SUEÑO.
Sé que debió ser una conjunción astral especial, algún
planeta retrógrado tal vez, pues el mundo entero pareció entrar en una especie
de estupor de suspenso. La descubrí leyéndola, me anime a enviarle un e-mail,
del cual no esperaba respuesta, pero –OH! Maravilla- allí estaba, si me había
contestado.
Mientras esperaba que se abriera el correo, sufrí de
palpitaciones, me sudaban las manos, ella, la inalcanzable, me había escrito. No
puedo describir fácilmente las emociones que sentía: miedo, alegría, temor,
felicidad; y todo por un correo.
Con el tiempo fui conociéndola; es el erotismo envuelto en
piel de durazno: sedosa y provocativa. Es un sueño de 162 cms. de alto y
kilómetros de profundidad. Mirar sus ojos es caer en un abismo de esperanzas de
calidez y de lujuria. Son tan dulces y bellos. Su rostro refleja toda la paz y
la tranquilidad que quiere uno tener, pero también muestra la borrasca de pasión
que puede llegar a alcanzar la fuerza de un "tsunami".
Al verla mi deseo crece y se transforma, quisiera poder
envolver su piel con mi piel, estar en, alrededor, por, sobre ella. Fundirnos en
una sola piel. Y sentir que esa sola piel se eriza al menor roce, que nuestros
cuerpos se preparan para un encuentro fundamental, ya somos una sola piel y
ahora vamos a hacernos un solo ser.
"Somos flexibles cuando nos amamos. Mi miembro se vuelve
infinito y nuestros cuerpos se siguen mutuamente en sus convulsiones, en sus
descansos y en sus movimientos sinuosos y profundos. Siento cuando penetro con
dureza a su cueva húmeda y tibia, la dulzura de su piel cuando rozo sus paredes
lisas y pegajosas, como cubiertas de lama. Al derramarme lo hago suavemente,
semejando un remanso, un arroyo, y luego permanezco quieto, en silencio,
abrazándote. Te amo y me amas. Que bellas son las ansias de los cuerpos y de las
bocas que se buscan, que a pesar de la razón, de las promesas y las palabras
vuelven a unirse, haciéndonos sentir que ya no somos solos, que el uno siempre
se prolonga al otro, y que dejar al otro es como cercenarse uno…
Quiero desnudarme y acariciar todos tus poros. Me volteo en
la cama para buscarte y amarte de nuevo y al no encontrarte, de repente recuerdo
que sólo existes en mi sueño de anoche.
Es mi primer relato y quizás el último, pero me gustaría
conocer sus opiniones.