EPISODIO 2: UNA TARDE DE BUEN CINE
"Después del delicioso desayuno, mi madre me prometió
llevarme al videoclub para alquilar una película y verla con ella. Es tan guarra
y cerda que ya podéis imaginar todos la tarde de buen cine que me espera"
-Nene, no olvides de hacer lo que te he dicho! y enséñamelo
para ver como te queda ehh- me decía mi madre en voz alta desde el comedor,
mientras me dirigía a mi cuarto.
-Si mama, después salgo y te lo enseño!- le grite yo
refunfuñando un poco
Según el despertador de mi habitación, ya eran las tres y
media de la tarde. La comida había sido agradable, paella con marisco y pollo en
salsa. Estaba todo delicioso, incluso comí demasiado, así que decidí retirarme
un poco a mi cuarto a jugar a la consola. Me habían dejado un juego nuevo de
lucha y quería probarlo, ahora que tenia todo el tiempo del mundo...eran las
vacaciones de Navidad.
En el comedor estaban todos viendo un programa de cotilleos,
hablando un ratito y comentando lo que iban a hacer. Mi hermana Cristina iba a
pasar toda la tarde en el cine con su novio, al parecer viendo el señor de los
anillos, que acababan de estrenar y era muy popular por esas fechas.
Mi padre en cambio, iba a llevar a la pequeña Eli y a mis
primitas a merendar al centro comercial, ya que se lo había prometido y tenía
mucha ilusión.
-Bueno...al menos tendré un poco de tranquilidad hoy. Yo voy
a llevar al Javi al videoclub y alquilaremos una película para verla los dos
tranquilos- escuchaba decir a mi madre.
Continué jugando a la consola, y al rato escuche a mis
hermanas y mi padre despedirse desde la puerta de casa. Las risas y el jaleo
pasaron a una relativa calma. Solo se escuchaba a mi madre recogiendo la mesa y
cantando en voz bajita. Entonces recordé el regalo que me había echo durante la
comida. Saque mi diario y comencé a escribir:
“23 de diciembre...
Querido diario, hoy mientras estábamos comiendo la mama me a
echo un regalo muy chulo. Eran unos calzoncillos tipo bóxer, de esos que están
tan de moda entre los chicos. Son de color negro y muy ajustaditos, quizás
demasiado. Mis hermanas y mi madre me han animado a que me lo pruebe para que
puedan opinar. Me los he puesto con mucho esfuerzo, y la verdad es que me venían
tan ajustados que incluso me hacían presión en la picha. Entonces a la mama se
le ha ocurrido una idea:
-Javi cariñito mío, porque no hacemos una cosa? para que no
te vengan tan apretaditos te coges el palote y los cojones y te los sacas para
llevarlos por fuera. Así te vendrá más ajustadito del culo y te quedaran muy
bien. Como son para ir bien cómodo por casa pues no pasa nada vida mía, no
tengas vergüenza-
Todos le han felicitado a mi madre por la gran idea. Yo le he
dicho que después se lo enseño..."
Pare de escribir y me mire cintura para abajo. Me saque el
nabo y los huevos, quedando el bóxer ajustado debajo de ellos y muy apretado en
el culo. Al menos, ya no me presionaban tanto. Fui a llamar mi madre para que me
dijera que tal me quedaban.
Mientras andaba por el pasillo escuche ruido en el cuarto de
baño, así que fui pisando silenciosamente para darle una sorpresa, pero la
sorpresa me la lleve yo.
La encontré en el lavabo cagando, de espaldas a la puerta. No
teníamos puerta porque se rompió hace año y medio y la dejemos como esta, así
que siempre estaba acostumbrado a ver a toda mi familia meando y cagando delante
mío. Me quede inmóvil delante de ella sin poder parar de mirar.
Mi madre siempre había cogido la costumbre de cagar y mear de
espaldas, supongo que porque el pasillo la distraía. Pero de esta forma, quedaba
claramente expuesta a las miradas indiscretas. Iba vestida con un jersey de lana
con un cuello alto, muy bien maquillada y peinada, y en la parte de abajo
llevaba puestas sus botas de tacon negras de cuero, que le llegaban por debajo
de las rodillas. Le gustaban mucho porque vienen forradas de piel por dentro y
son muy calentitas.
Tenía su enorme y gordito culo totalmente en pompa, mientras
veía como se le iba abriendo el ojete. No hacia ni dos minutos que me había
sacado fuera la pija y ya se me estaba poniendo dura. Mi madre iba emitiendo
gemiditos de esfuerzo, que me ponían aun más cachondo. Entonces de repente se
giro y me vio.
-AH! uy que susto cariño que me has dado...no me había dado
cuenta de que estabas ahí. Me has pillado cagando ehh. Oye dime que peli te
gustaría ver? vamos a ir eligiendo- me decía alegremente mientras ladeaba un
poco la cabeza hacia atrás.
Una mano la tenia apoyada en la cisterna y la otra en su
muslo izquierdo. Me miraba cariñosa y sonriente mientras un increíble morcillon
negro le salía del ojete.
-Uy mama, perdona...yo no...- decía mientras apartaba la
vista y me fui en dirección al salón. Me había dado mucha vergüenza y estaba
rojo como un tomate.
-Javi!! Ven aquí ahora mismo!! Porque te vas cuando te estoy
hablando? y mírame bien he dicho!- me gritaba autoritaria mientras volvían a
caer otro par de mojones.
-Si mama, perdona. Me gustaría ver una de dibujos... y a ti?-
le dije mirándola descaradamente mientras ella me sonreía y terminaba de cagar.
Estuvimos dialogando un rato sobre la peli que queríamos ver.
Cuando termino se levanto y tiro de la cadena, y mientras se iba limpiando con
un trocito de papel higiénico me enumeraba las películas que mas le gustaban.
Después de la escenita, mi nabo colgante empezó a ponerse como un roble ante la
atenta mirada de mi madre.
-Anda Javi, al final te has colocado los bóxer como te he
dicho. Ves como te quedan bien?- me decía mientras me cogia del culo y los
estiraba un poco, haciendo resaltar aun mas mi rabo prácticamente empalmado.
-Anda y esto que es?- decía agarrando con su mano mi pija.
-Te ha crecido bastante eh cariño? vaya pollita tiene mi Javi. Venga, que hace
mucho tiempo que no te la mido, esperate aquí ehh...- me decía dándome un
besito.
Mi madre cogio por costumbre desde que era pequeño medirme la
polla. Le hacia mucha ilusión y iba apuntando las medidas en un libro, al igual
que el primer pelo del conejo de mi hermana Cris o la primera vez que mi
hermanita Eli mojo los sabanas.
Al rato volvió con el pequeño librito y una cinta métrica de
modisto.
-A ver nene, se te ha bajado un poquito y así no vale. La
tienes que tener bien dura al igual que las otras veces, es la medida Standard.
Venga empalmate, no se a que esperas no tenemos todo el día...- me decía
mientras se enrollaba la cinta métrica en una mano.
-Jo pero mama, es que me da un poco de vergüenza...es que
ahora no se en que pensar- le decía yo avergonzado, mientras tenia la picha a
medio empalmar.
-Va Javi, no empieces...venga nene como la tenias antes, así
la quiero yo. Hay que ver que niño, pues si no se te ocurre nada cuéntame los
pelos del coño, así te concentras un poco y te la puedo medir bien- me decía
mientras me cogia de una mano y me la ponía en el triangulo peludo de su raja.
Sin embargo por culpa de la vergüenza no llegaba a empalmar del todo.
-Javi, javi...me estas obligando a hacerlo por las
malas...muy bien pues ya esta, tu lo has querido. Ahora vas a ver como te
empalmas, vaya que si te vas a empalmar!- me decía con tono malicioso mientras
desenrollaba la cinta métrica.
