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Hola soy Claudia, tengo 33 años, soy muy atractiva,
demasiado, o sea en realidad mi cuerpo tuvo mucho que ver mis años de gimnasio,
ya que siempre quise mantener todo en su lugar. Junto con mi cabello rubio bien
claro y suavemente enrulado. Mis ojos color miel y grandes, mis pechos bien
erguidos, desafiantes, incitan, mi perfecta cola, bien parada, resaltada por la
ropa que me coloco y mis buenas piernas, no pasan desapercibidas, realmente mis
medidas quedaron en 95-53-92.
Hay que sumarle a mi esbelta figura, que vivo sola en un
departamento de un edificio viejo, y en mi piso soy la única habitante.
Desde que vine de mi pueblo, allá por el sur, nunca tuve
sobresaltos.
Atraída por la gran ciudad, buscaba hacer mi carrera y salir
del aburrimiento.
Buscaba la aventura, rechazar pretendientes, nunca traer
hombres a mi departamento, solo tener la cabeza puesta en mis metas, convertirme
en una excelente profesora de matemáticas, ir a bailar, salir de compras, era lo
que me gustaba.
Después de unos meses comencé a trabajar en un colegio
importante de la ciudad, fue un buen salto.
Llegó un día, que el colegio decidió ir de excursión a un
hospital psiquiátrico y a un parque, para que conozcan un poco los alumnos, como
no habían muchos profesores que fueran a ayudar con la disciplina me invitaron y
yo acepté, nos encontramos a la mañana temprano, nos dijeron a quien teníamos
que ver allá y fuimos, éramos 4 profesores y unos 40 o 45 alumnos mas o menos.
Cuando llegamos nos recibió un jefe médico, y comenzamos la
recorrida. Después de conocerlo, el medico de muy buen habito nos invito a
conocer todo el hospital, así que lo hicimos sin problemas. Recorrimos habían
sectores de recreación y de arte, muy interesante, luego llegamos a otra puerta
pero el medico se dio vuelta y nos dijo –Acá hay pacientes aislados porque son
peligroso, no creo que quieran verlos. Los 4 ya decidimos que no era lo mejor
para los chicos, pero ellos insistieron, el medico nos explico que ninguno
hablaba y que no hacían nada estando en sus celdas de altísima seguridad y que
no había problema, ante estas garantías aceptamos, así que le dijimos que no
había problema.
Ahí si estaban muy locos, a medida que pasábamos el medico
nos contaban sus trastornos, era muy feo lo que contaba, hasta que llegamos a la
ultima celda, había un sujeto sentado mirando al piso. Cuando nos vio, nos miró.
Era castaño claro, de unos 35 años, pelo corto lacio, cejas muy tupidas, cara
total de enajenado, gordo debía medir por lo menos 2 metros, su celda era muy
fuerte se notaba, entonces el medico nos dijo porque estaba allí, era un
depravado. El médico nos dijo que había violado cuatro mujeres, pero por
habilidad del abogado estaba allí y no en la cárcel, aunque de cualquier manera,
estaba loco. Habla poco, se masturba permanentemente y es muy peligroso hasta
para sus compañeros.
Yo me quede helada al escuchar al medico y pensaba en lo
sucio y vil del sujeto, él me miraba fijo y me dio mucho miedo, me quedé como
atrapada ante tamaño del espécimen, los demás siguieron y yo parada por un
segundo y mirándolo. Entonces el sujeto se agarró su miembro por encima del
pantalón marcando un bulto enorme, luego me señalo y escuche un susurro creo o
fue mi imaginación –La próxima sos vos mamacita. Yo me asuste muchísimo y salí
casi corriendo, me integré al grupo y nos fuimos del manicomio.
No le di mucha importancia a lo sucedido, ya que empezó el
turno de exámenes y tenia que probar si mis alumnos habían aprendido bien lo que
yo les explicaba.
Un día como cualquier otro, llegue a mi departamento cansada
de tener que soportar a 40 adolescentes alborotados, agotada completamente, con
ganas de un baño caliente y dormir, cuando, después de entrar a mi departamento,
encontré un papel abajó, lo abrí y lo leí "La próxima sos vos mamacita. Ya la
vas a probar".
