MI AMIGO, SU HERMANO, SU PADRE Y YO
Leyendo recientemente algunos relatos de incesto gay recordé
una experiencia que guardaba en el baúl de mis recuerdos:
Tuve un amigo (que ya falleció), fuimos compañeros en los dos
últimos grados de primaria, toda la secundaria, preparatoria y facultad. Siempre
nos llevamos muy bien. Su familia y la mía parecían una sola. Entrábamos a ambas
casas con toda la confianza del mundo.
Yo estaba consciente de mi "secreta preferencia", pero jamás
ni a Raúl mi amigo se la confesaba hasta ese entonces. Él tenía un hermano de 20
años, Javier, nosotros andábamos en los 25 o 16....
Una tarde, llegué a buscar a Raúl, no había nadie en
casa....decidí recostarme un rato para esperarlo y cuando entré a la recámara me
encuentro con que Javier está bajo la regadera.... sale secándose y veo sin
habérmelo propuesto su abultada entrepierna, morcillona pero bastante agradable
a la vista.... Me disculpé por no haber llamado al entrar. Me dijo que no había
problema.
Seguí recostado pero mi erección delataba mi calentura y
nerviosismo; Javier siguió secándose, se puso un bóxer ajustadísimo de seda
negra, su bultote resaltaba prometedor y apetecible.
Se me quedó viendo y me dijo: Se me hace que te gusta la
pescuezcona.... como a Raúl mi hermanito.... ¿Quieres verla bien parada y
tocarla? Yo no atinaba a contestar, se quitó el bóxer y empezó a manipular su
vergota..... rica, enorme, gruesa, sin mucha cabeza... Me pidió que se la mamara
y no me pude resistir. Hasta allí llegamos esa vez.
Se vistió y se fue. Cuando más tarde llegó Raúl le dije que
tenía rato esperándolo. Me preguntó si no había nadie y le dije que estaba
Javier, pero que terminó de bañarse, se vistió y se fue.
Hicimos nuestros deberes pendientes de la escuela y luego
vimos una película de ciencia ficción. Llegaron su mamá y hermanas, prepararon
una cena deliciosa, cenamos y me fueron a dejar en su coche.
A la siguiente visita, estaba Raúl solo y le pregunté por su
papá,. Don Modesto, le dije que tenía varias semanas de no verlo. Me comentó que
andaba en viaje de negocios y que ya no tardaba en regresar. De pronto, un
suspiro y me comenta: No tienes idea de cuánto quiero a Javier y a mi papá. Son
los hombres más importantes en mi vida.
Aquella confesión me sorprendió e intenté hurgar un poco en
el fondo de su comentario. Entonces me preguntó que si Javier no me había
comentado que eran pareja.... le dije que sí, pero que yo respetaba sus gustos y
preferencias. Me dijo: Bueno, si crees que Javier está buenote, no te imaginas a
mi papá. Tiene una reatota deliciosa. A veces lo hacemos los tres, a Javier le
encanta cogerme y a él que se lo coja mi papá; aunque yo también he disfrutado
esa cosota de mi padre..... deberías de verlo.
En eso, llega Javier y nos vé que estamos los dos con las
vergas udras. Dice: "Ay cabrones, ya están calientes", yo vengo de estar con una
amiga y miren cómo me mandó, diciendo y haciendo se abrió el pantalón, bajó el
bóxer y enseñó su vergota bien dura. Raúl se lanzó de inmediato a mamársela....
con la otra mano bajó su pantalón y me pedía que le chupara el culo.... lo hice
encantado de la vida.
Al rato, me encueraron entre los dos, Javier me dio una
mamada deliciosa y luego me abrió las piernas, escupió en mi hoyo y me dejó ir
de un golpe su vergota mientras Raúl me ponía la suya en la boca. Cabrón, jamás
había visto parada la reata de mi amigo... muy similar a la de su hermano, pero
más gorda....Luego, los dos calientes hermanitos cambiaron de posición y así fue
como pude sentir sus lechazos, uno en el culo y otro en la boca.
Como si fuese un acuerdo tácito, jamás comentábamos nada de
eso en nuestras charlas cotidianas, la vida seguía su curso de manera regular.
Una noche, llegaron en el carro de Don Modesto, su papá a
invitarme a un rancho que iban a reconocer en opción a compra. Fue esa noche que
bebí mi primera cerveza. Los acompañé, al volante Don Modesto y de copiloto
Javier, atrás Raúl y yo. Cantamos en el trayecto, comentamos acerca de la
ventaja de tener un rancho o casa de campo para descansar los fines de semana y
fue cuando Don Modesto dijo: "Y para tener nuestras fiestas privadas".
Llegamos, bajamos nuestros aperos, encendimos luces, fuego,
revisamos la tubería del agua y sacudimos las camas en una estancia que tenía
cuatro estrechas camitas individuales. Seguimos tomando y en eso, Javier le dice
a su papá: "Papi, ¿No nos vas a dar biberón?" y diciendo y haciendo nos
desnudamos todos, lucíamos sendas erecciones, pero cuando vi la descomunal
tranca del padre de mis amigos sentí un escalofrío, como si una corriente
eléctrica recorriera mi espina dorsal.... era demasiado, pero no creí poder
soportar sin tocarla o mamarla, es más, sentirla dentro de mi, partiéndome en
dos....
El buen señor de unos 46 años, muy alto, fornidote,
peludísimo, atractivo en toda forma..... se recostó sobre una camita, abrió sus
piernas..... primero Raúl, luego Javier y finalmente yo degustamos aquél trozote
hermoso..... Mis amigos me dijeron que me cedían el honor de ser el primero en
ensartarme aquella vergota.... yo con algo de temor, pero a la vez excitado al
máximo, seguí mamando aquel falo, lo dejé resbaloso de saliva.... Raúl ensalivó
mi culo con su lengua y entre él y Javier me sujetaron para que empezara a
sentir las estocadas de su papá.... cabrón, me hizo ver estrellas, pero aguanté
su garrotote. Qué experiencia de viejo... me volteó, me cambió de posiciones,
casi me carga pero me hizo gozar y quedé con el culo adolorido mínimo una
semana.
Tuve qué masturbarme dos veces mientras veía como mis amigos
uno a uno siguieron montando aquella dura tranca que no cedía en erección.
Cuando todo terminó Don Modesto dice: "Mis hijos son mi más
preciado tesoro, y si te gustó lo que hicimos, tú también serás mi consentido".
Singular... ¿No lo creen así?
JULIÁN.
Como siempre, espero sus comentarios, críticas y sugerencias.
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