LAS UNICAS INVITADAS EN LA FIESTA
Como siempre les envió uno de mis relatos de experiencias
sexuales. En esta oportunidad les cuento la ultima aventura de extrem sex que
tuve con la complicidad de mi amante Alberto.
A ambos nos encanta entrar a Internet a bajar películas,
fotos, relatos y en general todo lo relacionado con sexo, por que eso no
excita. Entramos a un sitio de encuentros en el neet meeting donde se
encuentran personas que cuentan con cámara en su PC y están dispuestas a ver y a
mostrar todo. Así que nos pusimos de acuerdo en la mañana para maternos ese
viernes en la noche. Me vestí muy sensualmente con una diminuta tanga, un
brasier igual de chico que dejaban mis turgentes senos a punto de salir, una
mini falda, un pequeño top, mis infaltables zapatos de tacón muy alto y me
coloque un antifaz con encaje y lentejuela que dejaba mi identidad incógnita,
me conecte y mire algunas web mientras llegaba Alberto.

Cuando llego Alberto me beso y me acaricio diciéndome lo
buena que me veía, yo acaricie su verga por encima del pantalón y le dije que
nos sentáramos y entráramos al neet meeting por que estaba ansiosa. Contactamos
inicialmente a un ínter nauta con cam llamado Carlos y la primera imagen que
entro de el fue su enorme verga parada en enfoque de primer plano, Alberto en
mi cam me enfoco en la mitad del cuarto sentada en una silla con las apiernas
cruzadas. Ambos quedamos gratamente impresionados mi cam le mostraba mi imagen
y la de el me enviaba la imagen de su gran verga. Iniciamos en intercambio de
mensajes, que escribía Alberto, y a mostrarle poco a poco mi cuerpo, le
mostré mis tetas quitándome lentamente mi falda, luego mi pequeño top quedando
mis tetas con el diminuto brasier, me voltee para mostrarle mis nalgas y
moverlas sensualmente.
Mientras tanto el se masturbaba y en pocos minutos vi como en
mi pantalla se veía una gran verga escupiendo una gran cantidad de leche lo que
me hizo mojar mi cuca, lo cortamos inmediatamente buscando algo mejor.
Mientras buscábamos Alberto se saco la verga y se la chupe lentamente. Me mostró
varias imágenes y yo le decía que siguiera hasta que encontrara alguna verga
enorme, por lo que tome el mando de la búsqueda, me llamo la atención un nick
que decía Big Dicks inmediatamente entre y en mi pantalla apareció la verga
negra mas grande y gorda que mis ojos hayan visto, inmediatamente me pare
frente a la cámara y le dije a Alberto que escribiera : Hola. . . . . que enorme
tronco de verga tienes. . . . . quieres verme, saque mis tetas sin pensarlo y las
bese para que el viera mi gran excitación. El negro escribía que siguiera
mientras se veía su mano recorriendo su enorme verga de arriba hacia abajo. Yo
abrí mis nalgas frente a la cámara y le pedí Alberto que me la clavara en el
culo mientras miraba en la pantalla de mi PC esa enorme verga negra. Alberto me
la enterró en mi ano poco a poco mientras metía un consolador en mi vagina
simultáneamente. Fue maravilloso ver en la pantalla de mi PC como de esa verga
negra salían chorros de semen mientras me perforaban mi culo y yo metía el
consolador en mi vagina, fueron unos momentos maravillosos, quedamos exhaustos
, apague la PC desde el estabilizador y seguí retozando con Alberto un rato.
Descansamos un rato y le pedí el favor a Alberto que me
llevara a una fiesta que una amiga me había invitado, nos bañamos juntos
quedando muy excitados de nuevo, me vestí como me gusta, como una guarra que
necesita ser deseada y salimos para la fiesta. Recogimos a mi amiga Mary y nos
llevo a ambas dejándonos en la puerta. Llegamos en 20 minutos a una casa muy
bonita, y le mencioné que esperaba que no fuéramos las primeras en llegar. Me
dijo que no íbamos a ser las primeras, sino las únicas, tocamos la puerta de la
casa. Nos abrió un hombre como de unos 35 años, el cuál tenía una copa en la
mano y nos invitó a pasar muy sonriente. Cuando nos dirigíamos al salón gritó,
ya llegaron las chicas y adentro se escuchó un alboroto. Al llegar ahí me pude
dar cuenta que todos los que estaban eran solo hombres, y le pregunté a Mary a
que clase de fiesta me había traído.