Del terror, la carta se me cayó al piso y me senté en la
silla temblando.
¿Cómo había llegado eso a mi casa?, ¿Quién lo envió?
El pánico me invadió de tal manera que no podía reaccionar.
Traté de calmarme y pensar. Busqué el número de teléfono del
loquero en la guía y llamé. Me dieron con el médico al que le expliqué todo lo
que decía la carta.
"Es rarísimo. El tipo está acá en su pieza, lo acabo de ver.
No entiendo como pudo ser. Tal vez sea una casualidad de otra persona, si él no
sabe donde vive usted ¿cómo va a mandarle una carta?", dijo el médico, mitad
extrañado y mitad sospechando que yo mentía.
Corté, y deduje que a la policía no podía ir, con esa carta y
cuando averigüen que el loco está encerrado, van a pensar que la loca soy yo.
Esa noche casi no dormí. Cerré todas las ventanas, a la
puerta le di doble llave, hasta la puerta de mi pieza cerré con llave.
Iba mirando para todos lados en la calle, hasta llegar.
Tenía miedo y era como que lo buscaba entre la gente, estaba
paranoica.
Luego de otro día agotador de clases, volví a casa y con
miedo abrí la puerta y miré al piso, pero por suerte no había nada.
Me acosté sin dormir, pues me tocaba limpiar todo.
Cuando terminé de hacerlo, me di un baño bien caliente, me
dispuse a prepararme la cena.
Mientras estaba cenando, sonó el teléfono, contesté y escuché
"La próxima sos vos mamacita".Cuando intenté preguntar quien era, cortaron.
Ahora sí, sentí como el corazón parecía salirse del pecho,
como un frío helado me recorrió el cuerpo, mis pierna temblaban de tal manera
que me tuve que sentar.
¿Qué hacer?, llamar de nuevo era absurdo pero tenía que
sacarme las ganas de saber.
Llamé haciéndome pasar por otra persona y hable con el
medico, para saber que estaban haciendo ahora el loco. El medico me dijo –Acaban
de terminar de cenar y se prestaban a dormir.
La confusión mezclada con el miedo eran totales.
¿Cómo? ¿Quién?
Esa noche, nuevamente me encerré toda y no dormí. Cualquier
ruido me sobresaltaba, me daba terror. No sabía cuanto tiempo mas podría
resistir así.
Luego de pensarlo toda la noche, decidí que no podía seguir
así y junté valor y fui al loquero al otro día. Como todos los días me levante,
desayuné, me puse mi pantalón de jean celeste ajustado, mis tacos altos, una
remera ajustada blanca, y salí rumbo al manicomio.
Lo vi al jefe médico y le dije lo del llamado.
-Realmente no entiendo, señorita que pasa. Ahora la voy a
llevar para que lo vea. Yo le creo, pero póngase en mi lugar, tal vez usted se
haya alterado al verlo y quedó sugestionada, no sé. Me dijo mirándome raro. Yo
le dije que el llamado no era sugestión, y le mostré la carta. Pero él luego de
leerla y escucharme seguía sin creerme.
Me llevó a la pieza del loco, me dijo que podía estar 5
minutos, mientras él se fue a una punta del pasillo a hablar con un enfermero.
El loco estaba sentado como la primera vez que lo vi, me
miro, y yo le dije juntando coraje -¡¿Por qué me molesta?! ¡¡Termínela con
sus amenazas porque acá saben todo!!
El sujeto me miraba raro como no entender lo que yo decía
entonces justo intento hablar pero golpeo un bazo y se le calló al piso y el
sujeto se asusto terriblemente y empezó a lagrimear.
No pude evitar sonreír al darme cuenta de que el sujeto
estaba loco y que era como un bebe inofensivo, lo mire que ya se ponía a llorar
y sonreí nuevamente, el sujeto se tomo nuevamente su bulto, pero ya no le di
importancia, giré y me fui dándole las gracias al medico.
Me quede un poco mas tranquila pero, sin saber que hacer.
Sabía que el loco no era, entonces quien… tal vez era algún alumno que escucho
lo que me dijo el loco y ahora estaba haciéndome una broma pesada.
Pasaron diez días en los que no recibí nada.
