a reventar, me ardía
pero poco a poco se fue dilatando hasta que noté sus pelotas chocar contra las
mías. Paró un poco hasta que mi agujero se hizo a su pollón y entonces empezó un
mete y saca armonioso que estaba transportando a un placer enorme. Yo seguía
chupandole la polla a mi Ricardo que la volvía a tener dura como una piedra, era
increíble como se recuperaba mi amor. Román bombeaba mi culo cada vez mas
rápido, de repente note como su polla llegaba a mis entrañas y empecé a cagarme
sin remisión, esto pareció encantarle a Román "que calentito, sigue cagando", yo
no podía detenerlo, mi culo empezó a chorrear por los huecos que apenas dejaba
el pollón de Román, le chorreaba por sus huevos, él estaba feliz viendo como su
polla hacía de boba de succión de mis entrañas. Ricardo estaba sudando como un
pollo, viéndome disfrutar y sintiendo mi mamada en su pollón, estalló de nuevo
en mi boca, me encantaba sentir el semen de mi amor en mi boca me excitaba
sobremanera, apenas pude tragar esta nueva corrida y boca chorreaba semen por la
comisura de mis labios. Se tumbó boca arriba y se acercó a los huevos llenos de
mi cagada de Román, los empezó a lamer hasta que los dejó limpios, Román seguía
follando cada vez mas rápido, notaba su panza en mi culo y eso me daba doble
placer, de repente me vino otro torrente de mis entrañas, entonces Román sacó su
polla de mi culo y descargué directamente sobre la boca de Ricardo mezcla de su
semen y mi propia cagada, "Veo que también os gusta esto, jejeje" se rió Román,
cuando terminé, Román me la volvió a clavar esta vez de un solo golpe, Ricardo
seguía comiéndole los huevos a Román y le empezó a meter una vela de las mas
grandes que teniamos por el culo, le entró toda, lo cual ayudó a que Román me la
clavara totalmente en mi ojete abierto como nunca. Fue entonces cuando le
enchufé mi polla en la boca a Ricardo y me corrí en su boca mientras Román me
seguía enculando, mi amor se comió todo mi semen, yo estaba en éxtasis total y
Román pedía que Ricardo moviera mas rápido la vela en culo.
Yo sentía las pelotas de Román chocar mas rapido contra mis
nalgas, eso me anunció que Román se iba a correr, dios mio su corrida como una
meada no me iba a entrar entera en mi culo, aquello me produjo una sensación de
placer que nunca antes había tenido, entonces empecé a notar como litros de
leche como si fuera una meada tremenda inundaban mi culo, aquello era tremendo,
era un palcer inigualable la leche de Román saliía resbalando como un torrente
por mi culo hasta sus pelotas y de ahí a la boca de Ricardo, era como una
lavativa tremenda, sentía que me estaban poniendo un enema caliente y aquello
provocó que volviera a cagar de nuevo esta vez con mas furia, Roman saco su
rabazo y siguió corriéndose en la boca de Ricardo a la vez que yo se la llenaba
tambien con mi cagada brutal, Ricardo casi se ahoga al intentar comérselo todo.
Mi ojete era un tunel abierto a tope, terminé de cagar y Román seguía echando
leche sobre la cara de mi amor, al ver que no podía mas me la volvió a meter y
siguió llenándome mi culo de leche caliente, Ricardo lamía los huevazos
descomunales de Román, que chillaba a cada chorro de leche que soltaba, hasta
que al final me dio la última embestida con su chorro mas espeso, Ricardo le
seguía metiendo la vela en su culazo abierto, fue maravilloso, el goce de todo
tipo de depravaciones que hicimos con Román.
Nos quedamos tirados en el suelo reponiéndonos de las
corridas monumentales que habíamos tenido, sin darnos cuenta que Claudio se
estaba follando a su madre y a la abuela a uno por el culo y a la otra por el
coño. El niño era un semental gordito con una barriga preciosa y un culo genial
amen de un pollon memorable. Román seguía con la vela en el culo y ya estaba
duro de nuevo, se acercó a su mujer y le metió otra de la velas que teniamos en
casa, (enormes por cierto) en el culo a su mujer mientras Claudio se la follaba
por el coño. La abuela estaba preciosa tumbada estrujándose sus tetazas mientras
Clara le comía el coño y le metía la mano en el culo. Ricardo se acerco por
detrás de Román y le hacía el mete y saca en su culo con la vela, Roman estaba
como enloquecido.
Clara se corrió por enésima vez con la polla de su hijo el
cual se la saco y se puso a cuatro patas, Roman se la clavo de un solo golpe,
mientras Ricardo le seguía metiendo la vela por el culo. La abuela se acerco a
mi y me dijo que me la follara por el coño, se espatarro boca arriba y le hundí
mi polla denrtro de su chocho, mi polla se rozaba con su clítoris que era un
poco mas pequeño que mi polla, aquello era indescriptible, Clara se levantó y le
puso el culo en la boca a su madre que se lo comió mientras ella se meaba sobre
su madre y yo restregaba su meada por las tetazas y la barriga de la abuela,
Paquita la limpio el coño de pis y siguió comiéndole el culo abierto de Clara.
Román se la sacó a su hijo y los dos se levantaron y se
acercaron donde estabamos nosotros uno apuntando a Clara y el otro a mi, incluso
Ricardo tambien se acercó, de repente los tres empezaron a correrse encima
nuestro, vaya festival de leche aquello era increíble, leche a litros saliendo
de las pollas y los huevos de nuestros tapiceros, estábamos chorreando leche por
todos sitios, cara cuerpo boca, tremendo, Yo saqué mi polla del coño de la
abuela y también solté mi dosis de leche sobre las tetazas de la abuela, esta
completamente empapada de leche espesa y caliente, fuen entonces cuando nos
empezamos a mear encima de Paquita que empezó a correrse como una posesa
soltando sus jugos a chorros por su clítoris enorme, estaba enloquecida ademas
por que Clara empezó a cagarla encima en festival escatológico sin precedentes,
cuando Ricardo terminó de mear también la cagó encima y yo que seguía con mi
culo abierto de la follada de Román también defequé sobre sus teas enormes.
Entonces Roma´n y su hijo se abalanzaron sobre ella y la empezaron a lamer todo
su cuerpo comiéndose nuestra leche, nuestras meadas y nuestras cagadas hasta que
la dejaron sin restos de nada, luego se besaron pasándose todos sus flujos de
boca a boca, era increíble ver todo aquello.
Después de unas buenas duchas nos sentamos a tomar otro café,
las mujeres bajaron a la calle y Román y Claudio se llevaron el sofá. Ricardo y
yo contamos los dias esperando que esa maravillosa familia volviera con el sofá
tapizado.