Para quienes no sean de México o no los conozcan estos son
Carlos y Yahir, dos cantantes salidos de la academia, un reality musical copia
de Operación Triunfo.


Después de haber gozado con Raúl y Víctor, Yahir se había
comprometido a estar presente en una gira junto con alumnos de la primera,
segunda y tercera generación de la academia, eso si, solo los finalistas. De la
primera generación iban Nadia, Víctor, Myriam y él; de la segunda Freddy,
Rosalía, Manuel, Marco y Erika; de la tercera Israel, Cesar, Leticia, Melissa,
Dulce y Carlos. Por cuestiones del destino (y de la producción), le había tocado
compartir cuarto de hotel con Carlos, claro que le hubiera gustado que le tocara
con Víctor y así poder coger con el todas las noches de la gira, pero
desafortunadamente no fue así, a Víctor le había tocado con Israel de la tercera
y parecían llevarse bien, así que ni siquiera se atrevía a preguntarle si quería
cambiar de habitación.
Carlos estaba recostado en su cama viendo televisión mientras
Yahir se bañaba, él también hubiera preferido compartir habitación con alguien
de su generación, sobre todo por que entre generaciones no se llevaban muy bien,
sin embargo sabía que la producción lo hacía para crear un poco de cordialidad
entre ellos.
Y-¿No piensas salir con nosotros?-preguntó a Carlos mientras
se secaba dentro del baño
C-No, ¿Adonde van?-a pesar de no estar muy interesado
Y-Vamos a tomar unos tragos y a ver si ligamos algo
C-¿Quiénes van?
Y-Yo, Víctor, Manuel e Israel
C-No creo, no tengo ganas
Y-Como quieras compadre-poniéndose una trusa color negra
antes de abrir la puerta del baño-Pero no me gustaría
que te quedaras aquí solo como lo hiciste en Atenas cuando
salimos todo el equipo
C-No me gusta salir mucho, solo cuando es necesario
Yahir vio a Carlos acostado sobre la cama con una camisa gris
y unos boxers rojos holgados, se parecía un poco a Víctor, pero la mirada era
totalmente distinta, mientras Víctor tenía una mirada lasciva, llena de deseo,
la de Carlos reflejaba su ingenuidad y en cierto grado inocencia, y precisamente
eso era lo que le gustaba de él a Yahir, desde el justo momento que descubrió su
bisexualidad con sus amigos pensó inmediatamente en una persona para coger, y
esa persona era Carlos. No sabía si era bisexual o gay, pero si le parecía que
era alguien que ocultaba sus sentimientos y por eso no le agradaba mucho, pero
no podía evitar que le gustara.
C-¿Qué pasa?-dijo al notar que la mirada de Yahir estaba fija
sobre él-¿Por qué me ves así?
Y-Nada, es solo que…-sentándose junto a él mientras tiraba la
toalla al suelo-no entiendo por qué alguien como tú no tiene novia
C-MMM, pues yo tampoco
Y-Vamos, sal con nosotros-poniendo una mano sobre la pierna
de Carlos-Te divertirás
C-No tengo ganas, quiero quedarme, darme un buen baño y
acostarme a ver televisión
Y-Entonces yo también me quedaré
C-¿Por qué?
Y-Porque quiero conocerte más, en Atenas no tuve oportunidad
de hacerlo
Pero Carlos se dio cuenta que Yahir deslizaba su mano hacia
arriba y acercaba su rostro al suyo, sujetó la muñeca de Yahir para que no
continuara, pero no pudo evitar el beso que el sonorense tenía planeado darle.
Estaba sorprendido, nunca pensó que Yahir pensara así en él, y tampoco pensó que
disfrutara tanto el beso de un hombre. Instintivamente respondió al beso, no
pudo resistirse a los carnosos labios de Yahir, y mucho menos a los movimientos
de su lengua en su boca, cuando se dio cuenta ya estaba acariciando el abdomen
de Yahir, y al reaccionar ante lo que estaba haciendo trató de detenerse, sabía
que estaba mal, la religión lo prohibía, el lo sabía, pero no podía evitarlo, lo
estaba disfrutando de verdad. Su excesivo catolicismo lo había llevado a
reprimir su sexualidad, pero ahora estaba dispuesto a no hacerlo más. Con pasión
comenzó a entrelazar su lengua con la de Yahir, y sin remordimiento alguno lo
abrazó y se aferró a su espalda mientras la recorría con sus manos. Satisfecho
del sabor de la boca de su compañero, interrumpió el beso.
Y-¿Qué pasa?, ¿No te gustó?
C-Me encantó, pero quiero probar algo más, quiero hacer algo
que siempre he querido
Obligó a Yahir a recostarse sobre la cama mientras él se
colocaba entre sus piernas, y por encima de la trusa del sonorense comenzó a
lamer y chupar el duro palo del cantante.
Y-Ohhh si-decía al sentir la humedad de la saliva de Carlos
en su miembro y huevos
Carlos le quitó la trusa a Yahir, dejando erguirse a su
miembro, e inmediatamente comenzó a lamerlo desde la base hasta llegar a la
cabeza, la cual lamía cuidadosamente; luego sujetó la verga entre sus labios y
los bajó hasta la base para después lamerle los huevos que descansaban sobre las
sábanas de la cama, uno a uno los chupó dentro de su boca mientras acariciaba
las velludas piernas del sonorense para después regresar a chupar el falo
erecto. Con la lengua recorrió las venas que cubrían al blanco miembro, y luego
se metió lo que le cupo de la verga a la boca, a pesar de sentir que la cabeza
le rozaba la garganta aun quedaba un espacio sin ser cubierto por su boca, era
la primera vez que mamaba un pene, así que no lo hizo tan bien como Víctor, aun
así Yahir disfrutaba sintiendo los cálidos labios de Carlos cobijando su
miembro.