Un día como cualquier otro mirando las noticias de noche vi
una urgente, se decía que había habido una fuga en un manicomio de la ciudad, yo
me asuste un poco, pero los del informativo comunicaron que se trataban de
pacientes del pabellón de mínima seguridad y que no eran peligrosos.
Igual por precaución y un poco de miedo cerré todo.
Pasé una noche dificilísima. Espiaba la calle permanentemente
por la ventana al no poder consolidar el sueño, y solo respiraba cuando veía
pasar al patrullero.
No me iba a quedar encerrada paranoicamente pensé, el esta en
su celda si es da máxima seguridad y es una loco.
Al otro día estuve en mi casa, miraba televisión esperando
sentir alguna noticia
Iba al colegio con un poco de miedo, pero como las amenazas
habían cesado y poco a poco iban encontrando a cada uno de los locos me
tranquilice, llego el viernes abrí las persianas porque adentro, en la oscuridad
no aguantaba más.
Llamé a mi amiga Claudia para que viniera como todos los
viernes después de que sale de trabajar, ella me dijo, que era imposible que
este viernes viniera ya que había balance en la empresa y se tenía que quedar.
Yo le dije que estaba bien y me quede con un poco de miedo
sola en mi casa, como no tenia que hacer comencé a probarme ropa nueva que había
comprado hace unas semanas y combine toda clase de ropa, hasta que opté por unos
tacos de 10 cm. mas o menos de punta de alfiler, un pantalón gris super ajustado
hermoso y una remerita blanca ajustada también, un buen sostén y una minúscula
tanga para que no se marcara tanto sobre el pantalón de vestir.
Después de terminar de cenar, fui a mi pieza, era muy
temprano todavía. De pronto sonó el teléfono. Atendí en el aparato de mi
dormitorio.
Del otro lado de la línea escuché una voz ronca decir "La
próxima sos vos mamacita ¿Te pusiste esa linda ropita para mi?
Me volví loca, me estaba viendo. Volé a cerrar la ventana y
la persiana.
Volví a levantar el teléfono para llamar a la policía y no
tenía tono, busqué algo por las dudas para defenderme y no había nada.
El error fue estar encerrada en la pieza. Abrí la puerta para
ir a revisar si la puerta de la casa estaba con llave y congelándome lo vi al
loco parado en el medio del comedor, con un celular en una mano, mientras con la
otra se tocaba su bulto y se reía.
Había forzado la puerta, yo me quede atónita, pálida y
temblando le dije "La policía sabe todo, vienen para acá. Váyase sino quiere
que lo atrapen".
El sujeto soberbiamente me contestó -Los de la policía
deben ser videntes, porque vos no pudiste llamarlos, y no creo que lo sean.
Yo comencé a gritar desesperadamente entonces el sujeto en un rápido movimiento
se aproximó a mi y me dio una bofetada haciéndome caer al piso, yo del dolor me
calle y casi no pude reaccionar, entonces el sujeto me dijo en tono violento
-¡¡Te quedas quieta o te mato a trompadas, ya lo hice con una de aquellas
cuatro, vos no me causarías problemas!! Yo respiraba agitada, me moría de
miedo el corazón me salía del pecho, el sujeto era enorme y estaba justo parado
delante mío, entonces me tomó del pelo fuertemente haciéndome mucho daño y me
paró de un solo tirón dejándome delante de el. El sujeto me miró de arriba
abajo, me miraba libidinosamente, su boca goteaba un poco mas de verme, entonces
me dijo -¡Estás muy buena de verdad. Tenés unas tetas grandes y divinas, tu
culo es espectacular. Te voy a perforar toda muñeca!
El sujeto rápidamente teniéndome de los pelos me dirigió
hacia mi pieza, mientras yo estaba a punto de gritar entre lagrimas, y me dijo
-¡¡Si gritas o haces las cosas mal, te voy a matar, no tengo nada que perder!!
Luego ya en mi pieza yo temblaba de miedo y no sabia de lo que era capaz este
loco, entonces vi que se empezó a sacar la camisa, luego bajó sus pantalones,
quedando solo con slip negro mugriento y bajo el se notaba un enorme bulto.
