Mi vecindario 3
Continuando con lo que les conté en mi vecindario 2, Cinthia
me había prometido una gran sorpresa, bueno seria difícil después de haber
cogido con la chela, any, Jorge, Don Humberto y la misma Cinthia todo en una
sola semana.
Pero los días pasaron con una extraña rutina, como estudiaba
en aquel tiempo, llegaba a la casa, me cambiaba almorzaba ayudaba en la casa y
luego siempre como a las 3 o 4 de la tarde me iba a la casa de la chela para
coger con ella y con Any, a veces estaba Jorge o Cinthia, pero el viernes un
pequeño giro dio vuelta mis creencias de que solo Don Humberto y Cinthia estaban
metidos de su familia en estas fantásticas orgías familiares, estaba en lo mejor
Graciela estaba montando sobre mi verga la cual hundía con facilidad en su
dilatado culito y mientras Don Humberto quien había llegado temprano del trabajo
cogía a Cinthia de una manera fantástica, mientras esta a la vez chupaba con
delicadeza y hasta con amor la concha de Any, una voz interrumpió la sesión de
sexo desenfrenado.
Sabia que estarías acá, estas chiquillas te mataran algún
día, te exigen demasiado – escuche decir, mi sorpresa fue mayúscula cuando vi
a la esposa de Don Humberto, la señora Cristina quien a sus cuarenta años
mostraba un cuerpo espectacular, una piel canela que brillaba con sus pechos
poco caídos y una cintura y cadera que seria la envidia de cualquier chica de
la mitad de su edad, su rostro es atractivo y sus muslos gruesos y bien
torneados, ella había sido muy popular incluso fue como señorita de su pueblo
en el sur cuando era joven.
- ahh es que son estas cipotas que les encanta que les den y
me llamaron que nos reuniríamos hoy. – le contesto Don Humberto.
Cristina tenia a su lado a Margarita su hija menor quien no
se inmuta mucho el ver a tanta gente desnuda frente a ella a pesar de sus años,
margarita salió a llamar a su hermana por orden de su madre en la casa de
enfrente. Nosotros paramos la faena para ver a la señora Cristina empezar a
desnudarse frente a nosotros. Ver aquel portento de mujer hizo que mi miembro
estuviera a punto de explotar en el coño de la chela quien al notarlo me dijo –
se ve que quieres con ella, vamos veamos lo que puedes hacer con dos mujeres –
La idea de un trío con dos mujeres mayores me excito por
completo, nada podía ser mejor, me dispuse de inmediato y me abalance sobre
Cristina que se dejo hacer por completo por mis caricias. Se sentó sobre un
sofá, comencé acariciando y chupando sus senos cuales estaban algo duritos, pero
sus pezones eran unas piedras bien duros, ella gemía y comenzó acariciarme el
cuerpo el cabello la espalda, esta mujer si que sabia como acariciar a un
hombre.
Decidí bajar hasta su rajadura pero ella me detuvo y le pidió
a la chela que le prestara su cama, esta accedió siempre y cuando ella tuviera
parte, así dejamos solo en el cuarto a Any quien recibía la lengua de Don
Humberto quien ya se estaba corriendo en la concha de su hija Cinthia.
Me acosté boca arriba para recibir la concha de Cristina
mientras hacíamos el 69, ella chupaba mi verga primero me la sacudió un poco
chocándola contra su boca, luego comenzó un leve masaje sobre mi glande
haciéndome delirar de placer, poco a poco su boca comenzó a tragar mi pene y en
instante lo succionaba de una manera que nadie me lo había hecho jamas.
- Así chúpeme la verga, le gusta verdad señora Cristina – le
murmuraba mientras tragaba todos sus líquidos que emanaban con abundancia de su
concha, ella también me animaba diciendo – vamos chico, chupa esta conchita te
la doy toda para que la mames haceme gozar -
Pronto comencé a sentir la lengua de la chela juntarse a la
de Cristina quienes revisaban con ellas de lado a lado a mi verga que estaba a
punto de reventar.
Me detuve sabia que era hora de metérsela, la coloque en
cuatro patas quedando ella de frente a la chela con quien se besaba
apasionadamente y poco a poco se acomodaron para hacer el 69 mientras yo
introducía mi capullo en su cuevita.