Cogio un extremo de la cinta métrica y me lo puso en la pija
haciéndome un nudo, sin apretar pero sujetando lo suficiente. El otro extremo se
lo enrollo en la mano derecha, dejando unos 15 centímetros de cinta entre los
dos. Me quede un poco asombrado esperando a ver que se le había ocurrido a mi
madre.
De repente empezó a mover la mano derecha rítmicamente hacia
adelante y hacia atrás con el puño cerrado, y la fuerza se trasmitía por la
cinta acabando en el nudo, que también se movía hacia adelante y hacia atrás,
moviendo la piel del glande y de toda la pija. Empecé a sentir un tremendo
gustazo, este sistema era una de las mejores pajas que me habían echo nunca. Mi
madre me miraba y reía a carcajadas.
-Anda, pero que gordita se esta poniendo jaja...uy, uy...que
gustito da verdad cariño?- me decía mi madre riéndose y acelerando el ritmo con
la mano.
La situación me recordaba a esas marionetas del teatro, mi
madre marcaba el ritmo y mi picha se endurecía a más no poder. Me apoye las
manos en la cintura y fui marcando yo también con la cadera un ligero movimiento
masturbatorio, que me hacia temblequear las piernas del placer.
-Ahhh...ahhhhh!!! Mama mira... ahhh como se me pone me da
mucho gusto ohh- logre decir entre jadeos señalándole a mi madre la punta del
excitado nabo. Estaba tan caliente que incluso me empezó a picar el culo.
-Mmmm eso es cariño mío, empalmate bien...-me decía mientras
me deshacía el nudo de la polla y agarrandola bien con una mano de la base,
empezó a medirla.
-A ver...cinco, seis....ocho....catorce!!! Catorce
centímetros!! Vaya pollon vida mía! vas por el camino de tu padre!- me besaba
alegremente mientras me sobaba el pijote.
-Venga cariño ponte los pantalones que nos vamos al
videoclub- decía mientras dejaba la cinta métrica y el librito en su habitación
y sin molestarse en ponerse nada debajo, se vestía con una minifalda muy
cortita.
Me puse mis pantalones de deporte y mis zapatillas nuevas,
dejando por supuesto la picha por fuera de los bóxer, ya que la tenia muy
hinchada. Mi madre cogio las llaves de casa que colgaban en un llavero detrás de
la puerta. Me fije antes de salir en la foto de familia que nos habíamos echo
este verano, en una playa nudista de Benidorm, puesta en la mesita del
recibidor. Salíamos todos sonriendo, mi padre y yo con las gafas de sol al
estilo playero, sentados en unas hamacas con las pollas tiesas, mientras mi
hermanita Eli estaba de pie en medio de los dos tocándonoslas y riendo a la
cámara. Mi madre y mi hermana Cristina, de pie detrás de las dos hamacas, se
abrazaban mientras con las piernas flexionadas se pegaban una larga meada en la
arena.
Nuestro videoclub favorito era el de la esquina de mi calle,
el de don Ramón. Aunque siempre lo llevaba su hija, Paquita, que era muy amiga
de mi madre y también de Cris, ya que más o menos tenían la misma edad y siempre
salían juntas.
Nada más entrar la vimos en el mostrador leyendo una revista.
Solo podía verla del pecho para arriba, ya que el mostrador para mi, era
bastante alto. Nos miro y lucio una sonrisa de las suyas, dándonos la
bienvenida.
- Anda mira quien se digna a pasar por aquí? Ya hacia tiempo
que no te veía Alicia...como te va la vida chica? que pasa renacuajooo- me
pellizcaba Paquita suavemente un moflete sacando la mano por encima del
mostrador y sonriéndome. Note que su mano tenía un olor un poco extraño, la
tenia sudadita.
Tenia mucha confianza conmigo porque venia muchas veces a
casa con mi hermana, y siempre me estaba haciendo bromas. Me parecía muy
simpática y era muy guapa. Tenia una cara preciosa, con un cuerpazo un poco mas
alta que mi hermana pero con menos tetas, eso si. El pelo rubio y liso, le
llegaba hasta los hombros. Tenía unos labios finos y una sonrisa brillante, nada
acorde con el estereotipo de "la guarra" como se la conocía en mi casa.
- Pues mira niña, que me paso para cogerle una película al
crío. Vaya, te pillo un poco animada no? esta aburrida la tarde? jeje- se reía
mi madre mirando por encima del mostrador mientras Paquita se echaba para atrás
mostrando algo y riéndose, cómplice.
- Si mujer, últimamente no hay nada de faena. Además, acabo
de recoger las fotos de la acampada que hicimos con tu hija, y ya ves como ha
subido la temperatura del videoclub- decía sacando sobre el mostrador un pequeño
sobre lleno de fotos.
Mi madre y Paquita estuvieron riendo y comentando durante un
rato largo de la tarde las fotos y como fue ese fin de semana. Yo escuche
atentamente y al parecer, las susodichas fotos eran guarrisimas, donde salía mi
hermana haciendo todo tipo de perversiones. Me sorprendió un trozo de la
historia que la Paquita iba contando:
- Pues si Alicia, si te ha gustado la otra no te puedes
perder esta foto, porque tiene historia.
En el albergue donde íbamos a comer, había un finísimo
tabique que separaba la amplia sala en dos. No se como se las apañaron para
hacerlo ni como no nos dimos cuenta nosotras, pero cuando tu hija estaba
acostada en un colchón, tres enormes pollazos negros atravesaron la pared por
unos gruesos agujeros, justo a la altura de la cara de la Cristina. La
descubrimos cuando ya llevaba cinco minutos mamando la del centro y pajeando
nerviosamente a las otras con las dos manos. Yo y otra amiga fuimos velozmente a
beber de esas maravillosas y erectas pollas negras, y allí estábamos las tres
con el culo al aire y a cuatro patas tan concentradas que no escuchemos entrar
al Rafa, el novio de tu hija.
El muy canalla se lo paso en grande follandonos un ratito a
cada una, recuerdo perfectamente la imagen de como me estaba dando por el culo
mientras con la mano derecha masturbaba a tu hija y con la izquierda iba echando
las fotos. Después les llego el turno a los negros, metiéndonos cada una su
respectivo pollon oscuro en el coño y lamiendo todas el falo del Rafa, que se
tiro medio minuto corriéndose y echándonos los chorros blancos en la cara de las
tres por igual. A mi me dio en todo el ojo y en parte de la oreja izquierda.
Acabemos el trabajo con los negritos meneándosela hasta que ejacularon, el mío
me puso las tetas perdidas...-
Mi madre escucho atentamente toda la historia y sonreía
cómplice a Paquita mientras sujetaba la foto de la que estaban hablando. La
historieta me había echo tener una enorme curiosidad por ver la foto, así que
pregunte inocentemente si la podía ver yo.
- Anda nene, la Paquita y yo estamos hablando de cosas de
mayores, ves mirando las pelis de dibujos a ver cual te gusta- me decía mi madre
señalándome la estantería de videos infantiles.
- Venga Alicia, no seas asi... si el niño tiene curiosidad
deja que la vea, ademas seguro que le gusta mucho- le decía Paquita a mi madre
intentando convencerla.
- Bueno Paqui, sabes que? que tienes toda la razón del mundo.
Será mejor que ya se vaya acostumbrando a lo que es la vida. Toma cariño, coge
esta fotito y mírala bien- me daba mi madre la foto mientras me besaba la
mejilla y me ponía la mano sobre el hombro.