También mostraba su gorda persona, grande pero gorda y muy peludo su cuerpo con
un olor que mataba, era totalmente desagradable verlo, el sujeto se reía y me
miraba babeando, yo moría de miedo sin saber lo que ese loco era capaz de
obligarme ha hacer, sabiendo que corría peligro mi vida.
El sujeto me miró y me dijo en tono fuerte -¡¡Bueno, vamos
a ver, sacate la remerita despacio, siempre mirándome a los ojos sacando tu
lengüita y yo te digo lo que vas haciendo!! Su boca media abierta, babeando
como un ser no normal me daba mucho miedo así que hice lo que me pidió tal cual
lo pidió mientras que lo miraba fijamente, el se tocaba su enorme bulto
mostrando que debía tener un gran tamaño.
Cuando quede solo con el sostén blanco el loco comenzó a
aproximarse a mi, yo me empecé a hacer para atrás de terror que sentía, el
rápidamente estaba delante mío y por mas que yo tenia puestos mis altos tacos le
llegaba a la altura de su pecho, de pronto sus brazos se abrieron y me sujetaron
fuertemente, sus manos me agarraban fácilmente y me tenían totalmente
aprisionada, el pánico me invadía completamente, entonces con una de sus enormes
manos arrancó violentamente mi sostén dejando mis pechos expuestos, el los miró
babeando para luego decirme -¡¡Que ricas tetas tenes putita!! Luego sus
manos se apoderaron de mi delantera completamente, el enfermo mental las
masajeaba salvajemente, me los apretaba, los movía en círculos, los juntaba y
los separaba.
Me mordía los pezones, los tiraba con su boca bien para
arriba, me las apretaba con sus manos, me las escupía y succionaba su saliva de
ahí, mientras que gritaba eufóricamente ¡¡Mierda, que tetas! ¡Son enormes!
Yo miraba con odio y miedo al depravado sujeto deleitándose con mis pechos
desaforadamente. Luego apartó su cabeza de mis pechos, me miro con saliva entre
sus labios y cara de enfermo y me dijo de un grito -¡¡Ponete de rodillas
ahora!! Yo estaba helada, el sujeto me soltó y comencé a arrodillarme
lentamente con un miedo atroz, sin saber que locura podría hacerme. Quedando de
rodillas frente a enorme espécimen imponía muchísimo miedo, entonces el sujeto
se bajó su mugriento slip y dejo a la vista su miembro, yo llore mientras lo
miraba, era terrible, enorme, monstruoso, y estaba toda parada desafiante. El
riéndose, tomó ese bruto aparato con una mano, y me pegaba con él en la cara, me
lo pasó por la nariz, los labios, los ojos, el muy maldito lo mojaba con mis
lágrimas dándole un hermoso placer. Era totalmente espantosa y humillante la
situación a la que me sometía el loco asqueroso.
Después de como 15 minutos con esa exhibición de poder, se
quedó mirándome nuevamente, entonces puso su gran pija entre el medio de mis
pechos me miro y me dijo fuertemente -¡¡Ahora juntá tus ricas tetas contra mi
palo y movete de arriba abajo, pajeame con tus tetasas!! Yo me sentía
terriblemente humillada pero lo hice, no tenia otra opción, el movimiento era
rápido, mientras lo miraba con odio y el gozaba de mi totalmente, mientras me
tomaba del cuello y decía -¡¡Yo se que te esta gustando puta!! Mis
lagrimas no cesaban al escuchar sus comentarios, luego me separó de el diciendo
-¡¡Chupala zorra!! Yo no quise hacerlo, me negué completamente, entonces
el que me sujetaba del cuello me apretó violentamente diciendo -¡¡Dale o te
parto el cuello puta!! Yo agarre su miembro con mi mano y casi no podía
sostenerlo, y me lo lleve a la boca rápidamente para no dudar mas, el olor era
asqueroso y su grosor casi no entraba en mi boca, mientras que miraba como
gozaba ese sátiro conmigo, sintiéndose triunfador, tenerme absolutamente
impotente entre sus manos, en esos momentos era suya, suya para gozarme a su
voluntad, suya para satisfacer cualquier capricho de su terrible deseo sexual.
Eso me mortificaba más psicológicamente que cualquier cosa. Mientras lloraba
constantemente.
