Les voy a contar que navegando por internet y mirando
distintas paginas porno encontré en una de ellas un aviso donde se ofrecía
filmar una relación sexual, envíe un mail con mi celular para averiguar como
operaba y el costo. A los pocos días me llamaron y explicaron el mecanismo y
costos. En un principio todo me gusto, menos el hecho de que quién filmaba
estaría presente. Dí las gracias por la información y quede en llamar. A medida
que pasaban los días y pensaba en el hecho de la filmación, me comenzó a excitar
la idea de que alguien estaría mirando. Así que decidí preparar la sesión.
Comencé a pensar a quién dentro de mis amistades le gustaría participar y con
quién desearía más hacerlo y me acorde de mi amigo negro "el vedetto" con quién
había tenido relaciones muy excitantes tiempo atrás. Decidí llamarlo y ofrecerle
participar, me excitaba mucho el hecho de tener una película teniendo relaciones
sexuales con él. Lo llamé, quedamos de acuerdo en que Yo lo llamaría con la
fecha y el lugar. Mi amigo es un negro escultural, con un cuerpo atlético
impresionante, de cabeza rapada, labios anchos, manos grandes, un pene grande y
monstruosamente largo y de un color negro azabache brillante, que haría un lindo
contraste conmigo ya que soy rubia, y pensaba platinarme para esa ocasión, de
pechos grandes y firmes, caderas bien pronunciadas, con buen culo, más bien
chica de tamaño cosa que se viera un buen contraste.
Planeada la primera parte y decidida a llevar a cabo mi
fantasía, llame al número que me habían dado para hacer la filmación. Quedamos
en hacerla en mi casa un día sábado en la tarde, para arreglar la cámara y el
ambiente la persona que llevaría a cabo la filmación quedo de estar una hora
antes. Con tod organizado, partí a Patronato a una tienda que se especializa en
ropa femenina sexy. Conseguí un vestido negro, ajustado y sumamente atrevido que
delineaba totalmente mi cuerpo. Me llegaba a la mitad de mis muslos,
completamente sin espaldas y bien rebajado que permitía ver el nacimiento de mi
cola, adelante solo tenía unas tiritas que apenas cubrían mis pezones y me
permitían mostrar orgullosamente mis senos, que solo servían para atar mi
vestido sobre mi nuca.
Ese sábado en la mañana a la peluquería para efectuar un
total cambio, me corte bien corto el pelo y platine mi cabello de un rubio
dorado. Después fui a un solarium para mantener mi bronceado y me tome un baño
sauna para botar todas las toxinas y dejar mi piel suave y brillante. Volví a
casa y como soy fresca pensé en esperar al fotógrafo vestida para la sesión.
Cubrí mi cuerpo con un aceite perfumado que da brillo y un tinte de humedad a mi
cuerpo. Me maquille ojos y labios, siguiendo los consejos de una revista. Me
peine mi cabello utilizando gel, para continuar con el look de humedad que lo
encuentro muy sexy, me coloque una sandalias de toco bien alto y transparente, y
a esperar.
Casi puntualmente llego el fotógrafo, Yo bien desgraciada me
paseaba delante de él mientras preparaba el ambiente. Me miraba con ganas de ser
él el actor, le miraba su pantalón y se notaba que lo tenía totalmente erguido.
Me gustaba verlo sufrir. A los minutos de haber terminado con la ambientación de
mi living, luz, sonido, lugar, etc.etc., sonó el timbre. Era mi príncipe negro.
Le pedí al fotógrafo que abriera la puerta, mientras Yo me sentaba en el sillón.
Entro y miro sorprendido el lugar, dio a entender que le gusto. Hablo una
palabras con el fotógrafo y se me acerco a saludarme con un beso en la mejilla y
se acomodo a mi lado. Mientras hablábamos de las veces que había tenido
relaciones y comentábamos detalles de ellas, una de sus manos comenzó a jugar
con uno de mis pechos por encima de la tirita que a medias lo cubría,
masajeándolo con firmeza. Luego corrió la tirita dejando al descubierto mi seno
para acariciarlo apenas con las puntas de sus dedos, notando que se me endurecía
mi pezón se dio cuenta que me estaba excitando. Paro y con sus manos desato las
tiritas que estaban atada detrás de mi nuca, para así dejar ambos senos listos
para recibir las caricias de sus labios gruesos y lengua. Yo pensaba que me
estaban filmando y esa situación me tenía muy excitada, llegaba a pensar que
talvez el fotógrafo se masturbaba. Yo estaba comenzando a arder de calor.
Comenzó alternativamente, a lamer en círculos mis pezones, en la aureola de mis
pechos, hasta llegar a los pezones firmes y erectos, como desafiantes, pidiendo
más. Se paro unos segundos a contemplarlos y finalmente acerco su boca a mis
pezones lamiéndolos despacio, succionando ligeramente, al principio dando una
leve presión al pezón con sus dientes, apenas un mordisco para a la segunda
imprimir más presión. A esta altura Yo comencé a gemir, me estaba llevando con
sus conocidas caricias a donde él y yo queríamos ir, y el pensar que estaba
siendo filmada, me hacia salir más fuertes mis gemidos.
Sus manos toman el relevo y siguen acariciando mis pechos,
mientras sube besándome hasta llegar a mi cuello. Estoy caliente y palpitante.
Sus besos y lametones en mi cuello me hacen estremecer levemente, pero continua
besándome hasta llegar a mi boca, donde mi lengua ya esperando se encuentra con
la de él.