Ella riéndose me dijo cálmate y diviértete, ya que todos son
unos chicos lindos y muy buena onda. En el salón habrían aproximadamente 10
hombres y se encontraban bebiendo y conversando. Nos sirvieron unas copas y Mary
me presentó con cada uno de ellos. Entre los invitados me pude dar cuenta que un
par de ellos eran de raza negra, y además eran muy musculosos. Ellos me
saludaban con un beso en la mejilla, y yo tenía a veces que voltear mi cara,
para que no me estamparan un beso en plena boca.
Transcurrió la fiesta y yo no paraba de bailar, así como mi
amiga. Los tragos iban y venían, y el sonido de las voces cada vez se escuchaba
más alto. Mientras bailaba con alguno, me decían que estaban contentos que Mary
me hubiese traído, ya que a veces ella quedaba agotada y la fiesta terminaba
temprano. No sabía a que se refería, pero ya me estaba preocupando un poco por
estar ahí.
Luego que avanzó la reunión, uno de ellos le pidió a Mary que
bailara sola, y pusieron una música que más parecía de strip-tease que otra
cosa, y ella se puso al centro del salón y empezó a contonearse de tal forma,
que sus senos se movían para deleite de los presentes, bailaba lentamente en
sus enormes tacones puntilla de plataforma que contorneaban aun mas sus piernas,
su falda a la rodilla con una raja que llegaba muy alto y sus enormes senos de
silicona. Mientras yo miraba como bailaba mi amiga, uno que estaba a mi
costado, me preguntó si yo bailaba también, y le respondí que no, dándole un
sorbo a mi copa.
Mientras Mary bailaba contoneándose, un par de ellos se le
acercaron y a modo de baile, le pasaban las manos por su cuerpo desabotonando su
blusa y dejando sus enormes tetas de silicona talla 40 al aire. La falda se le
había subido, y se notaba claramente el encaje de sus medias y sus braguitas. Yo
la miraba sorprendida, cuando de pronto sentí en mis nalgas una mano que me
apretaba por encima. Voltee a verlo y era uno de los negros, que no sé en que
momento se había quitado toda la ropa. Estaba completamente desnudo ante mí,
mostrándome una verga larga que parecía hecha de brea. , lo mire y no resistí
pasar mi lengua por mis labios sin quitar la mirada de ese enorme falo.
La visión de este pene enorme, hizo que no pudiera apartar mi
vista de él y de pronto vi como todos se empezaron a despojar de sus ropas,
quedándose desnudos en el salón. Yo no sabia que hacer en ese momento, pero al
ver que mi amiga se dejaba tocar por un mar de manos, y de ver tantas vergas y
de diferente tamaños, me dije a mi misma que iba a aprender lo que era
divertirme de esa manera.
No sé de donde me salió el valor, pero dije en voz alta que
yo también quería bailar. Todos voltearon hacia mí y comenzaron a aplaudir, y mi
amiga no tuvo mas remedio que hacerse a un lado para que yo comenzara. Cuando me
puse al centro nadie le prestaba atención a Mary, y sentía que todas las miradas
estaban sobre mí en ese momento.
Comencé a bailar soltando primero mi cabello y pasando mis
manos sobre mi cuerpo, que aún tenía el micro vestido puesto y cuando daba algún
giro, éste se levantaba dejándoles ver mas mis piernas. Luego subí mas mi
vestido quedando al aire mis nalgas solo adornadas con mi diminuta tanga que
definía el inicio de la separación de mis dos paradas bolas de carne que
conforman mis nalgas, me lo quite por encima y lo dejé caer al suelo,
quedándome en mi diminuta ropa interior. Pude ver que las vergas de los
presentes, que aún se encontraban flácidas, cobraron un vigor inusitado, que las
hizo ponerse como astas para bandera. Mis senos amenazaban con salirse del
sujetador por los movimientos que hacía, y en un momento ambas tetas se salieron
por encima, haciendo que todos den silbidos y acompañen con palmas mi baile.