Yo seguía con mi humillante labor, hasta que el sujeto sacó
rápidamente su miembro de mi boca, me agarró por los brazos, me puso de pie
delante de el y me empujó violentamente sobre mi cama, yo caí media atónita por
la violencia con la que hizo todo y me quede quieta, muerta de miedo, luego el
sujeto desprendió mi pantalón gris y lo jaló fuertemente hasta sacarlo
completamente, dejándome solo con mi tanga blanca y mis tacos altos. Me sentía
indefensa y mi corazón no paraba de latir de miedo.
Luego se puso casi arriba mío, me acariciaba la concha por
arriba de la tanga, me apoyó la cabeza de su enorme miembro y presionaba como
para penetrarme con tanga y todo, escupió la tanga y la limpió con su lengua, me
chupó toda la tanga. De pronto rompió la tanga de los costados, la sacó y me la
refregó por la cara, se la puso en la boca y la chupaba, mientras me miraba con
ojos de estar disfrutando un manjar.
Yo lloraba totalmente viendo a ese enfermo mental
humillándome completamente. Luego levanto mis piernas apuntando al cielo,
poniéndolas sobre sus hombros, tiró su cuerpo sobre el mío, quedando mis piernas
al costado de mi cara, se subió arriba mío y me dijo con odio cerca de mi cara
-¡¡Ahora yegua vas a conocer el dolor y el placer, te los voy a destrozar
puta. Fuiste a verme vestida de putita solo para cagarte de risa de mí y a
mostrarme tus ricas tetas y tu delicioso culito, pero ahora te tengo yo y te voy
a disfrutar puta!! Estaba desencajado, totalmente loco, mientras me decía
eso, me dio un cachetazo y me pellizcaba con todo los pezones haciéndome mover
toda, puso la cabeza de su miembro en la entrada de mi vagina y junto con un
terrible grito que dio, la metió.
Vi dar vueltas todo a mí alrededor, grite fuera de mi
-¡¡¡AAAAHhhhhhhyyyyyy!! Una oleada de puntadas abajo me perforaba, sabía que
me estaba desgarrando todo, lloraba y lloraba y me contorsionaba toda, era
terrible, punzante y mis gritos no cesaban -¡¡AAHyyyy!! ¡¡AAHyyyy!!
¡¡AAHyyyy!! ¡¡AAHyyyy!! ¡¡AAHyyyy!! El saltaba sobre mi cuerpo, me enterraba
su miembro en lo más profundo de mí, parecía que la cama no aguantaría sus
violentas embestidas y se desplomaría en cualquier momento, mi cuerpo
desaparecía bajo el suyo, era horrible y humillante. Al poco tiempo ya tenía
todo su miembro adentro. El loco me miraba y me decía a los gritos -¡¡¡¿Y
ahora yegua?!!! ¡¡Te la enterré hasta los huevos putita. ¿Te duele no?!!! ¡¡Pero
te gusta tenerla adentro te voy a reventar toda puta!! Y siguió con un bruto
bombeo.
Hasta que descargó una cantidad asombrosa dentro de mi, sentí
todo su liquido entrar rápidamente hasta lo mas profundo de mi ser y el daba un
grito de gozo fuertísimo -¡¡¡AAAAHOOOOAAAa!! Yo me quede media dormida,
destrozada completamente, no se que mas paso por un rato, estaba mareada y sin
saber que pasaría. Luego de la terrible violación que acababa de sufrir, no
tenia sentido mi vida casi, cuando pude despertarme, el sujeto estaba mirándome
libidinosamente como desde el primer día en que me vio y dijo en tono burlón
-¡¡Viste que la próxima ibas a ser vos perrita!! Yo lloraba mas aun y quería
matar al loco desaforado que ultrajaba la poca dignidad que me quedaba, el se
dio vuelta y tiró sobre la cama ropa diciéndome -¡Vestite puta! Yo
rápidamente lo hice añorando su huida rápida al decirme que me vistiera, el
sujeto había elegido ropa muy chica, una tanga rosadita caladísima, un pantalón
ajustado celeste de calza, y una remerita de colores ajustada, luego de vestirme
me quede parada sin saber que hacer, entonces el me miraba solamente, miré la
hora y eran las 22:20 o por ahí, supuse que tal vez el sujeto se iría para
aprovechar huir en plena noche.
