Hola, como están, en este relato les voy a contar como en
vacaciones de verano me enamore de la chica mas linda del mundo, el único
problema que esa chica era mi prima. Esto sucedió cuando yo tenía 16 años y ella
hacia poco que había cumplido sus 18 añitos.
Una tarde como cualquier otra de verano donde las horas pasan
sin que hubiera hecho el menor esfuerzo mientras estaba tendido sobre mi cama,
seguramente pensando en que podía hacer por la noche, ya que era un día
caluroso, escucho que el teléfono suena y rápidamente fui a atender, mayor fue
mi sorpresa cuando escuche esa vocecita fina y tan dulce que tenia mi prima.
Hola que alegría escucharte fue lo primero que le dije, y ella comenzó la
charla, diciendo que llamo por que los extrañaba mucho, refiriéndose a toda mi
familia ya que vivo con mis padres y mi hermana menor.
La conversación ya llevaba un buen rato cuando ella me contó
que en realidad la llamada era para avisar que pronto nos venia a visitar y que
se iba a quedar un par de semanas, yo me puse muy contento ya que hacia mas de
dos años que no nos veíamos, le dije que nos divertiríamos mucho y que la
esperaba ansioso, le mande un beso y al rato corte.
Pasaron un par de días y yo seguí haciendo mis pocas pero
habituales tareas, hasta que una tarde cuando me estaba bañando el la pileta y
tomando un poco de sol, escuche que alguien había llegado a casa y estaba
hablando con mis padres, pero no le di importancia y continué en lo mío. Al rato
ya tenía mucho calor y decidí refrescarme un poco tirándome a la pileta, me
sumergí y cuando iba hacia la orilla vi por el agua que una sombra que estaba
junto a la pileta, Salí rápidamente y me quede paralizado cuando vi a mi prima
allí parada, aunque la esperaba me sorprendió cuando la vi, ella llevaba puesto
bikini turquesa muy pequeño aunque fue solo una mirada rápida note que mi prima
estaba muy sexy con el bikini que llevaba puesto, Salí fui a abrazarla, le di un
beso el la mejilla y como bienvenida la tire al agua.
Mi prima era una chica delgada, con unas senos impresionantes
y no se si era por el delgado bikini que traía pero tenia una cola muy buena,
parada y seguramente muy firme. Yo con mis 1.70 de altura igual que ella, tenía
un cuerpo atlético ya que me gustaba practicar deporte, y era buen parecido.
Jugamos un rato en la pileta y entre pelota va pelota viene,
y mano va y mano viene, tuve algunos roces por el cuerpo de sol, o mi solcito
como yo la llamaba, fuimos a tomar un poco de sol y a charlar un poco, y quizás
ese fue el momento el que empecé a ver a mi prima con otros ojos.
Recordé como era ella la última vez que la había visto pero
aunque era linda ahora estaba mucho mejor, tenía su cuerpito mucho más
desarrollado. Constantemente le estaba observando las tetas y esa cola que me
llamaban mucho la atención, fue hasta que se dio cuenta y me pregunto sonriendo:
Luis, que miras, me extrañabas o te llamo la atención,
Si si, le respondí, con voz de asustado,
Si que, de nuevo me pregunto,
Si, te extraño y la verdad que te ves muy bien, estas muy
cambiada, hasta te propondría que fueses mi novia, le respondí riéndome y si
pensar.
La verdad que tú también te ves muy bien primito, que lindo
cuerpo has estado criando haciendo deporte, de dijo como siguiéndome el juego.
Por la noche, después de cenar en familia, y de haber dado a
solcito el beso de las buenas noches, me fui a dormir o por lo menos trate, por
mi cabeza solo estaba la imagen de mi prima y me atormentaba mi voz diciéndole
lo buena que que estaba y que si quería ser mi novia. Yo no entendía el porque
de eso pero llegue a la conclusión de que me estaba enamorando de mi prima, y
estuve pensando en eso hasta que me dormí.
Pasaban los días y la relación con sol cada vez se hacia mas
fuerte y cada día me gustaba mas y creo que a ella también le interesaba, por
sus actitudes hacia mi. Un día cuando teníamos una charla en la piscina,
estábamos hablando muy abiertamente, nos contamos intimidades, hablamos de sexo,
alcohol, salidas, etc., nos dimos cuenta que ninguno de los dos tenia un
compromiso con nadie, entonces me sorprendí cuando mi prima me propuso un juego,
que los dos fuera de casa finjamos que éramos novios, me quede paralizado con lo
que de dijo pero sin dudar y un poco torpe le conteste que si que aceptaba.
Acordamos que fuera de la casa actuemos como si fuésemos novios, que nos
tomaríamos de la mano, nos haríamos caricias, mimos, y que el tiempo decida si
haríamos algo más.
Y así fue, todos los días salíamos a caminar, o andamos en
bicicleta, tomados de la mano, sonriendo hablándonos de amor, pero no paso
tiempo para que las cosas se calentaran, hasta que me atreví a pedirle un beso a
mi prima, otra vez mas me sorprendió diciéndome que no veía el momento en que se
lo pidiese.
