Soy un tipo joven de 22 años, poco experto y con una
mentalidad de menor edad. Me gustan las mujeres pero soy realista, cualquier
cosa que le dé placer a mi pene es bienvenida....Me encanta masturbarme y les
quiero contar mi primera experiencia de masturbación por otra mano que no era la
mía. Iba yo un día al trabajo, un vecino me dió el aventón hasta la Terminal de
Buses. Frente a este sitio estaba un taxi estacionado y me acerqué, le pregunté
el costo del servicio y me monté con él.
Ibamos hablando y le comento que los taxistas tienen una vida
bastante alocada, de allí comienzo a contarle la historia de un amigo taxista
que una clienta le pagó la llevada haciendole sexo oral en el vehículo. Le iba
contando al tipo en plan de conversación y él me iba comentando luego una
experiencia similar, lo cual me excitó muchisimo. Como la conversación se hizo
muy de confianza le comento que cuando llegara a la oficina lo primero que iba a
hacer era masturbarme en el baño, como siempre llego de primero y abro la
oficina no hay problemas de ser visto. Cuando le digo esto, él me dice que está
muy excitado y comienza a sobarse el miembro que lo tenía bastante erecto dentro
del pantalón. Yo miro asombrado y me dijo de una que si no quería
masturbarme...yo bueno, le dije que sí y entonces el sacó su miembro que no era
muy grande que digamos y yo me río un poco de las dimensiones (tal vez mediría
unos 12 cms. erecto) ya que el mío mide algo así como 15 cms.
Entonces yo saco el mío y observo que estaba todo lleno de
liquido preeyaculatorio y comienzo a masturbarme lentamente y miro al taxista
mientras conducía con una mano y se mastrubaba con la otra. El ver eso no me
producía excitación alguna, porque ya el hecho de imaginar las cosas que el
taxista me había comentado tenían mi pene latiendo a 1000. Con el miembro full
erecto y los latidos a millón seguía masturbándome y cierro un momento los ojos.
De repente siento la mano del taxista sobre mi pene que
estaba muy caliente, la primera impresión por supuesto, fue de pánico....pero el
sujeto tenía una técnica de mover su mano demasiado alucinante que me dejé
llevar y siguió dándole con cierto ritmo.
Fue totalmente extraña la sensación de tener otra mano que no
era la mía sobre mi pene, ya estaba acostumbrado a apretarlo y la sensación que
me causaba a veces era algo monótona, pero esta vez el sube y baja de esa mano
(que ya tenía mucha práctica) hizo que me sintiera genial (ojo: soy
hetero)...mientras más doblaba la muñeca mi pene se iba sientiendo igual que
cuando tengo sexo con una chica...tanto me perdí que me dí cuenta que faltaban
dos cuadras para llegar a mi destino y le dije al taxista que siguiera de largo
y me siguiera masturbando y asi hizo.
Mientras seguía hasta el próximo retorno para dar la vuelta a
la manzana él fue paseando su mano por todos mis 15 cms. de virilidad y de
repente acabé en sus manos vaciándole todo mi semen (que era mucho por cierto,
puesto que ya tenía como 8 días sin eyacular) y fue un orgasmo increible. Él se
asombró de la cantidad de semen que expulsé y me insinuó que lo masturbara a él
pero yo le dije que jamás lo haría. Tomé un pañito que tenía en mi morral y
sequé todo mi semen justo cuando ya estaba en la puerta de mi oficina y se lo dí
a él para que secara sus manos. Me bajé del vehículo, le pagué y la cosa terminó
como si nada hubiera pasado.
Realmente fue genial la sensación de otra mano en mi pene,
porque nunca estando con chicas ellas osaron a hacerme sexo oral o a
masturbarme, pero jamás en la vida me prestaré para ese tipo de cosas de nuevo,
esta vez, prefiero que sea una chica quien me masturbe con tanta gana y
habilidad.