Habían pasado seis días desde el encuentro con el fontanero,
Laura se encontraba ya mejor , ya no le dolía el culo y psicologicamente estaba
mas repuesta, como el chantajeador, que ahora le decía que podía llamarlo Zeus
la volvió a llamar era para decirle que había estado bien pero que tendría que
actuar mejor, le dijo que se reservara las lágrimas para cuando hubiera acabado
y fiel a su palabra le dijo que en su buzón había un sobre con mil euros, ella
los había cogido e invirtió parte de ellos en hacerles a sus hijos unos buenos
regalos e invitar a su marido a cenar, pero de eso habían pasado 2 días.
Cuando se estaba acostumbrando de nuevo a su ritmo de vida la
llamaron por teléfono ,ella se alarmó, desde que Zeus la empezó a chantajear el
sonido del teléfono la ponía en tensión, siempre esperaba que fuera él y le
dijera que tendría que hacer una nueva prueba, además ahora él le había
proporcionado un móvil y le dijo que ese sería sólo para las llamadas suyas, que
lo tuviera todo el día encendido y ese día el teléfono que estaba sonando era
ese. Ella no tuvo mas opción que ponerse:
-Si?.- dijo aunque sabía quien era.
- Hola Laura, mañana tendrás tu segunda prueba así que
prepara una buena excusa para tu marido y para dejar a tus niños en alguna
parte.-
- Eso va a ser difícil, que le voy a decir a mi marido.- le
espetó ella
- Mira Laura no me toques los cojones, sé que tu esposo tiene
que salir este fin de semana por razones de trabajo así que no me jodas, mañana
te daré instrucciones.-
Ella había intentando engañarlo pero no sabía como Zeus había
averiguado lo de su esposo, quizas fuera un amigo o compañero de este el que le
estaba haciendo el chantaje, no le quedó mas remedió que esperar al día
siguiente, Viernes, para ver que era lo que el cabrón de Zeus le tenía
preparado. Llamó a su madre y le dijo que si podía quedarse con los niños al día
siguiente que ella iba a salir con unas amigas, por supuesto a su madre no le
importaba quedarse con sus nietos, estando ya todo listo se dedicó a pasar el
rato el resto del día.
Enrique mientras seguía con la tenaz vigilancia de Laura, la
seguía a todas partes y además tenía contratado a un detective para que vigilara
a su esposo, la idea de esas investigaciones eran para darle maquiavélicas ideas
para las pruebas que quería hacer, pero la de mañana estaba ya pensada desde
hace tiempo.
Viernes
Juan el esposo de Laura tenía que ir de viaje, sus hijos
estaban con la abuela y ella esperaba la llamada de Zeus y esta no tardó en
llegar.
-Ve al Hotel Ritz-Carlton, habitación 125, vistete
elegantemente pero no como si fueras una puta sino una señora, llevate el móvil,
di en recepción que te den la llave de la habitación, esta a tu nombre y allí te
daré mas instrucciones.-
Ella obedeció y escogió un traje negro que le quedaba como un
guante, con escote tipo palabra de honor, no estaba muy escotado y la falda le
llegaba un poco por encima de las rodillas, se puso un tanga negro con
transparencias muy sexy ,se peinó con un moño atrás y se maquilló bien. Estaba
anocheciendo, salió de su calle donde un chaval un poco mayor que su hijo se le
quedó mirando disimuladamente con cara de sátiro, ella cogió el taxi que
previamnete había llamado y se encaminó hacia el Hotel, el taxista durante el
trayecto no le quitó el ojo de encima , la verdad es que ella estaba
espectacular.
Llegó a la recepción y pidió la llave de la 125, el
recepcionista le pidió su nombre y DNI , ella se lo mostró y este le dió la
llave con una sonrisa gentíl en la cara.
Ella subió a la habitación, esta era de lujo y grande , con
mesa, sillas , sofas, una cama grande y un cuarto de baño con jacuzzi y por
supuesto la decoración era de buen gusto, en una de las mesas había una botella
de champagne en una cubitera y dos copas vacías. Sonó su móvil:
- Bien veo que ya estás dentro, bueno esta noche creo que te
lo vas a pasar bien, escucha he contratado a un gigoló , ya sabes un profesional
del sexo, su nombre es Maurizio, es un mulato simpático y muy bueno en su
trabajo por lo que he escuchado, tendrás que hacer el papel de esposa mal
atendida, eso no creo que te cueste mucho trabajo, en fin si no piensas en lo de
siempre hasta te lo pasarás bien, eh?.-
- Eres un cerdo Zeus o como cojones te llames.- dijo ella
escupiendo toda la repulsión y asco que pudo.