Pasé mis manos a mi espalda y solté el sujetador, dejando mis
pechos blancos y redondos a la vista de mis espectadores. Varios de ellos no
aguantaban mas la visión de mis tetas al aire, y los vi que empezaban a
masturbarse en sus respectivos sitios. Luego puse mis manos en mis braguitas, y
me incliné haciendo que mi cabeza casi tocara mis pies al momento que las
bajaba. Varios podían ver mi culo desnudo y parte de mi coño con ese movimiento,
y estando así inclinada parece que uno no se aguantó y vino corriendo, dándome
un beso en mis nalgas, las separo y metió su lengua alternativamente en mi ano
y mi vagina. Su lengua se movía en mis nalgas mientras me daba palmadas, me
agache aun mas parando mi culo dejando que su lengua saboreara mis jugos
vaginales y dilatara mi ano deliciosamente. Lo separe y seguí bailando pasando
por cada uno de ellos y tocando sus miembros.
Me incorporé sonriendo y batiendo en mi mano mis braguitas,
se la lancé al negro que me lamió. Me quedé solo con las medias de nylon, las
ligas y mis enormes plataformas súper altos, se acercaron en grupo a besarme y
tocar todo mi cuerpo. Pude sentir que sus dedos se peleaban por entrar en mis
orificios y yo les agarraba sus vergas a todos.
Como casi no podía moverme por la cantidad de manos que tenia
encima mío, algunos se fueron con mi amiga y así empezó la bacanal esa noche.
Tenía alrededor mío 6 hombres, y vi a mi amiga chupando las vergas de los cuatro
que tenía cerca, así que yo también me arrodillé y empecé a mamar una por una,
deteniéndome un poco mas en las vergas de los negros, las cuales me llamaban mas
la atención por su color, tamaño y su fuerte sabor a macho.
Mientras mamaba la verga de uno tocaba los testículos de otro
, masturbaba a otro y ellos tocaban mi cuerpo. Metía sus miembros hasta lo mas
profundo de mi garganta y sus miembros salían brillantes con mi saliva,
saboreaba ese sabor a verga fuerte y rica especialmente las jugosas vergas
negras. Acelere el movimiento sobre las vergas que tenia en cada mano, estos
no aguantaron más el placer que les daba y eyacularon en la cara, en mi pelo y
en mi espalda. Todo lo que me caía lo lamía y me lo tragaba, limpie sus vergas
hasta dejarlas sin una gota de leche y los mande a sentarse un rato a los dos
que acabaron.
Lo vi sentarse en un sillón pero sin dejar de masturbarse,
seguramente para continuar con el manjar nuevo que tenían esa noche. Mientras
chupaba las vergas arrodillada, alguien se echó boca arriba entre mis piernas,
así que las separé un poco más para dejar que entrase su cabeza, y así pudiera
chuparme la vagina. Estuvo un buen rato haciéndolo, hasta que alguien lo jaló y
luego me eché sobre la alfombra, pidiéndole al que me pareció mas guapo, aunque
no muy grande su verga, que fuera el primero en penetrarme. Le abrí mis piernas
dejándole ver mi fruta colorada, y sentí que su verga entraba deliciosamente en
mi túnel vaginal lentamente, primero la cabeza y poco a poco el resto de su
miembro, de un solo golpe termino de enterrarla en mi vagina e inicio sus
movimientos rápidos y fuertes.
Daba la impresión de un pistón entrando y saliendo, por la
fuerza y velocidad que ponía. Los otros hacían cola para que una vez que
terminara, ellos entraran para culearme también. Uno a uno paso individualmente
por mi vagina dejando para el final a los dos negros musculosos que había visto
al llegar a la fiesta, y uno de ellos se puso boca arriba y me ayudó para que me
sentase en su verga, mirándolo de frente. Me senté en su enorme verga despacio
disfrutando centímetro a centímetro ese enorme tubo negro, subía y bajaba otro
poco lentamente hasta que sentí que me penetro toda, era una deliciosa sensación
sentía que estaba tocando lo mas profundo de mi. Me inclino hacia el frente para
poder lamer mis tetas mientras yo saltaba como poseída en ese enorme falo.
