Lo que iban a hacer a Victoria
"¿Que vais a hacerme? Que vais a hacerme-decídmelo-por
favor".- Exclamaba Victoria repetidamente cuando por fin la sacaron de su
mazmorra y mientras la llevaban encadenada por los pasillos negros de aquel
espantoso lugar destinado a las esclavas que habían cometido alguna rebeldía..
Una larga cadena de grilletes desde las muñecas a la cintura le sujetaba y ceñía
la única ropa que le habían dejado y que consistía en una pequeña túnica blanca
y ligera que marcaba su hermosa anatomía y mostraba a cada paso su cuerpo por
aberturas diseñadas a propósito. Debajo, solo unas bragas pequeñas y ajustadas y
un sostén. El color de la ropa interior simbolizaba en cada esclava el castigo
prioritario al que se las reservaba. Por su rebeldía. Las que las portaban de
color rojo sabían que su rebeldía sería castigada con alguna forma de fuego. Las
de color negro sabia que su cuerpo seria destinado a alguna forma de
crucifixión. Las de bragas y sostenes blancos, advertían que en caso de
desobediencia, su tormento de castigo seria el estiramiento o el desmembramiento
en potro medieval. Así en una sucesión cruelmente imaginativa.
Pero a Victoria aun no le habían puesto ninguna. Por eso
preguntaba, cuando la llevaban ,sobre qué le harían. Sabia que había cometido
una rebeldía contra su amo, por eso sabia que indefectiblemente y sin perdón la
torturarían. "¡La tortura! La tortura! ¡Me van a atormentar ¡" - pensaba sin
cesar mientras la subían hasta los portones donde se encontraba su amo, que
decidiría. Se dió cuenta, confesándose a si mismo mientras pronunciaba estas
palabras, que llegaba a imaginar excitante que la expusieran desnuda ante todos
y la atormentase su amo personalmente. Llegó hasta imaginarse a su amo
introduciéndola, en algún lugar de sus carnes, espantosos hierros candentes .
Muchas noches, encerrada, se había pronunciado a ella misma , incluso
excitándose con ellas, estas palabras dichas por un horrible verdugo : "
Victoria, los hierros candentes, clavaran tu cuerpo " .Pero no le habían puesto
la braga roja.
La sala donde la esperaban le sorprendió. Era un oscuro pero
acogedor recinto con una gran cama de baldaquín en medio. Mas allá no podía ver
nada. La tumbaron en la cama y la retiraron los grilletes. Su amo, a quien no
vió, se acerco a ella. Suavemente, pero firmemente, le abrió mucho las piernas.
No le molestó porque fue hecho con lentitud y suavidad. Suavemente asimismo le
extendió los brazos en cruz. Le apretó las manos con las suyas y sintió el peso
del cuerpo del hombre. Luego, suavemente, y sorprendentemente le fue acariciando
con ternura y mimo todo el cuerpo. Fue besada con cariño en todas partes.
Mordisqueada en los pechos, y en sus brazos. Acariciada fuerte e insistente,
pero muy tiernamente, en su sexo. Una inundación de caricias amorosas y fuertes
la invadía. Fue levantada, volteada con suavidad, puasta de lado y boca
abajo,…por todas partes, no quedo ni un trocito de su cuerpo sin ser apretado,
acariciado, sentido, besado. Fue penetrada con satisfacción, con una mezcla de
delicadeza y crudeza, con una delicia se prolongó hasta el desmayo.
Por fin, agotada, quedó en los brazos de su amo, apretada por
ellos y cansada, oyendo musitadamente "Victoria, amor, amor, amor,….." Se
acurrucó en ellos y confiada se atrevió a preguntar. "Amo, que me vas a hacer".
Oyó su voz< profunda y serena: "Serás torturada sin piedad dentro de cinco
minutos, en cuanto salgas de aquí". "Quiero quedarme aquí, quiero estar
contigo"- respondía Victoria. "Estarás conmigo"-"yo seré quien te aplique la
tortura". "¿Estaré desnuda?" – pregunto". Si, serás puesta en suplicio desnuda
completamente, para que todas las partes de tu cuerpo tengan su dolor". "Será
¿en publico?". "Si, serás atormentada en publico ante todos". "Piedad, amo,
piedad".- repetía Victoria. "No Iras al tormento". "Amo, no me des tortura".-
"Si serás torturada, Vitoria, y con una tortura muy cruel". "Piedad,
piedad".-"Cuanta mas piedad pidas mas tiempo estarás en el Suplicio"- le
respondió su amo.
Llamo a los verdugos, y mando iluminar el resto de la
habitación. Le hizo asomarse a la ventana. Lo que vio fue espantoso: En el
exterior una amplia plaza con gradas colmadas de espectadores. En el medio su
lugar de suplicio. Alli era evidente donde iba a ser puesta al martirio y a la
vista de todos. Y junto al lugar, un HORRENDO MUESTRARIO DE TODOS LOS
INSTRUMENTOS INIMAGINABLES DE LOS MAS ATROCES TORMENTOS: fuegos, carbones y
hierros encendidos, clavos, cruces, , fustas, látigos, varas, potros, ruedas,
caballetes, estrapados, cadenas, tensores, postes de empalamiento, agujas,
garras, tenazas, espinas, …Todo dispuesto para ella. Entonces entendió porque no
llevaba braga de color predeterminado. Le iban a hacer de TODO a la vez.
Su amo la llevó en brazos al lugar temblando y
estremeciéndose, conformándose a su abrazo fuerte y cariñoso pero implacable. La
puso en pie en medio. La desnudó. Temblaba y ya solo decía muy bajito,
suplicante: "Piedad, piedad". El amo, amante ordenó en voz alta: "¡EMPEZAD EL
TORMENTO DE VICTORIA, QUE NO HAYA PIEDAD ¡ ".
Fin
Este relato esta dedicado:
.- a mi querida Victoria
.-a los que reprochan que mis relatos son demasiado directos
y buscos y prefieren que se sugiera, no se describa claramente.