Lo que vi en esa foto me dejo los ojos como platos y las
piernas tiritando. En ella se veía a Paquita, sentada con las piernas cruzadas
como los indios, completamente desnuda, y sonriendo ampliamente a la cámara. Sin
embargo se podían ver perfectamente las manchas de semen entre sus dientes, y no
solo eso, si no que un largo hilo blanco unía sus paletillas con la punta de una
enorme polla. Un ojo lo tenía medio cerrado debido a la gran mancha de esperma
que lo cubría, resbalando gran parte por sus mejillas hasta el cuello. Una
abundante cantidad de semen cubría sus tetas y pezones. Por detrás de ella, se
podía ver a mi hermana de espaldas, mamando el falo de un negro que salía de un
agujero de la pared y llevando una corrida en el pelo.
Mi madre había apoyado la cabeza al lado de la mía, como para
ver mis reacciones mas de cerca, mientras le guiñaba un ojo a Paquita. Me puse
rojo como un tomate.
- He salido guapa en la foto Javi?- me decía Paquita riéndose
y sacándome la lengua, burlona.
Me quede sin saber que decir, solo sabia que me estaba
empalmando. Y creo que las dos lo notaron porque se pusieron a reír. Mi madre se
acerco a Paquita y le dijo algo en voz baja. Seguidamente metió su mano por
debajo del mostrador durante un rato, mientras Paquita miraba constantemente
hacia abajo suspirando, y continuaban cuchicheando y riendo.
- Que es eso que tenéis allí abajo? que estáis haciendo,
porque os reís tanto?- pregunte ya muerto de la curiosidad.
-Vaya con el niño, has venido preguntón hoy eh?- me decía mi
madre refunfuñando.
-Venga Alicia, no seas así con el nene. Tiene curiosidad, es
muy normal a su edad. Anda déjale que entre aquí conmigo, a ver si así se
instruye un poquito- volvía Paquita a intentar convencer a mi madre.
-Hay que ver que niño... anda ves! pero metete ya dentro y no
des follon eh!- me decía mi madre dándome un pequeño empujón con la mano.
Paquita me sonrió cómplice y me guiño un ojo, como queriendo
decir:
"Has visto como la hemos convencido!"
Se dirigió a la parte derecha del gran mostrador de madera, y
levanto una tablita horizontal que a su vez, abría una pequeña puerta de madera
con un pestillo, para que no entrara nadie supongo. Entre tan rápido que no pude
fijarme en los detalles, pero cuando Paquita cerró la puerta y puso el pestillo,
me quede todavía aun más alucinado que con la foto.
Estaba vestida con un grueso suéter de color blanco, de
cuello semiabierto y una cadenita de oro con un colgante en el cuello, tapada
fugazmente por su pelo rubio. En sus caderas, un gran cinturón negro de cuero
sujetaba una larga falda de cuadritos, de esas de tela aireada y muy suelta,
estilo colegiala, que llegaba hasta por encima de sus rodillas. Sin embargo, la
parte delantera de la falda la llevaba arremangada hasta la cintura y sujetada
al cinturón por unas pinzas de tender la ropa. Tenía un liguero de encaje
sujetando sus medias de seda. Llevaba puestas una especie de bragas, si se
pueden llamar así, pero les había recortado toda la tela interior, dejando su
culo y coño a la perfecta vista. Tan solo llevaba las gomas elásticas y algún
trozo de tela mal recortado colgando.
Quede muy sorprendido con los pelos de su coñito, pues los
llevaba de una forma muy especial. Se había afeitado el pelucón del conejo con
mucho cuidado y arte, formando los pelos del centro el perfecto dibujo de un
delfín, teñido de azul.
- Te gusta como voy vestida hoy Javi?- me preguntaba riéndose
Paquita con mi madre.
De la vergüenza que tenía dije tímidamente que si, mirando
hacia el suelo rojo como un tomate y con la pija empalmada. Levante un poco la
mirada y pude ver perfectamente como se había atornillado a su cómoda silla de
terciopelo, un vibrador eléctrico de color púrpura transparente. Los mandos del
consolador estaban enrollados con cinta aislante en el reposamanos de la silla.
Lo que mas me impresiono fue que Paquita se estaba tocando el
conejo constantemente delante mío como si tal cosa. Entonces entendí a que
venían tantas risitas, pues Paquita debido a su calentura se había estado
masturbando delante de mi madre y de mí desde que habíamos entrado al videoclub.
- Perdona que me sobe la almeja de esta manera Alicia, pero
es que estoy cachondisima- se excusaba Paquita a mi madre suspirando, sin dejar
de tocárselo ni un instante.
- Venga Paquita no seas tonta niña, no hay nada que
disculpar. Tocarse el coño es una de las cosas más normales y placenteras de la
vida. Tendrías que haberme visto cuando tenía tu edad, estaba todo el día
rascándomelo. Ya te lo estas haciendo bien, sigue frotándote la raja a ver si
tenemos suerte y encuentras oro- le contestaba mi madre mientras se reían las
dos por la bromita.
Continuaron charlando tranquilamente durante un buen rato
sobre temas cotidianos con el chasquido de los dedos en el húmedo conejo de
Paquita como sonido de fondo. Incluso entraron unas señoras mayores preguntando
por la ultima peli del amodovar, a las cuales atendió paquita sin dejar de
magrearse y sonreír, y las viejas ni se dieron cuenta de nada.
De repente mi madre miro el reloj sobresaltada, poniéndose
tan nerviosa que incluso asusto un poco a las pobres señoras que estaban ya
pagando el alquiler.
- Pero niña! que se me ha echo tardísimo entre una cosa y
otra! ya son las siete y aun tengo que comprar en la frutería, a ver ahora como
lo hago!- le decía mi madre a Paquita muy nerviosa.
- Tranquilízate mujer, que hasta las ocho no cierran. Mira si
quieres deja aquí al crío conmigo que vaya cogiendo la peli, así no te dará
guerra y puedes comprar tranquila. Además a mi no me molesta- le decía Paquita
mientras ordenaba unas fichas de socios.
- Gracias Paqui, es que llevo un día... y tu pórtate bien eh!
que no me entere que te tengan que llamar la atención- me gritaba mi madre
autoritaria. Yo simplemente asentí con la cabeza.
- Bueno niña aquí te lo dejo. Oye mira de cogerme una peli
que más o menos sepas que es buena, ya sabes mis gustos. Hasta ahora- se
despidió mi madre saliendo del videoclub y guiñándole un ojo a Paquita.
Nos quedamos un buen rato solos Paquita y yo. Me hizo un
comentario con el que me reí mucho sobre lo pesada que es mi madre, y me ofreció
un taburete para que me sentara a su lado. Es una chica muy simpática así que no
me aburrí ni nos falto tema de conversación. Comentamos un poco cosas del
colegio, del videoclub, de mi hermana... se divertía con las historias que le
contaba de Cristina.
Estaba sentada delante de mí mirándome muy atenta y
contándome cosas, pero no dejo ni un momento de masturbarse. Tenía la pierna
derecha apoyada encima de una cajonera, y la izquierda extendida hasta mis pies,
quedando así ella recostada sobre la silla inclinando el culo hacia arriba. Con
esa postura se le podía ver todo, ya que al tener la falda arremangada en la
cintura prácticamente es como si no llevara nada, solo unas medias blancas y un
liguero de encaje. Se sobaba constantemente el conejo con una polla de goma que
había en la silla, y cuando la miraba de reojo me sonreía y me seguía
preguntando para que no dejara de mirarla. La verdad es que por la tarde no
había apenas clientela y en ese rato que me quede con ella no entro nadie al
videoclub.
- Javi, que película tienes pensado alquilar?- me preguntaba
Paquita justo en el momento que se frotaba el culo con un dedo.