El otro negro coloco sus enormes manos en mi cintura
disminuyendo al máximo mis movimientos, mientras lamía mi ano y metía su lengua
como un pequeño miembro relajándolo lentamente y lubricándolo. Metió lenta y
totalmente uno de sus enormes dedos, luego otro y poco a poco sus cuatro dedos
, mi dilatado ano estaba dispuesto a recibir lo que el negro quisiera. El negro
que estaba debajo acelero sus movimientos haciéndome sentir su enorme falo
contra los dedos del negro que perforaba mi trasero.
Seguidamente pude sentir que metió su inmensa cabeza de verga
por mi ano, quedando ensartada por ambos lados, lenta y firmemente me abrió mis
nalgas dejando al máximo dilatado mi ano a punto de estallar. Las lagrimas
salían de mis ojos, por la fuerza que hacía para moverme con esas dos trancas
dentro mío. El placer y el dolor se combinaban, pero el sentirme como una puta
degenerada me hacia sentir muy excitada y soportar el dolor – placer. Todos me
gritaban lo puta que era mientras se hacían la paja con sus ojos desorbitados de
verme penetrada por esos dos enormes falos. Los miraba mientras los negros me
sacudían con una muñeca de trapo hacia atrás y adelante. Los que miraban
acercaban sus vergas a mis labios y yo los escupía sus vergas, se molestaban
por mi actitud y me palmeaban la cara y alaban mi cabello mientras me decían
puta de mierda, guarra y cuantos epítetos obscenos encontraban, esto m
excitaba mas y hacia que me moviera rápidamente disfrutando los troncos que
entraban en mi culo y vagina.
Mary estaba sentada con los cuatro tipos en fila colocando de
uno en uno sus vergas entre sus enormes tetas, uno a uno pasaban y ella con sus
tetas los masturbaba mientras con su boca trataba de coger la punta de sus
vergas que frenéticamente se movían entre sus enormes senos. Luego se sentó
sobre un tipo que se encontraba en uno de los sillones y chupaba cualquier verga
que se le pusiera enfrente, sus enormes tetas de silicona talla cuarenta se
movían con el ritmo de la culiada y eran lamidas y tocadas por sus acompañantes
. Me alegré que Alberto me hubiera llevado a la fiesta, ya que así había tenido
la oportunidad de gozar de tantos penes a la vez. Luego que los dos negros me
inundaron con su leche, algunos venían y se paraban alrededor mío a masturbarse.
Yo tomaba sus vergas chupandoselas alternadamente, y sentía que me chisgueteaban
el cuerpo con su leche, cayendo sus descargas en mi boca, mi cara o en mis
tetas.
Descansamos un rato y nos duchamos para relajarnos, nos
maquillamos y salimos solo con nuestra diminuta ropa interior y con nuestros
enormes zapatos con plataforma, confieso que nos veíamos muy guarras, Salimos
y todos desnudos nos aplaudieron. Nos propusieron un juego y nosotras aceptamos
. Trajeron dos enormes consoladores cada uno de 35 CMS de largo y 15 CMS de
diámetro, eran enormes, los cogimos en nuestras manos y todos se sentaron y
nos dejaron en la mitad de la sala, nos miramos, sonreímos e iniciamos una
danza erótica y bucal, lamimos esos enormes falos de látex semi duro,
intentamos meter la cabeza de dicho falo en nuestras bocas, lo pasamos por
nuestras vaginas y nos dimos vuelta para mostrar nuestras nalgas y pasarlo por
entre los cachetes del culo. Los dos negros se acercaron a nosotros y nos
cogieron del brazo y de forma brusca nos dijeron : bueno par de putas si lo que
quieren es vergas grandes abran sus culos.
Dicho esto nos colocaron en cuatro en el piso y se colocaron
de espaldas a nosotras abrieron sus piernas y nos obligaron a lamer sus guevas
mientras ellos se masturban, esa vista de esas nalgas de hombre y esa enormes
guevas brillantes por mi saliva inicie mi camino hacia su ano, lamía sus guevas
y subía hasta su ano de forma rápida y sistemática. Mi negro me gritaba que lo
lamiera mas mientras Mary inicio el mismo tratamiento para su negro.