Ay, ay, ayyyy, que rico, ay Ale dale, dale duro que me
gusta, podes pegarle a mis nalgas si quieres – yo no me hice de esperar
comencé a darle nalgadas suaves al principio pero a medida que mis embestidas
subían de velocidad así lo hacia con la fuerza que le ponía a las nalgadas en
aquel hermoso culo, de pronto escuche una voz frente a mi que dijo – Mama para
que me llamaba – Guaooo dije en mi mente esto no podía ser era Ary la hija mas
socada (presumida) de la tres, de cuerpo delgado y de un metro y medio, era
una chiquilla con un cuerpo acorde a su edad, pero su rostro es hermoso y unas
nalguitas paraditas que tiene para encantar a cualquiera sus senos pequeños
pero bien formados y su piel blanca como el resto de su familia, a excepción
de la madre que es la mas canela. Y yo estaba allí cogiéndome a su madre
enfrente de ella. Ary al verme se sorprendió, me sonrío y dijo – ahh por esto
me llamaba Ale ya se unió al grupo. –
- si y me esta cogiendo bien rico, te gustaría estar con
nosotros – le pregunto, y yo claro rogaba porque fuera así, ella acepto y
comenzó a desnudarse. La chela le dijo que le alegraba que volviera al grupo de
nuevo.
La Graciela se retiro del grupo al escuchar a Cinthia
llamarla para unirse a ella y Any quienes ya habían acabado con las municiones
de Don Humberto.
Yo por mi parte seguí con las embestidas a la Cristina. Me
detuve un momento para sentir las chupadas que le proporcionaban ahora Cristina
y Ary a mi verga quienes la dejaban brillante como nunca. Cristina me acostó
boca arriba y se sentó en mi boca para seguir chupando, Ary se sentó lentamente
para amoldarse a mi tolete, cabalgo mi miembro con fuerza sin piedad podía
sentir como jineteaba como todo una profesional mi verga, era obvio que Don
Humberto y Jorge habían hecho un buen trabajo en ella, estuvimos por casi una
hora cogiendo entre los tres cabalgándolas a ambas pero cuando sentía que iba a
acabar siempre la señora Cristina era quien ponía su concha para que yo me
vaciara en su interior y Ary no corriera riesgo de embarazo.
Es una buena madre - decía para mí mismo - jajaja –
Me corrí tres veces siempre en la concha de Cristina y una
vez en sus bocas en especial de la de Ary quien me confeso que yo le gustaba
para novio y claro yo le correspondí con un beso en su boca.
Les pedí que me limpiaran la verga de los líquidos seminales
que me quedaban colgando y de sus salivas, pero Cristina sonríe y llama a su
hija Margarita quien había visto toda la faena sin perderse el menor detalle.
Límpiasela a Ale como lo haces con tu papa – le invito
Cristina a su hija, mientras Ary le animaba también.
Enseguida pero tímidamente Margarita se me acerca y toma mi
pene con su manito, se la lleva a la boca y me hace una rica chupada de niña
inexperta, me encanto la ternura con que lo hacia, no tiene mucha experiencia
pero la guíe un poco y llego a tragarse mi glande casi por completo, la niña
definitivamente prometía.
Termino dejando mi verga brillando como nunca y yo se lo
agradecí con un beso en su boca que se prolongo por un par de minutos, ella no
besaba bien al principio pero aprendió rápidamente.
Quedamos los tres tirados en la cama, estuvimos descansando
unos minutos, Margarita se sentó en el suelo a esperar que nos levantáramos,
mientras que en el otro cuarto ya descansaban los cuatro compañeros de orgías,
Don Humberto y Cinthia se ponían su ropa para irse con Cristina, Ary y Margarita
para su casa, yo para la mía, aunque la noche la pasaría en la casa de Cristina
por invitación de ella para mí. Lo cual agrada a sus hijas. Mientras la chela y
Any quedaron durmiendo una siesta.
Seguramente despertarían cuando sus hijos pequeños regresaran
de la escuela.
Pasaron unas horas y fui a la casa de Cristina pues la excusa
era que les iba a enseñar matemáticas a sus hijas y en mi casa lo vieron normal,
humildemente soy bueno en esa materia, así que me fui después de la cena,
estuvimos casi una hora reunidos platicando de los sucesos de la tarde y de la
sorpresa que me lleve con ellas, Don Humberto estaba algo agotado y nos dejo a
solas a sus tres hijas, Cristina su mujer y a su hijo Nafi así que seguimos un
rato y nos fuimos al cuarto de las cipotas, Nafi tomo a su hermana Cinthia para
que se la chupara. Al verlos pense – he ahí porque el chiquillo cela a sus
hermanas. –
Nafi no tardo mucho en metérsela por el culo a Cinthia, yo
recibía las chupadas de la señora Cristina y de Margarita, mientras chupaba la
concha de la hermosa Ary quien fue la primera en cabalgar mi verga, lo hacia con
mucho ahínco y emoción se corrió en pocos minutos, y enseguida cambio de puesto
dejando mi verga a disposición de su madre, quien la recibió con igual emoción,
ambas me cabalgaron durante algunos minutos, yo estaba dispuesto a tener faena
toda la noche por lo cual me aguantaba para no correrme, fue increíble estar
cogiendo con ellas dos y luego con Cinthia, Margarita como es muy joven solo
chupa los paquetes de los hombres, cuando me vine por primera vez esa noche fue
en su boca, la cual recibió los besos de sus hermanas Cinthia y Ary para
compartir la leche. Nafi se vino en el coño de Cinthia. Ary sin embargo no se
deja de su hermano, pues eso la corta (incomoda un poco) al igual Nafi no lo
hace con su madre por la misma razón.
