UN RANCHERO EN EL VAPOR II
Primeramente quiero agradecer a todos los lectores el dedicar
su tiempo a leerme….. con este son 117 relatos los que me han publicado y con
gusto me he dado cuenta que en los últimos díez días varias de mis historias han
estado desde el primero hasta el nonagésimo sexto lugar en el Top 100. Esto se
agradece en todo su valor y por ello, ahora va la segunda parte de mi relato UN
RANCHERO EN EL VAPOR.
Quizá fuese interesante remitirse a tal relato, sin embargo,
empiezo éste recordando a ese peladote ranchero norteño de bota picuda, patón,
muy masculino, jeans, camisa a cuadros, solapas de vaquero, barba cerrada,
bigote bien cuidado, blanco, con sombrero norteño, hermoso el pelao' en una
palabra.
El resto de sus características las describo en la primera
parte. Pues bien, pasó el tiempo y yo recordaba lo vivido con él en el baño de
vapor, las "travesuras" y "mondadeces" de las que fuimos cómplices encerrados en
un minúsculo cubículo, pero él no daba señales de vida como habíamos quedado…
Casi consideré perdida toda posibilidad y no quise ser yo
quien llamara a su teléfono por temor a un cortón que no me gustaría recibir.
Entretanto, yo seguía en mi relación a distancia con el muchachón vergudo de
quien tanto he comentado y que me visitaba o visitaba yo esporádicamente.
Precisamente estaba yo en la Central de Autobuses esperando a
Miguel mi amigo cuando vi a mi rancherote….. me dio mucho gusto y pensé que no
me saludaría. Ocurrió lo contrario, me vio, se acercó, me dio un fuerte abrazo
de macho norteño y me saludó como si fuésemos amigos de toda la vida. Le
presenté a mi amigo y le saludó también efusivamente.
Nos comentó que había ido a la central a dejar a un primo
suyo que se iba a San Luis Potosí; nos invitó una cerveza y fuimos a un bar de
buen nivel decorado muy al estilo campirano norteño, nos sirvieron exquisita
botana y brindamos…. A la tercera cerveza, Miguel mi amiguito se levantó al baño
y entonces Héctor el ranchero me pregunta si a Miguel le gusta la verga o si
coge bien. Le contesto que sí, que también disfruta como nosotros, que está muy
bien dotado y que su visita es para tener un encuentro caliente en algún hotel.
Se levanta de inmediato, va al baño y "coinciden". Tardan un
buen rato, regresan a la mesa y al pedir la otra cerveza dice Héctor: "Pues sí
que este cabrón pela’o está bien armado, qué reatota te cargas Miguelito."
Miguel le dice cortésmente: "A tus órdenes".
Terminando la cerveza, a la usanza norestense dice Héctor:
"No se diga más, no se diga más….. nos vamos a China, a mi rancho y ya verán la
cogida que vamos a dar….."
No opusimos resistencia, le acompañamos a su camioneta, yo me
coloqué en medio de los dos y una vez que tomó la carretera, Héctor siempre
bromeando, me dijo "Agárrate bien pelao", le contesté que iba bien y me dijo que
no me hiciera pendejo, que con cada mano podía empezar a alborotar esas vergotas
que esa tarde iba a disfrutar. No me hice del rogar y empecé a acariciarles
simultáneamente….. los bultos en sus pantalones no tardaron en crecer…. El
tiempo se fue rápidamente y pronto estuvimos entrando al rancho en el poblado de
China, N,L.
Buen anfitrión el ranchero, nos mostró sus refrigeradores,
había cervezas de varias marcas como para atender un centenar de invitados,
carne seca, quesos, carnes frías, frutas, era un "arsenal" de bebida y comida.
Ni tardo ni perezoso se despojó de sombrero, camisa y
botas….. cabrón, recordé aquella tarde en el vapor….. su pecho peludísimo, sus
hombros anchos, sus brazos fuertes, su ombligo incitante y aquellos enormes pies
limpísimos y deliciosamente atractivos…… nos dijo que nos pusiéramos cómodos y
tanto Miguel como yo nos desnudamos hasta quedar en bóxer yo y él en tanga de
hilo dental.
Miguel tiene delirio por desnudar hombres, entonces, se
arrodilló ante la entrepierna de Héctor, desabrochó su cinturón, bajó el
pantalón vaquero, lo retiró totalmente y entonces empezó a lamer el pecho peludo
de Héctor, primero sus tetillas, luego lengüeteando su vientre, bajando a los
lados de su trusa, lamiendo las caras internas de sus muslos, lamiendo luego las
largas, duras y peludas piernas, dando especial atención a aquellos pies
enormes, chupó sus dedos uno a uno y con su mano bajaba lentamente el resorte de
la trusa del ranchero que ya mostraba una gran erección.
Yo aproveché para quitarle la tanga a Miguel y si éste tiene
una verga de 21 cm. sumamente gruesa y cabezona, la de Héctor le supera….
Seguramente alcanza 24 cm de carne dura y venosa, con una cabezota que sabe
deliciosa y que escurre abundante precum. Viendo ese espectáculo caliente, yo
estaba listo para lo que viniera.
Héctor me quitó el bóxer, me sobó la verga que yo tenía ya
durísima y toscamente me acarició las nalgas, llevó sus dedos a la boca y empezó
a acariciarme el culo con los dedos ensalivados…. Yo me sentí en la gloria…… me
dijo que le mamara su vergota…. No me hice del rogar, volví a sentir la emoción
de la primera vez y deseaba ardientemente que me poseyera….. pero él atrajo a
Miguel, le acarició la verga y le pidió que se acercara….. me pusieron frente a
la boca ambas vergas y yo las lamí alternadamente…. Esto acabó de ponerme al
palo, como dicen mis amigos los argentinos.