Pararon abruptamente y se colocaron en nuestros traseros a
lamerlos y uno a uno lamió nuestros anos y vaginas, cuando menos lo esperábamos
nos aplicaron vaselina y colocaron los enormes falos de látex en nuestros anos
ya lubricados y dilatados por las lenguas de los asistentes. Iniciaron la
dolorosa e increíble penetración de esos enormes falos, a cada una nos cogieron
cuatro de los hombres para inmovilizarnos mientras los dos negros a cada una nos
metían los enormes falos. Sentí que mi ano reventaba pero tome aire y le dije al
negro que no parara hasta que la enterrara toda, este metió la cabeza del falo
y un poco mas, grite de dolor y esto los excito mucho por que gritaban que
éramos unas putas tragonas.
Entre el placer y el dolor mire la cara de Mary quien
disfrutaba la penetración, la voltearon levantándola del piso y la colocaron de
tal forma que e mirara su proeza tenia 10 CMS de ese enorme falo en su culo y
gritaba que quería mas, hacia movimientos circulares tratando de que entrara
mas. La visión de ese falo me excitaba. Me sacaron el falo de plástico y uno
de los hombre se coloco debajo de mi y me hizo sentar en su falo pero
metiendomela en mi culo, entro fácilmente por que estaba dilatado, tres
hombres se colocaron en fila y el primero inicio su penetración simultanea en mi
culo, mi sorpresa fue grande al sentir que dos enormes vergas perforaban mi ano
, que sensación tan deliciosa, entraban y salían y solo paraban para que otra
enorme verga entrara, hasta que llegaron uno a uno haciéndome sentir que sus
vergas me lavaban los intestinos con semen, chorros de semen inundaban mis
intestinos.
En un momento me encontré arrodillada en medio de la sala,
sobando con mis manos todo la leche que había caído en mi cuerpo y llevándola a
mi boca, estaba espesa y sabia fuerte. Las gotas de semen me chorreaban por la
barbilla y caían al suelo. Luego de eso a Mary y a mí, nos dijeron que nos
hincáramos en cuatro patas, en un sillón de tres cuerpos que había nos besamos
intercambiando la leche que estaba aun en nuestras carras y bocas nos causaba un
poco de nauseas pero lo disfrutábamos mientras sonreíamos
Alrededor de las 3 de la mañana estábamos todos totalmente
exhaustos, Mary y yo nos fuimos a bañar para quitarnos todo el semen que nos
había caído en el cuerpo esa noche. Estábamos en la bañera y llegaron los dos
negros con una cerveza en cada mano y nos ofrecieron, asentimos y ellos nos
dijeron que teníamos que tomar de la fuente. Sacaron sus vergas flácidas, y no
por eso pequeñas, y apuntaron a nuestras caras dejando caer un chorro tibio y
salado en nuestras bocas, nosotras nos besamos mientras ellos descargaban su
orina en nuestras caras y cuerpo, era una sensación de degeneración que me
excitaba al máximo. Cuando acabaron no resistí las ganas de chupar su verga
mientras Mary chupaba al otra hasta que entre fuertes tirones se vinieron
obligándonos a tragar hasta la ultima gota de leche. Nos vestimos y nos
despedimos quedando reunirnos otro día para una fiesta similar.
Camino a casa Mary me felicitó por el éxito que yo había
tenido esa noche, y cuando me dejó en la puerta de mi casa, podía sentir que me
ardía el ano y mi coño de tanto culear. Entré y encontré a Alberto viendo sus
videos, y me preguntó que porque cojeaba. Le expliqué que había estado bailando
toda la noche, y que me dolían los pies ya que los zapatos eran nuevos.
Me fui a dormir sintiendo el palpitar de mi ano y mis labios
vaginales, los cuales parecían que estaban en carne viva de tanta verga que
habían comido esa noche.
Después Alberto llego a la habitación y empezó a besar mis
nalgas y a morderme parecía que el olor a semen de los hombres con que había
estado lo excitaban me acariciaba el coño que estaba muy adolorido y sin moverme
pues la verdad estaba muy exhausta me quede dormida de pronto sentí como me
pentreba el ano sus movimientos me hicieron excitar y empece a moverme como una
perra en calor.