- Pues no se, la de el rey león o alguna parecida si no esta-
conteste sin poder evitar mirar lo que Paquita se estaba haciendo.
- Ay cariño pero esa ya esta alquilada, la cogieron ayer.
Mira vamos a hacer una cosa, vamos a la estantería de las pelis y me dices cual
te gusta y te digo si esta vale?- diciendo esto se levanto y se quito las pinzas
del cinturón bajando la falda hasta las rodillas para tapar sus intimidades.
Levanto la tablita del mostrador y nos fuimos a la sección
infantil, en la que habían un montón de películas, las mismas de siempre que ya
había visto y otras que no me gustaban nada. Paquita me dijo que en estas fechas
las películas infantiles están siempre alquiladas y que es normal, que tardaría
bastante en poder reservarme la que me gustaba a mi.
- Pero no pasa nada Javi, ya veras como hoy no te quedas sin
peli. Te voy a llevar a una sección que me gusta mucho a mí, pero no se lo digas
a nadie ehh!- me decía muy seria. Yo le dije que vale, que guardaría el secreto.
Me cogio de la mano y mirando que no entrara nadie me hizo un
gesto para que la siguiera, mientras sonreía de la emoción. La verdad es que
Paquita es como una niña pequeña, o así se comporta conmigo. Además me encanta
su olor a perfume, es muy femenina. La seguí hasta una sección donde ponía
claramente "solo adultos".
Cogiendome con la mano de la espalda me hizo pasar a mi
primero y después paso ella. Me quede un poco asombrado, ya que las estanterías
estaban llenas de películas porno con carátulas muy fuertes. En esa sección daba
igual a donde mirara, porque todo el pasillo estaba lleno de películas, así que
no tarde en empalmarme de nuevo. Aun tenía la mano cogida a la de Paquita y me
temblaba un poco.
Ella me miro sonriendo y cogio una de las películas de las
estanterías mas altas para dármela. En la portada se veía una chica rubia de
ojos azules muy guapa, vestida con un traje negro de fiesta y unos guantes hasta
los codos, bebiendo champán y riéndose. En la parte de atrás tenia el traje
recortado dejando el culo al aire y con dos enormes consoladores clavados en sus
agujeros. Le di la vuelta a la película y en la contraportada se podía ver a la
misma chica chupando pollas, sentada de cuclillas follando por el culo y con una
buena cantidad de esperma en los ojos.
No pude remediarlo y se me puso durísima. Sabía que Paquita
me estaba mirando de reojo el bulto del pantalón.
- Has visto que peli mas chula Javi? a que te gustan las de
esta sección? venga dime cual te gusta que te la dejare- me decía Paquita
dándome pequeños masajes en el cuello.
- Es que no se cual coger, porque no me pillas una que te
guste a ti? - le respondí mirando excitado toda aquella estantería.
- Vale esta bien, te cogere una con la que me divertí mucho.
Pero si no jugamos a una cosita antes no te la doy- me decía Paquita guiñándome
un ojo y con cara de santita, mientras buscaba una carátula y se apuntaba una
referencia en la mano con un bolígrafo.
- Bueno, pero a que quieres jugar? al escondite? - le
preguntaba yo inocente, sin tener ni idea de a que se podía referir.
- No Javi, este juego es más guay ya veras. A mi me gustaba
mucho de pequeña y ahora de mayorcita mas todavía. Se llama "Yo te enseño y tú
me enseñas", y es muy fácil. Yo te tengo que enseñar algo y tu me tienes que
enseñar algo a mi, pero tiene que ser mas o menos lo mismo sabes? Por ejemplo,
tu esta parte de abajo ya me la has visto- me decía Paquita señalándose el
conejito por encima de la falda - Así que ahora me tienes que enseñar lo tuyo-
termino de decir, riéndose un poco para que no me diera vergüenza.
Apenas sin dejarla acabar la frase, me cogi el pantalón de la
goma y me lo baje junto a los bóxer por las rodillas, quedando mi polla al
descubierto. Durante toda la tarde y poco a poco Paquita me había echo entrar en
un estado de excitación increíble. Se quedo mirando mi nabo con los ojos muy
abiertos, y después de unos segundos se agacho delante de mi colocando los dos
tobillos juntos pero con las rodillas separadas, dejando su desnudo culo a unos
centímetros del suelo.
- Hostias el nene, pero vaya polla que le cuelga. Javi sabes
que la tienes enorme y me has sorprendido mucho? uff aun estoy alucinada. Te la
han visto tu madre y tu hermana? - me preguntaba emocionada Paquita mientras que
me la manoseaba con todo descaro y confianza.
- Si, si me la han visto y les gusta mucho. Al principio mi
hermana ponía la misma cara que has puesto tú ahora mismo pero ya se ha
acostumbrado. Bueno ahora te toca a ti no? me tienes que enseñar algo- le
recordaba yo, pues se había quedado un poco atontada tocándomela.
- Ah, si que es verdad, ahora me toca a mí. Bueno Javi como
lo de abajo ya me lo tienes muy visto te voy a enseñar otra cosa, a ver si te
gusta- decía ella mirando detrás de la estantería por si había entrado alguien.
Me soltó el nabo y cogiendose el jersey por la cintura se lo
levanto hasta el cuello, dejando al descubierto sus tetas, no muy grandes pero
si muy bonitas. Eso si, las tenía muy firmes y duras, con un perfecto equilibrio
entre la aureola y los pezones. Me fije en un tatuaje que tenia en la teta
derecha, de una rosa roja. En la posición en la que estaba, sus tetas quedaban
justo enfrente de mi rabo.
- Que? te gustan? has visto mi tatu? me las puedes tocar si
quieres ehh- me aconsejaba Paquita riendo, mientras con las dos manos se las
sujetaba y las ponía aun mas firmes.
Cogiendose una teta con una mano y la base de mi nabo con la
otra, Paquita me acerco el pezón a la punta de la polla sacándome la lengua,
burlona. Con la mano de la polla me iba haciendo círculos alrededor de su pezón
que cada vez se ponía mas duro. Al cabo de un rato empecé a soltar un poco de
líquido por la punta de la excitación, cosa que hizo que el pezón resbalara
todavía más en la punta de mi nabo haciéndome cosquillas. Pude notar como sus
pezones se habían puesto muy duros y Paquita ya estaba muy caliente, cada vez me
la manoseaba más rápido y había empezado a cambiar las cosquillas por el
gustito.
- Mmmm que cachonda me estas poniendo niño, ahora que me
tienes así te tengo que hacer una cosita. No te asustes que te gustara mucho,
sinvergüenza- me decía Paquita soltando su teta y agarrandome fuerte el rabo.
Abrió todo lo más que pudo su boca y mirándome fijamente a
los ojos, la fue acercando a mi picha mientras sacaba la lengua. Pude notar su
aliento calentito en la punta de la polla, que estaba casi a punto de entrar en
su enorme boca, cuando de repente algo nos dio un buen susto.
- Paquita? Javi? nena donde te has metido que ya estoy aquí!
- se escuchaba gritar a mi madre mientras entraba en el videoclub.
Paquita puso cara de susto, corriendo se levanto y se bajo el
jersey con las dos manos a toda prisa mientras yo me subía los pantalones como
podía, casi dejándome el rabo fuera. Se arreglo la falda y salio rápidamente
saludando a mi madre.
-Hola Alicia! que rápido has vuelto no? ya lo has comprado
todo? yo estaba aqui con tu niño terminando de elegir la película. Se ha portado
muy bien ehh- le decía Paquita a mi madre justo en el momento que yo salía de la
sección de solo adultos.
-Si Paqui, es que no había tanta gente a estas horas. Bueno
nene, ya has cogido la película que te gusta?- me preguntaba mi madre mientras
dejaba las bolsas de la compra al lado del mostrador para sacar el monedero.
