[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Foro sobre Dinero ]
 1,143,534 Miembros | 12,841 Autores | 54,151 Relatos | 1,597 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Solución sexual para la monotonía
TODORELATOS » RELATOS » DESCUBRIENDO MI VERDAD (3)
[ Mal me huele, quien mucho huele. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 22 de Noviembre, 2008.
Fecha: 23-Ene-04 « Anterior | Siguiente » en Dominación (740 de 3490)

Descubriendo mi verdad (3)

Persephone
Accesos: 2,794
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 3 min. ]
 -   + 
No me esperaba unas palabras así, y menos después de un beso como ese... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

No me esperaba unas palabras así y menos después de un beso como ese, por lo que oculté mi cara totalmente ruborizada, admitiendo que ciertamente me había dejado llevar. Con más vergüenza de la que había sentido en mi vida hice ademán de irme, me puse en pie y empecé a caminar velozmente hacia la puerta. Esperaba que me detuvieras, que me dijeras algo que me hiciera quedarme, un grito, quizás una orden… algo… pero no ocurrió. No dijiste nada. Con el pomo de la puerta ya en la mano y totalmente quieta frente a la puerta seguía esperando alguna palabra tuya, pero el tiempo pasaba y no decías nada… no habías hecho nada por detenerme, pero sentía que no podía irme…

Me giré hacia ti con lágrimas en los ojos, sentía la necesidad de quedarme aunque en ese momento prefería estar en cualquier otro lugar. Me acerqué a tu mesa y dejé sobre ella la carpeta que había recogido antes presurosamente y, sin mirarte a los ojos, me senté de nuevo en mi silla. Por mis mejillas resbalaban incontables lágrimas y el silencio llenaba toda la habitación, tan solo de vez en cuando se oía algún sollozo mío.

No sabía por qué lloraba ni por qué me quedaba y de hecho, eso era lo que me provocaba ese estado de rabia que se produce cuando tienes la sensación de tragarte tu orgullo… volvía a sentirme vencida, y créeme, eso no era normal en mí… No me atrevía a mirarte, ahora no, me sentía tan furiosa conmigo misma por ese estado, me sentía tan derrotada y enfadada que era incapaz de mirarte. Por eso cuando me ordenaste (porque estaba claro que aquel tono era una orden), que te mirara, mi mirada jugó en mi contra y reflejó todo el odio que en aquel momento tenía. Me quedé unos segundos eternos mirándote fijamente, desafiándote, mostrándote mi rabia…

Cuando tu segundo bofetón cruzó mi cara ya no me sorprendí, de alguna manera lo esperaba, esta vez no hubo ademán de irme ni ninguna lágrima más en mis ojos, sino que tan rápido como pude erguí mi cabeza de nuevo y volví a mirarte directamente. Ahora sí podías ver perfectamente toda la rabia que sentía por dentro. Mis ojos eran los de una loba apunto de atacar y mis pupilas eran como dos cañones oscuros que apuntaban amenazadoramente, pero ni una palabra salió de mis labios…

Muy bien… si quieres jugar, jugaremos… pero a mi manera. Me divertirá ver cuanto tardas en perder esa mirada…

Mi expresión cambió en menos de un segundo, lo que acabas de decir sonó más a promesa que a amenaza y no sabía cual de las dos cosas era peor…

Primero habrá que comenzar con que aprendas a tragarte ese orgullo que te ha merecido mi segundo bofetón. Tienes la misma rabieta que una niña de cinco años, así que te voy a tratar como a una… vas a escribir ahora mismo cien veces y delante de mí "soy una puta orgullosa". Y te lo advierto, no tengo toda la noche…

Pusiste un par de hojas y un bolígrafo delante mío y me miraste como diciendo "ya puedes empezar…" Estaba atónita, me daba la sensación de que me estabas tomando el pelo… pensaba una y otra vez "no lo voy a hacer, es una tontería…" pero inexplicablemente cogí el bolígrafo y empecé a escribir la maldita frase. Al principio de la copia estaba avergonzada pero terriblemente furiosa, pero a medida que seguía copiando mi furia iba desapareciendo y solo me quedaba una gran vergüenza, que aumentaba cada vez que veía tu cara burlona reírse con sorna… Cuando terminé el escrito y te lo entregué realmente me sentía ya como una niña castigada, temblorosa, que acaba admitiendo que había hecho algo mal…

Por eso, cuando me preguntaste "¿qué eres?", instintivamente salió de mi boca la respuesta: soy una puta orgullosa… de nuevo no podía mirarte a los ojos, y esta vez era por lo avergonzada que me sentía… Cogiste mi barbilla e hiciste que te mirara…

No debes ser orgullosa conmigo, pero jamás dejes de sentirte orgullosa de lo que eres. No eres una puta. Eres MI puta. Y tienes que sentirte orgullosa de ello.

 

 

 

(Continuará)

 

Me encantaría recibir vuestras opiniones o cualquier comentario. Un beso. Persephone.

Persephone_83@hotmail.com

TodoRelatos.com © Persephone

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (2)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Persephone
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.41 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto