Evita es una niñita pequeñita, tiene 17 años y es muy
inocente pero sólo a veces, otras veces de inocente no tiene nada, son las
situaciones las que hacen que se de una Eva o que se de otra, una niñita tontita
o una Eva más lista que el diablo, sexo, drogas, hip hop o lo que se preste.
Evita tiene novio desde hace dos semanas, ella esta
completamente ilusionada, le dice a todo el mundo que es el chico perfecto, que
entre ellos existe una conexión mística, mágica, ya le a contado toda su vida,
ya sabe todos sus secretos, es su mejor amigo, su mayor confidente, esta medio
obsesionada con él y no lo deja respirar ni un segundo. Evita agobia, ella no se
da cuenta y cree que eso es lo que hace todo el mundo, le manda mensajes cada
media hora, le da toques cada cuarto, va a su casa y pasa noches enteras sin que
sus padres se den cuenta, le regala cosas, le da su cuerpo cada vez que se lo
pide.
Se llama Marcos, no es muy inteligente aunque es si que es
muy grande, tiene buen cuerpo y cuando abraza a Eva, ella desaparece, como si se
la tragará la tierra la cubre con su espalda, con sus brazos, con sus manos. El
sexo es una delicia entre ellos, a él le gusta que sea rudo y Eva sólo quiere
sentirse querida por alguien, por Marcos o por quien sea. Marcos es un par de
años mayor que Eva, por eso tiene las cosas más claras, solo la quiere para
follarsela, sólo la quiere para él, la quiere como a su putita, su coñito
siempre calentito, la que esta allí cuando él quiere.
Va a casa de Eva, cuando sus padres no están lo hacen en su
cama, corren todas las sábanas y allí él la acuesta boca arriba, le coge las
manos, la mete y la saca, se corre y ella se queda abrazándolo, él no habla, él
no la mira, sólo se la folla y ella quiere más, ni un susurro, ni un quejido
pero que placer tan grande cuando la follan y ella esta caliente.
El otro día quedaron con unos amigos de Marcos en un bar,
sólo había dos chicas y seis chicos, ella ni se molesto en recordar los nombres,
los llamaba de tú o cuando quería hablar con ellos les tocaba el hombro o
los empujaba. Se sentía algo incomoda, quería marcharse pero no lo hizo por que
son los amigos de Marcos, quería estar con ellos, quería ganárselos para Marcos.
Empezó a beber para relajarse, empezó a reír, a fumar, en media hora ya iba
borracha como una cuba, no dejaban de invitarla a cervezas y ella no dejaba de
beber, no dejó de sobar a Marcos, delante de todos le besaba, se subía encima de
él y le tocaba, lo acariciaba, metía sus manos por debajo de su ropa y
pellizcaba su pezones, él ni corto ni perezoso hizo lo mismo, ella se dejaba.
Siempre había sido una chica fácil.
Su pelo moreno ya no le dejaba ver, de todas formas no veía
una mierda. Todo su cuerpo estaba ya pringoso, Marcos se fue al lavabo y ella se
acerco a uno de sus colegas, puso la silla cerca, muy cerca, compartían el posa
brazos, se apoyo en él y no paró de hablarle al oído. No lo hacía susurrando
sino gritando. Casi gemía. Llego Marcos y los chicos se estaban devorando, se
besaban y sus lenguas se veían fuera de sus bocas, se tocaban, se levantaron y
se fueron.
Bastante tocados, ella se pensaba que se llamaba Toni y así
lo llamaba, él no hacía ni caso a lo que hablaba, su boca no paraba de
gesticular y ni siquiera sabía lo que decía. Su coñito estaba por estallar,
cuando bebía, cuando fumaba un poco, se ponía mala, se ponía bruta, le tocaba el
culo con insistencia y sin miramientos, explícitamente sexual, metía sus manos
por dentro de los vaqueros, se iba para adelante y en medio de la calle, debajo
de una farola empezó a pajearle, con la ropa puesta pero sintiéndolo todo, la
tenía dura, sólo la acariciaba, no había espacio para mucho más y no dejaba de
crecer. Él le saco las manos de su paquete, la cogió y la llevo a un parque
cercano, encima de un banco bastante apartado, donde no había luces y por donde
se suponía que nadie tenía que pasar.