Y-Quiero chupártela yo también compadre, ven-alejándole la
cabeza de su verga con las manos-trépate sobre mi
cara
Carlos obedeció al sonorense, pero antes de montarse sobre su
cara se quitó la camisa y el boxer, dejando al descubierto su morena piel para
el deleite de Yahir. Su palo también estaba erguido y duro, era casi tan largo
como el de Yahir. Al montarse sobre la cara del sonorense sintió como sus
grandes y carnosos labios comenzaron a succionar su virilidad de inmediato, se
recostó sobre el cuerpo de Yahir y continuó chupándole la verga, pero esta vez
deslizó sus manos por debajo de su espalda hasta alcanzar sus nalgas, sobándolas
al primer contacto, eran tan grandes, tan redondas, tan duras, Carlos apenas
podía creer que se las estuviera tocando, acariciando, disfrutando con ellas, en
lo más profundo de sus deseos reprimidos siempre había acariciado la idea de
tener sexo con un hombre, pero él mismo había reprimido esos sentimientos y esa
curiosidad. Su saliva caía a lo largo de la verga de Yahir, mojando sus huevos,
parecía como si quisiera comerse por completo ese palo. Sintió que Yahir le
abría las nalgas mientras le lamía los huevos, pero no solo eso sino también se
deslizó por debajo de Carlos, de manera que el de huamantla quedó recostado boca
abajo en la cama.
Y-Que ricas nalgas tienes-chupando una de ellas-Me voy a
comer completo tu anito
Separó las nalgas con las manos y de inmediato comenzó a
chupar y lamer el ano de Carlos dando ocasionalmente palmadas en el culo del de
huamantla.
Carlos suspiraba de placer, nunca antes había sentido algo
similar, repentinamente sintió el dedo de Yahir introduciéndose en él, seguido
casi de inmediato por otro. Cerró los ojos para evitar gritar por el leve dolor
que sentía, pues Yahir era muy cuidadoso al introducir sus dedos.
C-Aaahhhh
Y-¿Te duele?
C-U-un poco
Y-No te preocupes. Lo disfrutarás después
Después de un rato de estar moviendo lenta y cuidadosamente
sus dedos en el interior de Carlos decidió suplantarlos con su miembro. Colocó
la punta de su pene en la entrada del anito de Carlos, y empujó cuidadosamente
para penetrar en él. Escuchó un pequeño quejido por parte del de Huamantla, pero
aun era demasiado pronto para detenerse, así que continuó entrando a pesar de
los leves gritos de dolor de Carlos hasta que la clavó totalmente en el culito
del tlascalteca.
C-AAARRRGGGHHH
Exclamo Carlos al sentir que se le desgarraban los músculos
anales al momento en que Yahir sacó su verga casi por completo y la volvió a
meter.
Y-La primera vez siempre duele, pero te prometo que después
lo gozarás como loco
C-S-si
Dijo Carlos intentando ocultar su dolor, pero al sentir de
nuevo el vaivén que Yahir producía a cada arremetida contra él no pudo evitar
aullar de dolor, pero a pesar de eso Yahir no paraba, Carlos se preguntaba por
qué no se detenía si sabía que lo estaba lastimando, pero tras un momento de
estar en esa situación se dio cuenta que gradualmente el dolor iba cediendo para
dar paso a un naciente placer que nunca antes había experimentado. Los aullidos
de dolor se convirtieron lentamente en gemidos de placer, y eso le agradó a
Yahir, provocando que sus embates fueran más rápidos y con más fuerza. Carlos se
aferró a las sabanas con las manos e incluso las mordía, sintió que Yahir se
recostó en su espalda, y enseguida escuchó los gemidos de Yahir en su oído. Las
manos del sonorense recorrían su pecho mientras continuaba cogiéndolo, y
finalmente llegaron al orgasmo juntos cuando Yahir sacó el miembro de su
caliente funda y dejó salir todo su tibio simiente en las redondas nalgas de
Carlos. El tlascalteca se dio media vuelta debajo del cuerpo de Yahir para
quedar frente a él, y al hacerlo le dio un gran beso en la boca.
C-Eso fue…WOW…ni siquiera puedo describir lo que siento
Y-Estuviste maravilloso compadre, coges muy rico, voy a
disfrutar mucho esta gira
C-Yo también.
En ese justo momento timbró el celular de Yahir, el sonorense
se levantó a contestar, vio la pantalla y notó que era el número de Victor.
Y-Que pasó compadre
V-Que paso, te estamos esperando en el lobby wey, ¿Vas a
bajar o que pedo?
Y-Pues…-volteo a ver a Carlos, y al mirarlo tendido aun
recuperando el aliento supo la respuesta-No, tengo algo más importante que
hacer, que se diviertan.
Yahir tiró su celular sobre el sofá y regresó al lado de
Carlos.
C-¿En verdad soy más importante que una noche con tus amigos?
Y-Mucho más que eso-acariciándole la mejilla-Te lo aseguro,
ellos no se comparan contigo
Carlos sonrió, y abrazó a Yahir mientras se encontraban en un
ardiente beso, ambos se aferraron a sus cuerpos calientes por la pasión, y se
dieron cuenta que les habían hecho un favor al ponerlos en la misma habitación,
definitivamente iban a disfrutar mucho de su gira.