Me gire de la posición en que estábamos para poder hacer un
69 que ambos disfrutamos, mientras le estaba practicando sexo oral, su pene
empezó a recuperar fuerzas, así que seguí chupando con más intensidad guiada por
la excitación de las chupadas que el me estaba dando, empecé a chupar su pene
como si estuviera un chocolate de barra dentro de mi boca, paseaba su lengua por
todo su pene, y concentraba mi excitación de mi corrida vaginal en estimular mas
su miembro.
El empezó a dejar de chupar mi vagina y escuchaba sus
quejidos en forma intensa y no podía hilvanar palabras más que solo balbuceaba
algunas cosas, estaba disfrutando mis mandas por lo que en vez de colocarme para
nuevamente recibirlo, preferí chupar hasta el final o hasta que el ya no
aguantara, dulce tormento.
Mis chupadas eran cada vez más intensas igual que sus gemidos
por lo que seguí intensificando buscando mi premio que no tardaría en llagar, ya
que empecé a sentir eso espasmos rígidos de su pene y abrí grande, grande mi
boca.
En eso sentí un chorro espumoso que rápidamente lleno mi
boca, parecía que la vez anterior no se había corrido ya que era muy abundante,
guarde en mi boca un poco para mi, para tragar mientras el resto lo deje
derramar en mis labios, mi cara y parte de mi cuello, delicioso néctar.
- te gusta tragar leche verdad
- yomi, yomi, me fascina tragar lo que me des
- chupa princesa (gran cambio, de puta a princesa)
se giro quedando de bruces para descansar mientras el reloj
ya marcaba las tres y media, el tiempo se acababa así que se lo dije, así que
tomo el teléfono para marcarle a su hermana, puso el alta voz:
- que onda ya van a llegar
- si, como 40 minutos, dile a Jessy que no se desespere
- oigan, traigan helado, cuando menos
- no inventes, tardaríamos como una hora más
- no hay problema
- esta bien, dile a Jessy que en una hora estoy ahí (y
colgaron, habíamos comprado 1 hora más)
Mientras esto sucedía estaba acariciando su pene y pasándole
mi lengua, chupando sus testículos mientras el aguantaba la respiración para que
pensarán que todo era normal.
Su pene empezó nuevamente a levantarse y cuando alcanzó
nuevamente el tamaño al que me había acostumbrado, me subí en sus piernas
enganchando mis piernas alrededor de su espalda y empezamos a contonearnos, me
cambio pe posición par regresar al misionero tanto con mis piernas abiertas como
cerradas, tal como la primera vez.
Me penetró fuertemente como si quisiera correrse lo más
pronto posible, y después coloco mis piernas sobre sus hombros para poder llegar
a mayos profundidad, mis gemidos convertidos en gritos lo excitaban cada vez
más:
- sí Jessy, sí putita, así es grita
- sí así ménemela, metemela, más, más fuerte
Sentía mis orgasmos muy intensos, sentía que después de ese
ya no podría más, me temblaban las piernas, mis jugos envolvían su pene y
chorreaban de mi vagina, quería ya terminar, mi vagina palpitaba y los espasmos
dentro de ella me mataban de placer, pero ya no podía más.
Después de estar así, se salio y me coloco de perrito otra
vez, sabía que las envestidas iban a ser tremendas y sentía que mi vagina en vez
de recibirla gustos ya la expulsaba, me bombeaba con todo lo que tenía y la
fricción provocaba que descargará mis gritos por toda la casa, mi respiración
era entrecortada y la del también, fue entonces cuando mi último y más grande
orgasmo explotó dentro de mi descargando un gran gemido, pero al mismo tiempo
sentí como mi vagina se inundaba de su tibia leche eran tantos líquidos sexuales
(por así decirlo) dentro de mí que empezaron a chorrear de mi vagina tal como
había chorreado por mi ano, estábamos muertos estábamos muy cansados, así que el
se tendió de bruces sobre la cama y yo de la misma manera disfrutando el paso
del orgasmo, me temblaban las piernas, las manos, todo mi cuerpo vibraba y mi
vagina chorreaba el gran orgasmo comunal que habíamos experimentado, eran las
4:00 de la tarde.
Me levante, me dirigí al baño y con el teléfono de la
regadera (así se llama aquí, no se en otros países) me lave y medio asee,
también enjuagándome la boca con un enjuagué que tenía en su baño, tome mi ropa
y me vestí, cuando vio que ya estaba vestida el hizo lo propio.
Teníamos aún media hora más o menos antes de que llegaran, le
propuse echar otro ojo a ver si encontrábamos las copias así que eso hicimos,
estando nuevamente en el cuarto de Andrea y al no encontrar nada bajamos a la
cocina.
Estando en la cocina me tomo de la cintura y me empezó a
besar mientras metía sus manos debajo de mi falda para acariciar mis nalgas, yo
también lo abrace y acaricie su pene por encima del pantalón mientras el amasaba
tierna y desesperadamente mi senos, empecé a pensar que ya lo íbamos a hacer en
la cocina, pero ya eran cerca de las 4:20, así que nos contuvimos, en eso, sonó
el timbre de que habían llegado.
Entró Andrea y sus papás, poco me quede ahí ya que subimos al
cuarto de Andrea a que me diera las copias y no hizo mayor comentario de su
hermano ya que nos conocíamos desde hacía tiempo, cuando me retire me despedí de
el, como si nada hubiera pasado.
Al lunes siguiente, se apareció Jimmy en la escuela, Andrea
ni lo vio, pero fue a decirme que no me preocupara por nada, cualquier cosa que
sucediera, él respondía (que lindo), se disculpó por aquellas frases que se
habían salido de control a lo que respondí que era parte del juego (por así
llamarle) y que esperaba que no me tuviera en aquel concepto, tan no fue así que
me pidió en ese momento que nos hiciéramos novios.
Esta fue la historia que sucedió con Jimmy la primera vez,
por que ha habido otras, solo fui por unas copias para estudiar para mis
exámenes y termine puteando con el hermano de una de mis mejores amigas, y la
cual ha sido una de mis mejores experiencias.
Espero que les haya gustado, es una historia un poco larga y
es por eso que la dividí, mil gracias por seguirla, y como siempre espero lo
califiquen bien, recuerden que espero sus comentarios buenos o malos en mi mail
o por aquí mismo, cuídense, les mando besos y hasta la próxima.
Ciao