Nos recreamos en un beso largo y profundo, entrelazando
nuestras lenguas con fuego y pasión. Yo tomo su rasurada cabeza y lo sujeto
firmemente para continuar besándonos y jugando con nuestras lenguas, acaricio su
cabeza y él con sus enormes manos masajea con firmeza y suavidad mis pechos.
Mientras yo sujeto su cabeza para continuar ese caliente beso, una de sus manos
se desliza desde mis senos hasta mis piernas, abiertas y receptivas a sus
caricias. Me acaricia por encima de mi pollera la que suavemente comienza a
levantar e interna sus dedos entre la parte interna de mis muslos, suavemente
los separa abriendo más mis piernas y percibe el calor y humedad de mi vajina.
Se para y escucha mi respiración, la que cada vez es más
profunda respondiendo a sus caricias. Para de besarme y me mira a mis ojos y yo
lentamente me incorporo para que me quite el vestido, se queda contemplando mi
desnudo cuerpo, me acerco a él y comienzo a sentir su lengua recorrer mi pelvis
en busca de mi clítoris. Llega a mi clítoris y empieza a chupar aumentando de a
poco el ritmo. Mis quejidos son cada vez más fuertes.
Con su lengua recorre entre mis piernas llegando a mi
clítoris húmedo entremezclando nuestros fluidos, Mi respiración se hace cada vez
más profunda y entrecortada, con chispazos de placer que provoca al lamer mi
clítoris con un ritmo que consigue arrancarme gemidos de satisfacción.
Comienzo a gemir para que me penetre, lo dijo que quiero
sentir todo dentro de mi. Me coloca en cuatro patitas, dándole yo la espalda, y
sin que {el me lo pida levanto mi culo para ofrecerle mi vajina húmeda y
anhelante de ser penetrada por su enorme berga. Su berga esta erguida y dura
lista para penetrar y le pido que comience lentamente para sentir esa rigidez
dentro de mi. Al principio entra un poco y lo saca lentamente, poco a poco va
aumentando la profundidad y acelerando el ritmo. Dada su estatura sus manos no
dan tregua a mis pechos, los tiene fuertemente cogido y aprieta con firmeza mis
pezones. Mis pechos ahora colgantes a causa de mi postura en cuatro patitas se
balancean al ritmo de sus embestidas para introducir toda su berga dentro de mi.
En un momento se para y se queda inmóvil con su berga dentro
de mí. Ahora soy yo la que acentúa el movimiento de mis caderas, él se excita
mucho al notar que me muevo de esa manera con su miembro dentro de mi. Comienza
a moverse otra vez acompañándome al ritmo de mis caderas, es un ritmo
apasionado, casi hipnótico. Comienzo a gemir nuevamente, él suelta uno de mis
pechos para llevar su mano a mi boca y acariciar mis labios con sus dedos. Yo
jugueteando meto sus dedos en mi boca, mientras el sigue bombeando con más
fuerza, cada vez su miembro esta más profundo en mi vajina, como si quisiera
atraversala y abrirme en dos. Yo lo único que quiero en ese momento es que
entregue hasta la última fibra de su berga.
Comienzo a notar el cosquilleo que siempre me viene antes del
orgasmo y él sin poder aguantar más comienza a lanzar oleadas de su semen
caliente, este hecho me hace gruñir como una gata de placer, me vuelvo loca y
comienzo a mover mi cola para que su berga no se salga y así poder captar hasta
la última gota de su semen. Los últimos chorros de su esperma los deposita sobre
mi cola, estamos gruñendo los dos, suspiramos y gemimos de una forma
terriblemente sensual. Caemos extenuados sobre la alfombra
A los pocos minutos me tiene nuevamente sobre mis cuatro
patitas, esta vez su lengua comienza a lamer mi ano, trata de introducir su
lengua por él. Yo estoy apretada y tensa, la última vez que me dio por ahí sufrí
mucho los siguientes días. Pero al pillo le gusta mucho y sabe que a mí también
y que solo es cosa de tiempo y juego. Me agarra fuertemente de mis caderas sin
dejar de jugar con mi ano, lo lame y lo besa sin parar. Yo ya estoy
entreabriendo mis piernas. Él suelta mis caderas y comienza a erguirse y abrir
mis nalgas. A esta altura ya me olvide de su tamaño y estoy gimiendo palabras
solicitando su berga en mi mano. Escucha mis palabras y comienza.
Yo gimo de placer y dolor al mismo tiempo. Sufro mucho dolor,
pero también mucho placer. Le pido más y el obedece, y vuelve a tomarme con una
mano de mis caderas y la otra comienza a masajear y jugar con mis pechos. Yo
comienzo a recular y él a notar mis intenciones avanza introduciendo cada vez
más su berga en mi ano. Esta vez no para hasta no tenerla toda dentro de mi y yo
no lo hubiese dejado. Ambos comenzamos a mover en un ritmo desenfrenado, ya no
me importa el dolor, solo gimo de placer. De repente un gruñido sale de él, el
comienzo de su orgasmo. Yo me siento todapoderosa al saber que soy la causante
de ese placer. Sus gruñidos me llevan a gemir de placer y doy inicio a mi
orgasmo. Ambos caemos, ambos gozamos como animales que somos.
Terminada la sesión veo al fotógrafo todo sudoroso, pobre
cristiano.
Cuando estoy sola y caliente coloco el video y me masturbo
mirándome.