Tanto que le enseñé a mi esposa Albi, a disfrutar del sexo
con otro hombre más aventajado que mí, que ahora le fascinaba sentirse admirada
por muchos. Tanto llegó el caso, que empezó a comprar hilos dentales de todos
colores y por supuesto, pantalones blancos o vestidos de color amarillo, rosados
o celestes, pero que siempre se le viera algo de lo que llevaba puesto, incluso
cuando salíamos a alguna parte, adoraba comprar algo en cualquier parte, pero
siempre si veía hombres de color negro. Yo ya estaba resignado a todo, pero
nunca esperé lo que encontré una noche en una casa de un amigo, por desgracia
negro.
En mi ciudad hay bastante personas de raza negra y por
naturaleza son aventajados de miembro. Un sábado en la noche nos fuimos a la
playa a tomar el vino que nos gustaba y nos sentamos en la arena con bastante
iluminación, y llena de pequeñas palmas de coco, en eso viene un negro medio
borracho y orina cerca de nosotros. Mi esposa me dice, mira Rodrigo, eso es una
verga o un palo, me sonreí y le respondí, por favor, no puedes pensar en otra
cosa. Es que es tan grande que nunca pensé que hay de ese porte. Bueno Albi, ya
basta, le dije.
Desgraciadamente para mí, el negro andaba solo y como nos vio
también solos se acercó en otra de sus orinadas y con voz medio borracha
exclamó, carambas, si aquí ha habido una dama. Resueltamente se acercó y dijo,
si interrumpo me retiro, yo le iba a decir que sí, pero mi esposa se adelantó y
dijo, que no, que la playa era libre. El negro se sentó, se presentó, me llamo
Jordy.
Tomamos con el negro hasta la 02:00 hasta cuando empezaron a
cerrar los locales. Luego el dijo, ¿y ahora?. Mi esposa rápidamente respondió,
sigamos aquí. Vi que el negro se alegró y corrió a traer otra botella que pidió
mi mujer. Yo ya sabía que mi Albi estaba picada y dije, voy a orinar al mar y él
dijo, ponte pilas viejo cuidado te ahogas. Me volví enojado respondiendo, tú
crees que me voy a ahogar dejando aquí a mi mujer. Y que, yo te la llevo a la
casa y se rió. Sinceramente era muy atractivo y me di cuenta que mi esposa lo
miraba mucho. Cuando volví, mi mujer estaba acostada en la arena y el negro a su
lado conversando.
De pronto dice el negro, voy a bañarme, así se me pasa la
borrachera y n os vamos. Me alegré que se fuera, cuando veo que empieza a
desvestirse y se queda en calzoncillo de color verde claro. Mi mujer le dice a
propósito, y si se moja cómo se va, cierto, el responde pero igual se va. Al
regresar a los 10 minutos le chorreaba agua y esposa embelesada viendo esa cosa
enorme a través de su calzoncillo mojado empezó a provocarlo y se decidió
también bañarse y me dijo acompáñame, yo me negué por que sentía frío y el negro
le dijo, vamos te acompaño.. seguí bebiendo solo y mirando a ellos dos. Pero
antes de eso mi mujer le dijo al negro, ¿y cómo hago? No tengo bikini. El dijo,
no hace falta. Supongo que tienes calzón. Mi mujer no esperó más.. Afuera
vestido y en calzón y sostén corrió al mar y el negro detrás. Albi estaba bella
como siempre y el negro no perdió tiempo. Quien lo haría viendo a una mujer
bonita en calzón y el marido acostado en la arena medio borracho y sin ganas de
nada. Me hice el dormido cuando ellos volvieron y el negro le preguntó , se
durmió el duro. Mi esposa se rió y le dijo, de duro nada. El negro no esperó más
y la abrazó. Yo empecé a "roncar" y la bestia humana confesó: ahora si está
seco. Con los ojos entrecerrados vi lo que el negro le empezó a hacer a Albi, se
sacó la camisa y la acostó encima de ella, le preguntó, me deseas o no, mi mujer
le respondió, ¿qué, no se nota?. El negro bruscamente se sacó el calzoncillo y
mostró un pene descomunal que hasta mi mujer se asustó diciéndole, no me va a
entrar cariño. Que va. No hubo mamadas preliminares, de una el negro la cogió a
la Albi, le abrió las piernas y empezó a metérselo. No le entraba y ella le
decía, despacito negrito.