-No te pongas así verás como mañana me lo agradeceras, además
tendras mil euros mas, deja tu móvil encendido como siempre , me gusta escuchar
lo que vas a hacer, hoy no te daré instrucciones creo que no vas a necesitarlas,
jajajjjajaaj.-
Laura dejó el móvil en la mesa, se sirvió una copa del
minibar, un Whisky, y se lo bebió de un sólo trago, ya que tenía que hacer eso
preferiría no estar tan bien.
Enrique estaba en la habitación contigua, lo había preparado
todo había contratado al gigoló, era de los mejores, además había puesto
minicámaras y micrófonos por toda la habitación por lo que todo quedaría grabado
correctamente, mientras tanto podía mejorar las cámaras a su antojo, podía
darles mas o menos zoom e incluso eran infrarrojas y podían grabar sin luz, esta
noche disfrutaría.
Ella se tumbó en la cama pensativa, no quería hacer esto,
pensaba en sus hijos y esposo, las lágrimas amenazaron con surgir pero ella se
controló y dejó de pensar en eso. Al rato golpes en la puerta la sacaron de su
ensimismamiento, se levantó algo mareada de la cama y se dirigió a la puerta.
-¿ Quien es?.- preguntó
- Soy Maurizio.-dijo alguien con un peculiar acento.
Ella abrió la puerta y ante esta estaba un tipo, era mulato,
rapado al 3 , llevaba gafas de sol y sus labios eran gruesos y carnosos, vestía
un traje negro con camisa blanca que le quedaba bien y lucía una bonita sonrisa.
-¿ Puedo pasar linda ?.- Preguntó él.
- !Si! .. si pasa.- Contestó ella que estaba algo distraida.
El tipo entró y ella cerró la puerta.
- Hola soy Maurizio y tu preciosa.- dijo el tipo con un
acento sudamericano.
- Yo Laura.- dijo ella
- Pasa, pasa.- le dijo Laura
Maurizio entró y se sentó en una silla, antes se quitó las
gafas que metió en la chaqueta y luego soltó esta con elegancia encima de la
cama. Ella lo observó era un tipo atlético, de buena figura y andares felinos y
sensuales.
- Bueno ...- Dijo ella sin saber muy bien que hacer
- Es la primera vez , ¿No?.- le dijo él con una sonrisa.
Ella asintió mordiéndose los labios , muestra de su
culpabilidad.
- No te preocupes , lo pasaremos bien y no haré nada que tu
no quieras.- le respondió Maurizio.
Ella se sentó en otra silla cerca , la verdad es que Maurizio
era una persona que exhudaba confianza , de cerca vió que los ojos de este eran
azules, fisicamente era bello, rasgos muy exóticos cogiendo lo mejor de ambas
razas.
Maurizio se dirigió a la botella de Champagne y sirvió este
en las copas vacías, le dió una a ella.
- Te sentiras mejor, bebe un poco, cuéntame algo de tí, estas
cosas hay que tomarlas con tranquilidad.- le dijo él.
Ella se quedó algo callada sin saber muy bien que decirle.
- Tu marido te descuida , ¿ No es así?.- dijo de nuevo él.
- Si.... la verdad es que está muy ocupado y apenas nos
vemos.- respondió timidamente ella.
Empezaron a hablar durante cerca de una hora, Laura para su
sorpresa se dió cuenta que Maurizio era un tipo agradable, su carisma y simpatía
hacían que ella se notara confiada y segura, su acento sudamericano era dulce y
la conversación se tornó mas personal, ella le comentó sus verdaderos problemas
con su esposo y él se mostró comprensivo y le dijo que estaba en su mano
solucionarlos, le dió algunos consejos y le advirtió que ella era una mujer muy
hermosa y que tenía derecho a disfrutar del sexo. Le confesó que él tenía una
novia guapísima pero que le había dicho a qué se dedicaba y que él no era una
persona fiel, su novia había aceptado la situación y ambos disfrutaban de su
relación, aparte de que el sexo era independiente del amor y una cosa no tenía
nada que ver con la otra.
Despúes de 3 copas de Champagne y de conversación con
Maurizio este se levantó y le dijo:
- Te veo algo tensa, voy a darte un masaje.-dijo
Ella se dejó hacer , estaba un poco onnubilada por el alcohol
y la conversación. Maurizio empezó a trabajar sus hombros, le daba suaves
masajes que la verdad consiguieron que ella se relajase, ella cerró los ojos y
se echó hacia atrás, mientras Maurizio seguía a lo suyo.
- La verdad es que eres muy bella Laura, normalmente tengo
que hacer mi trabajo con mujeres de mas de 40 años y que no son en absoluto
atractivas pero tu eres diferente.- le dijo el gigoló.
Ella lo oyó pero no lo escuchó, disfrutaba del masaje.