Pero no era así. El sujeto se había puesto su slip mugriento
nada más para contener su terrible miembro. Que se lo acariciaba mientras se
baboseaba conmigo y decía –¡¡Que rica estas mamacita, sos una yegua infernal,
ese culazo que tenes!! Yo estaba helada parada en el medio de mi habitación,
con demente sexual a 2 metros. De pronto el sujeto comenzó a aproximarse, el
miedo me invadió totalmente, mi corazón latía aceleradísimo, mis piernas
temblaban no sabia que haría ese enfermo ahora. El sádico me tomó con sus
enormes manos de mi pequeña cintura, refregó su miembro por mi entre pierna y
pasó su lengua por mi cara, yo estaba a punto de escupirlo al muy maldito, pero
la fuerza con la que me tenia me daba mucho miedo.
El sujeto estaba agitado y excitadísimo se le notaba
fácilmente, sus manos soltaron mi delgada cintura y se dirigieron a mi cola, la
cual apretó violentamente y masajeó a su antojo rápidamente diciéndome
-¡¡Tenes un culito divino!! Yo lloraba completamente mientras el disfrutaba
de mi hermoso cuerpo, de pronto me giró rápidamente quedando detrás mío y me
dijo -¡¡Ahora saca este culito para afuera, paralo, movelo contra mi bulto y
pedime que lo rompa, ofrécemelo!! Yo entre lagrimas siempre le dije
suplicando –No, por favor, no cualquier cosa pero eso no. El sujeto me
tomó del pelo me pegó un terrible tirón diciéndome -¡¡Ya me cansé de vos,
ahora te ahorco y te lo rompo igual!! Yo muerta de miedo al saber que estaba
totalmente loco le dije -No, no, no, está bien, hago todo. Entonces hice
lo que el maldito me pidió saque mi cola y comencé a refregarla por el mugriento
slip de él a medida que le decía -Te doy mi culito virgen ¿lo querés? Es
todito tuyo. Luego de decir esas bajas palabras sentí que no tenía vida, me
sentí la peor mujer del mundo, culpable. El sujeto gritaba excitado
-¡¡Insultame y pedime que te lo destroce!! Fuera de sí, apretándose con las
dos manos su bultazo.
Yo ya no tenia nada que perder, estaba muerta de miedo, le
dije -Acá tenes mi colita roñoso de mierda, meteme esa pijita si tenes huevos
y desvirgármelo, sucio hijo de puta, me das ganas de vomitar. La bronca y la
impotencia sobre salieron en mis comentarios, mientras que en un espejo veía
como el sujeto me tenia por detrás apoyando su terrible miembro en mi parada
cola. El se puso más que loco, y apretándome de la cintura me apoyó con
violencia el temible bulto y me dijo al oído -¡¡Te voy a meter la pija hasta
los huevos, la voy a dejar enterrada más de una hora en tu deseado culito!!
Yo presa del pánico cerré los ojos. De pronto sentí que el sujeto jalaba mi
remera fuertemente hasta que consiguió romperla, mis pechos quedaron a su
disposición, los cual estrujo desde atrás mientras que seguía apoyando su
miembro en mi cola, los apretó rápidamente y luego me bajó de un solo tirón mi
pantaloncito ajustado, yo me quede solo con mi tanguita rosada y muerta de
miedo.
El sujeto soltó mis pechos y apretó mis nalgas
constantemente, también apoyaba su slip que se podía sentir completamente su
enorme tamaño sobre mi divina cola, yo moqueaba entre lagrimas, el sujeto solo
se babeaba asquerosamente mirando, sobando y apretando mi cola, luego dijo con
total morbosidad -¡¡Que hembra infernal sos Claudia, desde que vi tu culito
cuando fuiste con el colegio, no hago mas que pensar en él, no dormí pensando en
mi pene todo adentro de este divino culito, sabes, tuve que masturbarme
constantemente, pero ahora las cosas cambiaron y ahora lo tengo acá totalmente
indefenso esperando recibir un buen pijazo!! Y luego largo una carcajada
terrorífica, el escalofrió fue total, el miedo era insoportable, sus comentarios
locos y sexo patas me asustaban mas, no sabia que hacer, no tenia muchas
opciones.