Cuando oí que el negro le respondió, flaquita, cuantas veces
te ha culeado un negro, ella dijo, nunca mi vida y empezó otra culeada
fenomenal. Albi gritaba como loca y ese negro se la metía con ganas, estaba
arrecho y ella también. No me explico como le entró esa verga por su chuchita,
aunque era grande, ella era delgadita, pero ha sido bien aguantadora y cómo
gozaba la muy puta. Esta vez él acabó y ella parece que no o ya era viciosa y
como ya se había hecho costumbre en ella, le pidió que siguiera. Viendo esas
nalgas bonitas, otra vez a él se le paró. Se sentó en la arena, le puso semen de
é{ en el culo de mi mujer y la clavó con deseo. Esa pobre mujer gritaba de
placer con tremenda verga en su culo, inundándola de felicidad. Pero sorpresa,
el tipo la culeaba por los dos lados, se la sacaba por atrás y la metía por
delante.
Así o hizo durante quince minutos hasta que mi mujer le dijo
cuando la tenía metida por ese rico culito, espera no me la saques, termina ahí
que se me viene, realizó unos actos de contorsionismo por la misma arrechera y
explotó gritando como loca, que rico negro, eres bello, que rico culeas, mátame
con tu verga, que rico mi amor y el negro también le regaló toda su carga de
leche en el huequito de mi mujer. Quedaron acostados abrazados en la arena, se
vistieron y yo "desperté" e ingenuamente pregunté ¿qué pasó, creo que me quedé
dormido?.
El negro me dijo, hermano, tu deberías venir todas las noches
a la playa para que tu mujer goce del mar.. La muy puta se sonrió y dijo, así
es, que linda noche que he pasado mirando el mar. Te aseguro Rodrigo que me has
regalado una linda noche, pero espero que me las sigas regalando. Mirando al
negro, le dijo, amigo, nos acompaña hasta la casa, porque mi esposo está
borracho y así de paso sabe donde vivimos para cualquier "emergencia". El negro
entendió la indirecta y nos acompañó en el taxi hasta la saca.
Yo a propósito le pedí que como era tarde se quedara a dormir
en el mueble y nos tomamos otros tragos con mi esposa, mientras tanto ella fue
al baño y salió con la bata de "dormir", pero que bata, era una tentadora negra
con calzoncito azul. Sentados en el mueble, mi mujer "distraídamente" se sentó
al lado de él. Tomamos una hora más y me quedé ahora si dormido de verdad, pero
entre sueños escuchaba unos gemidos y gritos de pasión de una mujer sedienta de
sexo.
Estoy seguro que mi mujer se hizo culear nuevamente por ese
negro con esa verga enorme. A la noche siguiente al culearla a mi Albi, encontré
que sus dos huequitos tan ricos, tenían una abertura fuera de lo normal, le dije
que qué había pasado, me respondió que si quería culearla, le comprara dos
consoladores grandotes, uno para su chuchita, otro para metérselo en el huequito
de atrás y con mi verga iba a jugar con su boca. Le respondí que mejor
buscáramos dos hombres más para hacer un trío y me dijo que sería rico sentirse
clavada por dos hombres al mismo tiempo y otro pene en su boca pero que eso lo
haríamos después. Debo decirles que Toño viene todos los meses a visitarnos,
según me cuenta ella, pero viene solo y ya se imaginan ustedes que cosas nomás
harán esos dos pervertidos.
Les ruego envíenme sus comentarios para saber si está mal lo
que hago. Yo solo trato que mi mujer sea feliz y yo también. Si creen que sus
esposas tiene esa misma fantasía, podemos conversar y hacer algunos planes.