AL FIN LO CONSEGUÍ
¿Qué tal?. Es un gusto volver a comunicarme con los lectores
contando la más reciente experiencia sexual hombre-hombre.
Ahora, paso a contarles lo que acabo de vivir este lunes:
Hará unos dos años que conocí a Quintín; fue en una fiesta y coincidimos en el
baño…. Ambos mostramos al descuido nuestros atributos masculinos y quizá el suyo
superaba al mío en longitud, y eso que yo tengo 17.5 cm. muy gruesa y
cabezoncísima, sin circuncidar….. su verga se veía mucho más larga. Fue una
visión muy erótica, pero no pasó nada.
Tiempo después, nos encontramos en la vía pública, un "Hola,
adiós" fue todo el saludo.
Los encuentros siguieron suscitándose; una tarde, él caminaba
por la acera y yo le invité a subir a mi auto, apenas entró el tema giró hacia
el calor ambiental y la necesidad de desahogo sexual que nos quemaba a todos por
estar viviendo un verano sumamente caliente.
Estuvimos de acuerdo en que es necesario desahogarse con
cierta frecuencia para evitar el estrés y el mal humor. Él toca su "montonzote"
y veo que lleva la verga bien parada, se notaba el gran bulto que hacía la
cabeza de su miembro…. Esto me excitó al máximo y entonces enfilé por una calle
poco transitada y metí mano….. fue delicioso sentir su palpitante arma bajo la
tela áspera del pantalón vaquero.
En el mismo momento, él también metió mano y fue más allá, me
bajó el cierre del pantalón y sacó mi verga igualmente dura y babeante…. Era
mucha mi calentura. Seguí conduciendo despacio y él también sacó su arma…. Me
detuve un momento y los dos nos acariciamos, nos dimos un beso de lengua
riquísimo, con la zozobra de que alguien pudiera vernos. Él bajó rápidamente a
probar el sabor de mi verga y apenas se levantó yo lo imité, devolviéndole el
favor.
Puse el auto en marcha y retomé una avenida transitada.
Comentamos lo delicioso que pudiera resultar estar solos en un sitio cómodo y
disfrutar de nuestros cuerpos.
Como realizamos actividades muy diferentes, era difícil
establecer un horario para vernos, pero intercambiamos nuestros números
telefónicos y nos despedimos en el lugar que me indicó que le quedaba cerca de
su casa.
Llegué a mi habitación con una calentura tremenda, me desnudé
para darme una buena ducha y calmarme, pero no lo conseguí, mi verga seguía
dura, palpitante, con ganas de soltar el cargamento contenido en mis huevos.
Este lunes 25, al mediodía, circulaba yo por una calle
principal cuando vi de nuevo a Quintín; toqué el cláxon y agité mi mano en señal
de saludo; él respondió pero me hacía señas para que me detuviera. Así lo hice,
sube al auto y me dice que sólo va a recoger unos documentos a dos calles y que
podemos ir a su casa, que por tres horas no habrá nadie y podremos gozarnos
mutuamente.
La invitación aceleró mi pulso, mi verga respondió e hicimos
todo como me indicó. Al entrar a su casa, desesperados nos desnudamos y quedamos
totalmente como Adanes, nuestras lenguas y nuestras manos jugaban con nuestros
cuerpos, de una manera enfebrecida, allí fue cuando comprobé sus dimensiones, le
pregunté y él me dio los datos: 21 cm. de longitud, mucho más gruesa que la mía
y el cabezón enorme, amén de dos colosales huevos peludos, gordos, grandes,
pesados….. podría decir que cargadísimos de mecos.
Me recosté en la cama y Quintín se prendió de mi verga
engulléndola completamente, senti su bigote rozando mi vello púbico…. Lamió mis
huevos y acarició mi culo con sus dedos, sin penetrarme….
Cambiamos de posición y ahora yo estaba de rodillas entre sus
piernas, lamí con fruición aquel estupendo glande que rezumaba líquido
preeyaculatorio de un sabor dulzón muy agradable, lamí su enorme falo por todos
los ángulos, sus venas sobresalían y palpitaban, estábamos viviendo un momento
de excitación sin paralelo, lamí sus enormes huevos, ensalivé mis dedos y llegué
a su culito peludo, caliente y receptor…. Metí primero un dedo y Quintín gemía
de placer, luego dos, así hasta llegar a tres…..
Acto seguido, me acosté boca abajo y él subió sobre mi
espalda, empezó a soplarme atrás de las orejas, a lamer y mordisquear mis
hombros y mi espalda, los rizos de su velludo pecho me raspaban eróticamente y
así, fue bajando hasta llegar a mis nalgas, me las abrió y su lengua dio cuenta
del agujero de mi culo que la recibió excitadísimo…..me lubricó un buen rato y
luego empezó a empujar la cabezota de su verga hacia dentro de mi recto….. es
increíble el placer que sentí cuando su enorme falo empezaba a horadarme….. lo
hizo con mucha calma, paciencia, la sacaba totalmente, aplicaba más saliva,
directamente de su boca o en sus dedos, volvía a penetrarme, hasta que lo sentí
totalmente dentro…. Sus huevos pegaban en la entrada de mi culo….hasta que me
regó el interior con abundante y caliente leche. fue una cogida fenomenal.
El tiempo apremiaba. Se retiró de mi agradecido culo y vino a
mamar mi verga…. Bastaron dos o tres succiones para que yo descargara mis
testículos y mi leche fuera a dar contra su campanilla. Él bebió mi semen con un
placer y un morbo que me dejaron seco.
Ahora sí hemos establecido una manera de vernos, será cada
dos semanas, en lunes, entre 1 y 4 de la tarde, en su casa. Estamos viendo la
posibilidad de invitar a Pepe, un amigo suyo que me ha descrito como un
verdadero semental. Ya les platicaré.
Agradezco a todas las personas que se han tomado la molestia
de escribirme con una felicitación, una crítica o una sugerencia acerca de mis
relatos.
Sólo sigo rogándoles que quienes deseen de buena fe iniciar
una relación de amistad, primero me escriban un correo de presentación, con
gusto responderé y enviaré las fotos que muchas personas solicitan.
Es muy que me escriban tantos jovencitos sin quehacer que me
anexan a su Messenger y apenas me ven en línea preguntan ¿Kien eres? ¿Te gustan
los machos?