Nafi se corrió dos veces mas en sus bocas, y yo quise seguir
pero Cristina me dijo que era muy noche y que las niñas tenían que ir a dormir.
Pero yo aun tengo ganas y mucha leche que darles a ellas –
le recrimine.
No te preocupes para eso estoy yo – me contesto y me
condujo a su cuarto, su marido durmió en otro cuarto, de esta forma ella y yo
quedamos solo para hacerlo.
La tome de la cintura y comenzamos a abrazarnos, chupe sus
senos, su vagina, hice que se corriera mojándome la cara con sus jugos. Luego
cabalgo de una forma estupenda mi verga haciéndome acabar dentro de ella, tuvo
otro orgasmo al sentir como la llenaba con mi leche. Nos quedamos quietos un
rato.
Cristina – le gustaría hacerlo otra vez – me pregunto, su
petición hizo que mi miembro sacara sus fuerzas a relucir.
Claro si me permite un regalito – le respondí. – si me deja
metérsela por el culo. –
Cristina – nunca lo he hecho por allí, me puede doler – le
asegure que si le llegaba a doler o a desagradar lo dejaríamos para después,
accedió enseguida, trajo de su tocador una crema, al principio se la metí en su
rica concha, coloque sus piernas en mis hombros y la embestí por interminables
minutos.
- Te gusta verdad, sos una puta completa, solo en coger
pensas – le dije mientras se la metí con fuerza.
- es que mi marido de hace tiempo no me la mete, por eso lo
necesito, te necesito tito, quédese conmigo –
Sus ruegos me pusieron calientes, aquella mujer quería que yo
hiciera los quehaceres de su marido en la cama, así que decidí darle una nueva
experiencia, comencé a lamer su culito y su ano, ella se retorcía de placer, le
unte un poco de crema en su ano y le introduje un dedo, luego fueron dos y a los
quince minutos ya eran tres, su cuerpo acepto mis dedos con rapidez y cada vez
los metía y sacaba mas rápido.
Deje mi labor y vi en su mirada un ruego departe de Cristina
para ser penetrada, yo no me hice de rogar, tome mi miembro y la embestí con
fuerza, teniendo a mi nueva mujer acostada de lado y su culito a mi disposición,
mi glande se introdujo lentamente, luego la mitad de mi verga me detuve para ver
sus gestos de dolor y de placer, cerraba sus ojos y gemía suavemente – ayyyy,
ayyyy, que rico, con razón le gusta a la cipotas esto, es bien rico, ayy dale mi
amor, dale mi amor, que rico rómpeme el culo –
Eso me excitaba y comencé el mete y saca hasta que mi verga
se introducía por completa en ese rico y apretado ano que termino por exprimirme
toda la leche dando en el interior de Cristina una gran corrida, saque mi
miembro, y para mi diversión, la vergüenza y risas de Cristina al sacar mi
verga, Cristina no se aguanto y se cago (ensucio) en la cama. Cambiamos las
sabanas y cobijas para que las lavar, y limpiamos el desorden, fue al baño a
asearse y yo lo hice también, fue un episodio divertido.
Después de esto volvimos a acostarnos y lo hicimos un par de
veces mas, termine en su culo y en su concha esa noche, todos sus agujeros
estaban completamente abiertos y dormimos abrazados uno al otro con gran
felicidad esa noche, parecíamos una pareja de recién casados.
Si les ha gustado mi relato me gustaría recibir sus
comentarios, pueden hacerlo a mi correo
hagen1981@hotmail.com y me gustaría contactar con chicas o mujeres que les
guste de las experiencias de grupo o familia. Y también deseo agradecerles todas
las opiniones y valoraciones que me han dado lo cual me anima a seguir
escribiéndoles a todos ustedes. Muchas gracias.