El sujeto seguía manoseando mi divino tesoro mientras que
seguía balbuceando -¡¡Claudia te aseguro que te lo voy a romper, porque estoy
desesperado por penetrarlo te voy a bombear salvajemente, no te vas a poder
sentar en un mes puta!! Yo estaba helada con un miedo terrible, suplicando
que un milagro ocurriera, de pronto me tiró sobre la cama fuertemente, agarró mi
delgada tanga y la arrancó fuertemente casi levantándome con el tirón que le
dio.
Yo había quedado tendida en la cama completamente, quieta
presa del pánico y terror que sentía al ver sus violentos movimientos, luego el
sujeto se subió sobre mi, aunque difícilmente ya que su con su enorme tamaño me
mataría aplastada, tomó mis nalgas, las separó y empezó a colocar la punta de su
aterrador miembro sobre la entrada de mi hermosa cola virgen hasta ese momento,
poco a poco su cabeza comenzó a abrirse en mi esfínter, el dolor era pavoroso y
me hacia dar gritos histéricos de dolor -¡¡¡AAHhhhh!!! ¡¡¡AAHhhhh!!!
¡¡¡AAHhhhh!!! ¡¡Noooooooo!! ¡¡¡AAHhhhh!!! ¡¡¡AAHhhhh!!! ¡¡Nooo!! Pero su
miembro seguía entrando cada vez mas, hasta que el sujeto paro de hacerlo, yo
respiraba agitada de dolor y mis lagrimas brotaban velozmente de mis ojos,
mientras que el maldito loco me decía -¡¿Te gusta?! ¡¡Está toda adentro de tu
delicioso culo!! ¡¿Qué sentís ahora que estás desvirgada?! Yo lloraba
desoladamente de dolor, bronca e impotencia, mientras el me deliraba y gozaba
como un cerdo psicópata sexual.
De pronto el gordo sujeto apretó mis nalgas y comenzó a
moverse primero lentamente y luego aceleró salvajemente, sacando y metiendo su
enorme miembro en mi cola, el sujeto parecía que saltaba sobre mi, apoyándose en
mis nalgas o mi espalda, apretándome contra el colchón mientras yo gritaba de
dolor y desconsuelo -¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!!
¡¡Noooo, por favor basta!! ¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!!
¡¡AAhhhyyy!! ¡¡AAhhhyyy!! Pero el sujeto no le daba el mínimo interés a
mi dolor y mis gritos de clemencia y seguía acometiendo mas violentamente
haciéndolo a propósito. El mundo estalló a mí alrededor. Era brutal, bestial,
indescriptible el dolor, no imaginable, parecía que mi cola explotaba. La
presión seguía y yo sentía como este maldito me perforaba hasta los intestinos.
Mientras que se reía el sádico asqueroso, yo movía la cabeza para los costados
desesperada.
Me metía su miembro fuerte como con odio. Yo seguía gritando
alocadamente de dolor y bronca, mientras que el sujeto totalmente desenfrenado
se subió mas arriba mío, puso sus manos sobre mi espalda y me acometía con mas y
mas fuerza haciéndome gritar mas fuerte cada vez -¡¡AAhhooooo!! ¡¡AAhhooooo!!
¡¡AAhhooooo!! ¡¡AAhhooooo!! ¡¡AAhhooooo!! Yo me agarraba fuertemente a la
sabana, mientras sentía sus muslos chocar contra mis nalgas velozmente y el
horrible sonido de su pelvis chocando contra mi cola haciendo ¡plop!, ¡plop!,
¡plop! Mientras que el sujeto gritaba -¡¡Putita que culo infernal tenes!!
Yo lloraba y seguía escuchando ese asqueroso ¡plop! ¡plop! ¡plop! por las
estocadas salvajes que recibía mis glúteos vibraban fuertemente con cada
penetración. Yo seguía gritando casi desmayada y escuche al maldito que gritaba
-¡¡Toma profesorita, sentí toda la leche en tu hermoso culito!! Acabando
completamente dentro de mi cola quede atontada y media dormida.