Tome a sol por la cintura, apoyando mis manos en el borde de
sus nalgas, que se mostraban tan ricas y paraditas, ella me tomo por los hombros
y así nos fundimos en un apasionado beso, nuestras lenguas eran una sola, mi
corazón como mi pene parecían que explotaban, y ella lo noto pero no dijo nada.
Cuando terminamos con ese eterno beso, me confeso que yo le gustaba mucho y que
daría todo por que no fuésemos primos, sus palabras cubrían mis ojos de brillo y
solo alcance contestarle que yo también gustaba mucho de ella, cuando de nuevo
devore sus labios, comencé a tomar con mis manos su cuerpo, sus nalgas que tanto
deseaba, ella estaba poniéndose muy caliente, refregaba sus cuerpo con el mío y
sus manos recorrían mi espalda.
De repente ella reacciono y acabo con ese fantastico momento,
y se puso como loca, le volvieron las ideas que éramos primos, que hacíamos mal
con querernos, que no podía ser lo nuestro, y no se que cosas mas decía cuando
dio una vuelta y se fue para casa, yo me quede ahí parado diciéndole que no me
importaba nada, que la quería, que si aceptaba nos iríamos juntos a otro lado y
tendríamos una vida, una nueva vida los dos juntos, amándonos sin limites ni
reproches de la sociedad. No se si escucho todo pero, no sabia como reaccionar,
tenia miedo que le contase a mis padres, y no me entendía, no podía saber como a
mi corta edad podía estar tan loco por mi prima, estaba loco quizás de amor, por
ella y eso valía mas que todo.
Miraba como se alejaba sol, y la deje que se fuera,
necesitaba pensar, en tomar decisiones, pensar en que podía pasar, en como
seguiría esto. Ya de noche regrese a casa, sol estaba en su cuarto y no me
atreví a preguntarle si estaba bien, comí algo, y note que mis padres querían
hablarme, fue ahí cuándo comenzamos a hablar, por mi cabeza solo pasaba sol y
tenia miedo que ella le hubiese contado todo, lo de nuestro juego y que todo se
nos fue de las manos.
Pero mis padres me dijeron algo peor, que estuvieron hablando
con sol, y ella les contó que ya extrañaba mucho a su familia y sus amistades
que se había cansado de las vacaciones y que lo mas pronto posible se quería ir,
yo totalmente nervioso les pregunte que pensaban, que si dejarían que ella se
fuese, me respondieron que ella era grande, que no podían prohibir que se valla,
y es mas que llamaron a la agencia de viaje y mañana por el mediodía ella tenia
vuelo hacia su casa.
Casi como loco fue a golpear al cuarto de sol, pidiéndole que
me abra que necesitaba hablar con ella, no quiso abrir solo dijo que lo nuestro
se había acabado que no podía ser, que mañana nos despediríamos y que me olvide
de lo que había pasado, de nuevo insistí en que abra, pero se negó y dijo que no
la molestara mas que basta, que me olvide, que no quería confundirme mas, que
era mentira que me quería,…
Sus palabras como dagas clavadas en mi pecho, llegaron a mí,
y un llanto incontrolable surgía por mis ojos, Salí corriendo hacia mi cuarto
cerré de un portazo y me tire a llorar en mi cama, pase allí un par de horas,
recordando sus crueles palabras, ya de madrugaba estaba tirado boca arriba
cubriéndome los ojos ya rojos con mis manos, cuando de repente siento la puerta
abrirse con cuidado, sin darle importancia, pensé que era mi madre para
preguntarme que me pasaba, continué con mi postura y reinicie mi llanto.
Pero una sensación de espasmos, y calor en mis labios
calmaron mi llanto, abrí rápidamente mis ojos, y ella estaba allí. Era mi
primita, era mi amor, que me estaba besando, desenfrenadamente la besaba
sintiendo todo su ser, y el calor de su cuerpo, hasta tomar aire y le pregunte
que si había arrepentido de su decisión, me respondió que no, que me venia a dar
la despedida, que no preguntara mas y que disfrutara de la noche, de lo que iba
a pasar entre los dos, mis ojos y mi cuerpo recuperaron las ganas de vivir, no
pensaba en que se iba sino en que iba a pasar ahora.
Mi prima se retiro de mi, allí pude apreciar que solo llevaba
puesto su camisón color rosa, que le marcaban todo su cuerpo, sus enormes senos
y su colita espectacular, yo traía puesto solo el short de dormir, parada junta
a mi cama se quito el camisón y quedo en ropa interior muy sexy, y tan ajustaba
a su cuerpo que me volvió loco con solo mirarle, su ponochita era tremenda,
hermosa, deseaba tener todo ese cuerpo entre mis manos, mi erección inevitable,
se lucia por mis short, fue allí cuando quise levantarme e ir por todo ese
cuerpo que iba a ser mío, que tanto lo deseaba, cuando ella me detuvo, y dijo
que tranquilo, que me quede en la cama deseándola que hoy haríamos el amor toda
la noche como lo había soñado. Me quite mis short y ella sus brassier y por
primera vez pude ver sus enormes pechos, y sus rosaditos pezones, no daba mas
quería hacerle el amor, quería que sea totalmente mía, no podía creer que por
fin podía tener conmigo a mi prima, ella se tiro junta mi, y comenzó esa noche,
la ultima noche pero la mejor de nuestras vidas,… continuara,…