PROSTITUTA 10
Este relato es continuación de la saga iniciada con Prostituta
1, 2,3,4,5,6,7, 8 y 9 , es recomendable su lectura para comprender la trama y
circunstancias que llevaron a la actual situación narrativa.
I
Era difícil continuar la farsa, seguir en su casa como si
nada pasara, dirigir la palabra a ese extraño que le causaba asco y repulsión,
acostarse en la misma cama, permitir que la tocara, tuvo que realizar un supremo
esfuerzo, emplear sus mejores dotes de artista, la sonrisa de esposa
complaciente le dolía, la conversación cotidiana era una tortura, a cada
instante su pensamiento era para Federico, su anhelo, su fuerza.
Rutina del lunes, en "Pecado", un día pesado, la agotó.
Comenzó una actividad febril temprano, muchos clientes "rápidos", demasiados y
muy seguidos, ejecutivos y empleados de alta jerarquía en Empresa de
importancia. Parecían haberse dado cita en el burdel, todos contra reloj,
apurados, en esos casos se obviaba, el recibimiento, directo a la cama, sin
grandes requisitos previos, incluso sin desfile previo, incluso debía esperarlos
desnuda y en la cama, prácticamente entre cliente y cliente apenas tenia tiempo
para la higienización.
Fue una novedad, tantos penes en tan corto tiempo, ya no
tenía importancia ni el largo ni el grosor, ese día tomó noción de lo que
sentían las putas "baratas"; llegó a sentirse un mero recipiente de miembros, no
tuvo ninguna sensación, el hombre simplemente una cosa, que venía la penetraba y
se iba, pero su vagina quedó ardida, sus tetas doloridas de tantos apretones,
todos, absolutamente todos, al irse se habían llevado el preservativo usado y
los habían puesto en un bolsita plástica que llevaban.
Recién a las dos de la tarde, tuvo tiempo para comer, habían
pasado por ella como 9 hombres, todos similares, relativamente jóvenes y
apurados, tomó conocimiento de lo que sucedía por Ana , los clientes eran todos
de una gran empresa, que estaba en serios problemas y era teoría de la Dirección
de la misma, que la actividad sexual era el único y mas eficaz remedio contra el
estrés, por ello habían contratado los servicios de "Pecado", el preservativo
usado debía ser entregado por el empleado como prueba de cumplimiento de su
obligación, fue ella y unas pocas de las mejores putas del burdel, las que
habían "sufrido" respecto de eso, ya que los términos contractuales señalaban
que la provisión por parte de "Pecado" debía ser de las mas bonitas y
atrayentes.
Ana también estaba muy ardida en su vagina, habían sido
muchos y en corto tiempo, estaban comiendo las dos juntas, cuando el encargado,
le comunicó que atento el ajetreo que habían sufrido, se les daba por cumplido
el horario y podían irse o hacer lo que quisieran, noticia que fue recibida por
ambas con satisfacción, ya que estaban molestas por su irritación vaginal,
causada por el intensivo uso.
Terminaron de comer, siguieron charlando animadamente en la
habitación de Ana, sobre todo hablaron de lo que sucedería el jueves próximo, de
los detalles a tener en cuenta y de los roles de cada una de ellas.
Estaban en el living, sentadas, todavía en su ropa "de
trabajo", esos pequeños camisolines trasparentes. Ana, que sentía molestias de
su inflamación vaginal, se acordó de esa crema que les habían proveído para
disminuir esa molestia, fue al botiquín para buscarla.
Entre ellas no existía el pudor, eran putas en su trabajo,
así que volvió del baño y frente a Maria José, en el sillón frente a frente, se
comenzó a aplicar el ungüento en su vagina.
Maria José la observó, luego hizo lo mismo, cuando terminó,
al elevar sus ojos a Ana, vio que ella se levantaba y le tendía la mano, la
tomó, se dirigieron al dormitorio, sin palabras....
En la cama, ya desnudas, en total silencio, Ana la abrazó, oprimió su cuerpo
contra ella, durante un largo rato, así quedaron, teta contra teta, pubis contra
pubis, en determinado momento boca contra boca, las lenguas se exploraron.
Las manos iniciaron la exploración en los cuerpos, en esa
forma sutil que las mujeres saben, suavemente, sin apuro, morosamente, esa forma
de caricia que hace desear, que puede ser torturante, por lo lenta y esquiva,
esa forma en que la mano se acerca a la parte palpitante y anhelante y
milímetros antes de llegar, vuelve a el punto de inicio, dejando a los puntos
ultra sensibles sin acariciar, tocar, ni calmar el anhelo, aumentando la
excitación a estado de desesperación, irritando los sentidos, exasperando el
deseo. La manifestación física, era elevar el pubis o el torso, tratando que esa
mano torturante aunque solo sea los roce...
Y se llega a un momento, que solo importa esa mano, la que
tiene obligatoriamente que tocar esos puntos, que tiene que concretar ese
impulso indominable, en que todo el cuerpo es solo deseo, solo sexo, solo
placer...