Lentamente él empezó a bajar la manos hacia sus pechos pero
antes recorrió la piel desnuda de ella desde el cuello hasta este, lentamente
metió sus manos por dentro del vestido de ella, mientras que empezaba a besarla
en el cuello suavemente, Laura se dejaba llevar, los dedos encontraron pronto
los endurecidos pezones de ella y empezaron con el jugueteo de estimularlos,
ella suspiraba de manera entrecortada ante la habilidad amatoria de Maurizio,
que besaba el cuello , luego los lóbulos de las orejas y la nuca de ella con
aunténtica maestría, desde luego a Enrique no lo habían informado mal sobre el
gigoló.
Ella en ese momento apagó el móvil porque sabía lo que
vendría a continuación.
Llegó un momento en el que Maurizio cambió de táctica y pasó
a estrujarle los pechos, pegarle pellizcos a sus pezones y a besarla con algo
mas de pasión, Laura estaba excitadísima y se volvió hacia este y empezó a
comerle la boca como una aunténtica fiera, Maurizio a duras penas pudo
contenerla y ambos cayeron sobre la alfombra de la habitación, Laura comenzó a
desabrocharle los botones de la camisa a Maurizio mientras lo miraba con deseo,
este por su parte le levantaba el vestido poco a poco, ella terminó de
desabrochar la camisa y empezó a besar al gigoló en el pecho y en la boca, podía
ver como el cuerpo de Maurizio destilaba masculinidad a raudales, era todo, la
forma y el olor que emanaba de este, Maurizio llegó a levantarle la falda pero
el tanga era un impedimento hacia su objetivo, así que de un fuerte tirón lo
rompió, ella lo notó y dió un pequeño grito que interrumpió sus besos, él
aprovechó ese momento para darle la vuelta a ella y llevarla a la cama, esta se
agarró a sus poderosa espalda, finalmente el mulato la posó sobre la cama, allí
continuo besándola con pasión y le subió la falda del traje hasta la cintura
dejando ver su monte de venus, con sus manos atacó sin compasión los pechos de
ella que estaban ya medio fuera, no tardó en hacerlos aparecer y continuó con su
masaje pezonil, pero mientras su boca buscó el coñito de ella que estaba
bastante mojadito debido a la tremenda excitación que tenía Laura, empezóa
besarle primero los labios, luego introdujo su lengua en la rajita y la movía de
un lado a otro causando un gran placer a esta, ella gritaba como una loca por la
sabiduría de sexo oral de este y trataba con sus manos de agarrar la cabeza de
él para que no dejara su arduo trabajo vaginal. Tras unos 5 minutos de comida de
coño ,hablando claro, ella había tenido lo menos 2 orgasmos y Maurizio que lo
sabía dejó su comida vaginal, ella trató de hacerle seguir haciendo fuerza con
sus manos pero él se zafó de su debíl presa y se levantó, entonces Laura le
intentó golpear con una pierna de manera juguetona, este la cogió y empezó a
chuparle el pié, primero los deditos y luego subiendo hasta los muslos
acercándose de manera peligrosa a su chichi el cuál besó y lamió durante poco
tiempo quedándose ella con las ganas de mas, de nuevo él se puso en pié y se
empezó a quitar los pantalones y los calzoncillos dejándo ver una polla grande
pero no inmensa, no era tan grande como las leyendas que cuentan de los negros,
era algo mayor y mas gruesa que la de su esposo pero no tanto, mientras ella se
entretenía viendo el pene de este él se quitó los zapatos y los calcetines y con
una sonrisa en el rostro tomó a Laura por la cintura y se la acercó en su mano
tenía un condón que se puso con rapidez y luego comenzó a penetrarla, su pene se
abrió poco a poco entre la vagina de ella, debido a la excitación de Laura la
polla de él no tardó en llegar hasta tu tope, es decir hasta que ella notó los
huevos de Maurizio en sus gluteos, ante la parsimonia del mulato en su
penetración y su sonrisa maliciosa ella le dijo:
- ! QUIERES FOLLARME YA CABRÓN!, mira como me estas
poniendo.-
Él sonrió de nuevo viendo como Laura estaba a su merced, lo
veía en su cara de excitación y a la vez de súplica, en su voz enronquecida, en
el brillo de sus ojos y en la humedad de su coño. Así que sin mas dilación la
sacó con fuerza y la volvió a meter, ella encajó la primera envestida con un
pequeño gemido, luego de nuevo se paró Maurizio con la polla dentro, la miró
sonriente, ella le dijo de nuevo:
-! QUE Hijo de puta me vas a follar ya, necesito que me
folles que me abras en coño, que me lo rompas!.- lo dijo con lágrimas en los
ojos.
