Cuando tienes 15 años, te das cuenta que las hormonas
trabajan a un ritmo frenético, te pasas el día con el rabo duro y lo único que
puedes hacer para remediarlo es masturbarte, yo os aseguro que me pasaba el día
dándole al cinco contra uno.
Ese año, los profesores no ofrecieron un viaje de fin de
semana a un albergue de la sierra madrileña, varios no pudieron o no quisieron,
pero varios también nos emocionamos con la idea, sobre todo Abel y yo.
Abel era mi novio, por llamarlo de alguna manera, pues la
verdad nuestra relación era mas sexual que otra cosas, tanto al él como a mi,
ese viaje se nos antojo la ocasión perfecta para compartir una cama durante un
par de noches.
Los días antes del viaje fueron muy intensos, y me los pase
muy nervioso y excitado, pero una mala noticia me enfrió, las habitaciones eran
de 3 camas, por lo tanto Abel y yo no podríamos estar a solas, pero aun así,
seguimos ilusionados.
El albergue era maravilloso, con unas increíbles vistas a la
sierra, la mañana la dedicamos a deshacer nuestras maletas, pues finalmente
pasaríamos allí cuatro días, con sus intensas tres noches.
DÍA 1
Abel y yo compartiríamos habitación con Julio, un chico muy
tímido y que apenas conocíamos, al no ir todos lo de nuestra clase, el director
había decidido proponer el viaje a cursos inferiores y de unos de esos cursos
llego Julio, tenia 13 años recién cumplidos, y era todo lo contrario a Abel,
para haceros una idea, Abel era un chico de los que ni siquiera imaginarias que
tiene 15 años, es el alto, 1´82, y bastante fuerte, su cuerpo no alberga nada de
grasa y esta muy musculado, es de esos chicos que se tienes que afeitar un día
si y otro también, y pose bastante vello en las piernas, aunque nada en el
pecho. Su voz es dura y se gesto desafiante. Abel tiene el pelo muy corto y
negro, y unos enormes ojos oscuros.
Por el contrario, Julio es otro chico que no aparenta su
edad, pero por todo lo contrario a Abel, Julio mide apenas 1´50 y su cuerpo es
muy delgado, sin grasa pero sin músculo, y ni siquiera con microscopio
encontrarías vello en su cuerpo. Su rostro es el vivo retrato de la dulzura, y
tiene unos preciosos ojos verdes, y una media melena castaña.
Yo por mi parte os diré que mido 1´60, soy delgado y algo
fuerte, me gusta mucho el fútbol y eso lo nota mi cuerpo, siempre intento
sonreír y apenas tengo vello en los genitales y las axilas, soy moreno de ojos
color miel, y gesto sereno.
Los 3 llegamos a la habitación y repartimos nuestras camas y
armarios, Abel y yo nos esforzamos por hacer la máxima amistad con Julio, cuya
timidez se iba disipando. Ya a los pocos minutos de estar solos en el cuarto, mi
pene se empezó a poner duro, fue cuando Julio saco de su maleta su ropa
interior, sus calzoncillos eran muy divertidos, slip con dibujos de los simpson,
otro con el escudo de su equipo de fútbol y saco un tercero que era de un color
amarillo muy gracioso, una vez colocada nuestra ropa entramos al baño, un cartel
informativo nos anunciaba que el agua caliente que contenía el bidón era
suficiente como para una ducha de 20 minutos, por lo que tendríamos que darnos
mucha prisa.
- Oye Julio – le hable – Abel y yo en la escuela ya nos hemos
duchado juntos mas de una vez, si tu no tienes inconveniente podemos hacerlo los
3 juntos para ahorrar tiempo, pues la ducha mira que grande que es.
- Si – respondió – yo en el cole igual, aunque me da un poco
de corte pero será lo mejor.
Me sorprendió la naturalidad de su respuesta, y mi mente se
calentó de inmediato, pero la cosa no paso a mayores, pues en seguida el
profesor nos llamo para comer.
En la comida nos sentamos los 3 juntos, yo me olvide por
completo de Abel, como os dije antes nuestra relación era solo sexo, y
ciertamente cada día nos caíamos peor, el ya se estaba cansando de probar
conmigo, pues aunque sea difícil de entender él en realidad era mas hetero, y
conmigo solo lo hacia por diversión, debido a eso, y mediado el tonteo de una
chica de otra mesa, Abel nos abandono mediada la comida, momento que aproveche
para intimidar mas con Julio.
Hablamos de las clases, los profesores y sobre todo de
FUTBÓL!!!!!!!!