Cuando por fin llegan a los pechos, o al clítoris, o la
vagina, es una sensación de triunfo y supremo placer, de alivio y otra vez de
dulce tortura.
El manejo del placer, del roce estimulante a los pezones, de
los dulces apretones a esas tetas, que alcanzaron el estado del umbral máximo
sensitivo adquiriendo esa textura única de la máxima calentura, que es inútil
que busquen los que no son expertos, ya que solo se da en las relaciones
especiales, que solo las mujeres y los hombres que lo hayan sentido entienden,
porque no todos lo logran.
El suave masaje y estimulación del clítoris, de esa manera
que solo las mujeres saben y muy pocos hombres llegan a dominar o saber, que
sencillamente transporta, eleva…
Esas caricias, en esa parte tan íntima, tan personal de la
mujer, que la hace volar en un placer sin límite, esa caricia que la hace
abstraer, convirtiéndolas en solo sexo, solo goce. Todo limitado a esa pequeña
parte de su cuerpo, de la que salen mensajes, que se cruzan con los enviados por
otros sitios sensibles, hasta que toda ella es una sola sensación.....
Por fin el glorioso orgasmo, que convulsiona los cuerpos, que
ellas sienten la una en la otra, apoyando los pubis, tetas contra tetas, boca
contra boca, sintiendo en las manos, el latido de sus vaginas, que lo hacen
tratando de atraer hacia adentro una esperma que no existe, ya que solo son dos
mujeres procurándose placer, que lograron derribar barreras que no sabían
siquiera existieran, de placer y goce…
Mientras continuaban estrechadas una contra la otra,
sintiendo en ambas esa sudoración especial, ese perfume que solo perciben los
elegidos, hasta que los cuerpos totalmente saciados de placer, se aflojan en ese
abrazo que perdura, mientras que sienten ese mutuo pertenecerse se va alejando,
luego del clímax glorioso y sublime.
Maria José, nunca había siquiera imaginado el placer que
puede causar otra mujer, había tenido una experiencia, pero no había llegado a
ese extremo, estaba sorprendida y encantada, había sobrepasado todas sus
expectativas…
Besó dulcemente a Ana, que estaba tendida y agotada a su
lado, acarició su cuerpo, hermoso, hospitalario, calido y gentil, sintió que le
tenía mucho amor a esa muchacha, quizás no el que le daba a Federico, algo
distinto; que solo las mujeres saben y muy pocas confiesan, al que muy pocas se
atreven, pero existe, vaya si existe......
Ana cuando se recuperó un poco se fue a su habitación, ambas
se vistieron para salir, previa ducha energizante, encontrándose en la
recepción; donde cobraron lo producido del día, que era mucho. Salieron a la
calle tomadas de la mano, con el corazón latiendo de alegría, ya que si bien
antes eran amigas; ahora lo eran mucho mas.
En una confitería, se sentaron a tomar un café, comieron con
apetito y golosamente tortas dulces, mientras hablaban y se escuchaban, se había
iniciado entre ellas una de esas amistades, que son indestructibles, no eran
lesbianas ni cosa parecida, ambas seguían prefiriendo a los hombres como
elección sexual, pero el grado de intimidad que habían conseguido alcanzaba el
máximo posible, se conocían la una a la otra hasta la última consecuencia,
aparte eran socias en un proyecto de venganza que variaría los destinos de una
Nación…
II
Cuando se despidió de Ana, llamó a Federico. Él estaba muy
preocupado, las novedades eran muchas y muy serias, el avance del Gobierno y los
grupos que lo apoyaban en su convocatoria a Asamblea Constituyente, era
imparable, le sobraban los votos en las Cámaras de Disputados y Senadores para
efectuar la misma, los contactos políticos que habían iniciado los partidos
minoritarios democráticos, habían caído en el fracaso, ni aún los legisladores
mas potables del oficialismo, se atrevían contrariar la voluntad del gobierno,
el servilismo y la ruindad era común en ese partido, ellos mismos se jactaban de
ser verticales y obsecuentes.
Los partidos de la derecha, estaban exultantes, se les
acercaba nuevamente la hora, nuevamente la Argentina sería pasto de esos
buitres, los grupos de presión y de poder que habían sido los causantes de los
mayores calamidades en el pasado, como el llamado a las puertas de los
cuarteles, como la represión generalizada, el genocidio político (30.000 muertos
o desaparecidos), la ocupación militar del país por parte de sus propias fuerzas
armadas, la entrega económica y de soberanía nacional, de haber iniciado un
guerra contra la OTAN (Malvinas/Fakland), de la muerte de cientos de muchachitos
mal entrenados y sin equipo suficiente, que sin embargo habían muerto con una
valentía y orgullo nacional, que no tuvieron los mismos dirigentes políticos y
militares que los habían enviado a morir inútilmente, en medio de su delirio
alcohólico y mesiánico, de nuevo la basura, la locura, el robo y la rapiña a
escalas aún inéditas.
Pero el tiempo pasaba, estaba en manos de una Prostituta,
nada menos que el destino de millones.......
Navegante/