Héctor abrió una cómoda, extrajo dos paquetes de condones de
colores y sabores, se colocó uno y me pidió que siguiera mamando la verga de
Miguel mientras él lamió mi culo y luego empezó a penetrarme….. yo sentía el
culo repleto de carne…. Su verga iba abriendo mi conducto anal de tal forma que
creí que me estaba partiendo…..Miguel seguía en el mete y saca de su verga en mi
boca, llegándome hasta la garganta….. de pronto, los dos explotaron
simultáneamente….. uno me llenó la boca de mecos y el otro expulsó su caliente y
abundante leche en el condón… fue una experiencia deliciosa, quedé más que
satisfecho, pero mi verga todavía no soltaba la carga de semen que guardaban mis
testículos.
Miguel vino a acariciar mi "arma", luego acercó su boca, me
empezó a propinar una mamada fabulosa y Héctor se calentó tanto con esta escena
que su vergota cobró vigor inmediatamente, y mientras Miguel me mamaba, él le
dio lengua por el culo, se colocó otro condón y le ha dado una cogida que Miguel
gemía emocionado, se movía como si estuviera convulsionando, atrás-adelante,
atrás-adelante…. Hasta que le llené la garganta con mis mecos acumulados y los
saboreó como si se tratase del néctar más delicioso……
Héctor, en tanto, siguió bombeando dentro del recto de Miguel
hasta que con un alarido y un estertor le dijo: "Carbón, qué culo tan rico
tienes méndigo, me estoy viniendo bien sabroso…… "
Cuando todo esto hubo pasado, nos fuimos a bañar, nos
tallamos los tres nos enjabonamos, enjuagamos y lamimos los cuerpos que seguían
calientes y deseosos de continuar "la fiesta".
Volvimos al salón, seguimos tomando cervezas y comiendo
botanitas saladas….. de pronto Héctor dijo: "Espérenme pelaos, van a ver qué
sorpresa les tengo" y se dirigió al teléfono.
"¿Bueno?, ¿‘on tá mi compadre Chevo?. Échamelo pa’ca….
¿Qu’iubo cabrón?. Tengo carne de Monterrey… vente, pero llega por Pablo…. Dile
al cabrón que no se vaya a rajar….. Sale…. Los espero".
Terminada la llamada nos comentó que Chevo y Pablo eran dos
compadres bien calientes, que les encantaba mamar verga, chupar culo, coger y
ser cogidos….. que no nos la íbamos a acabar.
Los rancheros no tardaron en llegar….. un par de pela’os
norteñotes bien machotos…..casi uniformados: botas picudas, sombreros, camisas a
cuadros, mezclillas bien apretadas, bultotes enormes y nalgas redondas,
pegaditas al pantalón….. Miguel y yo nos dirigimos una mirada de complicidad y
los recibimos efusivamente.
Debo aclarar que nosotros estábamos desnudos totalmente, por
lo tanto nuestras vergas al aire y bien paradas no escaparon a la apreciación de
los recién llegados que ni tardos ni perezosos tomaron Renán la mía, Azael las
de Miguel y Héctor.
Héctor les dijo: "¿Qué esperan pela’os?, encuérense" . Renán
empezó a desvestirse y Miguel se fue sobre Azael a desnudarlo….. empezó por
besarle los lóbulos de las orejas, siguió por el cuello, desabotonó la camisa,
se la quitó, le lamió el pecho igualmente peludo que el de Héctor, le abrió el
pantalón, se lo bajó, no traía interiores, lo sentó y le quitó las botas…. No
esperó más y empezó a mamar aquella verga nada despreciable…. Que se puso dura
al momento….. se veía hermosa, brillante por la saliva de Miguel….
Renán se despojó de toda su vestimenta y mostró un mástil
morenote, grandote, grueso y cabezón que mamé engolosinado….le pedí que me la
metiera, mi culo deseaba esa verga dentro…. Héctor le pasó los condones, Azael
tomó uno, Renán otro y procedieron a cogernos a Miguel y a mí.
Esta vez Miguel pujaba escandalosamente, pues la verga de
Azael sobrepasaba en grosor a la de Héctor…. Éste le dijo que no fuera joto, que
se aguantara y para callarlo, le puso su vergota en la boca….. entonces pareció
que el dolor se convirtió en placer porque Miguel se movía cadenciosamente y
gemía de tal manera que me calentó más todavía.
Yo estaba de espalda al piso con mis tobillos sobre los
hombros de Renán, recibiendo los embates de su gran tronco de carne…. Me la
dejaba ir hasta el fondo, la sacaba hasta el principio de la cabezota y me la
volvía a meter completa…. Fue una cogida que me dejó bien satisfecho y rebosante
de mecos…..
Al terminar, Héctor que siempre llevaba la voz cantante nos
preguntó: "¿Y ustedes no cogen cabrones?" Y se fue sobre la verga de Miguel, la
chupó escandalosamente y se puso en posición de perrito pidiéndole a mi amigo
que se la metiera de un chingazo…. Esas expresiones de macho calientan de una
manera que no se puede uno negar….. fue de esa manera que Miguel perforó el
culazo ranchero que se le ofrecía y entonces Azael me dijo que hiciera lo mismo
y se culiempinó….. le di una cogida que considero ha sido de las mejores…..
Renán se masturbó y acercó su verga a mi boca….. en ella
recibí trallazos de mecos deliciosos…..
Vino Héctor a dejarnos en Monterrey a las cuatro de la
mañana…. Quedamos de vernos pronto, pero me insistió en que yo le llamara por
teléfono…..
Estoy deseoso de hablarle….
Julián.
Como siempre, espero sus comentarios, críticas y sugerencias
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