Resulta que Julio y yo somos del mismo equipo, y eso une
mucho, hablamos de nuestro jugadores favoritos, y en un momento todo cambio.
- A mi el que mas me gusta es Fernando Torres, esta mazo de
bueno – dijo Julio -.
Me quede sorprendido, y él se dio cuenta.
- Perdona, se me escapo, no digas nada porfa, será nuestro
secreto.
- Julio, no pasa nada, yo te guardo el secreto.
La comida siguió tranquila, y Abel volvió, eso nos enfrió y
hablamos sobre tontadas el resto del tiempo.
Tras comer fuimos al cuarto, Abel nos dijo que se iba al
cuarto de la chica con la que había ligado en la comida, teníamos una hora y
media de siesta, y Julio y yo nos tumbamos en la cama, y comenzamos ha hablar.
- Julio, lo que dijiste en la comida, en serio eres gay.
- Si, pero te ruego que no digas nada, me da mucho corte, y
no te preocupes, me duchare solo así no te molestare, lo que no quiero es que me
odies.
- Mira tranquilo, a mi me encantara que te duches conmigo
eres muy guapo.
Se hizo el silencio, y Julio me miro. Yo decidí seguir
atacando.
- Julio, quieres meterte en mi cama.
No contesto, se levanto se puso en calzoncillos y se metió en
mi cama, yo también me puse en calzones y nos tapamos con la sabana, mirándonos
de cara, me perdí en la inmensidad de sus ojos.
No hicieron falta palabras, ambos lentamente nos fuimos
arrimando hasta que nuestros bultos chocaron, fue hay cuando estiramos nuestros
brazos y nos abrazamos, fuerte, a la altura de la cadera, nuestros penes se
apretaban y note que el de Julio comenzaba a endurecerse, cerré los ojos y lo
bese.
Se notaba que Julio lo deseaba mas que nada, besaba con mucha
pasion metiendo mucho su lengua, y con la cadera me apretaba muy fuerte el
paquete, tenia mucha pasion para su corta edad.
El ritmo se acelero, mas y mas, cuando ambos notamos nuestros
penes erectos nos quitamos los calzones, alargue mi mano y por fin agarre su
pene, era muy suave, y la verdad, no muy grande calcule 12 cm, también normales
para su edad.
Fue en ese momento cuando nos destapamos, y pude contemplar
su hermoso cuerpo, ni un solo pelo, una piel morena, que contrastaba con sus
pezones redonditos y muy sonrojados, le sonreí, y me entregue a sus caricias, me
masturbaba suavemente con una mano mientras la otra acariciaba mi pecho, y
dulcemente pellizcaba mis pezones. No paso mucho tiempo cuando decidimos cambiar
de postura, yo me tumbe bocarriba y el se me recostó encima, nuestros penes se
juntaron y julio los masturbo con la misma mano, fue en ese momento de gran
placer cuando oímos abrirse la puerta, no nos dio tiempo mas que a taparnos
cuando vimos entrar a Abel.
- Me cago en la puta de la comida, me ha dejado to caliente
la muy cabrona, mira que empalme llevo.
Julio y yo, le miramos el paquete, yo no me sorprendí, ya se
lo había visto mas veces pero Julito, alucino con los 19 cm de Abel, la mía solo
media 14.
- Bueno y vosotros que hacéis en la misma cama capullines,
Arian, ya veo que no pierdes el tiempo.
- Mira Abel, dejame vale.
Nos destapamos para coger nuestra ropa interior, y Abel se
quedo como tonto.
- Ostias el niño, si esta empalmado, ma cago en dios que
culito tienes.
No me imagine no por un segundo lo que iba a pasar, Abel se
acerco a Julio y lo agarro por la cadera.
- Eh tu! Que coño haces, te crees que me voy follando a todo
el mundo – dijo Julio muy enfadado -.
Abel lo agarro entonces del hombro, le dio media vuelta y le
pego un puñetazo, lógicamente el impacto tumbo al peque en la cama, la visión de
Julio desvalido y desnudo en la cama debió calentar mas a Abel.
- Mira niñato, lo primero es que te estabas follando a mi
novio – comenzó Abel -.
- No soy tu novio, ni siquiera hables de mi como si fuera
tuyo te enteras.
Mi intervención le enojo mas, me engancho y también me tiro a
la cama.
- os dais cuenta que puedo con los dos, OS DAIS CUENTA!, si
me place ahora os follo, y si me place os lleno esas caras de niños buenos con
mi leche ahora mismo, así que no me jodais.