-Si Alicia, se la he recomendado yo, que el estaba indeciso.
Esta la vi hace un par de semanas y es de las mejores que tenemos ahora mismo.
Espera que me he apuntado la referencia aquí, un segundin que la busco- le
contestaba Paquita a mi madre mientras buscaba en un gran armario con
estanterías llenas de cintas la referencia de la película. Yo ya estaba pensando
en que explicación le iba a dar a mi madre cuando viera la clase de película que
me había recomendado Paquita.
-Aquí la tengo. Bueno eres el 1104 no? Venga pues son un euro
con veinte guapa- apuntaba Paquita en una hoja pequeña mientras le hacia el
ticket a mi madre.
- Bueno peque, ya te vas no? venga dame un besito guapo. A
ver cuando vienes a verme otra vez eh! - me pedía Paquita mientras le daba un
besito en la mejilla y ella me acariciaba el pelo.
Mi madre pago el alquiler y se despidió cogiendo las bolsas
de la frutería, y como siempre me toco a mí llevar la del pan. En el ascensor me
empezó a contar cosas del barrio, que había visto a no se que amiga por la
calle, que si la de la frutería había engordado, en fin...dándome la paliza en
pocas palabras.
-Bueno Javi, mientras voy rebobinando la película deja las
bolsas en la cocina anda- me ordenaba mi madre mientras abría con las llaves la
puerta de casa y dejaba las bolsas de la compra en el recibidor.
Entre en la cocina encendiendo la luz y vi que todavía no
había llegado nadie. Deje las bolsas y al salir al comedor vi que mi madre
estaba metiendo la película en el video sin ni siquiera mirar el titulo de la
etiqueta. Mientras el video y la televisión se encendían mi madre se
desabrochaba un botón del costado de la minifalda, que cayo instantáneamente a
sus tobillos volviendo a dejar su felpudo a los cuatro vientos. Sin molestarse
en quitarse las botas de cuero, cogio la prenda y la dejo tirada al lado del
sofá, sentándose con gesto de cansancio. Yo me senté a su lado en el sofá,
esperando a ver que película nos había dado Paquita.
-Vamos a ver si se ha rebobinado bien ya... - decía sujetando
el mando a distancia y pulsando el " play”.
De repente apareció en la pantalla de la televisión una chica
joven, morena de ojos verdes, con dos pollas en una sola mano y lamiéndolas con
la punta de la lengua sonriendo a la cámara. Enseguida la cámara bajo el plano y
se veía a dos hombres estirados en el suelo, uno en la dirección contraria que
el otro, de forma que las piernas estiradas les quedaban a la altura de la cara
del compañero, juntando los rabos y chocando los huevos el uno con el otro,
mientras la chica sentada sin tocar el suelo se metía las dos pollas por sus dos
agujeros. La escena seguía mientras los chicos la escupían y le decían
obscenidades pero mi madre pulso el " stop " del mando a distancia.
-Javi, no habías dicho que te querías alquilar una de
dibujos? - me decía mi madre con una cara entre extrañada y seria.
-Si bueno mama, pero es que las hemos mirado y..y a ver.. Que
no las traían y la Paquita me ha dicho que... que cogiera una y..- le iba
contestando yo cada vez mas nervioso sin saber como explicarlo. No llegue a
terminar de hablar porque mi madre me acaricio la cabeza y me dio un beso muy
fuerte en la mejilla, con cara de alegría.
-Gracias nene, por fin piensas un poco en tu madre y me coges
una película de las que me gustan a mi. Si es que eres un solete- me decía muy
contenta mientras continuaba rebobinando la película.
-Ah, pero bueno cariño, ahora te tendrás que quitar ese
pantalón- me decía señalándome con el dedo mis pantalones de chándal.
-Porque mama? pero si me lo acabo de poner esta tarde y esta
limpio- le replicaba yo extrañado.
-Pero no cariño, me tienes que hacer caso. Mira, no ves que
viendo estas películas lo mas normal es que te los manches? Cuando se ven estas
pelis siempre se tiene que quitar la ropa de abajo, y si no fíjate en mi- me
decía señalándome con el dedo su peludo coño- venga mi vida, que si quieres ya
te los saco yo, gandul! - termino de decir acercándose a mi con tono maternal.
Mientras se reía me cogio de los tobillos y levantándome las
piernas en el aire con una mano, con la otra tiro de la goma del pantalón hacia
arriba sacándomelo junto con los bóxer de un golpe. Me quede solo con el suéter,
los calcetines y las zapatillas deportivas. Mi madre se quedo unos momentos
mirándome en esa postura, ya que me había dejado con todo el culo en pompa y se
me veía todo. Me puso otra vez los pies en el suelo y se sentó a mi lado riendo.
-Ves cariño, así estas mucho mas guapo- soltó mi madre riendo
y pellizcándome la mejilla, mientras le daba al botón del mando al distancia y
comenzaba a verse la película en el televisor.
La película entraba con unos créditos y un resumen de las
escenas más fuertes, en las que se veían unas chicas guapísimas haciendo todo
tipo de guarradas. La verdad es que no hicieron falta ni 3 minutos de película
para levantarme la pija, que se quedo tiesa sobresaliendo de mis piernas
semiabiertas. Mi madre se quedo mirando mi palo de reojo, y dejando el mando a
su lado en el cojin del sofá, me paso la mano por la espalda acariciándome el
hombro derecho. Le sonreí el gesto, un poco nervioso por tenerla tan dura
delante de ella, y entonces mi madre levanto las dos piernas subiéndolas al sofá
con las botas incluidas. Las abrió un poco y coloco la bota derecha cerca de mi
brazo, mientras sin dejar de cogerme por el hombro, con la otra mano se hacia
largas pasadas en el manojo de pelos del coño. La película continuaba con la
protagonista siendo follada en el metro delante de todos por un grupo de
delincuentes.
-mmm mira la puerca como se las come...la cerda esta me esta
poniendo bien caliente ohhh... a mi edad y con la pera chorreándome de esta
manera delante de mi niño, que vergüenza uff- murmuraba mi madre sin disimular,
frotándose cada vez con mas fuerza y mas rapidez debajo del montículo de pelos.
Se estaba tocando con muchas ganas la raja, poniendo cara de
gusto y jadeando, mientras también me movía todo yo con sus meneos porque aun me
tenia cogido por el hombro. En el momento en que le metían una enorme polla por
el culo a la protagonista de la peli, empecé a escuchar un sonido de líquidos, y
cuando mire a mi madre me di cuenta que tenia el coño empapado. Tenía los cuatro
dedos con los que se estaba frotando totalmente mojados mientras unas gotas iban
saltando del charquito caliente y cayendo en el sofá y en mis muslos desnudos.
-Javi cariño mío, tienes el palote muy duro y tieso... te
esta gustando la película verdad? entonces a que esperas para meneártela como es
debido? -me preguntaba mi madre extrañada acariciándome el hombro.
-Si mama, la película me esta poniendo la picha muy tiesa y
estoy muy excitado, me gusta mucho. Pero es que me da vergüenza masturbarme
delante tuyo- le confense un poco avergonzado.
-Pero mi vida, será posible...si soy tu madre cariño, como te
va dar vergüenza pelártela delante mío? yo te he parido y te he visto crecer mi
nene, no pasa nada porque te hagas pajas conmigo, es natural. Lo más normal del
mundo es que tu madre quiera ver como te la pelas, lo rarito seria que no te la
tocaras viendo estas películas. Además, toma ejemplo y mira como la mama se esta
haciendo un buenísimo pajote! - me argumentaba mi madre muy seria mientras
efectivamente no dejaba de tocarse el chumino.