Después de un tiempo no se cuanto, reaccione un poco entre
dormida, seguía tirada sobre la cama en la posición donde había sido violada
hace unos instantes, entonces sentí como el sujeto masajeaba mi cola todavía no
se desde cuando, entonces dijo -¡¡Dale putita recuperate, que te la quiero
volver a poner en el culo!! ¡¡Me ha encantado, estaba delicioso, realmente me ha
gustado mucho!! Yo escuchaba sus asquerosas palabras sabiendo que había
desvirgado mi hermosa cola, que en mi vida había pensado hacerlo y este gordo
asqueroso me había ultrajado completamente. Mientras seguía con sus manoseos
imparables el asqueroso y decía en tono de burla -¡¡Mirá como lo tengo a tu
espectacular culo, paradito, desafiándome para que lo vuelva a romper, y lo voy
a volver hacer no tengo dudas!! Yo no podía parar de llorar al escuchar sus
viles intenciones, ya estaba muerta casi, mientras que el maldito loco seguía
tranquilo como si nada.
Al rato después de un leve tiempo el sujeto se preparo para
cumplir con su promesa, yo estaba aterrada sabiendo que no podría hacer nada
para evitarlo, me levanto fuertemente y me llevo hacia el espaldar de mi cama,
ahí me tuve que aferrar al espaldar y quedar casi en cuatro patas, mientras que
el maldito sujeto estaba agitado totalmente excitado, yo temblaba con muchísimo
miedo sabiendo que el sádico volvería a acometer contra mi hermosa cola.
El loco se colocó atrás, con una mano me tenia por la cadera
teniéndome con mucha fuerza y con la otra empezó a dirigir a su gigante miembro
hacia mi hermosa cola. Rápidamente empezó y a empujar, sentí que la enorme
cabeza de su miembro empezaba a romper el orificio nuevamente. Yo desesperada de
dolor le grite -¡¡Sacala hijo de puta, degenerado, aaaahhhhyyyy!!
¡¡AAAhhhyyy!! ¡¡AAAhhhyyy!! ¡¡AAAhhhyyy!! ¡¡AAAhhhyyy!! Pero el nuevamente
como antes me metió todo su miembro en mi interior. Yo golpeaba el espaldar de
la cama, mientras abría mi boca buscando desesperadamente aire.
Y seguía gritando aceleradamente, mientras que el seguía
metiendo su miembro, cuando entro toda en mi interior, con su boca en mi nuca me
dijo vilmente -¡¡Sentila bien yegua que te va a quedar el culo bien abierto!!
Y luego comenzó moverse violentamente contra mí, haciéndome gritar aun más. Pero
el maldito loco, se reía y seguía bombeando cada vez más fuerte. Sus movimientos
eran salvajes muy fuertes arrancándome gritos de dolor -¡¡AAHHHhhh!!
¡¡AAHHHhhh!! ¡¡AAHHHhhh!! ¡¡AAHHHhhh!! ¡¡AAHHHhhh!! Parecía que no acabaría
mas el maldito y me haría sufrir mucho mas tiempo, pero de pronto paró sus
violentos movimientos, sacando su miembro de mi ser, me tomó por la cintura
fuertemente y en un movimiento violento me volteó dejándome delante de el, de
rodillas. Entonces el comenzó a masturbarse delante mío mientras gritaba
-¡¡Mirame zorra, mirame!! Yo lo miraba muerta de miedo y con terrible odio,
entonces el maldito comenzó a descargar su asqueroso liquido sobre mi cara
mientras que gritaba de gozo -¡¡Aaoooo!! ¡¡Aaoooo!! ¡¡Aaoooo!! Los
chorros de su asqueroso liquido pegaban en mi frente y se corrían hasta mi
barbilla, en mis cachetes, en mi pelo, entre mis ojos, en mi boca en toda mi
cara y una asombrosa cantidad. Yo me sentía demasiado humillada mientras que el
seguía largando su liquido sobre mi. Luego abrió un poco mi boca apretando mi
mandíbula y metió la cabeza de su miembro, limpiándose.
Yo no podía ver, pero el sujeto rápidamente se vistió y sentí
que salio corriendo mientras yo gritaba como loca. Me limpie como pude e intente
socorrerme, fue cuando encontré una nota que decía -¡¡Que rica estabas
mamacita!! Yo me senté llorando completamente humillada por un demente y
adolorida.