Abel comenzo a desnudarse, se bajo los pantalones y se saco
la polla ya tiesa.
- Venga coño, comérmela y os dejo en paz.
- Ni de coña tío, esto se acabo, ahora ya me he dado cuenta
que no te soporto, tio pasa de mi dejanos en paz – le grite mientras me
levantaba para hacerle frente-.
- Si no lo haces les dire a todos que sois maricones.
- A mi ya me la suda, haz lo que te salga de la polla pero tu
y yo hemos acabado.
Abel hizo ademán de salir al pasillo, fue entonces cuando
hablo Julio.
- Yo te la chupo, pero si no dices nada, Arian tio, yo no
quiero que todo el mundo me odie en el colegio joder.
- Asi me gusta, un niñito sumiso – dijo Abel -.
De nuevo se saco la polla, se acerco a Julio y este comenzó a
chapársela, yo me quede atónito, no sabia como reaccionar, pero para mi
desgracia mi cuerpo si, la escena de Julio mamandosela a Abel me calentó de una
manera que jamás pensé que pudiera pasarme, así que me trague mis principios, me
arrime a Abel y comencé a besarle, en cuanto lo hice recupere la memoria de por
que le aguantaba a pesar de ser un mal tipo, besaba como los angeles, y su boca
es lo mas dulce que jamás he probado, nuestras lenguas peleaban tiernamente en
la lucha por invadir la boca del otro, mientras la mano de Julio me la cascaba.
En el ambiente se notaba que los tres estabamos muy
calientes, y los jadeos eran casi gritos.
- Chuparmela los dos – nos pidió Abel -.
Y obedecimos, abandone su boca y me senté junto a Julio, él
dejo de comersela entera y me ofreció una parte, y ambos comenzamos una mamada.
- asi, muy suave, no paréis, Manuel, meteme un dedo en el
culo mientras me chupas los huevos y tu Julito, cómemela entera.
Nuestros actos reaccionaban nada mas oír sus ordenes, Abel
separo sus peludas piernas y me ofreció su hoyito, yo inmediatamente introduje
mi dedo, la postura era algo forzada pues a la vez le comía las pelotas, y
chocaba a veces con el rostro de Julio, de cuando en cuando Abel se retiraba un
poco y nos pedía que nos besáramos, lo cual nos era muy grato.
Cuando gozas no tienes conciencia del tiempo que pasa, por
eso no os puedo decir cuanto tiempo transcurrió, lo cierto es que Abel se aparto
de golpe. Y comenzó frenético a pajearse.
- Besaros, besaros con toda la pasión.
Y asi fue, mientras nos besabamos Abel acerco su enorme polla
y comenzó a darnos cachetitos en los labios.
- Abrir la boca joder, me corro.
Note la lengua de Julio abandonar su escondite e
inmediatamente Julio y yo nos peleábamos por recibir el primer trallazo del
semen de Abel, este llegó y le impacto a Julio en la barbilla, el siguiente fue
a mi boca, y el posterior a la de Julio, luego se la chupamos y notamos un poco
mas de leche recorrer nuestros labios.
- Dios, que polvo, ufff, espero que queráis repetirlo por que
o me he quedado como un rey – la felicitación de Abel parecía implicar también
una disculpa por su comportamiento.
No hubo mas palabras, Abel se retiro a la ducha y nos dejo
solos de nuevo a Julio y a mi, no perdimos el tiempo.
Julio se recostó bocarriba y yo encima, repetimos la postura
de antes de la "pillada" y esta vez fui yo el que masturbo ambos penes,
estábamos muy calientes y el momento de la eyaculacion no se demoró.
Note la tensión en el cuerpo de Julio y acelere la paja,
pronto unas gotitas de semen salieron de su capullo, lógicamente será falso
deciros que chorros y chorros de leche nos inundaron, Julio estaba en desarrollo
y sus corridas eras escasas, pero esas pequeñas gotas me hicieron eyacular al
momento y yo si lance 2 chorros que llegaron a su pecho algo que le agrado. Me
tumbe, y le besé.
Casi automáticamente nos levantamos y fuimos a asearnos, pues
la actividad de la tarde estaba a punto de comenzar. Y los 3 nos aseamos juntos,
sin mediar entre nosotros nada de sexo. Note la mirada de arrepentimiento de
Abel y deje de odiarle, mi cabeza no quería líos y se entrego sumisa al placer
que se avecinaba.
chicoescritor@hotmail.com
El día 2 formara parte de otro capitulo, espero que os haya
gustado.