La película continuaba con una fiesta de pijamas, en la que
seis guapísimas chicas desnudas vestidas tan solo con un camisón transparente
hasta los muslos, se colocaban con las manos en la pared mientras una de ellas
les iba lamiendo el coño. Después se giraban y se iban masturbando la una a la
otra, llegando alguna incluso a tener tres manos tocando sus agujeritos
calientes.
Ya hacia un ratito que me manoseaba mi pija, y poco a poco
iba acelerando el ritmo hasta empezar a hacerme una ruidosa paja de las que a mi
me gustan bajo la atenta supervisión de mi madre, que continuaba frotándose
aunque mantenía mas atención en lo que yo estaba haciendo. El sofá entero se
movía con nuestras masturbaciones.
-Mama, porque le están lamiendo el culo a ese chico? - le
preguntaba a mi madre un poco extrañado refiriéndome a una escena de la película
en la que una rubia pasaba la lengua por el culo de un negro.
-Pues nene, porque eso da mucho gustito. El agujero del culo
es muy sensible y a los chicos también les gusta mucho que se lo toquen-
contestaba mi madre riendo.
-Entonces, si me tocas el agujero del culo también me dará
gustito a mi? - le respondí yo muy interesado en mi nuevo descubrimiento. Mi
madre puso cara de sorpresa e instantáneamente empezó a reír.
-Claro cariño, venga levantante del sofá y ponte aquí de pie
que te voy a dar gusto en ese culito que tienes- me decía mi madre con decisión
dejando de masturbarse.
Me levante y me puse de pie delante del sofá. Mi madre abrió
las piernas sentada y yo me puse entre ellas, con las piernas separadas, mirando
a la televisión. Mientras me quedaba mirando la peli porno mi madre me iba
colocando en la postura que a ella le gustaba. Me puso una mano en la espalda
para que inclinara más el cuerpo y para mantener el equilibrio y no caer a
cuatro patas me agarre con cada mano a un borde de la pequeña mesa de cristal
que había delante del sofá. Flexione un poco las rodillas y me quede en la
postura perfecta exhibiendo mi culo ante los ojos de mi madre.
-Eso es cariño, tienes un culo muy bonito. Ahora la mama te
lo va a tocar para que te de mucho gustito, ya veras- me decía mi madre mientras
me acariciaba las nalgas y me pasaba un dedo por la raja del culo haciéndome
cosquillas.
Me gire y pude ver como pasaba el dedo por la mojada raja del
coño, empapándolo bien de sus líquidos, para después llevarlo a la entrada de mi
culo, y mientras con una mano separaba los cachetes, con el dedo de la otra iba
mojando mi pequeño agujero. Estaba sintiendo un cosquilleo muy agradable como
nunca había sentido en esa zona, y quería separar mis nalgas con mis manos para
que el dedo de mi madre entrara con más facilidad, sin embargo no podía quitar
las manos de la mesa o me podría caer. Note como el dedo bien mojado empezó a
profundizar dentro de mi ojete, entrando muy poco a poco, hasta la mitad del
dedo más o menos. Durante el primer minuto note unos enormes picores pero
conforme mi madre iba moviendo el dedo dentro del agujero empezaron a pasar a un
leve gustito, que iba aumentando con el ritmo del dedo masturbando mi trasero.
Mis nalgas se contraían del placer y hacían presión hacia dentro atrapando el
dedito de mi madre en el interior. Cuando ya llevaba un ratito metiendo y
sacando el dedo, todo mi culo era una fuente de sensaciones que pasaban a mi
endurecida pija, la cual estaba deseando masturbar como si me estuviera
ardiendo.
-Mama, se me ha empalmado la picha y tengo muchas ganas de
correrme pero no puedo soltar las manos, ahora que hago? -le pregunte a mi madre
un poco enfadado.
-Tranquilo cariño, relájate y disfruta de la película que
aqui lo tengo yo todo bajo control- me contestaba mi madre mientras su mano
derecha aparecía entre mis piernas agarrándome el nabo y pajeandome con descaro
mientras que con la izquierda me estaba masturbando el culo.
Se notaba que los años habían dotado de mucha experiencia y
habilidad a mi madre, pues sus pajas me estaban propinando un placer increíble.
Mirando de reojo hacia abajo pude ver su preciosa mano agarrando mi polla, de
largos dedos con un par de anillos de oro, uñas rojo carmesí y pulseras bañadas
en plata, que sonaban ruidosas al son de la paja. Ya casi me había olvidado de
su dedito ya que lo hacia tan bien que apenas lo notaba entrar o salir, solo
sentía un tremendo gusto en mi culito. Me quede observando el trozo de película
en el que una pelirroja de grandes tetas con un pantaloncito apretado tenia que
hacer un circuito en clase de gimnasia, mientras que todos sus compañeros y
profesores estaban desnudos esperándola en cada prueba. Era increíble lo zorras
que podían ser las preciosidades de ese film, que me estaba excitando a unos
niveles impensables. Mi madre continuaba pajeandome lenta pero insistentemente,
y notaba como empezaba a subirme el placer por los cojones llegando hasta la
punta de mi nabo.
-Ahh mamaaa...mmm no pares que me esta viniendo el gustito al
pijote, sigue masturbándome que me va a salir mucha leche- le rogaba a mi madre
mientras sentía ya como me temblaban las piernas y empezaba a aparecer el suave
cosquilleo en la punta de la picha.
-Claro que no voy a parar chiquitin, no ves que tengo mucha
sed y me voy a beber todo el calentito yogurt que te salga de la polla? Venga,
gírate que la mama necesita que le des un buen baño caliente, rápido! -me decía
mi madre sacándome velozmente el dedo del ojete y levantándose el jersey dejando
al descubierto sus grandes tetas de pezones tiesos.
Su mano derecha empezó a acelerar el ritmo de la paja
mientras que yo de reojo iba mirando el meneo de sus tetas al aire. Con su mano
libre mi madre se iba pellizcando los pezones y mirándome poniendo cara de
guarra, cosa que me estaba excitando terriblemente. Mientras ya llevaba unos
minutos soltándome todo tipo de guarradas para acelerar la masturbación, mis
piernas empezaban a temblequear del gusto y los intentos de mi madre porque me
diera la vuelta y se lo echara encima fueron inútiles, tan solo me dio tiempo de
agarrarme con fuerza a la mesa y de gritar:
-Pero cállate y mira como me corroooo aahhh!! -
Empecé a soltar largos chorros de semen que impactaban en la
pequeña mesa de cristal mientras gritaba de placer. Al mirar hacia abajo me di
cuenta de que mi madre me estaba acariciando suavemente los huevos sin dejar de
pajearme mientras ejaculaba. Los dos primeros chorrazos blancos cayeron en el
centro de la mesa, mientras que el tercero golpeo ligeramente el borde
salpicando fuera y manchando un poco mis calcetines, las zapatillas y el suelo.
Un cuarto y débil chorro se resbalo por la mano de mi madre salpicando su
rodilla. Después del tremendo gustazo me empezaron a temblar las piernas y me
desplome encima de ella en el sofa sintiendo el contacto de su coño mojado en
mis nalgas. Ella me miro dulcemente y me dio un beso en la frente.
-Así me gusta cariño, que lo eches todo afuera para que esta
noche puedas dormir bien. Bueno, vamos a ver que tal te ha salido hoy- me decía
rebañandome la punta de la pija con dos dedos y atrapando todos los restos de
semen que me quedaban en mí palo.
Extendió la palma de la mano llevándosela a la boca y con un
par de lenguetazos la dejo impecable. Estuvo paladeándolo unos segundos en la
boca y después trago, mientras me miraba sorprendida con los ojos como platos.
