ESOS BAÑOS CAPRI
De nuevo estuve el sábado pasado por los Baños Capri aquí en
Monterrey. Casa llena, buffet internacional, de todos colores, tamaños y
sabores:
Un gringo o alemán altísimo, fácil 2.00m de estatura, velludo
total, una pelambre dorada ensortijada en brazos, pecho, nalgas, piernas.....
delicioso. De su entrepierna pendía una enorme verga flácida, de un grosor
increíble, una cabezota descomunal, pero en ningún momento la vi erecta. Fue una
visión agradable, un rico taco de ojo, pero hasta allí.
Me fui a las duchas, luego al cuarto de vapor húmedo.... allí
se desarrollaba una mini orgía donde mínimo 8 tipos se besaban, mamaban y cogían
todos contra todos....Yo había llegado demasiado caliente y con lo que estaba
viendo, mi verga pedía a gritos ser ayudada a descansar. Como si mis deseos
hubieran gritado, se acerca un tipo nada del otro mundo, pero excelente
mamador... empezó a chuparme el garrote, quizá cuatro o cinco mamadas y solté
mis mecos en su ardiente boca..... disfruté mucho cuando lo veía saborear mi
semen....mostraba su lengua con una pátina blancuzca y luego se relamía...
Me di un regaderazo y salí al vestíbulo, pedí una cerveza,
encendí un cigarrillo y estaba recapitulando lo que acababa de vivir cuando se
me acerca un hombre alto, moreno, lampiño, nalgón y con una verga nada del otro
mundo, pero muy bonita: larga, más bien delgada y con cabeza puntiaguda, pero
bien parada. Me pidió un cigarro, lo invité a pasar a mi cubículo.... apenas
entró y me fui directo a propinarle una mamada que debió parecerle deliciosa,
porque gemía con un placer que no podía ocultar.
Tras cuatro o cinco chupadas, yo sentía en mi culito la
necesidad de recibir aquella pieza y pronto le puse un condón, me ensalivé el
hoyo posterior y le pedí que me cogiera. Fue una de esas cogidas que se
disfrutan... el tipo bastante experimentado en esas lides, jugó con su verga en
mi culito, se dio gusto y me dio gusto a mí también. Duró un buen rato bombeando
dentro de mi recto hasta que emitió un grito de desahogo.... volcó en el condón
toda su calentura. Saqué el condón y contenía un buen volumen de blanco y espeso
líquido. Nos despedimos.
Volví a las regaderas, salí por otra cerveza, repetí la
operación del cigarro y me dediqué a recorrer los tres pasillos del lugar. En un
cubículo apartado, un hombre maduro se acariciaba una verga hermosa: Quizá unos
18 cm. muy gruesa, coronada con un cabezón enorme....Esas vergas son las que me
gustan, sin circuncidar.... nos preguntamos la hora a la vez, viejo truco para
iniciar conversación y me invitó a pasar....
Me estuvo acariciando el frente, la espalda, lamía riquísimo
mi piel que se erizaba al contacto con su lengua rasposa y húmeda.... con
suavidad me colocó de manera que mi culo quedara expuesto frente a su cara y
empezó a degustar el sabor y calor de mi agujero deseoso de ser llenado de
nuevo.... de momentos, yo sentía que metía toda su lengua en mi hoyo....
rápidamente se puso un condón y en la misma posición me empezó a penetrar, no
sin dolor de mi parte... a pesar de que tengo mi camino recorrido y de haber
recibido y disfrutado muy buenas vergas, la suya era sumamente gruesa, sobre
todo el glande hinchado pero delicioso.....
Cambiamos de posición y a cada cambio, mi culo adaptado ya al
intruso me permitió disfrutar de una cogida formidable.... fue delicioso. A
punto de terminar se retiró de mi interior, se quitó el condón y bañó mi cara
con sus exquisitos mecos. Fue algo sublime. Lo disfruté intensamente.
De nueva cuenta fui a las regaderas y al cuarto de vapor
húmedo y entonces, la parroquia había aumentado y seguían en sus "cochinadas"...
yo ya no quería queso, sino salir de la ratonera.... sin embargo, salí con la
imagen de la verga de Javier, un tipo flaco, peludo que he visto allí por años,
pero nos somos mutuamente antipáticos. Tiene un garrotote que sobrepasa los
22cm. Había fila de cabrones para darle una mamada. Yo nunca se la he tocado.
En otro relato les platicaré lo que le he visto hacer.
JULIÁN.
Como siempre, recibo críticas y sugerencias en:
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