Allí se sentaron y siguieron enrollándose, él se subió encima
de ella y con su furia podría haberle destrozado la ropa por mil lugares, no lo
hizo y le destrozo la carne con sus movimientos bruscos y sus ansías, parecía no
haber palpado un pecho en siglos, parecía no haber mordido un estómago, parecía
que le ponía a mil estar en medio de un parque vació con la novia de un colega.
Evita esta deseando que le quiten las bragas, que le hundan
los dedos y la masturben con ganas, no con un par de dedos sino con el puño, y
es eso lo que él hace, quitarle las bragas, meterle un dedo, llevárselo a la
nariz, olerlo, luego a la boca y saborearlo. Muy rápido la masturba con ese
único dedo, la abre haciéndole círculos, luego dos y luego todo la mano dentro,
Eva tiene un coño grande y húmedo que no se siente satisfecho aunque lo tenga
lleno. Así están un rato hasta que el se cansa, saca su mano y toda esta
empapada, la lame y luego se la ofrece a ella para que le pase la lengua.
Se desliza suavemente por el banco y se coloco de rodillas,
bajo la cremallera de los vaqueros de Toni y allí estaba su polla en forma de
obelisco, tiesa hacía el cielo, rodeada del líquido preseminal de la paja de
antes, continuo por donde lo había dejado y siguió haciéndole la paja, después
de un momento, después de que Toni le llevará la cabeza a su polla, dejo de
pajearle para chuparsela, Toni no la dejaba ni un segundo y le marcaba el ritmo
a cada paso. Chupaba sin poder respirar, las dos manos de Toni estaban sobre su
cabeza, ella era simplemente un objeto, un lugar donde desfogarse, a ella no le
gustaba pensar eso sino que prefería pensar que ella era necesaria para muchas
personas y que todos la querían para algo. Toni se levanto y moviendo las
caderas a un ritmo frenético se corrió dentro de su boca, la leche se le salía
de la boca, no podía tragarla toda, Toni la recogió con sus dedos y se los dio
para que los chupara, incluso eso se lo metió de un solo golpe, con fuerza y
moviéndolo él por toda su boquita.
Después la puso mirando frente al banco, apoyo ella sus manos
en lo alto y él le bajo los pantalones. Miro fijamente su culito, su coñito
palpitando y mojado, se acerco para olerlo mejor, lo rozo casi sin llegar a
tocarlo, con la punta noto lo mojado que estaba y antes de penetrarla se pajeo
un rato, al momento se puso tan dura como al principio, se la metió por el coño
sin ninguna dificultad, la agarraba de las tetas, las apretaba con fuerza, ella
gemía con cada embestida. Toni no dejaba de mirar para todos lados y cuando vio
una sombra paro el ritmo, lo acelero cuando vio quien era, sonrió y siguió
follandosela a un ritmo feroz. Llego Marcos y se quedo mirando la cara de Evita
que ni se inmuto al verlo enfrente de él, sino que le saco la lengua y empezó a
moverla por todas partes mientras Toni seguía follandosela. Marcos se bajo la
cremallera de los vaqueros y sacándose la polla le acaricio la cara a Evita, se
la acariciaba mientras se pajeaba, la tocaba por completo, le metía los dedos y
se quedaba mirándole los ojitos de ángel, los ojitos de putita, los ojitos de
guarrilla, los ojitos de viciosilla.
Toni termino corriéndose dentro de ella, la leche goteaba y
caía poco a poco sobre el suelo del parque, se metió la polla de nuevo en los
vaqueros y se marcho. Entonces Marcos ocupo el lugar que Toni había dejado libre
y también se corrió dentro de ella. Se sentó reventado en el banco con la polla
disminuyendo segundo a segundo. Eva se limpio con un pañuelo que llevaba en los
vaqueros, se puso la ropa que tenía sobre sus pies y se arrodillo a limpiarle a
Marcos la polla, la tenía llena de su leche y de la Toni. Aún así, con su
lenguecilla ella era capaz de diferenciar que leche era de quien. Todavía tenía
ganas de más y oír la respiración entrecortada de Marcos, le ponía todavía más.