- Mmmm dios mio, que dulce te ha salido cariño, has echado
unos lechazos estupendos. Con la leche de mi nene deberían hacer un turrón de lo
buena que esta. Venga mi vida, siéntate aquí y descansa que yo me voy a terminar
la merienda que me has dejado encima de la mesa- me decía levantándose y
sonriéndome mientras yo me echaba a un lado desplomado en el sofá y todavía
jadeando.
Me quede mirando como se levantaba mi madre, ya que su
vestimenta era todo un cuadro. Se había dejado el jersey levantado hasta la
pechera, dejando escapar por debajo de el sus dos grandes y bien gordas tetas.
Por debajo de la cintura, iba luciendo bien orgullosa su matojo de pelos en el
chumino,( bastante húmedo por cierto ), mientras que en la parte de atrás su
gordito y flácido culo quedaba justo enfrente de mi. La desnudez de mi madre
terminaba por encima de las rodillas, justo donde comenzaban sus botas de cuero
de tacón fino. Una vez de pie delante mio, dándome la espalda y mirando la mesa,
flexiono las rodillas mientras iba poniendo su voluminoso culo cada vez mas
cerca de mi cara, quedándose justo en la misma posición que había estado yo unos
minutos antes. El mojado coño de mi madre estaba a tan solo unos pocos
centímetros de mi cara, mientras que la cara de ella estaba encima de la mesa
mirando fijamente los recientes chorros de semen.
- mmmm veamos, por aquí estoy viendo uno... shrr slurpp- iba
mi madre sorbiendo escandalosamente las manchas de leche, haciendo un ruido
parecido al de cuando te comes una sopa.
Su culo se iba contoneando con el movimiento y el mojado
conejo se le abría y cerraba delante de mis narices. Estaba desprendiendo un
olor muy dulce. Mientras, ella seguía sorbiendo y le escuchaba el chocar de la
lengua contra el cristal lamiéndolo suavemente primero y después con ansia,
mientras tragaba ruidosamente y soltaba murmullos de placer. De repente mientras
miraba su esplendido y enorme conejo me di cuenta de que había dejado de lamer y
estaba mirándome por entre las piernas con la cabeza bocabajo.
- Holaaaa!! que tal se esta por ahi chiquitín?- me preguntaba
riéndose y bromeando, con una gota de semen en la comisura de los labios.
- Hola mama! pues estoy aquí descansado y mirándote un
poquito el chocho- le contestaba yo devolviéndole la sonrisa.
- Y que, te gusta? menuda raja tan grandota tiene la mama
ehh...- me iba diciendo mientras se pasaba un dedo por el coño sonando ruiditos
de la humedad -Mi nene sabes que tengo el chochete muy calentito? y tengo muchas
ganitas de que le des un par de lametones bien dados?-
- Ah si? me gustaría mucho pero es que.... es que yo...
bueno, que yo no se como se come un coño! - acerté a decirle con la cara muy
roja.
- Jajaja pero cariñoooo... si no pasa nada! no ves que la
mama te enseña y ya esta? anda ven, acerca la cara que te voy a mostrar un par
de cositas.
Me incline un poco sentándome con la espalda recta, y mi
madre abrió un poco mas las piernas pasando por el interior de sus muslos las
dos manos. Con una de ellas me acario suavemente una mejilla, mientras miraba
nervioso su enorme conejo, a un par de centímetros de mi cara. Acto seguido, con
un par de dedos de cada mano, acabados en unas excitantes uñas carmesí, separo
los labios mayores de su conejo.
- Mira Javi, esto es un coño. Como puedes ver, es oscurito y
rosado, además de que ahora lo tengo chorreando. Eso es porque me pongo muy
calentita contigo bonito. Las mujeres tienen muchas maneras de hacerse pajas,
pero yo te voy a enseñar un par de ellas mi pequeñín- Me iba hablando separando
los labios de la almeja para que pudiera fijarme bien en todo su esplendor.
- Quiero que te fijes bien en esta parte Javi. Debajo de los
labios mayores hay como un botoncito pequeño de color rosa... por aquí, lo ves?
- me preguntaba mientras señalaba el botón con un dedo y yo respondía
afirmativamente con mucha curiosidad.
- Bien, pues el botoncito este lo tenemos todas las mujeres y
se llama clítoris. Pero ese nombre todavía es muy difícil para ti mi vida, así
que quiero que lo llames el garbancito o la pipa de la mama. Cuando las mamás
nos tocamos la pipa o nos la tocan los demás, nos da un gustazo tremendo y es
por eso que siempre nos pajeamos de esta forma- me iba contando apretando un
dedo contra la pipa y mojándola un poco.
- Anda mama que guay... y cuales son las otras formas que
usáis para pajearos las mamas? - le pregunte curioso aprovechando el arrebato de
confianza de mi madre.
- Pues cariño hay muchísimas, pero yo ahora te voy a enseñar
una. Ya veras como te gusta, con el dedito me lo meto en el agujerito y lo muevo
para dentro y para afuera como si fuera tu picha- me contestaba mientras
instantáneamente se metía un dedo en el agujero del coño y lo movía nerviosa
jadeando delante mio, sin que yo me perdiera ni un ápice del espectáculo.
- Bueno mi nene, me parece que ya va siendo hora de que me
comas todo el coño ya, sin mas excusas. Venga, saca la lengua hacia afuera todo
lo que puedas que yo me encargo de lo demás- me decía muy seria abriéndose el
conejo con los dedos.
Saque la lengua como cuando vas al medico, toda hacia afuera.
Mi madre iba mirando por la entrepierna, con una mano me cogia de la cabeza y
con la otra se tocaba el coño. De repente bajo el culo flexionando las piernas y
me puso todo el coño en la cara. La lengua instantáneamente me entro dentro de
su agujero, mientras que la nariz me quedo a la altura de su oscuro ojete. El
primer sabor que estaba sintiendo era salado, aunque cuando empecé a mover la
punta de la lengua por la cavidad mojada me empezó a gustar su sabor. Tenía la
sensación de que mi madre tenía un coño enorme.
- Mmmm ya tienes toda la lenguecita dentro del coño de la
mama ehh. Que guay. Te gusta como sabe? jeje mmm ya la estoy sintiendo dentro mi
niño. Ahora tienes que ir moviéndola como si estuvieras chupando un helado, y no
dejes de moverla eh Javi! que al final a lo mejor tienes una sorpresa- decía mi
madre con una sonrisa maliciosa.
Mi primera reacción fue empezar a mover la lengua de una
manera nerviosa y agitada dentro de su conejo mientras le iba agarrando las dos
enormes nalgas con las dos manos. Me encantaba el culo de mi madre. Cuando
estaba notando que le iba moviendo la lengua dentro, empezó a mover el culo y
las piernas describiendo círculos de arriba a abajo cada vez mas rápido mientras
iba gimiendo al mismo ritmo. En pocos minutos tenia todo el coño empapado, y los
líquidos me chorreaban por la barbilla. Empecé a cogerle el gustito a esto de
comerse un coño y iba intercalando la lengua entre el agujero y la pipa
moviéndola rápidamente. Mi madre estaba encantada, empezando a gemir muy fuerte.
- Ohhh cariño estas aprendiendo muy rápido ehh.. uff, lo
tengo mojadísimo. Asi cariño, sigue lamiéndole el coño a la mama que me estoy
poniendo muy cachonda - iba murmurando mi madre muy excitada, y animándome a que
continuara lamiéndole la raja con ganas.