De nuevo ella le habló:
- Por favor , fóllame , haz conmigo lo que quieras pero
metemela de una vez ,por.........-
Él la interrumpió con un nuevo empellón que hizo que ella
gimiera de nuevo, pero de nuevo se paró dentro del coño de esta, ella trataba
con sus piernas de agarrarse a la espalda de él e impedir que dejara de
penetrarla, pero su fuerza era insuficiente, él reía ante la cara de súplica de
ella y las lágrimas de sus ojos, el maquillaje empezaba a correrse pero era ella
la que necesitaba correrse.
- Suplicame que te folle.- le dijo él
- Por favor fóllame, por favor, fóllame, fóllame.- le
respondió ella.
- ! Mas fuerte! apenas lo oigo.-
- FÓLLAME HIJO PUTA ; FÓLLAME, FÓLLAME.- Gritó ella a viva
voz, se debería de haber enterado medio hotel ante las voces suplicantes de
ella.
Entonces Maurizio atacó de nuevo y de una nueva embestida se
la clavó, no tardó mucho y se la volvio a clavar , empezó a aumentar el ritmo de
sus penetraciones, parecía como un ariete que quisiera derribar la puerta de una
fortaleza.
Ella gemía como loca y se agarraba a este con lo que podía ,
piernas alrededor de su cintura, manos en su espalda que dejaban rastros de sus
arañazos, tuvo lo menos otro dos orgasmos en menos de 5 minutos, el seguía a lo
suyo, de vez en cuando la besaba o le comía las tetas, aumentaba el ritmo cada
vez mas haciendo un alarde de fortaleza tremendo, hasta que pasados 15 minutos
él no pudo aguantar mas y se corrió emitiendo un sonido gutural como el de una
morsa moribunda. Luego se quedó observando a Laura que estaba con los ojos
cerrados ante el inmenso placer al que había estado siendo sometida.
Maurizio se tumbó a su lado a descansar, no era un
superhombre y lo que acababa de hacer le había costado mucho esfuerzo, sabía que
el hacerse derrogar ante ella le daría mas placer a esta al final y por supuesto
no se había equivocado en absoluto, era ya un experto en el sexo.
Laura estaba como disfrutando en el Nirvana, notaba
entumecida su vagina y sus pechos, pero le albergaba un placer y un bienestar
que no había sentido nunca, quería mas.
- Maurizio hazmelo otra vez.- dijo ella timidamente y
sorprendiéndose de lo que acababa de decir.
- Si quieres mas tendrás que ganartelo cariño.- respondió
llevándose la mano a su rabo.
Ella lo entendió, le quito el preservativo y empezó a comerle
la polla con pasión, con calidez, Maurizio de dió cuenta de que ella era una
inexperta en felaciones y le dijo:
- Oye Laurita, ¿ Tu no has comido muchas pollas verdad?.-
Ella negó con la cabeza y él le dijo:
- Bien pues te voy a enseñar como, dos o tres sesiones mas
conmigo y serás toda una experta.-
Durante 2 horas mas estuvieron disfrutando del sexo uno del
otro Maurizio le dió algunos consejos no sólo de como se tenía que comer una
polla sino de como ella tenía que mover sus caderas al follar para dar mas
placer o como atacar los puntos mas sensibles del placer masculino. Follaron en
mas posturas, ella hizo cosas que nunca se hubiera imaginado y a ella también se
las hicieron, luego agotada se quedó durmiendo.
A la mañana siguiente se levantó con el coño dolorido además
de otras partes de su lindo cuerpo, empezó a tener una clara conciencia de lo
que había hecho el día anterior y comenzó a llorar desconsoladamente, sus
llantos despertaron a Maurizio y este se preocupó por su estado, ella le comentó
que estaba arrepentida por lo que había hecho que amaba a su esposo y a sus
hijos mucho y que los había engañado, él de nuevo con su voz encantadora le dijo
que debía de sentirse bien que sólo habían practicado sexo y que ambos no
estaban enamorados que el amor era otra cosa y que ella tenía necesidades
sexuales que su esposo no podía darle, a pesar se sus explicaciones ella no se
sentía del todo bien y se quedó llorando en la cama mientras Maurizio se duchaba
y se vestía.
- Laura me ha encantado estar contigo, si quieres repetir
otra vez aquí tienes mi tarjeta y recuerda que sólo es sexo no es amor, ah y no
hace falta que me pagues la próxima vez que me llames, Adios.- y se despidió él
con un beso en los labios.
Ella se despidió de él pero siguió otro rato pensativa en la
cama, una cosa era haber practicado sexo con el fontanero pero otra muy distinta
era haberlo disfrutado con Maurizio y haberse rebajado ante él y haber hecho
todas esas cosas, menos mal que Zeus no se había percatado de lo que allí pasaba
gracias a que apagó el móvil, o eso al menos creía ella. Se fue a la ducha y
tardó mucho en salir, luego fué a por sus hijos pero por el camino Enrique la
llamó al teléfono.
- No vayas a por tus nenes Laura, esta noche tendrás que
pasar la Tercera prueba.-