De repente mientras mi madre no dejaba de mover el culo
totalmente cachonda, sonó con fuerza el teléfono de casa dándonos un buen susto
a los dos. Me quede un poco asustado y saque la cabeza de la hendidura de su
coño mirando a mi madre perplejo. Ella hizo una mueca extraña como preguntándose
quien seria a esas horas, y mientras se acercaba a un pequeño mueble a coger el
inalámbrico me iba diciendo: - Mira nene ahora no me puedes dejar así... voy a
contestar pero ni se te ocurra dejar de comerme el coño mientras hablo. No hagas
mucho ruido al principio que no se quien es, así que venga, a darle a la
lenguecita y sin parar eh! -.
Se levantó, se acercó al mueble y cogiendo el inalámbrico se
volvió a poner exactamente en la misma posición en la que estaba, con las
piernas flexionadas y el culo en toda mi cara. Yo continué lamiendo lo que tenia
que lamer mientras ella contestaba al telefono y cambiaba el tono de voz hacia
algo mas recatado y cordial.
- Si, hola?... Luisa! pero buenoo, que pasa contigo guapa!
cuanto tiempo sin saber de ti!- Saludaba enérgicamente mi madre a la otra
persona que estaba al teléfono, que por el tono y el guiño de ojo que me había
hecho mi madre adivine rápidamente que era mi tia Luisa la del pueblo. La
situación me puso muy cachondo y empecé a lamer con mas fuerza y ganas.
- Pues nada nena, por aquí todo bien. Los niños? jeje el Rafa
se ha llevado a la pequeña y a las niñas de la Marcela al centro comercial a
comer. Si, si.. saben muchos estas pequeñas cabronas, seguro que ya le están
comiendo el nabo en el coche. Yo no entiendo a las niñas de hoy en día, les
gusta mas una polla que aun tonto un lápiz. Oye! como que nosotras éramos
iguales a su edad? serás guarra jajaja... - Conversaba mi madre mientras yo no
dejaba de comerle lo suyo, muy excitado con el repentino cambio de tono de la
conversación.
- El Javi? bueno, hecho un sinvergüenza. Esta aquí conmigo.
Precisamente cuando has llamado nos has pillado algo "ocupados" sabes? jajaja.
Pues que me esta comiendo todo el mejillón joder, que hay que darte detalles de
todo. Nena no te rias tan fuerte que me dejas sorda, joia. Que pasa, que a ti
los tuyos nunca te lo han comido o que? Bueno, pero yo asi de directa guapa, que
quieres jaja. Pues te explico, desde el principio. Que le he dejado en el
videoclub para que cogiera una película y va y me pilla una porno el pillo. Y ya
sabes tu lo que me gustan estas películas. Y bueno, hemos empezado con las
pajas, luego le he metido un dedo en el ojete y al rato estaba tan excitado el
niño que se me ha corrido como un burro. Si si, pues créetelo. Tendrías que
haber visto los chorrazos de leche que ha soltado, vamos... que me ha puesto
perdido el suelo y la mesa del comedor. Y tan cachonda como me ha puesto pues no
me iba a quedar así, entiéndelo jeje. Si, mmmmm me lo esta lamiendo ahora. Venga
nena, ahora? que me lo esta haciendo muy bien déjale un ratito.... ays bueno,
venga ara te lo paso- decía mi madre mientras se incorporaba y me pasaba el
teléfono sonriéndome, y ocupando la ausencia de mis lamidas haciéndose una paja
con el dedo. Cogi el teléfono un poco excitado y respondí tímidamente.
- Tía Luisa?
- Que pasa guapo? ya no quieres saludar a tu tía?
- No tía, no es eso. Es que...
- Es que le estabas comiendo el coño a tu madre, no? jeje si
ya me lo ha explicado, menudo sinvergüenza te has vuelto.
- Jeje si tia. Es que me ha enseñado a hacerlo hoy. Como
están mis primos?
- Pues tus primos bien, unos calentones como tu. Pero entre
tu prima y yo ya los tenemos a raya. Si es que las mujeres de esta familia somos
todas unas guarras, cariño mio. Eso ya lo sabes. Ah! dentro de poco vais a tener
una sorpresa Javi...
- Ah si? y que sorpresa va a ser tia Luisa?
- Nada, nada... pásame a tu madre y que luego te lo explique
ella bonito. Y pórtate bien eh! un besito en la pichilla! - Se despedía mi tia
Luisa con el desparpajo y calentura que la caracterizan.
Mi madre cogio el teléfono y me hizo un gesto para que
siguiera lamiéndole su enorme raja.
- Si? dime nena- continuaba conversando mientras emitía todo
tipo de gemiditos al ritmo de mi lengua, sin cortarse ni un pelo mientras
hablaba con mi tia.
- Ah si? no me digas Luisa. Bueno que alegría. Espera cuando
se entere el rafa y los crios, se van a poner como locos jeje. Uumff joder, que
bien me lo esta comiendo este... mmm ohhh Luisa, ohhh jooodeeer, te puedes
esperar un moouu... momentitoo? ahh - Gritaba mi madre al telefono entrecortando
las palabras por el gusto que le estaba dando con la mamada de coño.
Con el telefono aun en la mano me agarro con la otra la
cabeza y empezó a jadear dejando claro que estaba ya estaba a punto.
- Auoohhh!! Cojones, que me corro Javi dale caña a la lengua!
asi, asihhh haaahha venga coño que ya me estoy corriendo ahhh!!!! abre toda la
boca que quiero que te lo tragues todo, venga empieza a mamar que no quiero que
me dejes ni una gota adentro augahhh tomaaaa!!! - chillaba exageradamente mi
madre mientras de repente salio disparado de dentro del coño un chorrazo
caliente de liquido que me dio en toda la cara.
Salieron algunos chorros mas empapándome la cara, la
camiseta, los muslos y toda la parte de la polla. Incluso algunas gotas cayeron
en el sofá. Mi madre se sentó cansada a mi lado, con el jersey por encima de las
tetas, toda sudada y con el pelo algo alborotado. Por el telefono que tenia en
la mano sonaba una ruidosa carcajada. Mi madre resoplo, cogió algo de aire y se
puso al telefono.
- Ufffff nena, he empapado al crío. Vaya corrida, ha sido
bestial... que ganas tenia ya. Jaja te ha hecho gracia eh guarrona? miedo tienen
que estar pasando los tuyos si tanto te estas calentando. Vale, entonces
quedamos para noche buena no? me llamáis antes de salir, verdad? venga guapa...
yo también... saluda a los demás de mi parte, adiós.
Mi madre colgó el telefono y se quedo desplomada en el sofá
cogiendo aire. Yo me la quede mirando, con la cara aun mojada de su potente
ejaculación. Se acerco y me lamió el líquido que aun me goteaba en el rostro.
Después me dio un beso en la mejilla acompañado de una sonrisa. Apagó el video,
rebobinando la pelicula porno y dejando un canal de la televisión puesto.
- Muy bien cariño. Te has portado como todo un hombretón.
Vaya mamada de coño que me has hecho eh? uff la mama se ha quedado muy
contentita. Sabes que? prepárate, porque la semana que viene tenemos la reunión
familiar, y este año... la hacemos en casa! - me expresó con mucha alegría.
Sabía perfectamente que significaba eso. La próxima semana
iba a ser muy movidita.
CONTINUARA......
“Mi familia es tan peculiarmente guarra y cerda que cada año
se reúne para pasar las fiestas y follar entre nosotros. Este año tengo la
sensación de que la comida familiar va a ser de lo mas sucia y pervertida."
Si te ha gustado este capitulo te animo a que leas LOS GARCIA
EPISODIO 1, y que no te pierdas el próximo EPISODIO 3. Podéis escribirme dando
vuestra opinión y todo lo que queráis a este correo: "trakitas@hotmail.com".
Hasta pronto!